EL ÚLTIMO SOLDADO DEL SISTEMA - Capítulo 8
- Inicio
- EL ÚLTIMO SOLDADO DEL SISTEMA
- Capítulo 8 - 8 PREPARATIVOS PARA EL COMBATE FINAL
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: PREPARATIVOS PARA EL COMBATE FINAL 8: PREPARATIVOS PARA EL COMBATE FINAL CAPÍTULO 8: PREPARATIVOS PARA EL COMBATE FINAL La nave regresó a la Colonia Gamma 7 a toda velocidad.
Los datos que Reed les había dado habían cambiado todo: ya no se trataba solo de detener una actualización, sino de liberar a toda la humanidad de un yugo milenario.
—Hemos recibido mensajes de otros grupos en diferentes colonias —anunció Nova, mientras revisaba los comunicadores ocultos—.
Han escuchado sobre lo que hicimos en Xylos y quieren unirse.
Hay más personas que sabían la verdad y estaban esperando el momento de actuar.
—Ya son más de cien voluntarios —añadió Zephyr, mostrando un mapa con puntos de luz parpadeando por todo el sistema—.
Algunos son soldados, otros científicos, incluso algunos oficiales del Consejo que se han revelado.
—Pero necesitamos más que voluntarios —dijo Grog, inspeccionando las armas que habían conseguido con la ayuda de sus contactos—.
La base orbital está protegida por escudos de energía, cañones láser y naves de combate.
Necesitamos una estrategia sólida.
Kael, Tao y Marcus estaban estudiando el plano de la base que les había dado Reed: —El núcleo de control está en la parte más profunda de la base —explicó Marcus, señalando un punto en el mapa—.
Para llegar allí, tenemos que pasar por tres niveles de defensa.
El primero es el hangar, donde están las naves de combate.
El segundo es el centro de energía, y el tercero es el cuartel general de los Arquitectos.
—El programa de Reed debería poder debilitar los escudos en un punto específico —dijo Lyra, analizando la unidad de metal—.
Pero solo durará diez minutos.
Tenemos que aprovechar cada segundo.
Tao cerró los ojos y sintió el flujo de energía del sistema: —Los demás portadores de sistemas naturales están despertando —comunicó a Kael—.
Siento sus pulsos en diferentes partes del universo.
Están sintiendo que el momento ha llegado.
—Entonces no estaremos solos ni siquiera en la base —dijo Kael con esperanza—.
Tal vez algunos de ellos puedan llegar a ayudar.
Los siguientes días se dedicaron a entrenar y coordinar.
Zephyr creó una red segura para comunicarse con todos los grupos aliados, mientras Nova organizaba los recursos y los documentos necesarios para que la misión pareciera una operación oficial.
Grog entrenó a los voluntarios en tácticas de combate contra soldados controlados por sistemas, mientras Lyra les explicaba cómo funcionaban los dispositivos disruptores que habían modificado.
Una noche antes de la misión, el equipo se reunió en el almacén que había sido su primera base: —Mañana saldremos en tres naves modificadas —anunció Kael, mirando a cada uno de ellos a los ojos—.
Marcus liderará el primer grupo para tomar el hangar y evitar que nos corten la retirada.
Grog y los voluntarios atacarán el centro de energía para desactivar las defensas principales.
Zephyr y Nova se quedarán en la nave de comando para coordinar y mantener la comunicación.
Lyra, Tao y yo iremos hasta el núcleo para activar el dispositivo que libera a todos.
—Y si algo sale mal?
—preguntó Tao.
—No puede salir mal —respondió Lyra con firmeza—.
La humanidad no puede seguir viviendo así, controlada y oprimida.
Si tenemos que dar nuestras vidas por esto, valdrá la pena.
Kael sacó la unidad de Reed y la colocó en la mesa: —Reed dijo que el dispositivo en la base necesita una sinergia máxima de al menos dos sistemas naturales para activarse —dijo—.
Tao y yo seremos el motor, pero necesitaremos que todo el equipo nos apoye para llegar hasta allí.
En ese momento, los comunicadores de todos empezaron a sonar.
Zephyr conectó el suyo a un altavoz: —Este es el portador Alpha de la Colonia Delta 9 —sonó una voz masculina por los altavoces—.
Hemos sentido su llamado.
Estamos en ruta hacia la base orbital con otros tres portadores.
Llegaremos al mismo tiempo que ustedes.
La liberación de la humanidad será un esfuerzo conjunto.
Otras voces se unieron después, anunciando que más portadores estaban acercándose desde diferentes colonias.
El equipo se miró con sorpresa y alegría.
—Ya veo —dijo Grog con una sonrisa—.
No estamos solos en absoluto.
Kael se puso de pie, sintiendo cómo su energía aumentaba con la esperanza: —Entonces mañana no solo atacaremos —dijo con voz fuerte—.
Mañana marcaremos el comienzo del fin del control de los Arquitectos.
Mañana la humanidad recuperará su libertad.
Todos se pusieron de pie y extendieron sus manos, uniendo las suyas en el centro de la mesa.
La energía de Kael y Tao se mezcló con la determinación de todos los demás, creando un resplandor que iluminó el almacén.
El camino hacia la base orbital sería peligroso, pero por primera vez, sabían con certeza que ganarían.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com