Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC - Capítulo 435
- Inicio
- Fusión Omniversal: Un Saiyajin entre Marvel y DC
- Capítulo 435 - Capítulo 435: El Día en que el Miedo Tembló
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 435: El Día en que el Miedo Tembló
La caverna respiraba como un animal atrapado.
Goteos, ecos, sombras que parecían retorcerse solas.
Y en medio de todo ese silencio contenido… Pennywise retrocedía.
Ese retroceso lo decía todo.
El monstruo que devoraba almas, que moldeaba terrores, que se reía de los gritos, el devorador de mundos, ahora tenía un temblor en las piernas largas y delgadas que se arqueaban como un insecto quebrado.
Ese temblor… era miedo.
Un miedo que jamás había conocido.
Sholan avanzó con pasos tranquilos.
Ni apresurado.
Ni exaltado.
Solo… decidido.
Su aura no explotaba en colores espectaculares—no necesitaba hacerlo. Todo su poder estaba contenido en una calma asesina.
El Haki del Emperador aún vibraba en el aire como electricidad después de una tormenta, pero ahora era el Haki de Armadura el que envolvía sus extremidades.
Un negro profundo y mate que no brillaba: absorbía la luz.
Pennywise tragó saliva.
Un sonido repugnante.
—Tú… no deberías existir… —susurró con un chillido agudo—. Tú rompes mi ciclo… tú rompes mis reglas…
Sholan levantó una ceja.
—Estoy aquí para romperte a ti. Eso es lo único que importa.
Pennywise chilló, un grito desgarrado que hizo vibrar las piedras, y su cuerpo comenzó a mutar.
Se estiró.
Creó brazos extra.
Ojos por todos lados.
Dientes como guadañas.
Su forma final de niño artesano del terror.
—¡MUEREEEEEE…! —rugió.
Saltó como una araña rabiosa.
Sholan lo vio venir.
Cuando Pennywise levantó una garra gigantesca, intentando atravesarlo, Sholan simplemente levantó un brazo cubierto con Haki de Armadura y dejó que la garra chocara contra él.
El sonido fue como metal contra metal…
…pero solo un cuerpo sufrió daño.
La garra explotó desde dentro, fragmentándose en pedazos viscosos.
—¿QUE…? —gimió Pennywise mirando su extremidad destrozada.
Pennywise retrocedió sin control.
Sholan no le dio tiempo para pensar.
Apareció a su lado en un parpadeo y le plantó un puñetazo en la mandíbula.
El impacto fue brutal.
Un estallido como un trueno rebotó en la caverna.
El cuerpo entero del monstruo se dobló como tela mojada.
Se estrelló contra la pared con tanta fuerza que el eco viajó por kilómetros de túneles.
Pennywise intentó transformar su rostro, multiplicando bocas y ojos para intimidar.
Sholan le plantó una patada giratoria en el pecho.
El monstruo salió despedido rodando como un muñeco roto.
Las arañas gigantes comenzaron a brotar de su espalda.
Criaturas deformes con los rostros de los niños que alguna vez devoró.
Sholan caminó hacia ellas.
—¡Hoy No! —gruñó.
El aire se deformó a su alrededor.
Una onda invisible pura, emisión de Haki, salió despedida como una bala.
Al tocar las criaturas… las desintegró desde adentro, convertidas en polvo oscuro.
Pennywise chilló de dolor.
—¡DEJA DE USAR ESO! ¡NO ES JUSTO! ¡NO ES JUSTO!
Sholan estiró los hombros.
—¿Justo? Te metiste con niños. Ese argumento no te queda.
Pennywise adoptó su forma de araña grotesca, la que combinaba cuerpo arácnido con torso humanoide y cabeza de payaso.
—¡TE COMERÉ! ¡TE DEVORARÉ ENTERO! ¡TE VOY A MORDER DESDE ADENTRO!
Saltó.
Sus colmillos tintineaban como cuchillas.
Sholan lo esperó con un puño cargado de Haki preparando la técnica de destrucción interna.
Cuando la criatura cayó sobre él…
…Sholan simplemente golpeó su mandíbula.
El impacto no fue ruidoso.
No fue dramático.
Fue… definitivo.
La piel del monstruo se agrietó como porcelana rota.
Una onda de destrucción interna viajó desde el golpe hacia todo su cuerpo.
Las patas se doblaron.
El torso se contrajo.
El grito se convirtió en un gorgoteo agonizante.
Pero entonces, algo extraño ocurrió.
Pennywise dejó de moverse.
Lo que estaba sintiendo… lo quebró.
El terror.
El monstruo que se alimentaba del miedo… ahora se alimentaba de su propio miedo.
Y eso no debía suceder.
—No… no… no… —susurró—. Esto… no… es…
Comenzó a retorcerse.
A doblarse.
Tentáculos con bocas y colmillos filosos en la punta salieron de forma abrupta de su espalda y empezaron a morderse entre ellas… y al cuerpo de Pennywise.
Primero un dedo.
Luego un brazo.
Luego un pedazo de su propio torso.
Era una paradoja viviendo en carne.
El depredador se estaba devorando a sí mismo.
Sholan dio un paso atrás y su aura cambió.
No era el Haki.
No era el ki.
Era… una preparación.
Una quietud absoluta antes del nacimiento de una tormenta.
Hela lo miró desde atrás, con los ojos muy abiertos.
Ella podía sentirlo, la misma sensación que cuando entrenaban en la dimensión de bolsillo.
Pennywise gritó, hundiendo sus dientes en su propio cuello.
El monstruo estaba en su máxima vulnerabilidad.
Sholan cerró los ojos un instante.
Sus músculos se tensaron.
El aire vibró con un pulso que no pertenecía a la Tierra.
Y al abrir los ojos…
…su aura explotó.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com