Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Elarion - Vera y el lago entre los mundos - Capítulo 18

  1. Inicio
  2. Elarion - Vera y el lago entre los mundos
  3. Capítulo 18 - 18 Capítulo 18 — El Despertar de la Ceniza
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

18: Capítulo 18 — El Despertar de la Ceniza 18: Capítulo 18 — El Despertar de la Ceniza ​El frío era lo primero que Vera sentía, pero no era el frío gélido de la cueva, sino una sensación de vacío que nacía desde su propio pecho.

Sus párpados pesaban como el plomo.

Antes de abrir los ojos, el aroma la golpeó: una mezcla embriagadora de cedro ahumado, almizcle salvaje y el frescor del agua estancada.

​Estaba a salvo.

Pero en su mente, la imagen de Kael y Rhydian despedazándose seguía repitiéndose en bucle.

​Cuando finalmente logró entreabrir los ojos, se encontró en una pequeña cámara natural, iluminada por el resplandor suave de una fogata que alguien había encendido con prisa.

Estaba envuelta en las capas de los tres, un nido de pieles y telas que trataba de retener su calor corporal.

​—Está despertando —la voz de Rhydian sonó ronca, cargada de una ansiedad que raramente mostraba.

​Vera sintió un peso a su izquierda.

Kael estaba sentado junto a ella, su cola blanca envuelta rígidamente alrededor de sus propios tobillos, un signo de tensión pura.

A su derecha, Rhydian se inclinaba hacia delante, con sus orejas de lobo tiesas y los ojos dorados fijos en su rostro.

Nerion permanecía de pie a los pies de su lecho improvisado, observándola con una intensidad analítica.

​Kael extendió una mano, buscando acariciar su frente para comprobar su temperatura.

​—No…

—susurró Vera, apartándose bruscamente del contacto.

​El movimiento fue instintivo, nacido del terror de la visión.

La mano de Kael se quedó suspendida en el aire.

Su expresión pasó de la preocupación a una confusión herida, y las líneas plateadas de su torso parpadearon con un brillo apagado.

​—Vera, soy yo —dijo Kael con voz suave, aunque el rechazo le había tensado la mandíbula—.

Estás a salvo.

El Guardián ha desaparecido.

​—Es solo que…

vi cosas.

El Guardián…

me mostró…

—Vera se interrumpió, su voz se quebró por completo y un sollozo ahogado escapó de su garganta.

No podía terminar la frase; el simple hecho de recordar la sangre de sus Alfas en sus manos le impedía hablar.

​Las lágrimas empezaron a cubrir su rostro, calientes y amargas, resbalando por sus mejillas mientras se abrazaba a sí misma, temblando.

Rhydian y Kael se tensaron, el dolor de verla así superando su propia confusión.

​—Os vi a vosotros —soltó Vera finalmente, con los ojos nublados por el llanto y la voz rota—.

Os vi matándoos.

Vi este vínculo convertido en una cadena que os volvía locos hasta que no quedaba nada más que ceniza.

​El silencio que siguió fue sepulcral.

Rhydian y Kael se miraron de reojo.

Por un segundo, la tensión competitiva que siempre existía entre ellos afloró, validando el miedo de Vera.

​Nerion dio un paso adelante, rompiendo el trance.

—Las visiones de los Guardianes son advertencias, no destinos escritos —dijo el tritón, sus ojos aguamarina fijos en Vera—.

Se alimentan de tus miedos más profundos.

Si tienes miedo de que se maten por ti, el espectro usará esa imagen.

​Kael, ignorando su rechazo anterior, se sentó con firmeza detrás de ella y la rodeó con sus brazos, obligándola a apoyarse en su pecho.

Era un abrazo posesivo, pero cargado de una ternura desesperada.

—Escúchame bien —susurró Kael cerca de su oreja—.

Soy un Alfa, y mi instinto me pide eliminar a cualquier competidor.

Pero mi vínculo contigo es más fuerte que mi odio por este lobo.

No permitiré que esa visión se cumpla.

​Rhydian se sentó a los pies de Vera y puso una mano sobre sus tobillos, apretando con firmeza para anclarla a la realidad.

—El gato tiene razón.

Prefiero aguantar sus quejas el resto de mi vida que dejarte sola en un mundo de ceniza.

​Vera suspiró, dejando que el calor de ambos empezara a disipar el frío de la visión, aunque las lágrimas seguían cayendo silenciosamente.

El panel del sistema parpadeó en un rincón de su ojo: ​✧ NUEVA MISIÓN: EL RECLAMO DE LA UNIDAD ✧ Objetivo: Estabilizar la relación entre los Alfas.

Advertencia: El Reino de la Ceniza es una posibilidad del 44%.

​—Tenemos que salir de aquí —dijo Vera, limpiándose el rostro con el dorso de la mano y tratando de recuperar algo de su firmeza—.

No podemos permitirnos dudar.

​Kael la apretó un poco más contra él, y Rhydian le dedicó una mirada intensa, una que esta vez buscaba darle seguridad.

—Descansa un poco más —murmuró Rhydian—.

Nerion dice que hay un puesto avanzado cerca.

Allí tendrás comida y una cama de verdad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo