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El Príncipe Jack: El Despertar De Los Legendarios. - Capítulo 4

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  3. Capítulo 4 - 4 Capítulo 4 El Taller de los Vientos Ocultos
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4: Capítulo 4: El Taller de los Vientos Ocultos 4: Capítulo 4: El Taller de los Vientos Ocultos La biblioteca abandonada resultó ser una trampa mortal.

Apenas Jack y Jake pusieron un pie en el vestíbulo polvoriento, las runas de protección que Jake creía seguras se encendieron con un rojo sangre agresivo.

No eran escudos; eran balizas de rastreo.

—¡Es una emboscada!

—gritó Jake, empujando a Jack hacia atrás justo cuando tres proyectiles de energía verde corrosiva impactaron contra la entrada, volviéndola añicos.

—¡Pensé que dijiste que este lugar era seguro!

—exclamó Jack, sus manos alternando entre escarcha azul y llamas rojas por la adrenalina.

—¡Alguien modificó los sellos!

—rugió Jake, desenvainando su espada de energía azul—.

¡Salgamos de aquí!

¡El callejón trasero es la única salida!

Corrieron a través de los pasillos mientras disparos de rifles eléctricos destrozaban las estanterías a su alrededor.

Eran los **Cazadores de la Reina Victtoria**, soldados de élite con armaduras amarillo eléctrico, apoyados desde los tejados por sombras encapuchadas de la **Liga de la Naturaleza**.

Estaban atrapados entre dos fuegos.

Salieron al callejón trasero, pero el destino les cerró el paso.

Una barrera de electricidad violeta bloqueaba la salida norte.

Al sur, los Cazadores avanzaban implacables.

—Esto no pinta bien —murmuró Jack, acorralado contra un contenedor de basura, el vapor de su aliento mezclándose con la niebla tóxica del callejón.

—Mantente detrás de mí —ordenó Jake, aunque la sangre manaba de su costado herido—.

Si logro sobrecargar la barrera, corre.

Justo cuando los Cazadores preparaban una ráfaga final para acabar con ellos, una figura saltó desde una escalera de incendios oxidada, aterrizando con una pesantez sorprendente entre Jack y los enemigos.

Era un joven alto, de complexión robusta y piel **trigueña**.

Su cabello era **negro azulado con mechas blancas platinadas** que brillaban bajo la luz de las farolas.

Medía casi **1.90 metros** y llevaba una chaqueta de mecánico manchada de grasa, sosteniendo una barra de metal reforzado con runas antiguas.

—¡Oye, vosotros!

¡Dejad de hacer ruido en mi callejón!

—gritó el joven con voz potente y autoritaria.

Un Capitán de los Cazadores apuntó su rifle hacia él.

—¡Ciudadano!

¡Aléjate!

¡Operación de la Corona en curso!

El joven sonrió con una arrogancia desafiante.

—¿Operación de la Corona?

En mi propiedad privada?

Eso viola el código municipal y las leyes antiguas.

El Capitán no esperó.

Disparó un rayo concentrado de energía violeta directamente al pecho del joven.

Jack gritó, esperando ver caer al extraño.

Pero lo que sucedió a continuación desafió toda lógica.

El joven no esquivó.

No levantó ningún escudo.

Simplemente extendió su mano enguantada y **abrió la palma**.

El rayo violeta impactó contra su guante…

y **desapareció**.

No hubo explosión.

No hubo humo.

La energía fue **succionada** hacia la piel del joven como agua en una esponja seca.

Las venas de su brazo brillaron brevemente con un tono violeta robado, antes de disiparse en su cuerpo.

El callejón quedó en silencio.

El Capitán bajó el rifle, horrorizado.

—¿Qué…

qué eres?

—Soy el fin de tu ventaja —dijo el joven, cerrando el puño.

La energía que acababa de absorber rugió dentro de él—.

Y soy el dueño de este callejón.

Golpeó el suelo con su barra de metal, ahora cargada con la energía robada al enemigo.

—**Activación: Protocolo Cero.

Drenaje Total.** Las paredes de ladrillo del callejón cobraron vida.

Runas doradas, diseñadas por antiguos maestros del Norte (aunque el joven desconocía quién fue realmente su creador original), se encendieron.

Una cúpula de energía descendió, pero esta vez, la barrera no solo rebotaba ataques; los **absorbía**, alimentándose de la magia enemiga para hacerse más fuerte.

Los disparos restantes de los Cazadores impactaron la cúpula y fueron succionados, haciendo que las runas brillaran con furia.

—Mis defensas se alimentan de vuestra estupidez —dijo el joven, mirando a Jack y Jake con intensidad—.

Si queréis vivir, entrad.

¡Ahora!

Señaló una puerta de blindaje pesado en la pared lateral: **”Windsors & Co.

– Forja y Reparaciones”**.

Jake dudó, analizando al extraño.

—¿Quién eres?

¿Por qué nos ayudas?

—Soy **Drake Windsor**.

Y no os ayudo por bondad, sino porque odio que la Reina Victtoria manche mi suelo con sangre.

¡Entrad antes de que rompan el perímetro!

Jack y Jake corrieron hacia dentro.

Drake selló la puerta herméticamente tras ellos.

El interior del taller era una maravilla de la ingeniería mágica.

Máquinas flotantes, herramientas organizadas magnéticamente y un aire limpio que contrastaba con la suciedad exterior.

Las paredes estaban recubiertas de titanio grabado con runas de protección absoluta.

Desde el fondo del taller, trabajando en un motor desmontado, surgió otra figura.

Era un joven de apariencia frágil pero ágil, de piel clara, cabello **rubio rizado con mechas azul cielo** y ojos del mismo tono celeste.

Vestía un delantal de cuero sencillo y tenía las manos manchadas de aceite.

—Drake, te dije que dejaras de recoger gatos callejeros —dijo el joven rubio con voz suave, limpiándose las manos con un trapo—.

Traen pulgas…

y en este caso, ejércitos enteros.

—Este no es un gato cualquiera, **Josué** —dijo Drake, apoyándose en la puerta blindada mientras escuchaba los golpes furiosos fuera—.

Este es un reactor nuclear con patas.

Y el otro…

—miró a Jake—…

huele a tormenta antigua.

Jack se quitó la capucha, revelando su cabello bicolor.

—¿Quiénes sois?

¿Y qué es este lugar?

El joven rubio, Josué, se acercó estudiando a Jack con una curiosidad intensa pero vacía, como si intentara recordar algo que no estaba allí.

—Soy **Josué Gómez**.

Y este cabezota es mi hermano adoptivo, Drake Windsor.

Este lugar es un nodo de tierra neutral.

Las runas de mi familia adoptiva lo hacen invisible a la magia hostil.

Nadie puede entrar sin permiso.

Ni siquiera la Reina.

Jake bajó la guardia, mirando a Josué con una extraña sensación de déjà vu.

—Windsor…

¿Del Norte?

Pensé que el linaje había sido purgado.

Drake soltó una risa amarga.

—Casi.

Nos escondieron.

Yo soy el mecánico, y Josué…

bueno, Josué lo encontraron hace años, medio muerto.

Perdió la memoria.

No recuerda su nombre real, ni su pasado.

Solo sabe que es bueno arreglando cosas y protegiéndome.

Jack miró a Josué.

Algo en la postura del joven rubio, en la forma en que sostenía la llave inglesa, le resultaba familiar, aunque no podía decir qué.

—Lo siento por tu memoria —dijo Jack suavemente.

Josué se encogió de hombros, sonriendo con tristeza.

—No importa.

Tengo un hermano y un hogar.

Eso es suficiente.

Aunque a veces…

tengo sueños.

Sueños con hielo, con un trono de cristal y con una guerra donde caía del cielo.

Pero son solo eso, sueños.

Jake observó a Josué con detenimiento.

Sus instintos de guerrero le decían que ese chico era mucho más de lo que aparentaba.

Había una fuerza latente bajo esa piel clara, una potencia contenida que recordaba a los antiguos príncipes del Norte.

Pero decidió callar.

No era el momento.

—Soy Jake.

Y él es Jack.

Gracias por el refugio, Drake, Josué.

—Bienvenidos a **Windsors & Co.** —dijo Drake, lanzándoles dos botellas de agua—.

Mientras estéis aquí, sois intocables.

Esta fortaleza ha resistido embates de Titanes.

Aguantará a unos matones hasta que se aburran.

Fuera, los gritos cesaron.

Los Cazadores, al ver que su magia era inútil contra la barrera absorbente, se retiraron gruñendo.

Dentro, bajo la luz tenue de las lámparas industriales, cuatro destinos convergieron.

El Príncipe del Nexo, el Guardián Secreto, el Mecánico del Viento (con poder de absorción) y el Príncipe Olvidado.

La resistencia acababa de encontrar su cuartel general.

Y aunque Josué aún no lo sabía, su verdadero nombre estaba a punto de despertar, esperando solo el momento adecuado para romper las cadenas de su amnesia.

—Bienvenidos a casa, chicos —dijo Drake, sonriendo—.

Esto va a ser interesante.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Leonardo_Kdz ¿Qué pistas sutiles debería ir dejando Josué en los próximos capítulos sobre su pasado como Malik Windsor sin revelar su identidad todavía?

¿Notáis ya su instinto protector hacia Drake?

¡Déjalo en los comentarios!

No olviden dejar sus Power Stones.

En el próximo capítulo: Adaptación al taller, primeras pruebas de control para Jack y la dinámica de los nuevos compañeros.

¡Nos vemos en el Capítulo 5!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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