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Emma en el bosque de bestias - Capítulo 48

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Capítulo 48: ¡Mi vida se pudrió el día que te elegí a ti y no a mi familia!

¡

Iván

Estábamos en la sala de reuniones después del suceso con la energía maligna.

La jefa Lilo, sentada en su silla, miraba fijamente un punto perdido de la habitación. Allí estábamos Naom, Toke, Azumi y yo, mientras Sol dormía en un mueble.

—¿Podemos sacarle la energía maligna sin hacerle daño? —preguntó Toke, mientras abrazaba a Naom.

—Si hacemos eso, el bebé morirá —respondió Lilo.

—Pues que se muera —solté.

La mirada de Toke fue un poema de emociones, ninguna con buenas intenciones.

Levanté el pecho inconscientemente, furioso.

Toke soltó a la ninfa y se acercó a mí.

—Basta, no es momento de brutalidades. Debemos buscar la manera de que todo esto termine sin que nadie salga lastimado —intervino Lilo.

—No hay manera —dijo de pronto Azumi—. ¿Acaso no vieron cómo esa energía casi consume a Emma? Si es así de poderosa, acabará no solo con la humana, sino también con nosotros. No se puede eliminar sin acabar con la raíz, y esa raíz. Ese hijo tuyo —miró a Naom— es un monstruo.

—Mi bebé no tiene la culpa —respondió Naom.

—En los libros que cuentan la historia de cada reino y sus seres, se menciona que ninguna energía maligna ocupa el cuerpo de alguien sin que ese alguien le haya dado permiso —Atacó Azumi.

—Eso es mentira —interrumpió Naom.

—¿Mentira? —Azumi la fulminó con la mirada. Y con una sonrisa irónica, continuó—. ¿Así como es mentira que traicionaste a tu familia por un macho?

—Azumi, ese no es el tema ahora.

—Ay, Naom… eso se le suma. Tú eres basura y si ese bebé nace, le tocará ser basura también.

Los ojos de Naom se abrieron, conteniendo las lágrimas con impotencia.

—Cometí un error —musitó Naom, sin fuerzas.

—Un error no. Mataste a mi padre y a mi hermano. A eso que le llamas error, nosotros le decimos traició… Asesinato. Ahora somos seres olvidados, incapaces de creer en el amor o en las buenas intenciones —Azumi se acercó a Naom.

Toke se interpuso.

—No, déjala —pidió Naom.

Toke se hizo a un lado y Azumi se colocó frente a su hermana, cara a cara.

—Eres una cosa sin identidad. Una larva que se arrastró por el suelo… una fruta podrida que daña todo lo que toca. Te metiste con mi esposo (el esposo de tu hermana). Destruiste lo único que tenías.

Naom se dejó caer de rodillas, y con ella, las lágrimas chocaron contra el piso de madera.

—Sé que no valgo nada, que nunca me vas a perdonar. Lo sé. Cada momento junto a mi madre y a ti fue una tortura por no decirles la verdad. Pensé en morir muchas veces. Pero… —puso una mano sobre su vientre— este pequeño ser dentro de mí me salvó. Y la verdad es que no sabía que las brujas habían puesto esa energía en mi interior hasta que fue demasiado tarde.

Toke dio dos pasos al frente

—¿Cuándo lo supiste? —preguntó.

Naom dudó antes de responder.

—Cuando… cuando me enteré de que estaba embarazada… una de ellas vino a verme —dijo.

En ese momento entendí que ella había estado comunicada con las brujas, que fue ella quien las llevó hasta donde estaba Emma. No lo pensé dos veces: la tomé del brazo con fuerza, y Toke reaccionó dándome un puñetazo en la cara que me obligó a soltarla.

—Fui muy tolerante contigo, lobo. Si la vuelves a tocar, no respondo.

—Sigue hablando —ordenó Azumi.

—Cuando la bruja vino, yo había salido del castillo bajo el agua y me dirigía hacia aquí. Estaba llegando a la entrada cuando la vi. Era una flor roja, brillante, que titilaba como una herida sangrante. Me dijo: “Tendrás un hijo, engendrado por tu compañero, pero llevará el alma de mi amo”.

—¿Por qué no me lo dijiste? —preguntó Toke, desconcertado.

—No sabía cómo…

Toke caminó de un lado a otro, con las manos en la nuca, visiblemente preocupado.

—¿Qué más dijo la bruja? —insistió Azumi.

Antes de responder, Naom trago fuerte, como si aquello que saldría de du boca, fueran palabras cargadas de consecuencias.

—Mi bebé ahora mismo es un frasco que mantendrá con vida la energía maligna en el exterior y…

—Eso quiere decir que esa energía, tarde o temprano, matará a ese niño. Porque ningún cuerpo puede resistirla por mucho —dijo Sol, sentándose en el sofá.

Lilo se acercó a abrazarla.

—¿Cómo te sientes? —le preguntó.

Sol respondió con un gesto afectuoso y luego se puso de pie para acercarse a nosotros.

—Lo sé, y es por eso que ellas me propusieron algo —Naom se incorporó con dificultad.

—¿Qué cosa? —pregunté, haciéndome una idea de lo que fue.

Volvió a tragar fuerte:

—Si les entrego a Emma, salvarán a mi bebé.

Y era justo lo que supuse.

Me dieron ganas de arrancarle los ojos y la boca. Descuartizarla.

Esa mujer no merecía vivir.

En los ojos de Naom se podía ver el corazón roto, pero desde los mios yo solo veía al ser más cobarde y repugnante jamás conocido.

—Tú misma vas a matar a ese cúmulo de maldad que llevas dentro —dije, apretando los dientes y los puños.

Todos me miraron. Sabían que me contenía para no matarla.

—Tienes una hora para deshacerte de eso, de lo contrario te mato. A ti y a todo el que se interponga —las últimas palabras fueron dirigidas a Toke, pero en algunos aspectos, también para Azumi.

—No… —susurró, encorvándose mientras se abrazaba el vientre—. Por favor, no. Yo ni siquiera vivo por mí, ni por Toke. Dejé de amar el día que mi padre y mi hermano murieron. Me quedé con Toke porque había perdido demasiado para traerlo de vuelta. Pero yo no quería la vida. Y ahora, al saber que una nueva vida crecía en mí… volví a tener escamas nuevas en el alma.

A mi no me movió ni un poco lo que dijo, pero en los ojos de Azumi empecé a notar fragilidad. La miré. Su semblante era frío, serio… pero sus ojos, esos bailaban con un sentimiento que solo yo podía leer. Ese que decía: a pesar de todo, sigue siendo mi hermana. Un hermano, aunque cometa errores, nunca deja de ser parte de ti. Y aunque Azumi no mostraba ni un rastro de ternura, yo conocía esa mirada mejor que la palma de mi mano. Pero lamentablemente, yo no estaba para sentimentalismos.

—Hay tres caminos: sacarle el bebé y evitar que nazca, segundo: matar a Naom, y tercero; dejar que ese bebé nazca y acabe con todos nosotros —dijo Sol.

—No hay nada que podamos hacer, Naom… y yo prefiero tenerte viva, a mi lado —emitió Toke, acercándose, y también causando que la mirada de su compañera cambiara.

—¿Tenerme viva? —repitió Naom, soltando una risa seca, sin un gramo de alegría. Levantó el rostro empapado en lágrimas y lo miró como si le hubiera escupido en la cara—. ¿Tú prefieres tenerme viva?

Su voz se alzó. Nadie respiró.

—¡No digas eso como si fueras un héroe, Toke! ¡Tú no me salvaste, ni me cuidaste, ni estuviste ahí cuando más te necesitaba! ¡Yo fui quien te trajo de vuelta! ¡Vendí mi alma por ti! ¡Por un cadáver que ni siquiera recordaba quién era yo! ¡¿Y ahora vienes a decir que “prefieres tenerme viva”? ¡¿Viva para qué?!

La rabia le ardía en los ojos. Toke solo tragó saliva. Yo podía oler su miedo.

—¡No me quieras ahora que estoy podrida por dentro! ¡No me quieras por lástima! ¡Tú no me amas, Toke! ¡Solo estás atrapado porque te sientes culpable, y lo sabes! ¡Mi vida se pudrió el día que te elegí a ti y no a mi familia!

Se aferró a su vientre como si pudiera proteger con su cuerpo lo que el mundo entero ya había condenado.

—¡Y aun así, tú me miras como si yo fuera un error! ¡Pero este bebé no lo es! ¡Él me devolvió las ganas de vivir cuando yo ya estaba muerta! ¡Me dio un motivo para respirar, para levantarme, para no volverme loca!

Nadie se atrevió a acercarse.

Ni siquiera Azumi.

Y eso ya era decir mucho.

Yo no iba a darle mas de una hora para arrancarle la barriga.

—¡Mátenme si quieren! ¡Sáquenlo de mí y tírenlo al suelo si eso los hace sentir mejores personas! —gritó con el rostro encendido y la voz quebrada—. ¡Pero no vuelvan a callarme! ¡No otra vez!

El silencio fue absoluto.

Toke la miraba como si recién entendiera que jamás la conoció.

—Lo que tenemos que hacer no es por odio hacia ti, ninfa… es por amor a lo que nos queda —la voz de Aran se escuchó desde la puerta—. Nada de esto es justo. Y si como te dijo Ivan; no matas a tu hijo en unos 45 minutos, yo mismo te voy a decapitar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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