Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Elarion - Vera y el lago entre los mundos - Capítulo 8

  1. Inicio
  2. Elarion - Vera y el lago entre los mundos
  3. Capítulo 8 - 8 ​Capítulo 8 — Evolución
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

8: ​Capítulo 8 — Evolución 8: ​Capítulo 8 — Evolución ​El amanecer en la estancia del Alfa no trajo el ruido de una alarma, sino el calor sofocante de un cuerpo masivo.

Vera despertó envuelta en una maraña de extremidades poderosas y pieles suaves.

No llevaba nada puesto, y la sensación de la piel caliente y ligeramente rugosa de Kael contra su espalda era una forma de despertar que ningún café en la Tierra podría superar.

​Sintió un movimiento lento detrás de ella.

La cola blanca de Kael, que había estado enredada en sus tobillos toda la noche, subió perezosamente por sus pantorrillas hasta rodear su muslo, atrayéndola más hacia él.

​—Buenos días, tigre —susurró Vera, sintiendo el aliento de Kael en su nuca.

Su voz sonaba ronca por el sueño, con ese toque sarcástico que ya era su marca registrada—.

¿Viene incluido el abrazo de oso, o es que los Alfas también tienen pesadillas?

​Kael soltó un ronroneo bajo que hizo vibrar el pecho de Vera.

Se giró sobre las pieles para quedar frente a él, y la visión fue demoledora.

Kael estaba apoyado sobre un codo, con el cabello blanco desordenado sobre los ojos y los músculos del pecho definidos por la luz azulada de la mañana.

Sus ojos azules la recorrieron con una lentitud que hizo que Vera se sintiera más desnuda que nunca.

​—No son pesadillas —murmuró Kael, alargando una mano para delinear la curva de la cadera de Vera—.

Es instinto.

Mi cuerpo se niega a soltarte incluso cuando duermo.

​Vera sonrió, estirándose como un gato, consciente del efecto que su cuerpo desnudo estaba teniendo en las pupilas dilatadas del Alfa.

—Vaya, qué poético.

Casi me olvido de que hace doce horas me estabas dando órdenes como un sargento.

​Kael se inclinó sobre ella, atrapándola entre sus brazos.

El peso de su cuerpo era una presión deliciosa.

Sus labios rozaron el cuello de Vera, justo donde el pulso le latía con fuerza.

—Puedo ser ambas cosas, Vera.

Tu sargento…

y tu dueño.

​—Suerte con eso último —replicó ella, aunque su respiración se entrecortó cuando sintió los dientes de Kael rozar suavemente su piel—.

Soy una empleada muy difícil de gestionar.

​El panel de luz apareció, flotando en el aire sobre ellos: ​✧ VÍNCULO KAEL THAROS: NIVEL 2 DISPONIBLE ✧ Condición: Intimidad emocional o física significativa.

Estado: Pulso acelerado / Sincronía térmica.

​Vera sintió un salto en el estómago.

La tensión era tan real que podía morderse.

Kael bajó la cabeza, buscando sus labios, y por un segundo el mundo desapareció.

El beso fue profundo, con sabor a posesión y a una urgencia que ambos habían estado conteniendo.

Sin embargo, justo cuando la mano de Kael empezaba a explorar con más hambre, un grito de alerta resonó en el campamento inferior.

​Kael se separó, maldiciendo en su lengua natal, un sonido gutural y áspero.

Su cola latigó las pieles con frustración.

​Los días siguientes fueron una mezcla de descubrimiento y agotamiento.

Vera aprendió que Elarion no perdonaba a los débiles.

Su cuerpo empezó a cambiar; el sistema compensaba sus carencias, dándole una agilidad que nunca tuvo en la oficina.

​Entrenaba con los guerreros, corría por el bosque y aprendía medicina con Maera.

Cada noche, regresaba a la cama de Kael exhausta, pero con el panel marcando constantes mejoras: ​Ingenio +1 / Supervivencia +2 / Afinidad Bestial +2 ​Una tarde, mientras practicaban cerca del río, Kael le lanzó una lanza corta de madera.

Vera la atrapó, notando cómo sus músculos ya no temblaban como el primer día.

Estaba desnuda de cintura para arriba, cubierta solo por una nueva banda de cuero que Kael le había regalado, dejando su abdomen marcado por el esfuerzo a la vista.

​—Otra vez —ordenó Kael.

Su musculatura se veía más definida gracias al vínculo, y las rayas plateadas de su piel brillaban bajo el sol.

​Vera lanzó.

La lanza impactó en el centro del tronco con un sonido seco.

​Habilidad adquirida: Combate Básico con Lanza (Precisión +1) ​Kael se acercó a ella, sus ojos azules brillando con un orgullo que no podía ocultar.

—Estás progresando rápido.

Eres…

excepcional.

​Vera se limpió el sudor de la frente, dándole una sonrisa pícara.

—No pienso ser un saco de patatas que tengas que cargar, Alfa.

Si voy a tener un harén de cinco de vosotros, al menos quiero ser la que lleve los pantalones…

aunque técnicamente aquí no usemos muchos.

​Kael se rió, un sonido rico y profundo, y la tomó por la cintura, pegándola a su pecho sudado.

—Me gusta cuando me desafías.

Me hace querer…

​—Veo que interrumpo algo interesante.

​Vera y Kael se giraron al unísono.

Rhydian Varkor emergió del bosque, flanqueado por dos lobos.

El Alfa lobo no vestía más que sus pantalones de cuero negro, dejando ver su pecho ancho y sus tatuajes tribales.

Su cabello negro ondulado estaba despeinado por el viento, y sus ojos dorados brillaban con una diversión depredadora al ver a Vera en brazos del tigre.

​—Entrenando —dijo Rhydian, evaluando el cuerpo de Vera con una intensidad que hizo que el aire se volviera eléctrico—.

Bien.

Me gustan las hembras que saben morder.

​Kael gruñó, un sonido bajo y amenazante, sin soltar a Vera.

—¿Qué haces en mis tierras, Varkor?

¿No tuviste suficiente el otro día?

​Rhydian ignoró el insulto y dio un paso hacia delante, invadiendo el espacio neutral.

—Problemas en la frontera.

Criaturas que no pertenecen a este bosque se están moviendo hacia territorio neutral.

Pensé que el gran Alfa tigre querría saber que algo está asustando incluso a mis sombras.

—Sus ojos dorados volvieron a Vera—.

Y, para ser sincero, tenía curiosidad por ver si ya te habías cansado de los gatitos domésticos.

​Vera cruzó los brazos, disfrutando de la tensión entre los dos colosos.

—¿Siempre apareces sin avisar, Lobo Feroz?

—preguntó ella—.

En mi mundo eso se llama acoso.

Aquí supongo que es “diplomacia”.

​Rhydian soltó una carcajada que resonó en el bosque.

—Solo aparezco cuando vale la pena.

Y tú, Vera, vales cada riesgo.

​Antes de que Kael pudiera saltar sobre él, un rugido lejano y desconocido, un sonido metálico y profundo que no pertenecía a ninguna bestia conocida, desgarró el silencio.

Los tres se tensaron al mismo tiempo.

​✧ EVENTO DETECTADO: ALTERACIÓN DE ECOSISTEMA ✧ Misión: Investigar origen del rugido.

Nota: La presencia de dos Alfas aumenta las posibilidades de éxito.

​Vera miró al tigre y luego al lobo.

Ambos estaban listos para la guerra, pero ambos la miraban a ella esperando su reacción.

—Bueno —dijo Vera, agarrando su lanza con fuerza—.

Parece que la cita doble se ha cancelado.

Tenemos trabajo.

​Kael la miró con orgullo y deseo.

Rhydian, con un respeto creciente.

Por primera vez, los dos depredadores estaban de acuerdo en algo: ella no era solo una hembra que proteger.

Era una fuerza de la naturaleza.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo