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Elarion - Vera y el lago entre los mundos - Capítulo 4

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  3. Capítulo 4 - 4 ​Capítulo 4 — El Vínculo de Sangre y Plata
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4: ​Capítulo 4 — El Vínculo de Sangre y Plata ​ 4: ​Capítulo 4 — El Vínculo de Sangre y Plata ​ ​ ​El tiempo no se detuvo, se fragmentó.

Vera observó cómo los músculos del lobo se tensaban bajo su pelaje oscuro, preparándose para el impacto final.

El animal era una mancha de sombras y colmillos que se abalanzaba sobre ella, y en ese microsegundo, Vera comprendió que su vida en la Tierra, con sus cafés por la mañana y sus turnos de hospital, se había esfumado para siempre.

​Kael, herido y jadeante, estiró su mano hacia el panel que flotaba entre ellos.

Su mirada azul, cargada de una desesperación noble, se cruzó con la de Vera.

​—¡Acéptalo!

—rugió él, con la voz quebrada—.

¡Es la única forma!

​Vera no lo pensó.

No había espacio para la lógica ni para preguntas sobre qué era esa luz o quién era ese hombre.

Golpeó la superficie virtual con la palma de la mano justo cuando el lobo saltaba.

En ese instante, la realidad estalló.

No fue solo luz; fue una invasión sensorial que le arrancó el aire de los pulmones.

​POV KAEL ​En el momento en que Vera aceptó el vínculo, mi mundo, que hasta entonces había sido una sucesión de sombras y batallas solitarias, se expandió de forma violenta.

Fue como si un relámpago me atravesara la médula espinal.

De repente, no solo sentía mi propia sangre hirviendo por la adrenalina; sentía el latido acelerado de ella, un tambor rítmico de pánico y una curiosidad indomable que me dejó sin aliento.

​Su aroma, que antes era una estela tenue, se convirtió en una marea: flores de loto bañadas por la lluvia y el calor de la piel humana.

Me embriagó.

Sentí mis heridas cerrarse bajo un calor plateado, y mis garras, mis viejas aliadas, brillaron con una luz que no procedía de mi magia, sino de nuestra unión.

Ya no era un guerrero solo; era un Alfa con algo sagrado que proteger.

Ver al lobo lanzarse hacia ella no despertó mi furia estratégica, sino un instinto de propiedad tan salvaje que hizo que mis colmillos se alargaran.

​Mía.

Esa palabra no fue un pensamiento, fue un decreto de mi propia biología.

Cada fibra de mi ser reclamó su derecho de protección sobre la mujer que acababa de salvarme la vida.

No sabía qué era ella exactamente, pero sabía que ahora mi alma estaba encadenada a la suya.

​POV VERA ​La energía nos envolvió como una corriente eléctrica, pero en lugar de quemar, me hizo sentir más viva de lo que jamás había estado.

Sentí la fuerza de Kael fluyendo hacia mí a través del suelo, de la luz, del aire.

Por un segundo, mis sentidos se solaparon con los suyos.

Vi el mundo de una forma distinta: los colores eran más vibrantes, las sombras tenían profundidad y el calor que emanaba del lobo era como una señal de advertencia brillante en mi visión.

​Kael se movió antes de que mis ojos humanos pudieran procesar el movimiento.

Sus músculos se hincharon bajo la piel blanca, desgarrando aún más los jirones de su ropa, y su cola dio un latigazo en el aire que restalló con el sonido de un trueno.

Interceptó al lobo en pleno vuelo con una mano, cerrando sus dedos plateados alrededor de la garganta de la bestia, y lo lanzó con una fuerza sobrehumana contra un roble milenario.

El impacto fue seco, un crujido de huesos y madera que hizo que las hojas plateadas de los árboles llovieran sobre nosotros como confeti metálico.

​—Vale… eso ha sido… extremadamente… sexy —susurré.

Mi voz sonó pequeña, ahogada por la excitación y el miedo—.

Y aterrador.

Pero sobre todo sexy.

​Kael se mantuvo de espaldas a mí.

Su espalda era un mapa de cicatrices y poder, una cordillera de músculos que subía y bajaba con una respiración pesada y animal.

Su cola se mecía de lado a lado con una agresividad que cortaba el aire.

Cuando habló, su voz no fue humana; fue un vibrato profundo que sentí directamente en la columna.

​—No te apartes de mí —ordenó.

No era una petición, era el rugido de un dueño a su tesoro—.

No entiendo qué has hecho, mujer, pero ahora el bosque sabe que estás aquí.

Puedo sentir tu rastro vibrando en el aire.

​El panel de luz volvió a materializarse frente a mis ojos, parpadeando con una urgencia que me puso los pelos de punta: ​✧ VÍNCULO PRIMARIO COMPLETADO ✧ Compañero: Kael Tharos (Nivel 1) Estado: Sincronización establecida.

Bonificación: Fuerza de Kael +20% al proteger a Vera.

Nueva habilidad: Pulso Alfa (Latente).

​—Ah… estupendo.

Así que ahora somos un pack —murmuré, intentando que mis manos no temblaran mientras me ajustaba los restos de la túnica de Kael que me cubría apenas lo justo—.

Menudo contrato me acaban de encasquetar sin dejarme leer las condiciones.

​Kael giró la cabeza lo justo para que pudiera ver su perfil.

Sus ojos ya no eran solo hielo; había un remolino de deseo protector en ellos, una promesa de posesión que me hizo flaquear las rodillas.

Sus marcas plateadas brillaban con un pulso rítmico, coordinado con mi propio corazón de una forma que no podía explicar.

​—Eres mía para proteger, Vera —sentenció él, usando mi nombre por primera vez con una reverencia instintiva—.

Nada en este bosque te tocará mientras yo respire.

​Le sostuve la mirada, arqueando una ceja y recuperando mi armadura de sarcasmo.

No iba a dejar que un tigre de dos metros me viera como una damisela en apuros, por muy bien que le sentara el pelo platino y esos pectorales de infarto.

​—Y tú eres mío para presumir, tigre.

Aunque te advierto una cosa: como mi “guardián”, me vas a deber un juego de ropa nuevo.

Esta túnica me queda como un saco y creo que ya he enseñado más pierna hoy de lo que acostumbro en un año.

​Kael soltó un bufido que casi pareció una risa, pero el momento se rompió cuando el bosque escupió una segunda oleada de lobos.

Kael se lanzó al combate como una tormenta blanca, moviéndose con una gracia letal.

Yo, conectada a él por ese hilo invisible que me hacía sentir su fuerza como si fuera mía, ya no sentía que el mundo me quedaba grande.

​—Bueno, gatito —murmuré para mí misma mientras observaba cómo Kael destrozaba a otro enemigo—.

Vamos a ver de qué somos capaces juntos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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