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Emma en el bosque de bestias - Capítulo 40

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Capítulo 40: Las marcas de los guardianes _39 parte 2

Emma

-Buenas noches jefa Lilo -Toke se apresuró a hacer una pequeña reverencia.

La mujer era alta, de piel rosa y un gran trenzado de cabello que le llegaba a las rodillas. Su presencia era delicada, pero al mismo tiempo emanaba una fuerza poderosa. Lo que más me sorprendió fue su ropa, hecha de mariposas vivas que cubrían su torso desde la cintura hacia arriba. Se movían y cambiaban de color, pero no flotaban, sino que parecían estar impregnadas en su piel como tatuajes.

-Sean bienvenidos y bienvenidas -continuó la mujer, con los brazos abiertos y una gran sonrisa.

Detrás de ella venían tres personas más, y entre ellas, la chica que había visto momentos antes en el calabozo. Ella iba distraída, leyendo un libro con dificultad debido al movimiento.

-Ella es Lilo, jefa de esta aldea. Es la amiga de la que les hablé y es quien me pidió que los invitara a este lugar -comentó Naom, refiriéndose a la mujer de las mariposas.

Aran miró a Naom con un atisbo de duda.

-¿Nos invitó? -preguntó Aran, con sarcasmo.

-¿Hay algún problema, joven? -interrogó la jefa Lilo.

Aran cruzó los brazos.

-Discúlpeme gentil jefa Lilo, pero sí, hay un problema.. ¿por qué si fue una invitación, me clavaron un par de dardos en las costillas y otro en el trasero, además de arrastrarme hasta este lugar? -espetó Aran, visiblemente molesto, aunque manteniendo respeto incluso en sus gestos.

Naom rodó los ojos y luego los cerró fastidiada.

-Lamento mucho que las cosas hayan tenido que ser así, joven Araneoe. Naom solo actuó de manera segura para nuestra aldea. Aún así, me disculpo en nombre de todos -respondió Lilo, con una leve inclinación de cabeza.

Aran relajó sus facciones y abrió los ojos con sorpresa.

-¿Cómo es que sabe mi nombre?

-Sé quién es usted, Aran, también conocí a su madre.

-¿Conoció a mi… mamá? -Aran dejó caer los brazos que antes tenía cruzados, y una sonrisa apareció en su rostro sin que lo notara.

-Así es -respondió y casi de inmediato para evitar que Aran hiciera más preguntas, continuó-Ella es mi hija, Sol.

La muchacha, que antes estaba distraída, se levantó de pronto y saludó.

-Mucho gusto. Gracias. Digo, hola. -Volvió a sentarse.

Su madre giró los ojos y volvió a mirarnos, después su vista se pasó sobre mí.

-Princesa Emma -señaló la mujer, mirando directamente a mis ojos -. Es un honor tenerla aquí con nosotros.

Miré a mi alrededor, sorprendida.

“¿Acaso hay alguien más con mi nombre?”

-¿Y-yo? -me señalé a mí misma, sin saber qué pensar.

Lilo asintió y, con un gesto de mano, nos indicó que tomáramos asiento.

-Tomen asiento…

Todos se sentaron menos yo.

-Creo que se equivoca -sonreí nerviosa, y negé con la mano-. Yo no soy una princesa.

Azumi, que estaba a mi lado, me jalo por la manga de mi blusa e hizo que me sentara.

-Hace un tiempo, hablé con Naom a través de una nube de humo. Me contó sobre ti, y me dijo quién eras -comentó Lilo.

Aran miró a Naom con desconfianza, los ojos entrecerrados.

-¡Sabía que te había visto hablando con alguien, Ninfa mentirosa! -susurró.

-¿Usted siempre se comunicó con ella? -preguntó Azumi, levantando una ceja.

-No siempre, solo cuando fue necesario -respondió la jefa Lilo con calma.

Azumi se reclinó en la silla como quien dice “Solo eso faltaba”

-Emma, llevas en tu piel la marca real de las Ninfas de agua. Pero no eres una de ellas. Sin embargo, eso demuestra que te la has ganado -comentó la mujer-. Creciste en el mundo humano y pareces ser uno de ellos, pero tampoco eres humana por completo… y eso lo sabes. Debes saber también que simbolizas esperanza, y la vida de este bosque de bestias. Llevas en tu interior las energías que nutren a nuestro reino. -Hizo una pausa y miró a Aran y a Azumi, luego volvió a verme a mí-Ustedes no están juntos por casualidad. Nacieron con un propósito.

Los tres nos miramos.

-¿A qué se refiere? -pregunté.

-Es por lo que dijeron los espíritus del bosque ¿no? Esas luces flotantes -comentó Azumi, notándose más distraída de su enojo.

Lilo asintió.

-Guardianes… cuatro jóvenes almas y la hija del bosque. Y tú Emma, posees dentro de ti, las energías espirituales de cada reino dentro de este gran mundo. Y en algún momento, deberás usarlos para luchar.

Escuchaba con atención, pero me moría de miedo.

“No quiero una responsabilidad tan grande”

“Pero, es mi razón de ser…”

-Es difícil, lo sé. Pero eres lo único que tenemos. Y si te rindes, nosotros desapareceremos para siempre. Si te vas sin antes romper las fuerzas oscuras y a las brujas, vamos a desaparecer -continuó.

Respiré hondo.

El pecho me ardía por la angustia.

-Su compañero Ivan, está en el calabozo por precaución. Él también es uno de los guardianes -comentó Lilo.

Me puse de pie, sin poder contener mi reacción.

-Pero Ivan jamás le haría daño a nadie -aseguré.

Escuché a Aran tragar con fuerza, y me sorprendió su expresión. Miré a su alrededor, confundida.

-¡Aran! -mascullé, y sin pensarlo, le pellizqué el brazo.

-Aunque no lo veas así, nosotros ya tenemos un pasado. Conocemos los límites. Es mejor prevenir que lamentar -respondió Lilo, con tono serio.

Miré a Sol en busca de respuesta luego de nuestro acuerdo pero me devolvió un gesto que decía: “lo intenté, pero no pude hacer nada”.

“¡Carajo!” Pensé.

-¿Y solo porque esas luces dijeron que debíamos acompañarla, debemos obedecer? -preguntó Azumi, cruzando las piernas.

-Por eso no. -respondió Lilo-. Ustedes nacieron marcados por el destino.

Azumi, Aran y yo nos miramos, confundidos.

-¿A que se refiere? -preguntó Aran.

Lilo sonrió y señaló el pecho de Aran.

-Más adelante les mostraré de lo que hablo.

Aran volvió a recargarse sobre la silla, confundido, pero ella no le dio tiempo a interrumpir.

-Hace mucho tiempo -comenzó Lilo-, los poderes de cada líder en este bosque, fueron sellados dentro de Emma, hija del espíritu del bosque y un humano. Así, el poder y la energía que mantienen a este lugar con vida, estarían fuera del alcance de las brujas. Emma fue enviada al mundo humano junto a una Ninfa de tierra como su protectora y guía.

-Pero, yo nunca vi a ninguna Ninfa -dije, y fruncí mi ceño tratando de recordar.

Lilo sonrío ligeramente.

-Claro que sí… pero, lo que quiero que sepan es, que no están aquí por un simple capricho mío. Es momento de que se preparen. Se acabaron las aventuras. Debes aprender a utilizar el poder que llevas dentro. Y a liberar el poder que le pertenece a tus amigos, y que tú guardas en tu interior.

Aran frunció el ceño.

-¿Está diciendo que nosotros tenemos habilidades superiores a las que ya tenemos? -preguntó.

Ella asintió.

-No tenemos mucho tiempo, es por eso que mañana comenzaremos con las prácticas. Solo la concentración y la conexión con la naturaleza, puede lograr el despertar que necesitas, Emma -continuó Lilo.

-No entiendo -musité-. ¿Qué se supone que debo hacer? Dicen del poder que llevo dentro, pero nadie dice que es lo que debo hacer… -Miré a Lilo-. ¿Acaso, debo simplemente aprender a dominar eso que tengo o, es qué hay algo o alguien a quien debo combatir? Solo sean claros, por favor.

La brisa movió mi cabello tras mis palabras, dejando un silencio incómodo y lleno de suspenso.

Lilo me miró confundida.

-¿Aún no sabes nada? ¿Las luces no te dijeron? -preguntó.

Yo negué y miré a Aran pero él estaba tan confundido como yo.

Lilo bajó la mirada y miró a Toke y Naom.

Toke le devolvió la mirada, y en vista de que ella no parecía querer hablar, comenzó él.

-En el castillo del último rey, está quien rige la maldad que nos habita. Aquella que rompió la unión que teníamos como reino. Las brujas vuelan sobre el lugar, mientras en el interior de aquel castillo, existe un mal mayor. Uno que se les unió luego de que tú naciste, Emma. Una oscuridad absoluta. Tinieblas es su nombre para aquellos que vivieron la guerra.

>> Luego de que llegaste a la vida, no fueron las brujas quienes asesinaron a los líderes como el rey Elder, la lideresa Elena; madre de los nimus, librana reina de las constelaciones, o a Misarrat lideresa de las manadas felinas…sino, que todos ellos fueron consumidos hasta las cenizas por aquel al que llaman, monstruo, El pecado. No tiene forma o cuerpo. Es una ola de sangre que consume toda vida a su alrededor. Sin embargo, al no tener un cuerpo que lo sostenga tan fuerte como su energía; luego de su aparición y ataque, se ocultó en espera de un recipiente digno. Se quedó encerrado en el castillo siendo protegido por las brujas. Y nosotros, nadie tiene el poder para luchar contra ellas, mucho menos contra eso que está ahí.

>>Esto es serio. Contra lo que ustedes se van a enfrentar, es peligroso. Y entendería si alguno se niega. Pero son lo único que tenemos.

No tuve palabras o pensamientos. Estaba en el aire. Pérdida.

-Hermosa, ¿está bien? -me preguntó Aran.

Asentí con lentitud, fuera de mí.

“¿Pelear contra un monstruo que ni forma tiene, y es capaz de consumir lo que toca? ¿De verdad? Moriré de verlo” pensé.

Levanté la mirada hacia Lilo.

Ella me miró, sus ojos profundos observándome con una calma inquietante.

-¿Cómo es que sabes tanto sobre mí? -pregunté, algo confundida, aunque mi voz intentaba mantenerse firme.

Ella bajó la cabeza y soltó el aire, como si estuviera pensando cómo explicarme lo que estaba por decir.

-Cuando las Ninfas de Tierra pierden a su rey, el heredero o heredera debe tomar la corona. Pero si no hay conexión con ese heredero, o si no existe, entonces la naturaleza elige a un líder. No es un rey o una reina, hasta que alguien con esa conexión nazca. Pero cuando somos elegidos, no solo recibimos el poder y la responsabilidad, sino también la sabiduría y las herramientas espirituales necesarias para mantener la calma y sobrevivir con lo que tenemos. Es por eso, Emma, que sé lo que sé sobre ti y sobre todos ustedes.

-Podríamos morir -solté-. Mis amigos pueden salir lastimados si nos enfrentamos a ese.. a eso.

-Lo sé -respondió ella-. Pero cómo dijo Toke, son la única esperanza que tenemos, todo este mundo solo los tenemos a ustedes.

-Entonces, si no quiero hacer esto, ¿no podría alguien más, que esté dispuesto, tomar mi lugar y recibir esos poderes de Emma?-cuestionó Azumi.

Lilo negó

-Como ya les había dicho, están marcados por el destino… y no es solo una expresión, literalmente lo están. Sus almas están hechas para aguantar el poder que se les confió. Una persona normal moriría. Y ahora les mostraré de lo que hablo -Levantó su mano, y las mariposas rosadas salieron de su piel, posándose sobre la de Azumi, dejando una marca brillante en su brazo- Azumi, eres alguien que enfrenta cualquier desafío con determinación, sin dejar que el miedo te venza. Siempre fiel a tus principios y dispuesta a hacer sacrificios por lo que crees correcto. Por eso, llevas la marca del coraje.

Una flecha se dibujó en su brazo superior, entre el hombro y el codo, con líneas nítidas y precisas. La punta apuntaba hacia abajo, marcada en un color oscuro que contrastaba con su piel. Era simple, pero poderosa, como si fuera parte de ella.

Azumi abrió los ojos con sorpresa.

-¡¿Pero qué!? -exclamó-Yo no tenia esto. ¿Qué me hiciste? -Azumi asustada, miró a Lilo.

-Siempre estuvo ahí, solo había que hacerla brillar un poco -contestó Lilo.

Todos mirábamos asombrados, hasta que ella señaló a Aran.

-¡No, yo estoy bien así -comentó Aran con nerviosismo, pero las mariposas volaron hasta su pecho.

Aran tratando de espantarlas abrió su camisa hasta romper los botones.

-¡Aléjense! -empezó a sacudirlas pero ellas se impregnaron en su piel.

-Aran, tú eres el hijo de un amor tan fuerte y profundo que el destino no tuvo más opción que marcarte. Esa marca en tu pecho no es solo un símbolo, es el reflejo de lo que tus padres vivieron, un amor que rompió barreras, que desafió todo para existir. Tú, simplemente, eres el legado de ese amor eterno -emitió Lilo.

Mientras en el pecho de Aran, justo a la izquierda, apareció de repente una marca. Dos anillos entrelazados, como si se hubieran formado al compás de su corazón. No era un tatuaje común, era como si la piel misma hubiera decidido llevar esa huella, una representación silenciosa de un amor profundo, irrompible.

Y por último, Lilo me señaló a mí.

Abrí los ojos de par a par, las mariposas volaron hasta mí, cerré los ojos y… no sentí nada. Solo escuché a Aran al sorprenderse.

-Emma, naciste para traer esperanza, lo que está claro en cada paso que das. A pesar de todo lo que has vivido, no has dejado que eso apague lo que llevas dentro. Ese arcoíris en tu piel, tan suave y brillante, no es solo un símbolo; es la luz que tienes para guiar a los demás. Eres la esperanza, la que puede iluminar aún los momentos más oscuros, y por eso, esa marca es tuya -continuó la jefa.

Abrí los ojos y vi como si una mano invisible hubiera dibujado sobre mi piel, líneas de colores suaves comenzaron a rodear mi brazo derecho. Cada una de ellas, delicada y tenue, tenía un tono pastel que parecía irse desvaneciendo poco a poco en el aire. Rojo suave, naranja cálido, un amarillo que recordaba a la luz de la mañana, verde menta, azul cielo, y un lila tan claro que parecía casi transparente. Las líneas se separaban unas de otras por una pequeña distancia, como si estuvieran respirando, pero sin perder su delicadeza.

Se curvaban en torno a mi brazo, ascendiendo hasta llegar al hombro. Me quedé completamente inmóvil, mi mano temblaba y dejé de respirar, como si con eso pudiera evitar un dolor que ni siquiera existía. Sentía el frío recorrerme, sorprendida y asustada, todo a la vez. Era como si mi cuerpo no pudiera reaccionar, estaba a punto de desmayarme.

Cuando las líneas finalmente terminaron de formarse en mi piel, la puerta se abrió de golpe. Dos hombres entraron, llevando a Iván con las manos atadas con cadenas. Él se veía… bueno, feliz, por el sedante que lo tenía bastante adormecido. No pude decir nada al verlo, todavía estaba demasiado sorprendida por lo que acababa de suceder. Pero Aran… él estaba mucho más sorprendido. Su boca estaba abierta de par en par mientras observaba mi brazo. Los hombres sentaron a Iván entre Azumi y yo, y el aire en la habitación se volvió aún más tenso.

-De verdad que son aburridos. -Ivan, adormilado-Alla afuera hay una fiesta y me traen a este sitio lleno de gente cara larga.. ¡quiero bailar!

-Hijo de la luna. -Lilo levanto su mano nuevamente y la dirigio a Ivan-Iván, el peso de tu historia no te ha doblegado, no como lo haría con cualquiera. El destino que te tocó no fue el más amable, pero en vez de quebrarse, te formó. Cada parte de ti, cada prueba, está marcada por la resistencia que te exige la luna misma. Has caminado en la oscuridad, pero al igual que ella, has aprendido a brillar en tu propio ciclo, a seguir adelante sin importar lo que te haya sucedido.

>>Lo que llevas dentro, la huella de tu origen, no te arrastra, te impulsa. No necesitas hablar de lo que has pasado para que todos lo veamos. Es como si, al igual que la luna, tu presencia hablara por sí misma, en un silencio que corta más profundo que cualquier palabra. Y, cuando el viento sopla con más fuerza, cuando las sombras parecen más profundas, es entonces cuando, como una espada, demuestras que la única dirección que conoces es hacia adelante.

En ese momento, las mariposas se desvanecieron alrededor de Iván, pero no dejaron ninguna marca visible en su cuerpo. Aran lo miraba con atención, buscando algún rastro. Frustrado, se levantó de golpe y, sin previo aviso, empujó a Iván hacia adelante, haciendo que su cabeza y pecho quedaran apoyados sobre la mesa. Con un movimiento rápido, levantó el suéter negro que Iván llevaba, dejando al descubierto su espalda.

Ahí estaba la marca: una espada grabada con con líneas firmes, cuyo filo seguía el curso de las lumbares hasta la quinta vértebra. El mango, situado en la base de su cuello, tenía detalles suaves que evocaban rayos de luna.

Aran, sorprendido, volvió a sentarse mientras que Ivan se quedo en la misma posición, durmiendo.

-Mañana tendremos mucho trabajo, lo mejor es que vayan a descansar-comento Toke, mientas todos, incluyendo Naom, estábamos aun paralizados por la sorpresa.

-Pe-pero, usted dijo que éramos cuatro aparte de Emma -mencionó Azumi, curiosa.

-Mañana la conocerán.. -respondió Lilo su tono volviendo a ser práctico, como si lo que acababa de suceder fuera algo normal. Luego de puso de pie.

nosotros también lo hicimos, aunque me temblaban las rodillas.

-¿Ivan se va a quedar así? -pregunto Azumi, pareciendo la menos anonadada de todos.

Lilo se fue seguida de su gente.

-Va a volver a la normalidad pronto -respondió Toke en repuesta a la pregunta de Azumi. Luego señaló la mano de Ivan que descansaba sobre la mesa-. Ese brazalete que lleva no es cualquier cosa. Las ninfas lo encantaron para que reaccione si intenta algo sospechoso. Si lo hace, el brazalete soltará una descarga mágica que lo hará caer inconsciente al instante. No puede quitárselo a menos que ellas lo permitan -Luego salió de la habitación junto a Naom.

Azumi, Aran y yo nos miramos confundidos, y luego miramos a Ivan.

-¿Qué hacemos con el lobo? -preguntó Aran.

-Ustedes encárguense, yo debo hacer algo -dijo Azumi y se fue.

–Love. 🕸🍃🌙⌛️

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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