Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Entre el Amor y el Olvido - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Entre el Amor y el Olvido
  3. Capítulo 9 - 9 TÚ
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: TÚ 9: TÚ Primer día de clases.

Jota corría por el pasillo.

Otra vez tarde.

Como siempre.

Como le gustaba.

Empujó la puerta del salón sin pedir permiso.

El ruido hizo que todos giraran a mirarlo.

—¡Señor Jota!

—la voz firme del profesor rompió el silencio—.

¿Otra vez llegando tarde?

Jota sonrió de lado.

Esa sonrisa que no pedía disculpas.

—Disculpe, profe… se me hizo tarde.

Mentira.

Siempre lo era.

Algunos compañeros rieron en voz baja.

Otros simplemente lo miraron.

Ya lo conocían.

El rebelde.

El desordenado.

El que no seguía reglas.

Y a él… Le gustaba.

Porque esa imagen… Lo protegía.

Se sentó en su lugar, recostándose con tranquilidad, como si nada le importara.

Como si nada lo afectara.

Pero dentro de él… No era así.

Aún había algo.

Un resto.

Un eco.

Cote.

Solo habían pasado unos días.

Pero se sentía lejano.

Confuso.

Como un sueño que no sabes si fue real.

—No… —pensó—.

Ahora no.

Desvió la mirada.

No podía permitirse eso.

No ahora.

Si lo veían débil… Lo destruirían.

Y Jota no estaba dispuesto a eso.

Así que hizo lo que mejor sabía hacer.

Ser alguien más.

Durante la clase, interrumpía, hacía comentarios, provocaba risas.

El profesor lo reprendía.

Él respondía.

El mismo juego de siempre.

Pero cuando se trataba de responder… Era el mejor.

—A ver, Jota… —dijo el profesor, con tono desafiante—.

Si sabes tanto, responde esto.

Silencio.

Todos lo miraron.

Jota tomó aire.

Respondió.

Correcto.

Como siempre.

Las risas cambiaron.

Ahora eran murmullos.

Respeto.

Molestia.

Dependencia.

Porque todos sabían algo: Podían reírse de él… Pero lo necesitaban.

Y él lo sabía.

Por eso, cuando le pedían ayuda… Negaba.

—No sé… arréglatelas.

No era por orgullo.

O tal vez sí.

Pero también era una forma de decir: “Ahora no me toquen.” El día pasó rápido.

Extrañamente rápido.

Y al final… Jota sonreía.

No era una felicidad profunda.

Pero era algo.

Ese año… Se sentía distinto.

Menos invisible.

Algunos compañeros se acercaron más.

Conversaciones pequeñas.

Bromas.

Incluso… Nuevas amistades.

Y entre todo eso… Notó algo.

Una mirada.

Una chica.

Lo observaba.

Más de lo normal.

Jota desvió la vista.

Pero luego volvió a mirar.

Sí.

Era real.

—Debe ser menor… —pensó.

Y lo dejó pasar.

No quería complicarse.

No quería pensar en eso.

No quería… Sentir otra vez.

Día 2.

Llegó tarde otra vez.

A propósito.

—Las reglas están para romperse… —murmuró, entrando al salón.

Sus padres no sabían nada.

No sabían cómo era realmente en el colegio.

No sabían en qué se estaba convirtiendo.

O en qué se estaba escondiendo.

El día avanzaba normal… Hasta que su teléfono vibró.

Un mensaje.

“Hola primo, ¿cómo estás?

Es importante que nos veamos.

¿Puedes venir a la salida?” Lady.

Jota frunció el ceño.

Algo no estaba bien.

Su colegio quedaba lejos.

Muy lejos.

Pero no dudó.

Tenía que ir.

—Profe… me siento mal del estómago… Actuó.

Convincente.

La dirección autorizó su salida.

Plan perfecto.

O eso pensaba.

El timbre sonó.

El colegio comenzó a vaciarse lentamente.

Risas, gritos, despedidas… todo se mezclaba en el aire.

Jota estaba afuera.

De pie.

Esperando.

A Lady.

Miraba la entrada del colegio sin pensar demasiado.

O al menos… eso intentaba.

Pero en el fondo… Había algo.

Un presentimiento.

Su corazón comenzó a latir más rápido.

Sin razón clara.

Sin aviso.

—Tranquilo… —murmuró para sí mismo.

Se pasó la mano por el cabello.

Miró hacia otro lado.

Volvió a mirar la entrada.

Y entonces… La vio.

No era Lady.

Era ella.

Cote.

El mundo se detuvo.

Otra vez.

Jota no se movió.

No pudo.

Su cuerpo se quedó rígido.

Como si reaccionar fuera demasiado.

Ella salió entre la multitud.

Entre estudiantes que reían, que hablaban, que no sabían nada… Nada de lo que pasaba en ese momento.

Pero Jota sí.

Su corazón se aceleró.

Con fuerza.

Con rabia.

Con miedo.

Cote lo vio.

Y no dudó.

Comenzó a caminar hacia él.

Paso a paso.

Decidida.

Mientras más se acercaba… Más difícil se hacía respirar.

Jota tragó saliva.

Sus manos tensas.

Su mirada fija.

No sabía qué hacer.

No sabía qué decir.

Pero tampoco se movió.

Porque en el fondo… Había esperado esto.

Aunque no quisiera admitirlo.

Cote ya estaba cerca.

Muy cerca.

Lo suficiente para que el ruido del mundo desapareciera.

Lo suficiente para que solo quedaran ellos dos.

Frente a frente.

Jota intentó hablar.

Pero las palabras no salieron.

Todo lo que había sentido… Todo lo que había guardado… Todo lo que había intentado olvidar… Volvió en un segundo.

Su garganta se apretó.

Su pecho pesaba.

Y entonces… Con la voz baja.

Temblorosa.

Cargada de todo lo que no pudo decir antes… Dijo: —Tú.

Y en esa sola palabra… Estaba todo.

El amor que sintió.

El dolor que cargó.

La espera que lo consumió.

Y la herida… que aún no cerraba.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo