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INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM - Capítulo 8

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8: CAITULO 8: 8: CAITULO 8: Korr no dudó en exclamar, su voz infante se había vuelto chirriante por un instante.

Sin embargo, Vorath no respondió al saludo, no cuando sus ojos parecían nublados por la furia casi desmedida.

Sus dedos parecían abrirse y cerrarse, su tick nervioso haciendo espasmos en su cuerpo.

“en nombre de argall, korr-add, ¿Qué es esto?”.

Preguntó, mientras su mirada miraba las manchas de pigmentos por todo el suelo, las paredes, la repisa de cristal, como las maquinas obsoletas retozando y manchándola santidad de la fortaleza.

“dime que es esto, korr-add, por todos los Mefistofélicos, responde”.

Korr no sabía como responder al respecto.

¿Qué podría decir?

Nunca había escuchado a este hombre maldecir durante el poco tiempo que había visto.

Pero este general estaba invocando demonios en estos momentos.

Su boca se habría, pero no salía palabras que pudieran responderle.

Vorath, quien se acercó aun más, se inclinó peligrosamente hacia su hijo, estrechando sus ojos.

“¿hiciste esto?

¿tu hiciste esto, korr-add?”.

Su voz, que parecía baja, se volvió estridente al momento de pronunciar su nombre.

Aun así, con todo y el miedo que significaba estar de frente a este ser despiadado, la voz de korr pudo salir de una vez por todas, respondiendo a sus palabras.

“sí general, yo hice esto”.

Dijo, asintiendo en el proceso, mientras sentía su garganta secarse por el esfuerzo.

Vorath cerró los ojos por un instante, y en ese breve lapso Korr casi pudo imaginar escuchar los engranajes que le hacían procesar su procesamiento.

“en nombre de todos los demonios de tartariux, no puedes imaginar la humillación que estoy experimentando”.

Korr también creía en lo que decía.

Pues por la manera en como su mano parecía querer levantarse y aflojarse, parecía que estaba decidiéndose en si exterminarlo o conservarlo por esta ultima vez.

“lamento tener mis aposentos desordenados, general.

Hare todo lo posible por arreglar todo esto”.

Las palabras de korr sorprendieron a vorath por un momento, antes de sonreír y soltar una carcajada seca, negando con la cabeza.

“ja, lo siente, dice que lo siente”.

Decía, para si mismo.

“como te atreves, no.

Te dejé instrucciones de mantener tu educación imperial teórica hasta mi regreso, pero cuando regreso, solo veo”, dijo, furioso, alejándose y levitando al su alrededor.

“¿solo veo esta afrenta?” Aterrizando en tan solo un parpadeo, su mano se cerró sobre la repisa de cristal con la velocidad de un meteorito.

El material, capaz de resistir toneladas de peso bajo estrés durante siglos de ser necesario, estalló en mil fragmentos bajo la fuerza de vorath.

Korr se estremeció aterrorizado.

Nunca en su vida había sentido tanto miedo de ser dañado físicamente.

Nunca había sido cobarde, hasta que conoció estos seres despiadados.

Las pinturas cayeron al suelo repleto de cristales, y los pigmentos se mezclaron con los restos del gel, y los artefactos modulares rodaron hasta perderse más allá de lo que su mirada rígida podría captar.

“¡un hijo del imperio nunca se rebaja a la servidumbre, recuerda eso, niño!”, vorath gritó, su rugido recorriendo toda la habitación.

“ningún progenitor que descienda de mis genes se rebajará a jugar con desechos, como un esclavo.

¡es eso lo que quieres, korr, responde maldición, responde cuando te pregunto!”.

“gra-gran general, no-no sabía…”.

“¡claro que no lo sabías, korr-add!, no hiciste los deberes que se te encomendó.

¿Cómo pretendes ser parte de la elite del imperio cuando te comportas como un esclavo?

Eres la estirpe de argall, y como tal, se espera que cumplas con tu deber”.

“si general”.

“¡maldita sea, no quiero escuchar esas palabras, quiero que jamás vuelvas a humillar a tu raza con estas acciones, me avergüenza tener que criar basura genética como tú!”.

Korr no se atrevió a replicar, por que el sabía de antemano que todo lo que hacía, estaba mal.

Esto era el imperio, lo más cercano a lo que conocía como un gobierno totalitario galáctico.

Pero le parecía tan estúpido.

¿Cómo el conocer, innovar, explorar el potencial intelectual era una humillación racial?

La respuesta era mas simple de lo que se esperaba.

Un viltrumita no lo necesitaba.

Un viltrumita poseía una biología única en toda la galaxia que transformaba a cada individuo de su raza en armas vivientes.

Los Átomos inteligentes, aquella molécula especial que componía cada tejido viltrumita, les permitía recordar su forma fisiológica optima en todo momento.

Extraían energía cósmica para alimentar las cantidades masivas de energía necesarias para su cuerpo, que lo traducía en Fuerza, resistencia y velocidad sobrehumana, Vuelo gracias a un sistema de equilibrio interno de manipulación inercial, Resistencia estelar para soportar vacío espacial, temperaturas extremas y explosiones nucleares, capacidades pulmonares extremadamente fuertes, así como regeneración acelerada para sanar heridas, sin importar la gravedad de la misma, además que una capacidad adaptativa reactiva a los daños, lo que lo traducía en volverse más fuerte.

También eran extremadamente longevos, en el sentido milenario, tomando como marco el tiempo viltrumita, sin mencionar que poseían una genética dominante.

En pocas palabras, a pesar de los grandes avances tecnológicos, bien podría ser considerado una simple burla para un viltrumita.

En términos imperiales, los viltrumitas no necesitaban de naves interestelares, pues cruzaban el vacío a velocidades que desafiaban la física.

No necesitaban de trajes espaciales, pues su piel resistía el vacío, la radiación y el frío absoluto.

No necesitaban de hospitales, pues sus átomos inteligentes regeneraban cualquier herida.

No necesitaban de tanques ni artillería, pues sus puños pulverizaban montañas.

No necesitaban de motores de vuelo, pues su orientación interna, que llamaban oído interno, desafiaba la gravedad.

No necesitaban de escudos ni fortalezas, pues sus cuerpos eran como murallas impenetrables.

No necesitaban de combustible ni raciones, pues extraían energía del vacío.

Con la excepción de que solo necesitaban de implantes de comunicación.

Para todo lo demás, ellos eran mas que suficiente y con el tiempo, de dio la creencia de que solo los seres inferiores necesitaban del ingenio para poder superar desafíos que no le suponían ningún tipo de inconveniente.

El universo estaba diseñado para su conveniencia.

Y korr estaba enredado en una raza como esta, tan complicado como estaban las cosas con el estado de guerra perpetua producto a la expansión desmedida.

Korr quiso decir tantas cosas, quiso mandarlo al demonio y decir que no estaba desperdiciando su nueva vida y que, si fuera por el, defecaría sobre su estúpida herencia fascista y supremacista, que solo estaba intentando hacer algo útil, darle valor a los nuevos dones que poseía actualmente.

Pero no lo hizo, no se atrevía hacerlo, por que no ganaría nada con eso, y mucho menos quería ser una especie de mártir debido a sus pensamientos heréticos.

Vorath tampoco parecía querer darle alguna especie de tiempo a defenderse.

Sus ojos recorrieron la figura diminuta de su hijo, y entonces después de un largo momento, suspiró y permaneció en silencio.

En realidad, vorath había empezado a notar que, efectivamente, su uniforme, ese que era casi ceremonial, el estándar del orgullo y representación de la pureza del imperio y la raza viltrumita, estaba manchado.

Korr ni siquiera pudo imaginar las consecuencias de ese simple detalle.

El rostro de Vorath se transformó.

La furia dio paso a algo más peligroso y sus ojos se estrecharon hasta convertirse en dos rendijas negras que parecían aspirar toda la luz de la habitación.

“¿Cómo te atreves?” susurró, acción que se sintió aun peor que el mismo grito.

“como te atreves”.

Korr abrió la boca, pero ningún sonido salió de ella.

Sus rodillas comenzaron a temblar, pues no encontraba respuesta a esta situación.

Vorath inhaló, y luego exhaló.

El gesto, por un momento, pareció tan humano que rozó lo mundano, que casi convenció a korr que su padre simplemente se había rendido con él.

Efectivamente, vorath ya no quiso seguir lidiando con esta situación.

en cambio, optó por ir hacia lo que consideraba que era la raíz y la responsable del problema.

Ignorando a su hijo, su mirada se fijó en Syra-Vel.

Ella estaba de pie, como siempre lo había estado desde que korr la había conocido.

sus cabellos bioluminiscentes emitieron una luz azul tan tenue que parecía querer apagarse, pero no se movió en lo más mínimo.

Vorath levitó hacia ella casi como si la calma hubiera podido lidiar con su temperamento.

Sus botas no tocaron el suelo en ningún momento del trayecto, y cuando se detuvo frente a la syreni, su altura la obligó a levantar la cabeza para mantener sus ojos fijos en los suyos.

Todo esclavo tenía la obligación de ver a sus amos a los ojos, así rendían tributo y respeto a sus benefactores.

“¿Fuiste tú?”, preguntó, sin siquiera un atisbo de especificación.

“¿Tú le enseñaste todo esto?” Korr sintió que el tiempo se detenía en aquel momento.

su cuerpo se volteó hacia a Syra-Vel, y vio cómo sus cabellos perdían todo color hasta volverse de un blanco grisáceo que nunca había visto en ella.

Vio cómo sus hombros se encogían por un momento, miraba por un instante a su dirección, para luego enderezarse y mirar con aun más seguridad a aquel amo al que su vida estaba destinada, condenada, a la servidumbre perpetua durante sus 300 años de vida.

Korr negó con la cabeza hacia su dirección.

No quería que ella dijera lo que probablemente estaba a punto de decir.

Simplemente, la intuición le decía que lo haría, pero korr no quería que eso sucediera, porque un mal presentimiento le decía que algo terrible pasaría.

Pero Syra-Vel ni siquiera lo miró.

sostuvo su mirada con su señor, y antes de que si quiera pudiera gritar y echarse la culpa, la chica había tomado todo el valor que pudo reunir y asintió.

Asintió con seguridad.

“Sí”, dijo ella, sin siquiera temblarle la voz.

“Yo fui la responsable, mi señor”.

Korr ni siquiera supo lo que pasó.

Todo pasó demasiado rápido.

En un instante, su nana parecía tan segura de si misma, y al siguiente, su cabeza había rodado en el suelo, como un balón que sigue una dirección hasta ser detenido por el fondo de la pared.

El silencio que le precedió había sido interrumpido por el charco de sangre violeta salpicando el pulcro suelo, y el sonido de la caída del cuerpo de su syra-vel lo sacó de su aturdimiento.

Sus ojos mantuvieron se abiertos como platos, sin saber como reaccionar.

Ambos, padre e hijo, permanecieron en silencio, observando el momento desconcertante para ambos.

La sangre violeta se esparció hasta alcanzar los pies de korr.

El observó aquel elixir y recordó una anécdota sobre los syrenis.

El proceso para la venta de las energías psiónicas en el mercado galáctico por parte del imperio consistía en la extracción de la sangre de las mismas, pues aquel detonante exótico se encontraban en sus proteínas especiales, los cuales sus cerebros activaban.

Korr no miró a su padre en ningún momento.

“tu.

Tu la mataste”.

Dijo por ocurrencia, aunque su padre pareció no importarle.

“fue necesario.

Desobedeció las ordenes que le suministre e intentó corromper la estirpe del imperio”.

“tu la mataste.

Ella era mi amiga”.

“¡supera lo sucedido!

¡Que sea un recordatorio y castigo de tu desobediencia!

No permitiré que mi congenie pierda su tiempo en actividades de seres inferiores”.

“mataste a mi amiga”.

“¡un viltrumita no congenia con seres inferiores, korr, en nombre de argall, escucha a tu padre, korr-add!

¡contesta cuando te hablo!”.

Pero korr no lo escuchaba, no lo hacía en lo mas mínimo.

Solo tenía un solo pensamiento.

Debía de matar a ese malnacido, a toda costa, por todos los medios posibles.

“¡en nombre de argall, korr, escucha a tu padre cuando te…!”.

Sin embargo, antes de que siguiera gritándole, korr, quien parecía estar bajo el shock, había salido disparado de su posición, gritando asesinato.

Sus pequeños puños se estrellaron contra el abdomen de su padre, arrastrándolo hacia atrás, para la sorpresa de su padre.

Aunque aquella acción fue completamente en vano.

Su padre dejó de avanzar ante el ataque, y miró con interés la furia desatada de su cobarde hijo.

“¿te atreves a golpear a tu padre?

¡¿Te atreves?!”, gritó el hombre, tomando al niño del cuello y propinando una bofetada que provocó que korr saliera disparado por la ventana, atravesándola, casi cayendo al vacío del rascacielos que era su casa.

Pero no calló.

Korr no sabía cómo demonios estaba sosteniéndose en el aire, pero solo lo hacía, como si la gravedad ya no existiera, pero no le importaba.

Tampoco le importaba el dolor intenso que sentía en sus nudillos, ni el hecho de que no veía absolutamente nada del lado derecho de su rostro.

Solo quería matar a ese malnacido, matarlo con sus propias manos, hasta que la piel se le despegara de su cráneo y fracturarlo con todas sus fuerzas.

“¡maldito desgraciadoooooooooo!”.

Korr se disparó hacia delante, usando todas sus fuerzas tanto como le fue viltrumitamente posible.

Como si se tratara de la velocidad de una bala, contar de poder atravesarlo incluso a costa de su vida.

Pero solo era un niño.

Incluso si sus poderes viltrumitas hubieran despertado.

No era mas que un simple niño delante de un adulto.

Era como el cobre queriendo atravesar el acero.

Antes de si quiera hacerle mella, se deformaría y explotarían en el intento, y voraht lo sabía.

Por eso, se hizo a un lado en el ultimo segundo, y usando la parte plana de su mano, golpeó el cuello de la cría, acabando con todo el fiasco.

Korr calló inconsciente, mientras su padre observaba con desdén la osadía de su hijo.

“este niño”, pensó, sonriendo por un momento.

“es demasiado insolente”.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Fan_lecturas muchas gracias por llegar hasta aquí, espero de corazon, que les guste esta historia y me acompañen en este viaje.

si quieren ver contenido extra, aquí les dejo el enlace: https://youtu.be/2zbFzOSlOUw?si=fAiOxZv6G59YGvie no necesito donaciones, solo entren al enlace y den like al contenido extra; con eso pueden ayudarme un montón.

la razon por la que hago esto se debe a que mi ordenador esta jodido, así que a traves de su apoyo, estoy mas sercar de comprar una nueva y seguir creando mas historias.

de vedad, gracias por el aprecio y por cualquier apoyo

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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