Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

EL ERROR QUE APRENDIO A AMAR - Capítulo 38

  1. Inicio
  2. EL ERROR QUE APRENDIO A AMAR
  3. Capítulo 38 - Capítulo 38: Capítulo 20 — Entre Sombras y Voces
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 38: Capítulo 20 — Entre Sombras y Voces

Desperté antes que el resto.

La habitación estaba en penumbra, apenas iluminada por una línea de luz que se colaba desde la ventana. El aire tenía ese olor constante del lugar: metal, humedad y algo más difícil de nombrar.

Kai dormía a mi lado.

Su respiración era tranquila, rítmica… casi hipnótica.

Me quedé mirándolo unos segundos.

A veces me cuesta creer todo lo que ha pasado… y que él siga aquí, tan pequeño, tan ajeno al peso que lo rodea.

El Guardián estaba en la esquina.

Inmóvil.

Vigilando.

Siempre vigilando.

—Buenos días —susurré, sin saber si me escuchaba.

No respondió.

Aun así… sentí que entendía.

—Ya estás despierta —dijo Nira desde la puerta.

—Siempre me despierto primero.

Entró cruzándose de brazos.

—Eso explica por qué sigues viva.

Sonreí apenas.

—¿Qué tal la noche?

—Tranquila… dentro de lo que cabe.

Se apoyó en la pared.

—Este lugar tiene demasiados ojos.

—Lo noté.

Kai se movió.

Abrió los ojos despacio.

—Mami…

Me incliné y besé su frente.

—Aquí estoy.

Él se sentó, frotándose los ojos.

—Hambre.

Nira soltó una pequeña risa.

—Eso sí es universal.

El lugar donde conseguimos comida estaba a unas calles.

Rax nos había señalado la zona “segura”… o al menos lo más cercano a eso.

Caminábamos entre puestos, luces y voces de distintos idiomas.

Lisa iba a mi lado, mirando todo con atención.

—Todavía me cuesta procesar esto —murmuró.

—Acostúmbrate —respondió Nira—. Aquí todo cambia cada minuto.

Kai señalaba cosas a su paso.

—Eso…—Luz…—Grande…

—Explorador —dijo Lisa sonriendo.

Nos detuvimos frente a un puesto donde una criatura baja y robusta preparaba algo parecido a comida.

—¿Es comestible? —preguntó Nira.

La criatura nos miró.

—Depende de lo que consideres comestible.

Lisa susurró:

—Eso suena preocupante.

—Queremos algo simple —dije.

La criatura asintió.

—Tengo algo para humanos.

Kai golpeó suavemente la mesa.

—Yo.

La criatura lo miró con curiosidad.

—Interesante niño.

Sentí varias miradas alrededor.

No me gustó.

Mientras comíamos, noté el cambio en el ambiente.

Las conversaciones cercanas bajaron de volumen.

Algunos observaban con más atención de la normal.

Nira también lo notó.

—Nos están mirando demasiado.

—Sí.

Lisa se inclinó hacia mí.

—¿Problemas?

—Tal vez curiosidad.

—Tal vez algo más —añadió Nira.

Un grupo de tres individuos se acercó.

Humanos modificados… o algo cercano.

Su postura lo decía todo.

Buscaban algo.

Uno de ellos habló:

—Son nuevos.

—Se nota —respondí.

—Este sector tiene reglas.

—Las aprenderemos.

El hombre sonrió.

—Las reglas se pagan.

Nira dio un paso al frente.

—No buscamos problemas.

—Aquí nadie los busca… igual aparecen.

El ambiente se tensó.

Kai me tomó la mano.

—Mami…

Apreté su mano suavemente.

—Tranquilo.

El Guardián apareció.

Sin sonido.

Sin advertencia.

Simplemente… estaba.

El aire cambió.

Los tres hombres se quedaron quietos.

Uno de ellos retrocedió un paso.

—¿Qué… es eso?

—Familia —respondí.

Silencio.

El líder del grupo levantó las manos.

—No buscamos conflicto.

Nira murmuró:

—Qué rápido cambió el tono.

Los hombres se alejaron.

Sin mirar atrás.

Lisa exhaló.

—Eso fue fácil.

—Fue suerte —dije.

—O respeto —añadió Nira.

Miré al Guardián.

—O miedo.

Kai lo miró.

—Luz… bueno.

—Sí —susurré—. Bueno.

Regresamos al refugio con más preguntas que respuestas.

El lugar seguía siendo el mismo.

Pequeño.

Seguro en apariencia.

Pero ahora sabía algo con claridad:

Aquí nadie vive tranquilo por mucho tiempo.

Me senté junto a la ventana.

Kai jugaba en el suelo.

Lisa lo acompañaba.

Nira revisaba el entorno desde el panel.

—Esto va a escalar —dijo sin mirarme.

—Sí.

—Y pronto.

Miré a Kai.

—Entonces estaremos listos.

Nira me observó.

—Siempre dices eso.

—Siempre lo estoy.

Ella sonrió levemente.

—Eso espero.

El sol del planeta comenzaba a bajar.

Las luces de la ciudad se encendían poco a poco.

Colores extraños.Formas vivas.

Un lugar lleno de historias.

Y de peligros.

Kai se acercó y se sentó en mis piernas.

—Mami… casa.

Lo abracé.

—Sí… por ahora.

Sentí el peso de todo lo que se acercaba.

Terra.Los Dravokar.La gente de este lugar.

Todo convergiendo.

Pero en ese momento…

solo importaba esto.

Su calor.

Su respiración.

Su presencia.

Y una verdad que cada día se hacía más fuerte dentro de mí:

Voy a protegerlo.

Cueste lo que cueste.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo