EtherSoul: Misterios de Akuaris - Capítulo 13
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13: PERROS DE CAZA 13: PERROS DE CAZA El personal armado iba subiendo las escaleras al segundo piso de la vivienda a la que habían entrado, cuando el hombre que portaba el stiletto, se detuvo un segundo.
— Esos perros se escuchan más cerca de lo que deberían.
— comentó, ante el sonido de ladridos que se había escuchado.
Volteó lentamente, nadie del grupo necesitaba luz para ver, ya que todos eran vampiros (o derivados).
La casa se encontraba totalmente a oscuras, no había nadie más ahí, la puerta había quedado cerrada detrás de ellos.
Un par de muebles, un comedor, y el camino a la cocina, era verdad que era una casa de dos pisos, pero era bastante pequeña.
— Hmmm… La mujer de cabello blanco del grupo se dio la vuelta y observó también el lugar.
Tanto ella como el primero que había hablado eran vampiros “puros”, la otra mujer del grupo era una mestiza entre entre vampiro y humano, y el hombre un poco más mayor era una subespecie de los vampiros conocida por varios nombres, pero el más popular y coloquial era ‘caníbal’, por sus dientes de sierra y su apariencia más similar a la de los humanos (Ya que aunque también tienen el iris rojo, sus pupilas son redondas, a diferencia de la de los vampiros, que son verticales).
— Es verdad, pero no parece haber nada, Josue.
— Comentó la mujer, mientras bajaba un par de escalones con cuidado.
Siento que alguien nos está observando.
Pensó.
El ‘caníbal’ vio dilatadas sus fosas nasales.
— Huele a ceniza.
El grupo se quedó en silencio unos instantes, el olor a ceniza no era normal.
La visión del grupo se empezó a dificultar, era como si el lugar se estuviera llenando de ceniza, el olor era más claro, madera quemada.
Desenvainaron sus armas y empezaron a dispersarse.
Delante de Josue, se materializó una figura encapuchada, este reaccionó al instante.
[Pierce] Atravesó con su stiletto la figura, pero entonces ya se había convertido solamente en una tela que cayó al suelo.
Josué se dio cuenta.
— ¡Yarid!
— gritó en un volumen extrañamente bajo.
Al frente de Yarid, que era la mujer de pelo blanco, apareció el hombre de máscara de madera, finalmente al descubierto.
Su brazo derecho era una prótesis de madera blanca con líneas azules que recorren la totalidad de la misma, como si fueran venas visibles; vestía un suéter de cuello alto sin mangas de un tono verde apagado; su cabello era café oscuro, largo y atado en una coleta; su máscara era color cinnabar; y la espada que portaba era una falcata larga.
Tras su segunda aparición se hizo más presente la presencia de ceniza en el lugar.
Debido al tamaño de la zona de la planta baja, estaba prácticamente todo cubierto, ver era difícil para los vampiros, sería imposible para un humano.
Cuando el enmascarado desaparecía en esa bruma de ceniza, parecía disolverse entre ella, y cuando aparecía, parecía que las motas le daban forma devuelta.
Aquel hombre lanzó un corte directo hacia “Yarid”, a la cual atravesó en una diagonal sin problema, pero esa no era Yarid, era una ilusión que se desvaneció, Yarid se encontraba debajo de él, en la planta baja.
El enmascarado se fundió en la bruma al ver que el ‘caníbal’ se abalanzaba hacia él a gran velocidad, subiendo las escaleras.
Se volvió a materializar atrás de Yarid, pero un tajo le impactó desde la espalda, a la altura de los omoplatos, un tajo que venía del mismo hombre que había visto subir los escalones.
Sin embargo el corte se vio como un rasguño superficial, aquel hombre de dientes de sierra nunca había sentido una carne tan dura de atravesar.
La espada se quedó atorada en el cuerpo del enmascarado, pese a apenas haberlo atravesado.
El enmascarado se volteó rápidamente y lanzó un tajo.
— ¡Amado!
— exclamó la mujer mitad vampiro.
[Desarticulación Análoga]: La técnica de Amado le permite, mediante un campo magnético de repulsión proyectado en un objeto, desarmarlo en sus partes más pequeñas (O dividirlo en sus piezas según le convenga), esto solo lo puede hacer siempre y cuando tenga un entendimiento del objeto y su estructura.
Amado esquivó el ataque del enmascarado, sin soltar el mango de su arma haciendo que esta se desarme en dos partes, la hoja y la guardia, luego dio un paso en rotación hacia la espalda de su atacante.
[Inversión: Desarticulación Análoga => Articulación Análoga]: Articulación análoga en cambio, le permite revertir el efecto de la desarticulación, volviendo a armar un objeto mediante una fuerte atracción magnética ordenada.
También lo puede usar con objetos desarmados que este conozca y entienda.
La espada corta de Amado se volvió a armar con una atracción magnética al acercar el mango del arma a la espalda del enmascarado, Amado dio un salto atrás.
[Asalto Fantasma] “Amado” se volvió a abalanzar sobre el enmascarado a alta velocidad.
— Fatmagul.
— Pronunció en silencio Yarid, los vampiros y derivados nacen con la capacidad de escuchar sonidos en frecuencias menores a las audibles por los humanos, por lo que aprenden también a vocalizar en estas frecuencias apoyándose de un poco de magia de sonido, de tal forma que se puedan comunicar en secreto.
La mitad vampiro corrió hacia el enemigo actual, con su daga en mano.
[Quemadura] Daga la cual empezó a brillar en un tono rojizo, calentándose a altas temperaturas.
El enmascarado desvió el ataque de “Amado”, que resultó ser otra ilusión que se desvaneció al instante.
— Oh.
— dijo aquel hombre, al ver el resultado de su defensa.
El ataque de Fatmagul impactó contra aquel hombre misterioso, pero justamente en aquella prótesis de madera.
¡No puedo atravesarla, apenas estoy raspándola, es tan dura como el metal… además, las chispas no la están quemando!
pensó Fatmagul, antes de recibir un mortal corte en su estómago, el cual la desgarró por completo.
[Pierce] Josue atacó por detrás al enmascarado, conteniendo su rabia, finalmente había logrado impactar, pero la figura de su enemigo simplemente se desvaneció en ceniza.
El enmascarado apareció justo al lado de Yarid.
— Así que eres tú… Había algo familiar… Yarid dio un rápido salto hacia atrás no sin antes lanzar un ataque al enmascarado con su cuchillo, ataque que fue desviado como si nada.
[Asalto Fantasma] – [Asalto Fantasma] Una “Yarid” salió de Yarid y atacó al hombre de la falcata, mientras que, de alguna forma “Fatmagul” también se abalanzó a atacar.
El enmascarado desapareció, las ilusiones del Asalto Fantasma se desvanecieron al chocar entre sí, y apareció detrás de Amado, dirigiendo un corte directo al cuello de este, sin embargo, Amado esquivó rápidamente dejándose caer en sus rodillas y le detuvo el ataque con su arma, sosteniendole la presión al enmascarado.
[Desarticulación Análoga] Liberó la presión del arma desarmándola.
[Articulación Análoga] La volvió a armar y lanzó un tajo contra el oponente, sin embargo, su ataque fue interrumpido por una mordida en su muñeca que provenía de un sabueso, un sabueso que parecía estar hecho… ¿De ceniza?
— Justo cuando pensé que se te habían acabado los trucos.
— refunfuñó Amado.
El enmascarado desapareció nuevamente, debido a que detrás de él, otro ataque provenía de Josue.
Apareció nuevamente solo habiéndose desplazado a la derecha (lo suficiente para evadir la estocada), y le metió un rodillazo en el estómago.
[Asalto Fantasma] Otro “Josue” atacó al enmascarado pero este puso su brazo prótesis como escudo, que detuvo en seco aquella proyección artificial.
El enmascarado rebanó de un solo corte la cabeza de Josue.
Aquella pequeña sonrisa de Amado por el calor de la batalla se desvaneció, escuchó toser a Fatmagul, que yacía en el suelo, en un charco de sangre.
— Yarid, si no regreso de esto… — dijo, en voz alta, mientras su mirada empezaba a verse perdida, como si se fuese a quedar dormido, pero fue interrumpido súbitamente por otro sabueso de ceniza que se le abalanzó al cuello, tumbándolo al piso.
Mientras, el enmascarado desapareció y apareció frente a Yarid.
[Asalto Fant—] Apareció una figura deformada que luego explotó al entrar en contacto con el enmascarado, pero que apenas le movió un pelo.
No puedo usar mi técnica… ¡No me queda ether!
¿Cómo?
Se supone que debería tener para mucho más… Pensó Yarid, hasta que volvió a oler el ambiente y tosió.
Mierda, con razón me dolían las venas, estaba gastando más ether del normal, no se como, pero es esta ceniza de mierda, maldición.
Debí haber tomado más suplemento antes de venir… Antes de que el Enmascarado lanzará un ataque contra Yarid, vio como una figura en la oscuridad se aceleró escaleras arriba, iba en cuatro patas, como una bestia.
El enmascarado se desvaneció y tomó forma en medio de las escaleras, debido a que hasta ahí llegaba su campo de ceniza (que es su área máxima de movimiento usando aquella capacidad de desaparecer y reaparecer).
Al instante siguiente, habiendo movido el área de su [Ceniza Funeraria] para que llegase más lejos, volvió a desaparecer, apareciendo en el primer piso.
El segundo piso tenía dos habitaciones y un baño, aunque probablemente la habitación matrimonial tendría su propio baño a parte.
No estaba muy decorado, habían un par de cuadros, lo único que destacaba era un cartel que decía, en mayúsculas “NO ENTRAR” en la puerta de la habitación normal, probablemente del hijo adolescente de la pareja que viviese en este lugar.
El enmascarado se había colocado frente a la puerta de la habitación matrimonial, pero aquella veloz figura se abalanzó irracionalmente contra el, que no tuvo de otra que desaparecer y aparecer dentro de la habitación, ahí pudo ver que la pareja no estaba en la cama.
Aquella figura que subía con tanto ímpetu atravesó la puerta, rompiéndola.
Era Amado, pero estaba extraño, babeaba y sus dientes estaban brotados, así como sus venas, sus músculos estaban inflados, pero lo más impactante eran sus ojos, que estaban totalmente volcados hacia atrás, haciendo parecer que los tenía totalmente blancos, sin pupila o iris.
Amado, en aquel estado ignoró al enmascarado y se dirigió directo a la puerta del baño.
El enmascarado desapareció nuevamente entre su ceniza.
Amado rompió la puerta del baño, ahí adentro estaba la pareja, un hombre de estructura ancha, de cabello negro y corto, y una mujer un poco mas delgada, con el mismo color de cabello, pero con unos ojos café claro.
Ambos estaban abrazados y apretados contra una esquina de la tina de baño.
Ambos gritaron de terror al ver a Amado.
Frente a la tina, apareció el hombre enmascarado, materializándose de entre las cenizas, justo a tiempo para repeler el ataque de Amado bloqueando con su prótesis, por primera vez, le costó, la fuerza del ‘caníbal’ era muchas veces lo que había sido hace escasos minutos.
El enmascarado logró apartarlo empujándolo.
De las paredes y las cenizas comenzaron a brotar las figuras de cinco perros que se abalanzaron sobre Amado, pero estos apenas eran capaces de enterrar sus dientes con dificultad en la carne del ‘caníbal’ que volvió a abalanzarse hacia adelante, con el enmascarado deteniendo sus dientes usando su falcata.
De cerca, los ojos del enmascarado eran verdes, se pudo ver en su mirada cierta sensación de compasión.
¿Qué nos hace diferentes, en estos momentos donde hacemos lo mismo?
No lo sé con certeza, lo único que sé… Pensó.
El enmascarado apretó el puño de su prótesis y dio un golpe con toda la fuerza que pudo en el estómago de Amado, haciéndole abrir más la boca.
Con su falcata atravesó la mandíbula de Amado, dejándole abierta la boca, una gran cantidad de ceniza se concentró en la garganta del ‘caníbal’ y entonces… [Ceniza Funeraria: Caza Coordinada δ] Un sabueso apareció dentro del tracto digestivo de Amado, haciéndolo explotar desde adentro.
La ceniza que se acumuló en su cerebro le hizo desmayarse poco antes de que esto sucediese, evitando mucho dolor antes de la muerte.
El enmascarado apretó con su izquierda el mango de la falcata y dirigió una mirada hacia afuera del baño, cuando estaba a punto de dar un paso hacia adelante, escucha un fuerte estruendo metálico que proviene del patio frontal de la casa.
Detiene su cuerpo y sus hombros pierden tensión, se toma una pequeña pausa y suspira con calma.
Volteó a ver a la pareja, que estaba totalmente petrificada del miedo, con sus rostros empapados en lágrimas.
— Estoy aquí para ayudarlos a salir de aquí y llevarlos a un lugar donde estarán a salvo hasta que pase el conflicto.
La pareja no se movió del lugar.
El hombre se sacó la máscara.
— Confíen en mí, y confíen en Ramón.
— Se colocó la máscara nuevamente.
25 de Mayo del 2084.
12:01 am El enmascarado, nuevamente con su rostro cubierto, salía de la casa de la pareja, junto a las que iban a ser las víctimas del ataque que evitó, y arrastrando su túnica, mientras una corriente de ceniza que sale del inmueble se va introduciendo en su prótesis.
Afuera, en el césped frontal yacía el cuerpo de Yarid, su cabeza había sido aplastada.
De pie en la vereda, al lado de la camioneta en la que habían venido los criminales, estaban tres personas, dos hombres y una mujer, todos con capas con el símbolo de la Sagrada Arboleda envueltos, tras de ellos, otra camioneta, sin matrículas.
— Aaron, Diáconos Cardenales, están puntuales para su parte.
— dijo el enmascarado, acercándose hacia los tres sujetos.
— Me encargué de la vampiro que salía corriendo.
— comentó el que estaba a la derecha, un hombre de estatura alta, un metro ochenta y dos al menos, cabello negro corto y bien peinado, tenia dos espadas, una bastante corta a la cintura, y otra mas larga a la espalda, a parte que de su cinturón también colgaba una daga.
— No se si quería dejarla viva o algo.
Disculpe.
— Tranquilo Alfred, simplemente me surgió otra urgencia y tuve que dejarla ir.
Gracias.
— contestó el enmascarado.
Observó al hombre de en medio, al que había llamado Aaron.
Aquel hombre, de piel morena, con un cabello café un poco canoso, de tamaño medio, con un flequillo que incluso le tapaba un poco el ojo izquierdo, sonrió.
— ¡Cyrus!
Cyrus, que era el verdadero nombre del enmascarado, inclinó levemente la cabeza y sonrió.
(Su sonrisa se podía ver debido a la forma de la máscara, que dejaba un hueco rectangular debajo de la zona de la nariz, permitiendo ver la boca del portador) — No deberías hablar tan alto.
— No te preocupes, coloqué el insonorizador apenas llegamos… ¿Esos son los padres del chico que trabaja con Marlowe?
— preguntó Aaron.
— Sí.
— contestó Cyrus.
Aaron dirigió una mirada a la mujer a su izquierda, una chica de cabello castaño claro y largo, de piel blanca.
La mujer asintió y se acercó a los padres de Ramón.
— Buenas noches, señores Navas y Echaiz, soy Micaela Furtado, Diácono Cardenal, pero también miembro de un colectivo secreto.
Tengo que pedirles que me acompañen a una residencia en un lugar donde no podrán ser hallados.
La investigación en la que está participando su hijo ha tocado fibras de gente muy poderosa, y eso los coloca en constante peligro.
Durante el tiempo que este problema se siga dando, por su seguridad, les pido que acepten ser protegidos.
— Micaela se arrodilló en una rodilla frente a los señores.
El padre de Ramón asintió, pero antes de aceptar verbalmente, un escalofrío movió su corazón.
— ¿Mi hijo estará bien?
— Solo podemos asegurar su seguridad, ustedes no podrán comunicarse para nada con él, ya que serán declarados legalmente muertos.
— contestó Micaela.
— ¿Muertos?
— preguntó la madre de Ramón.
— Es lo que Ramón creerá también, eso le permitirá estar más seguro, y poder actuar sin preocuparse.
Yo no conozco personalmente al chico, pero en poco tiempo ha demostrado una gran capacidad.
De todas formas, el hombre que los rescató.
— Hizo una pausa y observó de reojo a Cyrus, el cual se percató de esto, bajó la cabeza y asintió.
— Él está pendiente de la investigación.
— Es algo muy drástico, Rafael.
— comentó la madre de Ramón, viendo a su esposo.
El padre de Ramón inhalo con frustración.
— Carolina, dame un minuto para pensar.
— ¿Quieren que les brinde un té?
— preguntó Micaela un poco impaciente, señalando el vehículo.
— Tenemos tiempo.
La pareja asintió.
Mientras Micaela y el matrimonio se montaban en la camioneta, Aaron conversaba con Cyrus.
Alfred estaba ayudando a Micaela.
— Las cosas están calientes en Lagos.
— dijo Aaron a Cyrus.
— Cuando no.
— contestó Cyrus.
Aaron sonrió.
— Desde que se escapó Agni de la prisión, y desde que estos dos que contrataste han estado investigando, las cosas se han puesto tensas.
— Fuera de bromas, me he fijado.
No me sorprendería que “el” generase una masacre por ahí.
— Cyrus apoyó su falcata contra el suelo, enterrando levemente la punta de esta.
— ¿Crees que libere a ese que ha estado usando en Rathiabi y en Tierra del fuego?
— “Ese” bien que sabes su nombre.
Ragnarok le dicen.
— Eztrinal se llama realmente, me lo comentó Agni.
— dijo Aaron, intentando esconder su sonrisa.
— Impresionante que le hayas sacado información al hombre vela.
— comentó Cyrus — Digamos que planté una semilla que tal vez coseche en algún momento.
Cyrus hizo la cabeza levemente hacia atrás.
— Tú y tus semillas… realmente estamos divagando aquí ¿sabes?
— No creo que sean tanto conjeturas como crees.
Los informes que me has reenviado de Martín me han ayudado mucho a generar teorías con mi red de información.
— Te dije que serían útiles.
— afirmó Cyrus.
— Ni tú confiabas en ellos, honestamente la única razón por la que los contrataste es por que eres el líder… Ni “El Corleone” quería en un principio.
— Disculpa, “Tenor”, pero precisamente por eso lo hice, porque algo me decía que era una apuesta ganada… pero seguía siendo una apuesta.
— El “Espectro de la Arboleda”, ha sido un adicto al juego… Alfred se bajó del camión, el cual arrancó, con Micaela adentro, que se llevaba a los padres de Ramón.
Alfred arrastraba dos fundas negras que parecían pesadas.
— Está todo listo, la pareja se durmió antes de arrancar.
Deberíamos irnos, estaba echando un ojo y hay bastantes vecinos mirones.
Acá tengo los restos falsos, la limpieza la haremos mediante un tercero según lo planeado.
Cyrus se colocó su túnica y se encapuchó.
Aaron asintió.
— Nos vemos en la boca del dragón.
— dijo Cyrus.
— ¿No crees que deberíamos estar en Lagos?
— contestó Aaron.
— Es mejor que no interfiramos más a menos que sea de vida o muerte nuevamente, después de todo lo que van a cubrir hoy usando las influencias de la Arboleda, interferir más sería vendernos.
— contestó Cyrus, mientras una nube de ceniza le engullía.
Aaron sonrió y asintió, mientras veía como la formación de ceniza de Cyrus se convertía en una nube serpenteante que lo aceleraba hacia la oscuridad de la noche.
25 de Mayo del 2084.
10:03 am Ramón se encontraba en la cama en su habitación en el hostal que se estaba quedando en Pradero capital, se habían detenido un rato de su viaje a Lagos.
En la tele, las noticias habían empezado hace escasos minutos, cuando apareció la siguiente: > En Campo Naranja, Pradero, ocurre el brutal secuestro y asesinato de una pareja que vivía sola en una zona residencial.
Las víctimas confirmadas son: Carolina Echaiz y Rafael Navas.
Ramón se levantó de la cama.
— ¿Qué?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com