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INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM - Capítulo 4

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4: CAPITULO 4: 4: CAPITULO 4: El gigante decidió dar un paso, provocando que korr temblara, encorvándose por el pánico.

La expresión del hombre se volvió áspera, en completo desagrado por aquella acción.

“¡enderézate!

¡eres hijo del imperio!”, el hombre le exclamó, mientras chasqueaba los dientes.

“siento su miedo desde una marca de distancia”.

Pensó vorath, antes de fruncir aun mas el ceño.

Tendría que trabajar en esto, ya que, en el imperio, ningún viltrumita era cobarde.

Los que si lo fueron, hacia ya 2000 años que fueron exterminados por su propia debilidad.

La orden sobre korr cayó como un yunque.

Fue como si su supervivencia dependiera de la orden que se le había impartido.

Sin retrasarse ni un momento, enderezó su espalda hasta dejarlo tan recto como podía.

Sus hombros se tensaron, su barbilla se elevó.

Fue como el instinto, pero había adoptado una postura militar, similar como la vez en la que había sido obligado a prestar servicio obligatorio a sus 18 años.

Su mente se mantuvo en blanco, dado a las ordenes por mero instinto, como si estuviera en aquellos días horribles del centro militar.

El gigante, voraht, pareció arquear una ceja, pero asintió ante aquella respuesta del nato.

Aun sentía su miedo, pero parecía captar las ordenes con suma facilidad.

Eso estaba bien.

“soy vor-aht.

Comandante general de la segunda ola de pasificación”.

El gigante se presentó, sus palabras fueron fuertes pero simples, tan sencillo como era un acierto que las tardes del imperio eran morados.

“y tú, mancebo, eres mi hijo”.

“¿haaaa?”, aquello ultimo pareció desconcertar a korr.

En realidad, estaba incrédulo.

Efectivamente, renació, eso era mas que un hecho.

Pero tal parecía que, en lugar de ser un clon tipo carne de cañón, en realidad era un ciudadano del imperio, hijo de este poderoso señor general de nombre vor-aht.

Por un momento quiso suspirar, pero.

Al ver la mirada endurecida de este supuesto padre, en realidad sintió aún más miedo.

Este general no lo miraba como un padre mira a su hijo.

A sus ojos, más bien solo evaluaba una masa de carne que portaba su rastro genético, nada más.

Entonces lo comprendió, y que desconcertante fue.

No era hijo de vor-aht, efectivamente, era hijo del imperio.

“el sistema de crianza”, continuó el general.

“ha sido completado con éxito.

Por como pudiste entenderme adecuadamente, significa que a funcionado conforme a los parámetros establecidos”.

Hizo una pausa, lo suficiente como para que su descendiente entendiera y comprendiera adecuadamente sus palabras, así evitar el efecto “dopel ganger”, en el que los natos empezaban a imitar todo lo que hacia su progenitor, sin aprender adecuadamente su capacidad de auto conciencia.

Lo último que quería era ver a este mancebo tirarse de un balcón por pensar en que también podía volar como sus adultos.

“¿Por qué no hablas?

Quiero saber si puedes entender lo que trato de decirte, nato”.

Ante las duras palabra de voraht, korr se apretó tanto como pudo y obligó a su garganta a responder, responder en el dialecto viltrumita.

“si, general”.

“bien.”, voraht asintió.

Entonces el niño no era mudo, tendría que conservarlo.

“puedes hablar, mas tarde sacaremos tus datos de la lista de natos anómalos”.

Korr sintió un sudor frio recorrer su cuerpo.

No sabia que era exactamente, pero si sabia que todo eso terminaba con la muerte.

Durante otro instante de silencio, voraht lo observó con aquella mirada de alguien viendo a un peso tedioso.

Luego, sin previo aviso, una de sus manos gigantes se extendió hacia él.

Korr sintió los dedos envolverse sobre su cuello antes de que pudiera siquiera registrar dicho movimiento.

La presión sobre su nuca fue espeluznantemente exacta.

Korr, por su parte, no dio atisbo de resistencia.

Sus pies desnudos se elevaron del cielo, mientras vorath lo alzaba sin el más mínimo esfuerzo.

Y de un momento a otro, el mundo empezó a dar vueltas, hasta hacer que el estomago de korr se contrajera de náuseas.

Fue entonces cuando todo se detuvo, donde fue colocado nuevamente en el suelo, cayendo a trompicones por el mareo.

“¡ponte de pie!”, vorath exclamó nuevamente.

Korr luchó unas cuantas veces, pero pudo hacerlo.

“ahora que tienes 2 orbitas y cuatro ciclos de vida, estas listo para la capacitación imperial, iniciando por la vestimenta autorizada”.

Dijo el general, cruzándose de brazos.

Su voz neutral fue directamente dirigida hacia la dirección en la que se encontraba lo que se necesitaba.

Tras ingresar al CENTRO DE RECEPCIÓN Y ACREDITACIÓN DE NATOS IMPERIALES, korr fue empujado hacia el centro de una repisa hecho completamente de cristal.

Y Allí, estaba un atuendo que korr pudo reconocerlo muy fácilmente.

Korr avanzó, muy cauteloso, hacia aquella vestimenta, como si tuviera vida y contuviera la rabia.

Aquel atuendo imperial era blanco, como todo lo demás, no tenía la toga blanca de la cintura, ni tampoco portaba el emblema característico de los soldados de alto rango.

No había duda de que era una vestimenta de recluta, o algo similar.

Y por lo tanto, pasaría mucho tiempo para que pudiera ganarse el símbolo de esta especie a la que ahora pertenecía, y del que poco conocía.

Entonces tomó el atuendo y se vistió.

De todos modos, el frio estaba siendo demasiado despiadado con su cuerpo.

Inesperadamente, el atuendo, el cual fue muy fácil de colocar, repentinamente pareció ajustarse a su cuerpo.

La tela le rozó la piel y una sensación de calor se sintió muy repentinamente.

Se veía tan inmaculado que casi pareció desconcertante, ver un blanco que resaltaba entre la blancura de toda la sala.

Vorath lo observó durante todo el proceso, sin ayudarlo en lo más mínimo.

Esperó a que terminara, con la poca paciencia que tenía, pudo permanecer en silencio hasta que el nato completara su primer objetivo de vida.

Representar el imperio a través de la vestidura.

Tan pronto como había terminado, voraht volvió a moverse una vez más.

En solo una fracción, korr sintió como tomaban su cuello nuevamente, mientras su padre, este ser que no parecía interesado en los parentescos y lo filial, pareció levitar otra vez.

Ambos atravesaron el arco con la inscripción que hablaba sobre el imperio y mil alabanzas, además de la pureza de la fuerza o algo parecido.

Y sin mas volaron a los cielos, y dejaron toda la plantación de cría atrás.

Korr nunca vio el exterior.

Solo había despertado en una capsula, así que no había forma de realizar alguna exploración.

Durante su encarcelamiento, su mente había sido impregnado con imágenes, pero la vista a través de sus propios ojos era sin dudas otra cosa.

Debajo de sus cabezas, padre e hijo, se extendía un paisaje sorprendente.

Y todo era blanco, una vez más.

Los edificios parecían alzarse hacia el mismo cielo azul, como columnas abisales que parecían querer pinchar el firmamento.

La arquitectura presentaba ángulos perfectos.

La ciudad que veía sus ojos era sin dudas, una visión brutal.

Es decir, una arquitectura similar al brutalismo.

El hormigón de los edificios parecía monolitos, geometrías imponentes con líneas limpias.

Eran bloques masivos de metal y piedra blanca suspendidos sobre anillos orbitales.

Con naves cuadradas, como tractores futuristas voladores, levitando por encima de las nubes.

Los viltrumitas volaban por todos lados, sin siquiera mirar hacia la dirección de ambos.

Toda la visión parecía irreal.

Entonces, tras un desvió, aterrizaron en un edificio gris metálico, en el que se presentaba un gigantesco hueco.

Carecía de puertas, y las ventanillas parecían estar hecho de una energía traslucida.

Tras aterrizar, voraht lo había colocado a un lado.

La sombra gigante de su aparentemente padre se sumió sobre su cuerpo, así que el nato solo pudo hacer lo único que sabía que lo mantenía con vida.

Mostró una postura militar.

“el sistema de crianza te a enseñado lo básico,”, dijo vorath, antes de fruncir el ceño.

“ahora es momento de empezar tu verdadera educación como lo exige el impero, de acuerdo a los adeptos del gran argal”.

Korr solo pudo asentir, sin atreverse siquiera a preguntar al respecto.

Sin embargo, algo que si tenía en claro era que debía de escapar.

A toda costa.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Fan_lecturas muchas gracias por llegar hasta aquí, espero de corazon, que les guste esta historia y me acompañen en este viaje.

si quieren ver contenido extra, aquí les dejo el enlace: https://youtu.be/itL6_7p1BpY?si=dTEiviap8jx5nY8t no necesito donaciones, solo entren al enlace y den like al contenido extra; con eso pueden ayudarme un montón.

la razon por la que hago esto se debe a que mi ordenador esta jodido, así que a traves de su apoyo, estoy mas sercar de comprar una nueva y seguir creando mas historias.

de vedad, gracias por el aprecio y por cualquier apoyo

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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