Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 28
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
28: LO QUE NUNCA SE FUE 28: LO QUE NUNCA SE FUE Todo había vuelto al principio.
Todo lo que alguna vez construimos… simplemente desapareció.
Y esta vez… ya no dolía tanto.
Los días pasaron.
Luego semanas.
Luego meses.
Al principio… Jota contaba el tiempo.
El primer día sin ella.
La primera semana.
El primer mes.
Después… dejó de hacerlo.
Cuatro meses.
Quizás cinco.
Tal vez seis.
Ya no importaba.
Cote no apareció.
No llamó.
No escribió.
No insistió.
Nada.
Y eso… le dolió más de lo que esperaba.
Porque en el fondo… una parte de él sí quería que volviera.
Que luchara.
Que insistiera.
Que hiciera lo que él mismo le había pedido.
Pero no lo hizo.
Y Jota entendió algo.
O al menos… eso quiso creer.
—No era tan importante.
La vida siguió.
Porque siempre lo hace.
Jota terminó su etapa universitaria.
Sin celebraciones.
Sin grandes emociones.
Solo… terminó.
Y comenzó a trabajar.
Guardias nocturnas.
Silencio.
Frío.
Horas largas… acompañado únicamente de sus pensamientos.
Y en esas noches… cuando todo estaba en calma… cuando no había ruido afuera… el ruido estaba adentro.
Cote.
Siempre volvía.
No con la misma intensidad.
No con el mismo dolor.
Pero volvía.
Como un recuerdo que se negaba a morir.
—¿Habrá sido verdad…?
Esa pregunta… nunca se fue.
Ese beso.
Esa imagen borrosa.
Esa duda.
Nunca tuvo certeza.
Y eso… lo dejó atrapado en algo peor que el dolor.
La incertidumbre.
Por su parte, Cote también había seguido su camino.
Terminó su técnico.
Comenzó a trabajar.
Reemplazos en hospital.
Turnos largos.
Cansancio constante.
Una vida adulta que llegó sin pedir permiso.
Y entonces… cuando todo parecía haberse calmado… apareció.
Un mensaje.
Simple.
Directo.
Después de meses de silencio.
Jota miró la pantalla.
Su corazón… no reaccionó como antes.
Pero reaccionó.
No respondió de inmediato.
No corrió.
No se desesperó.
Pensó.
Mucho.
—Ahora vienes… Pasaron horas antes de responder.
Un mensaje corto.
Frío.
Y así… volvieron a hablar.
No fue fácil.
No fue rápido.
No fue como antes.
Cote insistió.
Esta vez… de verdad.
No con palabras bonitas.
Sino con tiempo.
Con paciencia.
Con presencia.
Pero Jota ya no era el mismo.
Ya no creía igual.
Ya no confiaba igual.
Ya no amaba igual… aunque en el fondo… seguía sintiendo lo mismo.
—No sé si puedo volver a confiar en ti.
Se lo dijo una vez.
Directo.
Sin adornos.
Y Cote no se fue.
—Entonces déjame intentarlo —respondió ella.
Y ahí… comenzó algo nuevo.
No una historia desde cero.
No una reconciliación perfecta.
Sino algo mucho más complejo.
Dos personas que se amaban… pero que ya no eran las mismas.
Intentando reconstruir algo… sobre ruinas.
Ahora no había liceo.
No había excusas.
No había juegos.
Había trabajo.
Cansancio.
Responsabilidades.
Y decisiones reales.
Y ambos lo sabían.
Esta vez… si fallaban… no habría vuelta atrás.
Pero aun así… decidieron intentarlo.
Porque hay cosas… que no se olvidan.
Aunque duelan.
Aunque cambien.
Y hay amores… que no se terminan.
Solo… se transforman.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com