INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM - Capítulo 45
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Capítulo 45: CAPITULO 45:
A través del holograma a su lado, las cifras parpadeaban, y subían.
De las fuerzas coloniales restantes, ya había perdido a uno punto dos billones en tan solo 45 fracciones, lo que ya había supuesto una perdida insólita.
Peor aún, había perdido un escuadrón clave en cuestiones de instantes por culpa del príncipe alienígena con el martillo. De los trecientos doce millones de vinatici claves para contrarrestar a los lanthers, ya había perdido a ciento sesenta y ocho millones, evaporados por exceso energético.
Mil ciento cincuenta cruceros viltrumitas fueron destruidos, tres mil ochocientas setenta y una torretas ojo de argall perdidas, y más de doscientos ochenta mil millones de naves enjambres fueron destruidas.
Esto era un completo desastre para la vista, para Varnak-Sul, para su posición como comandante en estos momentos. Sin embargo, estaba solo, ya que sus hermanos fueron tomados por el mismo regente para responder en otros frentes. Por lo que no solo estaba solo, sino que también tenía que lidiar como el mismísimo grueso enemigo solo para servir como mera distracción.
Varnak-Sul activó el canal de mando de inmediato, decidiendo ir al frente para desestabilizar la superioridad numérica de las fuerzas enemigas.
Al mismo tiempo, la comunicación trasmitida a través de sus pensamientos, traducidos por los dispositivos psionicos, llegaron a todos los oficiales coloniales y Venatici simultáneamente.
“ejecuten un repliegue inercial. Formación en abanico que se extienda desde la constelación norte, a la constelación sureste, dejen la constelación sur completamente a los ojos de argall, fuego indiscriminado inmediato, repito, fuego indiscriminado inmediato”.
Gritó en su mente, observando como el frente caótico parecía moverse a sus deseos, tomando la forma que había ordenado, sin dejar de responder a los ataques masivos que parecían dejar manchas plasmáticas masivas sobre el espacio, como lienzo suelto en una pintura.
No necesitó que los oficiales respondieran con afirmativos inmediatos, simplemente ejecutaron la orden sobre la marcha.
Al mismo tiempo, Varnak-Sul había tomado velocidad, alcanzando un movimiento lineal relativo que pareció dejar una línea de plasma que se extendió sobre la constelación este del flanco enemigo.
Su cuerpo, como parte de la raza con una de las mayores resistencias en el universo, sumada a la velocidad relativa instantánea, fue como atravesar el océano. A pesar de sentir la resistencia, pasaba a través como si todo con lo que sus puños sobre su cabeza en posición de vuelo tocaban se comportara como líquido.
Detrás de él, solo dejaba una línea de plasma y materia derretida al rojo vivo.
En cuestión de fracciones, ya había empezado a provocar bajas masivas, de cientos de miles a millones de enemigos, notables para los lideres contrarios.
Tras haberse detenido en un espacio neutro momentáneamente, evaluó la destrucción desde su posición, acto seguido, ordenó un contraataque de distracción hacia donde fue clasificado como sector siete, donde las fuerzas Aizir parecían más densas.
Cuando los Cosmic Force acudieron a reforzar, expuso su flanco en el sector doce.
Y con un “ahora”, transmitido a sus subalternos a través del pensamiento, una legión venatici realizó una formación de cuña invertida que rompió la línea de suministro de las naves enjambres enemigas.
Por un momento, la balanza empezó a inclinarse hacia un empate de tipo proporcional, lo que se traducía a que las bajas enemigas serían mucho mayores de lo que debería estimarse.
Pero Varnak-Sul sabía que esto no permanecería así por mucho tiempo, porque a pesar de la debilidad de estas razas imperfectas, habían comandantes competentes que no escatimaron esfuerzos en revertir sus estrategias tan pronto como el lanzaba sus cartas.
De hecho, mientras decidía realizar otra maniobra destructiva, vio como cuatro haces de luz, el cual presintió ser extremadamente peligrosos, parecían entrelazarse para serrarlo en una encrucijada desastrosa.
Haciendo uso de su velocidad superior, se hizo a un lado, evitando a duras penas la muerte instantánea. Literalmente, una de los rayos lo rozó, y donde lo tocó, dejó en él una línea de sangre chamuscada. Fue como si un cuchillo de metal imperial lo cortara sin resistencia alguna.
Varnak-Sul, tras observar el origen de aquellas luces de devastación, su rostro se volvió aun mas serio.
Un escuadrón de cincuenta lanthers especiales fueron directamente hacia su posición, con intensiones mas que obvias.
Las cincuenta Lanzas se activaron al unísono tan pronto como notaron que Varnak-Sul seguía con vida. Cincuenta haces ámbar atravesaron el espacio, cada con la intensión de perforarlo hasta la muerte.
Varnak-Sul apenas tuvo tiempo de girarse antes de salir de la zona de muerte.
Frunció el ceño. Aquel juguete había supuesto un peligroso objeto de disuasión que cosechó las vidas de muchos de sus camaradas.
“insolente”, pensó, transmitiendo su pensamiento por el espacio hacia sus enemigos, quienes furiosos, apuntaron y prepararon sus armas una vez mas, mientras millones de lanzas de luz se materializaban y se lanzaban hacia la dirección de Varnak-Sul.
Apretando sus puños, Varnak-Sul desapareció en tan solo una fracción de segundo terrestre, volviéndose un borrón que golpeó las construcciones que se hicieron añicos al contacto de su piel. Al mismo tiempo, realizó un rodeo instantáneo de los cincuenta guerreros y exponiendo su palma, cortó a la mitad a uno de sus enemigos como si sus dedos fueran el filo de un cuchillo sobre la mantequilla.
El traje energizado del guerrero explotó en una bocanada de plasma que se extendió a kilómetros, como si se tratara de la detonación apocalíptica mas temida por la lejana y por el momento, primitiva humanidad, una bomba nuclear.
Pero para Varnak-Sul, no era mas que sentir un ligero choque de calor que molestó su visión. Tan pronto como fue engullido por el destello, sirvió como cobertura para tomar por el cuello a otro de sus enemigos.
Posando su otra mano sobre el hombro del lanther, aplicó algo de fuerza, y en un instante, la cabeza junto con parte de la columna vertebral de su enemigo había sido desprendido violentamente del torso, mientras, al mismo tiempo, usaba el cadáver del mismo, apuntando la lanza ya activa y dirigiendo el láser particular contra parte de sus atacantes, matando a diez lanthers en solo un instante.
“¡noooooo, tengan cuidado!”.
“¡este demonio es demasiado peligroso!”.
“¡por dios, moriremos, moriremos aquí!”.
“lasaro, concéntrate, en nombre de OohÁ, recuerda la misión incluso si morimos”
“12 bajas, cambio estratégico, equipo de 4, repito, equipo de cuatro”.
Los lanthers, consiente de las muertes de sus compañeros, no perdieron el tiempo y cambiaron de estrategia, cada uno cubriendo sus flancos.
Varnak-Sul expresó su disgusto claro por aquellas cucarachas insolentes, y una vez más, evitó una mano gigante que intentó abofetearlo, mientras palmeaba con el dorso de su mano lo que al parecer, había sido la construcción de una nave Aizir que intentaba envestirlo.
Aquella construcción se transformó en un montón de destellos y fragmentos de luz que Varnak-Sul ignoró. Dirigió su fuerza inercial hacia la dirección de uno de los escuadrones, esquivando un disparo perforador. Tomó un escombro flotante al alcance de su mano y con un movimiento de jabalina, aquel fragmento desapareció y atravesó a uno del escuadrón, provocando otra explosión de energía que engulló a sus compañeros, matando y dejando mal herido al resto.
“d-demonios, despliegue, despliegue del resto de los equipos, no entablen combate cuerpo a…” las palabras del lanther, quien parecía ser el líder de dicho escuadrón, fue completamente silenciado cuando la palma de Varnak-Sul simplemente abofeteó su casco, transformando su cabeza, cuello y hombros en mera nube sangrienta.
Sin embargo, su sacrificio no había sido en vano. En el ultimo momento, había dado las instrucciones, además de haber asestado un duro golpe al general demoniaco del imperio.
“aaahg, maldita sea”, Varnak-Sul se quejó, sintiendo el dolor de ser atravesado.
De hecho, la lanza perforadora había sido presionado justo en el costado de su estómago, exponiendo peligrosamente su torso.
El general estaba furioso, muy furioso.