El Dragon caído renace en el mudo mágico de Harry Potter - Capítulo 7
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- Capítulo 7 - 7 Capitulo 06 Un desayuno lleno de sorpresas
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7: Capitulo 06: Un desayuno lleno de sorpresas 7: Capitulo 06: Un desayuno lleno de sorpresas La mañana llegó demasiado rápido.
Aurelian abrió los ojos lentamente.
Por un momento pensó que todo había sido un sueño.
El rescate.
Gringotts.
El ritual.
La dragona.
Entonces escuchó una respiración suave.
Giró la cabeza.
La niña de cabello plateado dormía profundamente en su cama.
La luz de la mañana iluminaba su rostro.
Las cicatrices aún estaban allí.
Pero su expresión era tranquila.
Por primera vez en años… no parecía asustada.
Aurelian suspiró.
Así que todo fue real.
Entonces lo sintió.
Una presencia en su mente.
Débil.
Curiosa.
¿Estás… despierto?
Aurelian se quedó inmóvil.
La voz no era un sonido.
Era un pensamiento.
La dragona había despertado.
Sus ojos escarlata se abrieron lentamente.
Lo miró.
Confundida.
Pero tranquila.
El ritual de emparejamiento dracónico ya estaba funcionando.
El vínculo mental había nacido.
Aurelian sonrió.
—Buenos días.
La niña inclinó ligeramente la cabeza.
Intentó hablar.
—Bu… en… os… Las palabras salían torpes.
Aurelian levantó una ceja.
—Bueno… eso lo arreglaremos.
Entonces transmitió algo a través del vínculo.
Lenguaje.
Palabras humanas.
Conceptos básicos.
Los ojos escarlata de la niña se abrieron sorprendidos.
Ahora… entiendo.
Aurelian asintió satisfecho.
—Perfecto.
En ese momento… toc toc Alguien golpeó la puerta.
—Aurelian —dijo la voz de su madre—.
Baja a desayunar.
El niño se congeló.
La dragona lo miró.
Él la miró de vuelta.
Ambos entendieron algo al mismo tiempo.
Se acerca una batalla muy peligrosa.
Aurelian suspiró.
—Mis padres.
La niña lo miró en silencio.
A través del vínculo mental sentía su curiosidad… y también una ligera tensión.
¿Son peligrosos?
Aurelian casi se ríe.
Más o menos.
Se levantó del suelo y se estiró un poco.
Luego señaló la puerta.
—Ven.
Solo… trata de actuar normal.
La niña inclinó la cabeza.
¿Qué es normal?
Aurelian se quedó pensando un segundo.
—…Buena pregunta.
Bajaron las escaleras.
El aroma del desayuno llenaba la casa.
Pan caliente.
Huevos.
Té.
Su madre estaba colocando los platos en la mesa.
Su padre ya estaba sentado leyendo el periódico.
Cuando escucharon los pasos levantaron la vista.
Primero vieron a Aurelian.
Luego… a la niña.
Silencio.
El periódico de su padre bajó lentamente.
Su madre parpadeó varias veces.
—Aurelian… —dijo finalmente.
Su voz era lenta.
Muy lenta.
—¿Quieres explicarnos por qué hay una niña en nuestro comedor?
Aurelian respiró profundo.
Este era el momento.
—Papá, mamá… Hizo una pausa dramática.
—Soy un mago.
Silencio.
Dos segundos.
Tres.
Su padre soltó una pequeña risa.
—Claro que sí.
Su madre negó con la cabeza.
—Aurelian, no es momento para bromas.
El niño suspiró.
—Sabía que dirían eso.
Levantó la mano.
El maná se reunió en su palma.
Una pequeña esfera de luz apareció flotando sobre la mesa.
Luego otra.
Y otra.
Las luces comenzaron a girar lentamente por el comedor.
Las cucharas vibraron.
El pan se elevó unos centímetros del plato.
La taza de té comenzó a flotar.
Silencio absoluto.
El periódico cayó de las manos de su padre.
Su madre se quedó con la boca ligeramente abierta.
Aurelian dejó que todo volviera a su lugar.
—Magia —dijo tranquilamente.
Sus padres tardaron varios segundos en reaccionar.
Su padre fue el primero en hablar.
—…¿Qué demonios fue eso?
—Magia —repitió Aurelian.
Su madre se sentó lentamente.
—Creo que… necesito sentarme.
Luego miró a la niña.
—¿Y ella?
Aurelian bajó un poco la mirada.
—La encontré anoche.
—¿Dónde?
—Unos magos la estaban persiguiendo.
Sus padres se tensaron.
—¿Magos?
Aurelian asintió.
—Magos malos.
—Ella estaba pidiendo ayuda.
Su madre frunció el ceño.
—¿Y por qué no llamaste a la policía?
Aurelian negó con la cabeza.
—Porque esos magos están por todas partes.
Hizo una pausa.
—Si la llevamos con la policía… podrían atraparla otra vez.
El comedor quedó en silencio.
Entonces la niña levantó lentamente la manga de su ropa.
Las cicatrices quedaron al descubierto.
Cortes antiguos.
Marcas de látigos.
Quemaduras.
La expresión de su madre cambió inmediatamente.
—Dios mío… Su padre apretó los puños.
—¿Quién te hizo eso?
La niña bajó la mirada.
—Ellos… El ambiente se volvió pesado.
Durante varios minutos hubo preguntas.
Preocupaciones.
Discusión.
Pero poco a poco algo cambió.
La tensión se transformó en compasión.
Finalmente el padre suspiró profundamente.
—La niña puede quedarse.
Aurelian sonrió ligeramente.
Pero entonces su madre lo miró con los brazos cruzados.
—Pero tú… El niño ya sabía lo que venía.
—Salir de casa en mitad de la noche.
—Meterte en problemas.
—Salvar personas.
—Sin decirnos nada.
Aurelian bajó la cabeza.
—Lo siento… Su madre suspiró.
—Castigado.
Su voz era firme… pero no tan dura.
Luego miró a la niña otra vez.
—¿Cómo te llamas?
La niña levantó la cabeza lentamente.
Sus ojos escarlata brillaron bajo la luz de la mañana.
Hubo un pequeño silencio.
Luego respondió.
—Scarlet.
Aurelian sonrió.
Sus padres intercambiaron una mirada.
—Bueno, Scarlet —dijo su madre con suavidad—.
—Puedes quedarte aquí.
Luego empujó un plato hacia ella.
—Come algo.
Scarlet miró la comida.
Pan.
Huevos.
Té caliente.
Tomó un pequeño pedazo de pan.
Lo probó.
Sus ojos se abrieron lentamente.
Luego probó un poco de té.
Su mano tembló ligeramente.
Una lágrima apareció en su ojo.
La madre de Aurelian se preocupó de inmediato.
—¿No te gusta?
Scarlet negó rápidamente con la cabeza.
Otra lágrima cayó.
Pero esta vez estaba sonriendo.
—Es… delicioso… El silencio volvió a llenar la habitación.
Pero esta vez era diferente.
Más cálido.
Más humano.
Y sin darse cuenta… los padres de Aurelian acababan de aceptar a una dragona en su familia.
Toda esa historia que se inventaron Aurelian y Scarlet se hizo rápidamente en sus mentes.
Mientras desayunaban ya sin la tensión de antes, los padres de Aurelian planeaban que hacer para que Scarlet viva en su casa sin problemas.
Ya casi terminando de comer y con los padres de Aurelian yendo abriendo la panadería, Aurelion le dijo a Scarlet a través del enlace.
Pronto te enseñare todas las habilidades que adquiriste.
Devolviendo el mensaje ella respondió.
¿Como esa cosa que hiciste para traernos hasta tu casa?
Parece interesante Aurelian sonrió hacia Scarlet y asintió con la cabeza.
Vamos arriba que tengo muchas cosas que enseñarte y contarte.
———————————————————————————————————————————— Hola queridos lectores, espero que les guste y si no fue pes.
Este Fanfic estará muy activo, subiré capítulos constantemente estas semanas.
Espero lo disfruten, si es así un comentario estaría bien jeje.
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