Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El sistema - Capítulo 12

  1. Inicio
  2. El sistema
  3. Capítulo 12 - 12 El pasado
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

12: El pasado 12: El pasado El lugar no era especial.

Un gimnasio más.

Paredes gastadas.

Piso de goma.

Olor a esfuerzo y rutina.

— Pero para Tomás… no era solo eso.

— Era memoria.

— —Entrenaste acá —dijo Martina, mirando alrededor.

No era una pregunta.

— Tomás asintió apenas.

— —Hace tiempo.

— Martina caminó despacio.

Observando.

Como si el lugar hablara.

— —No es un lugar al que alguien como vos vendría ahora —dijo.

— —Por eso vine —respondió él.

— Silencio.

— Tomás avanzó hasta el centro.

Se detuvo.

Cerró los ojos un segundo.

— Y volvió.

— Golpes.

Respiración.

Correcciones.

— —Más rápido —la voz era firme.

— —No es velocidad lo que te falta —continuó—.

Es decisión.

— Tomás, más joven, dudaba.

Ese era su error.

— —Si dudás… perdés.

— Impacto.

Caída.

— —Otra vez.

— El presente volvió de golpe.

— Tomás abrió los ojos.

— Martina lo estaba mirando.

— —No fue solo entrenamiento físico —dijo ella.

— —No.

— —Fue formación.

— Tomás no respondió.

Pero no lo negó.

— Martina se acercó.

— —¿Quién era?

— Silencio.

— Tomás dudó.

No por miedo.

Por algo peor.

— Por respeto.

— —Alguien que no enseñaba a todos —dijo finalmente.

— —Pero a vos sí.

— —Sí.

— Pausa.

— Martina lo observó con más atención.

— —Eso explica muchas cosas.

— —¿Como qué?

— —Como por qué seguís vivo.

— Tomás no reaccionó.

— —¿Qué más te enseñó?

—preguntó ella.

— Tomás la miró.

— —A no confiar en sistemas.

— Pausa.

— —Ni en personas.

— Martina sostuvo su mirada.

— —Y sin embargo… estás acá conmigo.

— Silencio.

— —No dije que fuera perfecto —respondió él.

— Eso arrancó una leve sonrisa en ella.

— Pero duró poco.

— Martina caminó hasta un saco de boxeo.

Lo golpeó.

Una vez.

— El sonido retumbó en el lugar vacío.

— —Mi entrenamiento fue distinto —dijo.

— Tomás la miró.

— —¿En qué sentido?

— Martina no respondió de inmediato.

Golpeó otra vez.

— Más fuerte.

— —Más controlado.

— Pausa.

— —Más… estructurado.

— Eso le llamó la atención.

— —¿Militar?

— —No.

— —¿Privado?

— Martina dudó.

— —Algo así.

— Silencio.

— Tomás se acercó.

— —Mostrame.

— Martina lo miró.

Evaluando.

— —No es buena idea.

— —Nunca lo es.

— Pausa.

— Y entonces… aceptó.

— Se colocaron frente a frente.

Distancia justa.

Sin postura agresiva.

Pero listos.

— —Sin fuerza —dijo Martina.

— —Sin fuerza —repitió él.

— Primer movimiento.

— Tomás avanzó.

Directo.

Controlado.

— Martina respondió.

— Desvió.

Giró.

— Y por un segundo… el tiempo se detuvo.

— No por la técnica.

— Por la sensación.

— Reconocimiento.

— Ambos se frenaron.

— Al mismo tiempo.

— Se miraron.

— —Eso… —dijo Tomás— — —Sí —respondió Martina.

— Silencio.

— Pesado.

— —¿Quién te enseñó eso?

—preguntó él.

— Martina no respondió enseguida.

— Cuando lo hizo… su voz fue más baja.

— —Alguien que no enseñaba a todos.

— Tomás sintió cómo algo encajaba.

Demasiado bien.

— —No puede ser —dijo.

— —Yo pensé lo mismo —respondió ella.

— Se quedaron en silencio.

— La misma técnica.

La misma lógica.

El mismo enfoque.

— —No es coincidencia —dijo Tomás.

— —No —respondió Martina.

— Pausa.

— —Entonces… —empezó él— — Martina terminó la idea: — —Tuvimos el mismo maestro.

— El aire se volvió más denso.

— Porque eso no era solo una conexión.

— Era una señal.

— Y si eso era cierto… — todo lo demás también podía serlo.

— Tomás retrocedió un paso.

— Pensando.

— Rearmando todo.

— —Esto empezó mucho antes —dijo.

— Martina asintió.

— —Sí.

— Pausa.

— —Y nosotros no éramos casos aislados.

— Silencio.

— —Nunca lo fuimos.

— El gimnasio volvió a quedarse en calma.

— Pero ahora… ya no era un lugar del pasado.

— Era una pieza del presente.

— Y probablemente… — del futuro también.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo