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INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM - Capítulo 12

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12: CAPITULO 12: 12: CAPITULO 12: “Syra-Vel fue una advertencia, Korr.

La próxima vez, no me detendré en la mascota.

Recuérdalo siempre”.

El silencio que siguió fue tan absoluto que Korr pudo escuchar los latidos de su propio corazón, cada uno de ellos asemejándose a martillazos sobre su pecho.

“Comprendo, Gran General”, dijo, y esta vez con una voz plana, vacía, apenas reprimible.

Juro que un día, un día, con la confianza de sus puños, vorath reflexionaría.

Vorath lo observó por un momento más, y luego asintió.

No hubo despedida, no hacía falta para variar.

No hubo nada que no fuera la evaluación final de un general que destinando sus instrucciones a otro subordinado más, que muy pronto, se sumaría a las filas del imperio.

No le daría la satisfacción de verlo temblar, de verlo llorar, de verlo romperse antes de que todo hubiera comenzado.

Vorath dio media vuelta y se lanzó al cielo a una velocidad incluso mas vertiginosa a simple vista.

Ante los ojos de korr, fue como si el hombre se hubiera teletransportado, dejando solo un estampido sónico similar a la de un mortero detonando.

Aquellas fuerzas y velocidad que probablemente derrumbarían la ciudad de nueva york con solo pasar cerca de dicha posición, apenas significó un soplo de viento a todo el ecosistema urbano de esta ciudad.

Korr solo pudo verificar la trayectoria del vorath tras reconocer la estela blanca que dejó como un meteorito invertido, perforando las nubes bajas que ese día habían decidido cubrir el Dorymathos.

Durante unos segundos, Korr pudo seguir su trayectoria, aquel punto blanco que parecía dibujar una línea mientras ascendía.

Y luego, simplemente ya no estaba.

El silencio que dejó a su paso fue pesado y melancólico.

Entonces, en su ausencia, Korr se permitió sentir todo lo que había estado reprimiendo al menos solo por un pequeño corto periodo de tiempo.

El miedo, la rabia burbujeante, el odio hacia voraht, la tristeza por lo sucedido.

Un día, viejo, pensó, mientras la estela blanca de su padre empezaba a desvanecerse, difuminarse entre el violáceo cielo de viltrum, Un día.

Así que korr permaneció de pie en la gran plataforma, a la espera de que algo mas ocurriera en el trascurso del longevo día.

A medida en que se completaba la primera hora, los padres de los natos depositados en el recinto emprendían el vuelo y desaparecían entre las nubes, abandonando a sus hijos al cuidado de desconocidos durante lo que sería la próxima media orbita para poder tomar las primeras vacaciones.

Y cuando las figuras adultas desaparecieron, entonces solo quedó un montón de niños viltrumitas que se miraban el uno con el otro tal cual parecieran animales heridos, rabiosos e incluso espantados.

Uno de los niños incluso empezó a lloriquear, provocando la burla de la revoltosa pelirroja a pocos metros de su posición.

“jajaja, este debilucho esta llorando”.

Ella reía, pero korr no le prestó atención alguna.

En cuanto a él, simplemente permaneció en aquella plataforma, esperando a los adultos que se suponían debían de darle la bienvenida.

Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, los niños desolados, de alguna manera, habían hecho lo posible para hacerse un grupo revoloteándose en un lío.

Se congregaron entre ellos, alrededor del que parecía el mas alto de todos los presentes.

El niño, quien parecía una viva imagen de su viejo de bigote largo a los extremos al que había visto de casualidad, mantuvo los brazos cruzados sobre su pecho, frunciendo el ceño, o al menos haciendo el intento.

“tu, niño llorón”.

Le ordenó desde su posición.

“¿sí?”, el niño, quien se limpiaba las lagrimas de sus ojos, le miró con miedo.

“deja de llorar o voy a golpear tu cabeza”.

El niño alto le exigió, mientras el otro asentía, mas por miedo que por otra razón.

“si, dejaré de hacerlo”.

Le dijo, limpiándose los mocos.

“no se dice así, nato defectuoso”, se burló el niño alto, como si le dijera idiota.

“se dice, este nato entiende, superior”.

“si, si… este nato entiende su”.

“¿qué clase eres?”, preguntó el niño alto, interrumpiendo sus palabras.

“yo-yo soy de clase 12”, dijo el niño, intimidado.

El niño alto hizo una mueca, mientras lo miraba con molestia.

“¿que?

No es justo.

¿Cómo un nato tan llorón puede ser de clase 12?”, se quejó, pero luego le apuntó con un dedo.

“tu, llorón de clase doce, únete a mi grupo”.

El niño llorón pareció sorprendido.

“si, tu.

Ven conmigo.

Desde ahora serás parte de mi escuadrón hasta que puedas formar el tuyo”.

Determinó mientras inflaba su pecho.

“soy de clase 13, y mi padre me enseñó mucho.

Dice que seré más fuerte que él.

Seré tan fuerte como argal”.

El niño llorón se elevó hacia el niño, mientras el resto le hacia espacio hasta que aterrizara a su lado.

“yo estoy aburrido”, uno de los niños, con cabello largo hasta los hombros, dijo suspirando.

“no podemos jugar”.

Dijo el niño de alto, mientras volvía a cruzarse de brazos.

“mi padre dice que el Dorymathos se nos prohíbe jugar a la conquista.

Tenemos que esperar hasta que vengan por nosotros”.

“¿Qué?”, uno de los niños gritó.

“¿Por qué?

Quiero jugar a la conquista, yo soy la regente”, dijo la niña ruba del fondo, gritando y cruzándose de hombros.

“¿Qué?

Noooo, yo seré la regente”.

La niña pelirroja que reconoció como vespora, quien se agregó a aquel grupo, le gritó a la otra niña rubia.

“nooo, solo yo puedo ser la regente, soy de clase 15, soy una clase mas alta que tu”.

La niña rubia le devolvió las maldiciones en respuesta.

“yo también soy de clase 15, pero soy más fuerte que tú, se volar más que tu”.

“no, yo soy más fuerte que tu”, la rubia le gritó de vuelta.

“soy más fuerte que tú, mi madre es mas fuerte que tu”.

“mi padre, es mas fuerte que tu madre, mi madre es mas fuerte que tu madre, mi padre y madre son generales al mando de”.

“cállense las dos”.

El niño gritó, mirando a las niñas con el intento de ceño fruncido.

“es una orden, soy de clase 13”.

“mi padre es de clase 11, es la elite mas fuerte de los generales de toda viltrum, mi padre dice que nadie es más fuerte que él”.

Un niño de cabello castaño se jactó, apuntando al mas alto que se encontraba frente a él.

“tu padre no esta aquí, yo estoy aquí.

Si no te callas, voy a golpear tu cabeza”.

Amenazó una vez más, su voz infantil haciendo meya e la confianza del niño de castaño.

“solo sabes golpear.

¿te atreves a golpearme?”, otro niño, de cabello negro, aunque mucho más bajito, le miró, sus puños apretados.

“¿quieres que te golpee?

¿quieres que te golpee?

Cállate o golpeare tu cabeza”.

“no me callo no me callo”.

Dijo el niño, volando con sus puños apretado contra el mas alto.

Y así, los niños se embrujaron el uno con el otro sobe el piso, mordiéndose y abofeteándose los ojos, la cara y el estómago.

“están peleando, están peleándo”.

Y los demás, solo hacían ruido, gritando con emoción y riendo por todo y por nada, mientras exclamaban pelea por todo lo alto.

“padre, donde estas, padre”.

El niño llorón lloraba una vez más, sintiéndose indefenso y deseando volver a casa con su padre.

Y korr, desde la distancia, contemplaba el como estas cosas parecían replicarse en toda la plataforma.

Y mientras miraba a cada uno de aquellas criaturas, pensaba en que a cada uno de ellos, incluyéndolo, les habían inyectado conocimiento durante ciclos enteros en cápsulas de gestación.

Les hablaron de guerras interestelares, de jerarquías militares, jerarquías genéticas y proclamas dogmáticas sobre la gloria del imperio.

Y sin embargo, a pesar de ser lo que a todo rasgos, se les clasificaba como super dotados, aun seguían comportándose como niños.

Algunos gritando por miedo a lo desconocido, otros simplemente intentando imitar lo que los adultos hacían, y otros intentaban resolver sus disputas por que no se pusieron de acuerdo sobre quién podía ser el regente en un juego que ni siquiera les permitían jugar en un futuro.

Korr se sintió extraño.

Le dio mucho en que pensar acerca del imperio, de sus habitantes, para ser mas exacto.

Al ver a los niños, concluyó que la raza viltrumita no nacía siendo malvada, de acuerdo a su moralidad humana, obviamente.

Por tanto, su persona no era la excepción en el imperio.

Aunque eso no significaba que no fueran a transformarse en seres genocidas en un futuro.

El solo ver la dinámica de los niños daba rienda suelta a pronosticar el resultado esperado.

Inevitablemente, a partir de hoy, estos niños serían reclutados para internalizar la lógica del imperio como la única verdad que conocerán por el resto de su existencia.

Imprimirán en sus mentes la conquista como única forma de validar la propia existencia, con tal de mantener el sistema imperial de acuerdo a las directrices impuestas por el gran emperador argal.

El imperio ha puesto mucho énfasis en dicho cometido, que sean tomado el trabajo de moldear sus cuerpos a través de la genética y evolución forzada.

Imponer castigo a la desviación de recursos e ideales fueras de las alineaciones imperiales, además de perpetuar la ausencia de modelos alternativos, afín de generar guerreros programados a los intereses imperiales.

Mientras korr permanecía en espera, un grito estridente llamó su atención, al igual que todos los niños.

“nadie se mueva de su lugar, o les juro que me encargare de romper sus huesitos”.

El grito provino de un joven, probablemente de dos orbitas de edad, o tal vez menos.

Todos los niños decidieron guardar silencio y mientras dejaban de saber lo que hacían para permanecer rectos, sus puños sobre el pecho, en muestra de saludo a un superior.

Para cuando el joven aterrizó, observó a todos los niños con un rastro de desprecio, antes de pronunciar.

“a quienes fueron los responsables de tal vandalismo, más tarde me encargaré de impartir el castigo adecuado”.

habiendo dicho esto, agrego.

“bienvenidos a su nueva casa, donde serán transformados en excelentes soldados para la gloria y grandeza del imperio.

Este instructor, nowl-an, saluda a los natos reclutados”.

Korr permaneció en silencio, sabiendo lo que le esperaba durante lo que le depararía hasta los 20 años terrestres.

Y solo puedo pensar en que maldecía a vorath por dejarlo a su suerte en esta mierda.

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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