Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

ÉTER:La orden de los shikanzei - Capítulo 12

  1. Inicio
  2. ÉTER:La orden de los shikanzei
  3. Capítulo 12 - 12 La primera distancia
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

12: La primera distancia 12: La primera distancia “El problema no es cuánto Éter posees, sino cuánto entiendes lo que estás enfrentando.” ⸻ El anuncio de misión llegó sin dramatismos.

El instructor Kaien Ryuuga los reunió en la sala de asignaciones apenas terminado el entrenamiento matinal.

No había urgencia en su tono, pero sí una gravedad contenida que Akio ya había aprendido a reconocer.

—Primera misión oficial como Shikanzei del Fénix Carmesí —dijo—.

Rango F.

Activó el cristal de proyección.

Un mapa del territorio rural apareció suspendido en el aire.

—Aldea de Harrenfeld.

Reportes de actividad anómala de Éter en los límites del bosque oriental.

Confirmada la presencia de una Calamidad menor.

Renji cruzó los brazos.

—¿Nivel de riesgo?

—Bajo —respondió Kaien—.

Pero no inexistente.

Mira inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Objetivo?

—Neutralización.

Evitar daños colaterales.

No persecuciones innecesarias.

Kaien hizo una pausa breve antes de continuar.

—No irán solos.

La puerta lateral se abrió.

Boran Kess entró en la sala con pasos tranquilos.

No llevaba armas visibles.

No las necesitaba.

Su presencia bastó para que Renji se enderezara instintivamente.

—Boran irá como supervisor —dijo Kaien—.

No liderará la misión.

No dará órdenes.

Intervendrá solo si ustedes fallan.

Boran los observó uno por uno.

—Hagan su trabajo —dijo—.

Yo miraré.

⸻ Harrenfeld estaba casi desierta.

Las casas permanecían cerradas, las puertas aseguradas.

El bosque cercano parecía demasiado silencioso, incluso para una zona rural.

Akio fue el primero en detenerse.

—El flujo de Éter aquí está distorsionado —dijo—.

No es una explosión… es como si algo lo estuviera absorbiendo de forma irregular.

Mira cerró los ojos un instante.

—Está cerca —confirmó—.

Pero no se mueve.

Renji avanzó sin esperar.

—Entonces vamos a sacarlo.

Boran se quedó atrás, apoyado contra un tronco, observando.

⸻ La Calamidad no apareció de forma repentina.

Estaba allí desde el inicio.

Entre los árboles, una figura deformada comenzó a desplazarse lentamente.

No tenía rostro.

No tenía extremidades claras.

Su cuerpo parecía una masa compacta de Éter ennegrecido, denso, pulsante, como si algo dentro intentara tomar forma sin lograrlo.

El aire se volvió pesado.

Renji atacó primero.

Su puño, envuelto en una capa básica de Éter, impactó de lleno contra la criatura.

El golpe fue potente, directo, cargado de intención.

El resultado no fue el esperado.

La Calamidad absorbió parte del impacto.

Su cuerpo se deformó, pero no retrocedió.

En respuesta, una extensión de su masa se proyectó hacia Renji y lo lanzó varios metros atrás, estrellándolo contra el suelo.

—¡Renji!

—gritó Mira.

Akio avanzó de inmediato.

Su espada, imbuida en Éter violeta, trazó un corte preciso hacia el centro de la criatura.

El filo atravesó parte del cuerpo corrupto, liberando una descarga inestable… pero el núcleo no fue alcanzado.

La Calamidad reaccionó con violencia.

Una onda de Éter corrupto se expandió, obligando a Akio a retroceder.

Sintió la vibración recorrerle los brazos.

—No es solo fuerza —dijo Akio, respirando con control—.

Está redistribuyendo el impacto.

Renji se levantó, furioso.

—Entonces la rompo más fuerte.

Volvió a cargar sin pensar.

Mira extendió la mano, alterando el terreno frente a la criatura para limitar su movimiento.

El suelo se endureció, forzando a la Calamidad a detenerse por un instante.

No fue suficiente.

Una parte de su masa se separó y golpeó a Mira, haciéndola retroceder varios pasos.

Silencio.

Respiraciones agitadas.

Boran seguía sin moverse.

⸻ Akio apretó la empuñadura de su espada.

No estamos coordinados.

No estamos leyendo su ritmo.

Renji avanzó una vez más.

Ese fue el error.

La Calamidad concentró todo su Éter en un único punto y descargó un golpe directo.

Renji fue arrojado contra un árbol con violencia suficiente para quebrar la corteza.

Antes de que la criatura pudiera avanzar… Boran se movió.

Un solo paso.

Su Éter se liberó de forma brutal, reforzando cada músculo de su cuerpo.

No hubo técnica compleja.

No hubo forma elegante.

Solo fuerza pura.

Boran apareció frente a la Calamidad y descargó un golpe directo al núcleo, atravesando la masa corrupta como si no ofreciera resistencia Los aldeanos observaron desde lejos mientras Boran confirmaba la neutralización.

No hubo vítores ni agradecimientos exagerados.

Solo miradas cansadas de gente que sabía que aquello podía volver a ocurrir.

Renji caminaba con los puños apretados.

Mira no hablaba.

Akio sentía el pulso del Éter aún vibrando bajo su piel, como un eco incómodo.

Cuando se alejaron lo suficiente del poblado, Boran se detuvo.

—Analicen —ordenó—.

Ahora.

Renji fue el primero en romper el silencio.

—Yo fallé.

No sonó humilde.

Sonó frustrado.

—Ataqué sin entender cómo funcionaba —continuó—.

Creí que bastaría con golpear más fuerte.

Boran asintió levemente.

—El Éter no premia la rabia —dijo—.

La amplifica… o la castiga.

Mira habló después.

—Yo reaccioné tarde.

Pensé en controlar el entorno, pero no anticipé su respuesta.

—Pensaste bien —respondió Boran—.

Ejecutaste mal.

Se giró hacia Akio.

—¿Y tú?

Akio tardó unos segundos.

—Yo… dudé.

Entendí que no era fuerza bruta, pero no supe cómo atacar su núcleo sin arriesgar demasiado.

Boran lo observó con más atención que a los otros dos.

—Eso es peligroso —dijo—.

Pero también es lo que te mantuvo vivo.

⸻ El camino de regreso a la sede del Fénix Carmesí se sintió más largo de lo que realmente era.

Al llegar, Kaien los esperaba.

No preguntó si estaban bien.

Ya lo sabía.

—Informe —pidió.

Boran habló por ellos.

—Falla táctica inicial.

Descoordinación.

Uso básico de Éter insuficiente.

Resultado: misión completada, aprendizaje forzado.

Kaien miró a los tres.

—¿Heridos?

—Nada permanente —respondió Boran—.

El Shikanzei sanador ya se encargó.

Kaien asintió y los dejó marchar.

⸻ Esa noche, Akio no pudo dormir.

Recordaba el momento exacto en que Boran intervino.

La diferencia fue abrumadora.

No solo de poder, sino de decisión.

No dudó.

No improvisó.

Actuó porque sabía que podía hacerlo.

Akio apretó la mano sobre el pecho.

Su Éter respondió de forma tenue, violeta, estable… pero insuficiente.

No se apagó.

Tampoco creció.

Solo permaneció allí, como si esperara algo.

⸻ A la mañana siguiente, Kaien reunió a todos los novatos del Fénix Carmesí.

—Lo de ayer no fue una victoria —dijo—.

Fue una advertencia.

Señaló el tablero de misiones.

—A partir de ahora, no todas las misiones serán iguales.

Algunas tendrán múltiples amenazas.

Otras, información incompleta.

Algunas… estarán mal clasificadas.

Renji levantó la mirada.

—¿Eso significa que…?

—Significa —interrumpió Kaien— que el mundo no espera a que estén listos.

Hizo una pausa.

—Si quieren seguir siendo Shikanzei… tendrán que aprender a leer el combate, no solo a sobrevivirlo.

Boran observaba desde el fondo de la sala.

Por primera vez, habló sin dureza.

—La distancia que sintieron ayer… —dijo— no se cierra con fuerza.

Se cierra con tiempo.

Y el tiempo… no es generoso.

⸻ Akio miró a Renji y a Mira.

No dijeron nada.

No hizo falta.

Los tres entendieron lo mismo: Aquello había sido solo el comienzo.

No del heroísmo.

No de la gloria.

Sino del peso real de convertirse en Shikanzei.

Y ese peso… recién empezaba a caer sobre ellos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo