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Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 430

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Capítulo 430: La Calma que Precede al Ciclo

La dimensión de bolsillo una dimensión ajena al paso del tiempo.

Ni un viento real, ni una luz verdadera, ni un cielo que cambiara.

Solo ese espacio blanco infinito donde dos seres habían entrenado durante más de una década.

Quedaba un mes para que Pennywise despertara.

Y entonces ocurrió.

El silencio absoluto se rasgó como si una estrella gritara desde sus entrañas.

No era un rugido.

Ni una explosión.

Tampoco un ataque.

Era un grito de poder, seco, ascendente, interminable.

Un grito que doblaba el espacio, que hacía vibrar el suelo liso como si fuera agua tensa.

Un grito que cargaba una intensidad tan primitiva que hasta la nada retrocedía.

Hela lo sintió como una onda de choque que atravesó su pecho.

—¿Pero qué…? —murmuró, sorprendida por primera vez en años.

Voló hacia la fuente del sonido.

Encontró a Sholan arrodillado, respirando con fuerza, el suelo debajo convertido en una red de fracturas con un resplandor denso alrededor de su cuerpo… como si una energía hubiera empujado desde adentro, sin tomar forma todavía.

Y eso lo hacía aún más desconcertante.

—Sholan… —Hela tragó saliva, incapaz de ocultar la impresión—.

No sé qué acabas de hacer… pero nunca había sentido algo así. Ni siquiera de ti.

Sholan exhaló, lentamente, como si aún apagara motores invisibles.

—No fue una técnica —dijo—.

Fue… un desbloqueo interno. Algo que llevaba tiempo empujando desde dentro.

Hela no tenía palabras.

Ella —que había visto nacimiento y muerte de mundos— no encontraba forma de describir lo que sintió.

Sholan se levantó y la miró con calma.

—Pero tú también has avanzado.

—No compares —dijo ella, aún un poco tensa.

—Tu Haki del Emperador despertó más rápido que en cualquier otra persona que haya visto —continuó él—.

Y tu Haki de Observación… prácticamente ves intenciones como sombras antes de que existan.

Hela quiso hacerse la indiferente, pero las comisuras de su boca temblaron.

—El de armadura sí fue un dolor —admitió con fastidio—.

Esa cosa requiere un autocontrol absurdo.

Sholan le sostuvo la mirada.

—Porque estabas desequilibrada.

Tu luz y tu oscuridad siempre chocaban.

Cuando encontraste tu punto medio… finalmente pudiste solidificar tu voluntad.

Ella se quedó pensativa.

No lo decía, pero sabía que era verdad.

El ejercicio constante, la meditación, el enfrentarse a sus propias contradicciones… todo había cambiado su esencia.

Y ahora, con Pennywise por despertar, ese equilibrio sería vital.

—

—A partir de ahora ya no necesitamos más entrenamiento físico —dijo Sholan.

Hela asintió.

—Meditación.

—Equilibrio —corrigió él.

Se sentaron, espalda con espalda.

Sus respiraciones se sincronizaron.

La dimensión entera pareció acomodarse alrededor de ellos, como si se preparara para apagarse y encenderse junto a sus mentes.

Por primera vez en 27 años, no había estallidos ni choques ni explosiones.

Solo calma.

Calma antes del horror.

—

Mientras tanto, en el mundo real, habían pasado los mismos 27 años.

Mike Hanlon trabajaba en la biblioteca cuando el escáner policial sonó.

El tono era de madrugada. El tipo de llamada que solo trae desgracias.

Un oficial habló, la voz cargada de pánico.

—Tenemos un caso… raro. Un muchacho. Unos tipos lo atacaron. Dijeron que era marica y lo persiguieron, según los testigos fue golpeado y arrojado al rio desde el puente…

Cuando lo encontramos…

Hubo un silencio lleno de miedo.

Mike cerró los ojos. Ya lo sentía.

—…el cuerpo estaba desmembrado. Como si un animal lo hubiera destrozado.

La taza de café que estaba bebiendo para despertarse se le resbaló de los dedos.

No había duda.

No a estas alturas.

Pennywise estaba regresando.

El ciclo había comenzado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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