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“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 62

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  3. Capítulo 62 - 62 TEMP 2 CAPÍTULO 23
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62: TEMP 2: CAPÍTULO 23 62: TEMP 2: CAPÍTULO 23 TÍTULO: Invitación rechazada __________________________________________ -Habitacion del tiempo- -…..

-¡ROOOAAAA…!

-¡No, no, no!

Lo estás haciendo mal.

Debes soportar toda la rabia y mantener la mente en blanco.

Solo así evitarás transformarte en Ozaru.

En medio de la nada, dos figuras de tamaños muy distintos se distinguían con claridad entre el absoluto blanco de aquella habitación.

De forma casi cómica, la figura más pequeña regañaba con seriedad a la otra, considerablemente más grande.

-¡Grrr, lo estoy intentando, Kakarotto!

¡Pero no puedo hacerlo, y no tengo idea de por qué!

-rugió Raditz, molesto, ya transformado en Ozaru.

Goku suspiró con frustración y se rascó la cabeza, sin saber cómo ayudar a su hermano mayor.

Hasta que, de pronto, una idea pareció iluminar su mente.

-Muy bien…

Si no puedes hacerlo por el camino rápido, lo haremos por el largo -dijo, golpeando la palma con el puño.

Raditz frunció el ceño, irritado por tener que seguir las instrucciones de ese idiota.

Lo que no quería admitir era que tendría que hacerlo…

durante seis meses más.

……

-Recuerda, Raditz: debes suprimir todo instinto agresivo de la transformación, y mantener una imagen objetivo en tu mente.

Solo cuando lo logres podremos avanzar al siguiente paso -instruía Goku, mientras el enorme Ozaru meditaba en posición de loto.

-…Grrr…

-Espera…

espera…

¡Concéntrate!

-¡Al diablo con esto!

-exclamó Raditz, harto.

Se levantó de golpe y trató de aplastar a Goku con su pie.

Goku esquivó el ataque justo a tiempo.

Activando su modo Ikari, lo miró con cautela…

y con tristeza.

Había sacrificado gran parte de su propio entrenamiento para ayudar a su hermano a alcanzar el estado Ikari, con la esperanza de que la forma Ozaru quedara atrás.

Pero ni siquiera seis meses de práctica constante habían sido suficientes.

Raditz no lograba mantener el control, ni por un instante.

La frustración de sentirse inútil, de saber que los demás lo verían como un fracaso al salir de esa habitación, hizo que su ira -potenciada por la transformación- se desbordara.

El Ozaru tomó el control.

Raditz enfocó toda su rabia en la única persona que flotaba frente a él.

-¡ROOOAARRR!

-¡Raditz, escúchame!

¡Debes tomar el control de la transforma…!

-No alcanzó a terminar.

Una enorme mano peluda lo golpeó, enviándolo a estrellarse contra el suelo.

Goku se levantó, sacudiéndose el polvo.

Aunque su poder superaba al de Raditz, lo que le preocupaba eran los sentimientos que hervían dentro de su hermano.

Después de seis meses encerrados juntos, Goku había aprendido a entenderlo.

Sabía exactamente lo que estaba sintiendo.

-Raditz…

¡Te voy a detener!

-dijo, dejando que parte de su propio instinto Ozaru emergiera.

Se lanzó de frente contra su hermano.

-¡PUMM!

Un potente puñetazo en el hocico envió al gigantesco Ozaru volando.

El cuerpo aterrizó con fuerza, provocando un pequeño terremoto.

-¡Grrrrr!

Como una bestia salvaje, Raditz se levantó de inmediato y se lanzó con aún más ferocidad hacia Goku.

Bajando lo justo para esquivar la enorme mano, Goku usó su velocidad y fuerza para golpear sin dudar en el nervio cerca del codo de Raditz.

-¡Ahhhh!

Un dolor electrizante recorrió el brazo del Ozaru, dejándolo casi inútil.

Raditz recuperando al de conciencia apenas pudo ver cómo un relativo pequeño Rayo de luz se acercaba a su estómago.

-Kakaro…

-¡BOOM!

Una gran explosión sacudió el vacío de la habitación.

Goku no quería alargar la pelea innecesariamente.

Después de todo, estaban allí para que Raditz aprendiera a dominar el estado *Ikari*.

Flotando varios metros en el aire, Goku jadeaba mientras desactivaba su estado.

Con ojos preocupados, observó cómo el cuerpo del Ozaru se encogía lentamente, hasta dejar a un Raditz desnudo y desmayado en el suelo.

-*Suspiro*…

Qué problema.

Será mejor esperar a que despierte de mejor humor.

Bueno, ya veré qué hacer con él más tarde.

No hay tiempo que perder -dijo Goku, alejándose para entrenar por su cuenta, dejando a su hermano inconsciente en el suelo.

//////////////////////////////////////// -Montaña paozu- Descendiendo con cuidado, dos personas llegaron frente a una casa de curiosa forma circular.

-¿Es aquí?

-Sí, esta es la casa de Goku.

Aunque casi nunca vengo, eso no significa que no reconozca el lugar.

Avanzando con confianza, las dos figuras fueron iluminadas por la tenue luz del atardecer, revelando su identidad.

-*Tok, tok…* -…¡Ya voy!

Gohan, ¿puedes abrir la puerta por mí?

En el interior del hogar, un pequeño niño de tres años corrió hacia la puerta y la abrió, dejando ver a ambas figuras.

-¡Tía Shiori y tío Krillin, son ustedes!

-exclamó el menor, mientras ambos adultos sonreían amablemente ante el tierno Gohan.

-¡Jeje!

Así es, pequeño.

Estamos aquí para hablar de algo con tu mamá -dijo Shiori, sonriendo mientras aprovechaba para pellizcarle la mejilla, provocando la risa del niño.

-Oh…

son ustedes.

¿Qué vienen a buscar aquí?

-preguntó Milk, saliendo de la cocina y mirando con cierto recelo a los invitados.

Aunque Milk no era una mujer hostil, últimamente había desarrollado cierto rechazo hacia todo lo relacionado con Shingen…

excepto con Bulma.

Desde que Shingen comenzó a tratarla con frialdad o a limitarla constantemente, con los años Milk empezó a guardar resentimiento hacia él.

En varias ocasiones intentaba convencer a Gohan de que era una mala idea convertirse en artista marcial, y que en su lugar debía priorizar por completo sus estudios, sin desperdiciar su mente en otras cosas.

Aunque en la historia original Milk tenía un pensamiento similar, en este mundo su rechazo hacia las artes marciales era aún más profundo.

Veía a sus conocidos como vagos que preferían la holgazanería en lugar de buscar trabajo, como el maestro Roshi.

Sin embargo, este pensamiento estaba lejos de la realidad: la escuela de la Grulla era todo menos inactiva, y siempre había algo que hacer para todos.

Pero eso era algo que Milk jamás aceptaría…

a menos que la llevaran atada a la escuela y se lo demostraran.

Al notar que Shiori comenzaba a sentirse atacada, Krillin se interpuso rápidamente entre ambas mujeres con la intención de calmar a Milk.

-¡Espera, espera!

Milk, no hemos venido con malas intenciones.

Solo queríamos darte esta invitación -dijo nervioso, mientras su mano temblaba al entregarle una carta que Milk abrió en ese mismo momento.

-…*Romper*…

-¡!

Sin piedad, la ahora enfurecida mujer rompió la carta en varias partes frente a los incrédulos Shiori y Krillin, quienes solo pudieron observar cómo los pedazos caían al suelo.

-¡Qué broma!

Ese tipo, Shingen, ¿de verdad cree que voy a aceptar que mi amado y dulce Gohan vaya a aprender a luchar en su escuela?

Encima dice que también habrá maestros que le enseñen temas escolares como en cualquier escuela normal.

¿Acaso me cree estúpida?

Tomó la mano de Gohan con firmeza, pero antes de entrar, se giró una última vez hacia los visitantes.

-Y ustedes…

¿de verdad creen que esto es lo mejor para él?

¿Que lo expongan a peleas, a heridas, a ese mundo violento que ustedes llaman disciplina?

Dando un paso hacia delante,Shiori intentó responder con toda la calma que podía reunir para explicarselo lo mejor posible.

-Milk, no se trata solo de pelear.

Se trata de que Gohan aprenda a conocerse a si mismo, a fortalecerse tanto en cuerpo como en la mente.

La escuela no es como tú imaginas…

-¡No me interesa cómo sea!

¡No quiero que mi hijo termine como ustedes, viviendo de golpes y de mancharse las manos de sangre!

-interrumpió Milk, con voz firme y mirada encendida.

Krillin bajó la mirada, sin saber qué decir.

Shiori solo suspiró con frustración creciendo dentro de ella, sintiendo que cualquier palabra sería inútil.

Gohan, sin comprender la situación, solo pudo observar impotente y confundido cómo su madre se enfadaba con sus tíos.

-Gracias por venir -dijo Milk con frialdad-.

Pero no vuelvan con esto otra vez.

Y sin más, cerró la puerta en sus caras.

Aún conmocionados, Krillin y una sombría Shiori permanecieron en silencio frente a la casa.

Desde el interior, se escuchaba la voz de Milk, aún molesta, mientras Gohan preguntaba con inocencia por qué no podía aprender a pelear como su papá.

Para Krillin, ya acostumbrado al nuevo comportamiento sobreprotector de Milk, no era algo que tomara demasiado en serio.

Pero Shiori…

Shiori no pensaba lo mismo.

Para ella, recibir una invitación como aquella era motivo de orgullo y gratitud.

Después de todo, Shingen -a diferencia del antiguo maestro Tsuru- no entrenaba máquinas de combate sin alma.

Para Shingen, cada guerrero que completaba su formación se convertía en una fuerza capaz de proteger a la humanidad de futuros desastres o invasiones, ya fueran espaciales o interdimensionales.

La Tierra siempre estaba en peligro, y a diferencia de épocas anteriores, los verdaderos artistas marciales eran ahora más numerosos, siempre ocupados en evitar esos ataques.

Shiori apretó los puños, conteniendo una mezcla de frustración y decepción por el pensamiento de Milk.

-«Nunca voy a entender a personas que solo ven un lado de las cosas.

Milk cree que está haciendo lo correcto al alejar a Gohan de todo lo relacionado con las artes marciales, pero no se da cuenta -o no quiere aceptar- que él necesita algo más que protección.

Necesita formación, visión, propósito.

No basta con tener a Goku…

el mundo cambia, los peligros también.

Y cuando llegue el momento, Gohan debería tener el derecho de elegir si quiere ser alguien capaz de enfrentarlos»- pensó, mientras soltaba lentamente la tensión de sus manos y se dio la vuelta para marcharse.

Sin decir una sola palabra, un cabizbajo Krillin seguía por detrás a una sería Shiori la cual recordaba su charla con su maestro antes de entregar la carta.

//////////////////////////////////////////// – Una hora antes – Antes de que Shingen enviara a Shiori y Krillin a la casa de Goku y Milk, mandó a llamar primero a su alumna, y al mismo tiempo maestra de su hijo.

De espaldas hacia la entrada, Shingen miraba distraídamente el cofre sellado donde se encontraban las esferas del dragón.

Dicho sello fue hecho por la propia adivina Baba para evitar que cualquier persona siquiera pudiera llevarse una sola esfera sin que antes Shingen, o más bien todos los superiores de la escuela, se enteraran.

Con mirada seria, Shingen, años atrás, pensó en usar las esferas del dragón para hacer trampa en su progreso de crecimiento o en el de los demás.

Sin embargo, esa idea de privatizar las esferas para uso propio murió cuando recordó la posible existencia de los dragones malignos, y la posibilidad de que estos fueran más poderosos que en el canon, debido al simple efecto mariposa que ha ocasionado su sola existencia.

-Tok…

Tok…

-¡Entra!

Dejando a un lado sus pensamientos, Shingen vio entrar a Shiori con una mirada seria y una completa disciplina forjada por los años de entrenamiento.

-¿En qué le puedo servir, Maestro Shingen?

-diría la mujer, atenta a su nueva tarea.

-Gracias por venir.

Sé que puede ser algo molesto de mi parte, pero quiero que envíes esta carta de recomendación a la casa de Goku.

Como sabes, el hijo de este último está a tan solo unos pocos meses de cumplir cuatro años, y como tal, quiero que estudie bajo mi manto -terminaría de decir Shingen mientras miraba a una Shiori con el ceño fruncido.

-Pero maestro, lamento ser irrespetuosa, pero por lo que he visto, el niño tiene cero interés en las artes marciales.

Es más, con alguien de temperamento tímido y comportamiento torpe, está muy lejos de los requerimientos mínimos para ser aceptado -mientras hablaba, Shiori recordó inmediatamente cómo fue admitida en la Escuela Grulla, y por eso sabía que Gohan estaba lejos de siquiera abrazar las artes marciales como los demás.

Después de oír la opinión de Shiori, Shingen, suspirando, la miraría a los ojos con seriedad.

-Estás equivocada, Shiori.

Solamente estás viendo el pico del iceberg.

Para hacerlo sencillo, ten en cuenta el crecimiento del propio Goku, alguien que pasó casi catorce años de su vida sin entrenamiento formal.

En tan solo unos pocos años logró pasar de unas pocas decenas de unidades a superar las mil unidades, y sin entrenamientos casi suicidas como los nuestros -mientras explicaba, Shingen le mostró a Shiori una lista de ejercicios que Goku hizo por su cuenta.

Viendo la cara de incredulidad de Shiori, Shingen comprendió enseguida los pensamientos de esta última, y la posibilidad de cambiar su opinión respecto a admitir al hijo de un Saiyajin y entrenarlo con mejores métodos.

Incluso, un lavado de cerebro no estaba fuera de discusión para inculcarle un amor por las artes marciales en la psique del joven Gohan.

-Entiendo.

No se preocupe, maestro.

Iré de inmediato a entregar dicha carta a la casa de Goku -dijo la mujer, aún con dudas sobre si el hijo de Goku sería siquiera igual de talentoso, al no ser un Saiyajin de raza pura.

Se preparó para partir y cumplir con su misión, pero una voz la detuvo en seco.

-¡Espera!

-¿Maestro?

-Ejem…

Te recomiendo que lleves a Krillin contigo.

Es más como un seguro de que las cosas no lleguen a escalar -respondería Shingen, mirando hacia otro lado, a lo que Shiori solo pudo asentir, confundida, para luego marcharse.

Quedándose nuevamente solo, Shingen miró hacia un lado, más concretamente a una pequeña hendidura en el suelo.

Asegurándose de que no hubiera firmas de Ki cerca, optó por levantar dicha placa, dejando ver un pequeño cuaderno.

Como ya venía haciendo con más frecuencia, Shingen volvió a leer las cosas más importantes que pasaron en el anime de su vida pasada, y la relevancia que tendrían ciertos personajes en el futuro.

Como era evidente, el nombre que, aparte de Goku, más se tomaba en cuenta era el de Gohan, dado su potencial y el rápido crecimiento que tuvo en unos cuantos años.

Eso llevó a Shingen a poner más atención en tratar de que este niño entrenara, y modificar en algo sus pensamientos para que se convirtiera en un activo muy importante para los eventos futuros.

Contrariamente a sus deseos, Shingen tenía un serio y muy molesto obstáculo: Milk, y su desdén cada vez mayor por las artes marciales.

Esto, en ese mundo, se había intensificado, ya que Shingen se enteró por parte de Goku que Milk había estado metiéndole en la cabeza a Gohan lo innecesarias que eran las artes marciales, a pesar de que ella misma tuvo algo más de tiempo entrenando junto a Goku después del Torneo N.°23 de Artes Marciales.

-*Suspiro*.

No creo poder llevarme nunca bien con esa mujer.

Será mejor que vaya preparando al hijo de Motobe y a Bjorn para aumentar sus entrenamientos.

Necesitaré la mayor ayuda posible para enfrentar el impredecible mañana -diría el protagonista, mientras miraba el cielo desde la ventana de su despacho.

Al mismo tiempo, a varios miles de años luz, una amenaza como nunca antes había enfrentado la Tierra se acercaba.

Autoproclamado como el ser más poderoso del universo, Freezer junto a su ejército avanzaba hacia la zona norte de la Vía Láctea.

Pese a su anterior declaración de interés en los terricolas, el verdadero objetivo de Freezer no era reclutar nuevos soldados.

No.

Para el tirano universal, la Tierra representaba una anomalía que debía ser eliminada y, como consecuencia, acabar de una vez por todas con los últimos Saiyajin y Terricolas que puedan presentar una amenaza.

– FIN DEL CAPÍTULO N°23 – ____________________________________________________________ [ N/A ]:Hola a todos!

Vaya que me tomé un largo tiempo en actualizar.

Aunque no lo crean, el mero hecho de haberlos hecho esperar tanto me avergüenza.

Sin embargo, no puedo hacer nada al respecto.

Pronto mi tiempo libre estará muy limitado y, aunque seguiré actualizando esta historia, no puedo prometerles una fecha fija para la siguiente actualización por temor a romper esa promesa.

Espero que no les haya molestado.

Dejando lo personal a un lado, este capítulo tuve que rehacerlo *tres veces* porque no terminó de convencerme.

Aunque esta última versión tampoco me gusta del todo, creo que ya es hora de darle la bienvenida al próximo capítulo, donde Freezer entra en escena y se inicia el conflicto entre las fuerzas de la Tierra y el ejército de Freezer.

¡Espero que estén pendientes a la próxima actualización!

POR FAVOR RECUERDEN DAR SU VOTO A ESTE CAPÍTULO.

ME MOTIVA A SEGUIR ESCRIBIENDO Y EVITA QUE DEJE DE HACERLO.

¡SE LOS AGRADECERÍA MUCHO!

_____________________________________________________________________

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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