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KONMETSU - Capítulo 67

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Capítulo 67: KONMETSU-CAPITULO 66: ALGO PEOR.

Tetsuya se acerca sin prisa, observando ah Seiji de arriba abajo con una mezcla de evaluación y ligera incredulidad.

Luego se agacha y lo toma del brazo, ayudándolo a ponerse de pie.

Seiji apenas logra mantenerse firme, su cuerpo temblando por el esfuerzo y la pérdida de sangre.

Pero aun así se endereza, intentando mantener algo de dignidad.

Tetsuya: «Entonces.»

Tetsuya: «¿Cómo estás realmente?»

Seiji: «…Estoy bien.»

Tetsuya lo mira en silencio.

Una ceja levantada.

Tetsuya: «Sí, claro.»

Tetsuya: «Y yo soy un monje pacifista.»

Seiji se limpiá la sangre de la boca con el dorso de la mano.

Seiji: «No estoy para bromas…»

Silencio.

Un segundo.

Dos.

Tetsuya lo observa fijamente.

Y sin previo aviso.

¡PUM!

Le mete un golpe directo en la cabeza no demasiado fuerte pero lo suficiente.

Seiji: «¡¿Pero qué te pasa?!»

Tetsuya lo suelta como si nada.

Tetsuya: «Estás al límite.»

Seiji lo mira indignado.

Seiji: «Ya te dije que estoy bien.»

Tetsuya lo señala de arriba abajo.

Tetsuya: «No, no estás bien.»

Tetsuya: «Estás hecho pedazos.»

Seiji: «Puedo seguir peleando.»

Tetsuya: «Sí, claro…»

Tetsuya: «Pareces una fuente rota.»

Seiji frunce el ceño.

Seiji: «…¿Una fuente rota?»

Seiji: «¿Qué demonios significa eso?»

Tetsuya suspira, cruzándose de brazos.

Tetsuya: «Que estás perdiendo sangre por todos lados.»

Tetsuya: «Pecho, brazos, piernas. Tienes un corte en la cara que ni yo entiendo cómo sigues viendo.»

Seiji: «…»

Seiji intenta responder.

Tetsuya: «En serio, mírate. Es un milagro que aun estes de pie.»

Seiji se queda callado un segundo.

Seiji: «Aun así puedo pelear.»

Tetsuya lo mira.

Tetsuya: «No, lo que puedes hacer es caerte en cualquier momento.»

Seiji: «No me voy ah caer.»

Tetsuya: «Eso dicen todos… justo antes de caer.»

Seiji: «…No necesito que me cuides.»

Tetsuya: «Y yo no necesito que te hagas el idiota.»

Seiji: «No soy un idiota.»

Tetsuya lo mira.

Tetsuya: «Entonces deja de actuar como uno.»

Seiji: «No me voy ah retirar.»

Tetsuya: «Y yo no dije que te retires. Dije que dejes de fingir que estás bien.»

Tetsuya: «Si vamos ah pelear… no te quiero como una carga entiendes ahora.»Seiji respira hondo.

Endereza su postura como puede.

Seiji: «Sí.»

Luego su expresión vuelve a endurecerse mientras mira hacia donde Sharon cayó.

Tetsuya asiente levemente.

Y ambos giran la mirada al mismo punto.

La pelea aún no ha terminado.

El polvo comienza ah disiparse lentamente entre los escombros del edificio destruido.

Un crujido.

Algo se mueve entre las sombras.

Sharon emerge caminando como si nada hubiera pasado.

Aunque esta vez hay sangre en su ropa, en su piel, en sus labios.

Sus movimientos siguen siendo firmes, pero ahora hay algo distinto en su mirada.

Algo más afilado más peligroso.

Se detiene un momento, observando ah lo lejos ah Seiji y Tetsuya.

Sharon: «Oh… mira eso.»

Sharon: «Llegó otro más.»

Sharon: «Qué conveniente. Justo cuando esto se estaba poniendo aburrido.»

Sharon: «Aunque… supongo que no importa.»

Sus labios se curvan en una sonrisa.

Sharon: «Solo significa que ahora…»

Da un paso al frente.

Sharon: «Mataré ah dos en lugar de uno.»

Sharon: «No cambia nada para mí. El resultado sigue siendo el mismo.»

Sharon: «Dos cuerpos más en el suelo… y yo… saliendo sin un rasguño.»

Sigue caminando hacia ellos, lenta segura como si el resultado ya estuviera decidido.

Ah cada paso, sus brazos comienzan a deformarse otra vez, los filos emergiendo con un sonido sutil, casi orgánico.

La presión en el ambiente vuelve ah crecer.

Se detiene ah unos metros de ambos.

Los observa.

Primero ah Seiji.

Luego ah Tetsuya.

Sharon: «Aunque debo admitir… esto se volvió un poco más interesante.»

Sus ojos brillan.

Sharon: «Dos contra uno…»

Sharon: «Espero que al menos logren entretenerme.»

El silencio se rompe.

Y la tensión vuelve ah estallar.

Sharon no espera más.

El suelo bajo sus pies se quiebra cuando se lanza hacia adelante, su velocidad distorsionando el aire.

Sus brazos se transforman en cuchillas onduladas, largas y flexibles, moviéndose como si estuvieran vivas, listas para desgarrar todo ah su paso.

Sharon: «Vamos.»

El ataque llega.

Las cuchillas cortan el aire en múltiples direcciones impredecibles buscando envolverlos ah ambos en un solo movimiento.

Pero Seiji y Tetsuya reaccionan al instante.

Seiji salta hacia atrás, girando su cuerpo para esquivar por centímetros uno de los filos que casi le rebana el rostro.

Tetsuya, por su parte, se desplaza hacia un costado con precisión, evitando el ataque con el mínimo movimiento necesario.

Sin perder tiempo, Tetsuya levanta la mano.

Tetsuya: «Técnica de Liberación: Creación de Sombras.»

La sombra bajo sus pies se expande.

Se deforma.

Y de ella emergen cuatro enormes osos pardos, formados completamente de oscuridad densa.

Con ojos brillantes y cuerpos pesados que hacen vibrar el suelo al manifestarse.

Tetsuya la señala.

Tetsuya: «Ataquen ahora.»

Los osos rugen y se lanzan al mismo tiempo contra Sharon, rodeándola desde distintos ángulos, buscando aplastarla con pura fuerza.

Pero Sharon no se inmuta.

Gira sobre sí misma.

Y sus cuchillas se mueven.

Rápido.

Preciso.

Brutal.

En un instante los corta.

Una vez.

Dos.

Cuatro.

Los cuerpos de los osos se deshacen en pedazos antes siquiera de alcanzarla.

Las formas se fragmentan en el aire y luego se derriten en sombras líquidas que caen al suelo y desaparecen.

Silencio.

Sharon se detiene mirando ah Tetsuya con una leve decepción.

Sharon: «¿Eso era todo…?»

Sacude sus cuchillas, como si se limpiara.

Sharon: «Vas ah tener que hacer algo mejor que eso si quieres sobrevivir.»

Sus ojos vuelven ah ambos.

Y sin previo aviso.

Desaparece otra vez.

Sharon desaparece otra vez.

El aire se tensa.

Seiji apenas alcanza ah reaccionar cuando un filo pasa rozando su cuello.

Se inclina hacia atrás por instinto, sintiendo cómo el viento cortante le eriza la piel.

Tetsuya: «¡Seiji atrás de ti!»

Seiji: «¿—?!»

Tetsuya gira al instante, extendiendo su sombra como un reflejo.

Sharon aparece justo ahí.

Sus cuchillas descienden.

Pero antes de impactar, una serpiente hecha de sombras emerge y bloquea el ataque.

El filo la corta en dos pero eso le da ah Seiji el segundo que necesita.

Avanza.

Golpea.

Sharon cruza sus brazos transformados y bloquea el impacto, pero la fuerza la empuja hacia atrás varios metros.

El suelo se agrieta bajo sus pies.

Sharon: «Buen golpe.»

Sonríe y vuelve al ataque esta vez más rápida.

Aparece frente ah Tetsuya y lanza una serie de cortes en rápida sucesión.

Él retrocede, creando pequeñas criaturas de sombra para interceptar los ataques, pero cada una es despedazada al instante.

Sharon: «Tus trucos baratos no sirven para nada maldito idiota.»

Tetsuya: «¿Eso crees eh?»

Tetsuya da un paso firme.

La sombra ah su alrededor crece.

De ella emergen lobos, rápidos, ágiles moviéndose en conjunto para rodear ah Sharon.

Atacan desde todos los ángulos, coordinados, buscando limitar sus movimientos.

Sharon gira.

Sus cuchillas se expanden.

Un torbellino de filos.

Los lobos caen uno tras otro, cortados antes de tocarla pero esta vez no desaparecen de inmediato.

Sus cuerpos de sombra se adhieren al suelo, intentando sujetarla, frenarla.

Un instante.

Eso es todo lo que Seiji necesita.

Aparece ah su lado.

Tetsuya: «¡AHORA SEIJI!»

Lanza un golpe directo, concentrando energía en su puño.

Sharon logra moverse parcialmente, pero el impacto la alcanza en el hombro, obligándola ah girar con fuerza.

Retrocede.

Pero no cae.

Se limpia la sangre con el brazo.

Sharon: «Empiezan ah coordinarse… qué bonito.»

Desaparece.

Reaparece arriba.

Desciende.

Ambos reaccionan tarde.

El impacto de sus cuchillas contra el suelo levanta escombros, obligando ah Seiji y Tetsuya ah separarse.

Tetsuya: «Ten cuidado ah este ritmo… vamos ah terminar como filete de cerdo.»

Seiji se limpia la sangre del rostro.

Respira con dificultad.

Seiji: «…No pienso acabar así.»

Tetsuya: «Pues más te vale. Porque ella no está jugando.»

Seiji: «Ya me di cuenta. Es demasiado rápida…»

Tetsuya: «No solo eso está midiendo cada movimiento nuestro.»

Sharon aparece de nuevo, esta vez entre ambos.

Ataca ah Seiji primero.

Una finta.

Luego cambia de dirección y ataca ah Tetsuya.

Él apenas logra crear un animal de sombra, pero es cortado por la mitad el corte le alcanza el brazo.

Sangre.

Tetsuya: «Tch. Maldición.»

Seiji entra de nuevo.

Golpea.

Pero falla Sharon ya no está aparece detrás lanza un corte directo ah su espalda.

Seiji gira y bloquea con el antebrazo, pero el impacto lo lanza hacia adelante.

Cae.

Rueda.

Se levanta como puede.

Seiji: «Maldita sea.»

Sharon no le da tiempo.

Se lanza otra vez.

Pero ahora dos sombras emergen desde el suelo.

Serpientes

Decenas de ellas.

Sujetan sus piernas por un segundo.

Tetsuya.

Tetsuya: «! SEIJI NO PIERDAS EL TIEMPO Y ATACA ¡»

Él reacciona.

Aparece frente ah ella.

Seiji: «Técnica de Liberación: Convergencia.»

Golpea.

Directo al torso.

Sharon logra liberar una pierna y girar, evitando el impacto completo, pero aun así recibe parte del golpe.

Retrocede.

Respira más fuerte.

Por primera vez su expresión cambia.

Sharon: «Esto…»

Se limpia la sangre de la boca otra vez.

Sharon: «Esto sí que es divertido.»

Inclina la cabeza.

Sharon: «Dos contra uno y aun así… siguen luchando como si tuvieran una oportunidad.»

Sharon: «Me encanta esa desesperación.»

Sharon: «Ese intento inútil de resistir.»

Sharon: «Uno apenas puede mantenerse en pie…»

Sharon: «Y el otro intenta cubrirlo.»

Sharon: «Qué combinación tan… trágica.»

El suelo ah su alrededor se deforma.

Sus brazos cambian otra vez.

Más filos.

Más largos.

Más inestables.

Sharon: «Pero no se preocupen…»

Sharon: «Voy ah hacer que esto sea rápido.»

Sharon: «Oh tal vez no… depende de cuánto logren entretenerme.»

Sharon: «Después de todo… no todos los días tengo dos oponentes que valgan la pena.»

Seiji aprieta los puños.

Tetsuya extiende su sombra.

Ambos avanzan al mismo tiempo.

La pelea continúa sin tregua.

Sharon se mueve como una pesadilla viva, sus cuchillas cortando el aire desde ángulos imposibles.

Seiji intenta seguirle el ritmo, pero su cuerpo ya está al límite.

Cada bloqueo le cuesta, cada esquiva llega más justa que la anterior.

Un corte cruza su hombro.

Otro le abre el costado.

Cae a una rodilla por un segundo.

Tetsuya: «Levántate ahora oh si no vas ah morir.»

Tetsuya interviene, creando una bestia de sombra que se lanza contra Sharon.

Ella la despedaza sin esfuerzo, pero ese instante salva ah Seiji de un ataque directo al cuello.

Seiji: «…Esto no está funcionando.»

Tetsuya: «Lo sé. Así como vamos… no le estamos haciendo nada.»

Tetsuya: «Si seguimos en este ritmo…»

Tetsuya: «Nos va ah desgastar poco ah poco… hasta matarnos ah los dos.»

Seiji: «…Tsk.»

Sharon aparece entre ambos otra vez.

Ataca.

Corta.

Obliga ah separarse.

Sharon: «¿Qué pasa?»

Sharon: «¿Ya se están cansando?»

Sharon: «Qué decepción… y eso que ya me estaba divirtiendo bastante.»

Sharon: «Esperaba un poco más de resistencia. Un poco más de lucha.»

Sharon: «Supongo que eso es todo lo que ambos podían dar.»

Seiji intenta Avanzar otra vez.

Pero falla.

Su cuerpo no responde igual.

Sharon aprovecha.

Un corte directo.

Seiji apenas logra bloquear, pero sale despedido contra el suelo.

Tetsuya: «¡Seiji!»

Tetsuya lo cubre, creando múltiples criaturas de sombra que atacan en oleadas.

Todas son destruidas.

Pero esta vez, Tetsuya no mira ah Sharon.

Mira ah Seiji.

Tetsuya: «Seiji… escúchame.»

Seiji levanta la mirada, respirando con dificultad.

Seiji: «…¿Qué?»

Tetsuya: «Tengo una idea.»

Tetsuya: «No es perfecta… pero es lo único que tenemos ahora mismo.»

Seiji: «…Habla.»

Tetsuya esquiva un corte y continúa:

Tetsuya: «Esa mujer… no pelea al azar.»

Tetsuya: «Observa, mide… desgasta. Y cuando cree que ya ganó… siempre hace lo mismo.»

Tetsuya: «Remata de frente.»

Tetsuya: «Baja la guardia lo justo… para acabar esto rápido.»

Seiji: «…Sí.»

Seiji: «Lo he notado.»

Tetsuya: «Eso es una oportunidad.»

Tetsuya: «Y cuando venga de frente ah rematar…»

Seiji: «…Ya veo.»

Tetsuya: «¿Lo entiendes?»

Tetsuya: «Ah lo que me refiero.»

Seiji frunce el ceño.

Seiji: «…Sí.»

Seiji: «Creo que sí.»

Tetsuya lo mira.

Tetsuya: «Entonces no lo arruines.»

Tetsuya: «Porque si fallamos…»

Seiji: «…Morimos.»

Tetsuya: «Veo que lo entendiste ah la perfección.»

Seiji se limpia la sangre del rostro.

Seiji: «Bien.»

Se levanta.

Como puede.

Tetsuya asiente.

Tetsuya: «Haz que te persiga.»

Seiji no responde.

Solo corre.

Directo hacia Sharon.

Ella sonríe al verlo.

Sharon: «Oh…»

Sharon: «¿Vienes solo ahora?»

Sharon: «Qué valiente… oh qué estúpido.»

Seiji no se detiene.

Ataca.

Golpes directos, agresivos, sin preocuparse por defenderse Sharon bloquea fácilmente.

Contraataca.

Un corte.

Otro.

Seiji los recibe.

No esquiva todos.

Sangre.

Pero sigue avanzando.

Sharon: «¿De verdad crees que tienes alguna oportunidad?»

Seiji: «Cállate.»

Seiji lanza otro golpe.

Falla.

Retrocede.

Se tambalea.

Respira pesado.

Sharon lo ve.

Y sonríe.

Sharon: «Adiós.»

Desaparece.

Aparece frente ah él.

Directo.

Como Tetsuya dijo.

Su brazo se transforma en una lanza afilada.

Va al centro.

Al corazón.

Seiji no se mueve.

Solo espera.

Sharon: «Debo admitirlo… tuviste valor hasta el final.»

Sharon: «Pero se acabó para ti.»

Sharon ataca.

Y en ese instante la sombra bajo ella explota.

miles y miles de serpientes emerge al mismo tiempo, envolviéndola, sujetándola desde todos los ángulos.

Sharon: «¿Pero… qué?»

Su movimiento se detiene.

Por primera vez.

Tetsuya aparece detrás.

Tetsuya: «Jaque mate.»

Seiji levanta la mirada.

Toda su energía se concentra en su puño.

Seiji: «¡TÉCNICA DE LIBERACIÓN… CONVERGENCIA!»

Corre.

Y golpea.

Directo.

Sin contenerse.

El impacto es devastador.

La energía comprimida estalla dentro del cuerpo de Sharon, rompiendo la técnica, lanzándola con una fuerza brutal contra los restos del edificio más cercano.

El impacto sacude todo.

Silencio.

El polvo llena el aire.

Los escombros caen lentamente.

Seiji cae de rodillas.

Agotado.

Respirando con dificultad.

Seiji: «¿…Lo logramos?»

Tetsuya observa el lugar del impacto.

Tetsuya: «Sí.»

Tetsuya: «Funcionó.»

Tetsuya: «Cayó justo como dijimos.»

Seiji: «…En serio…»

Tetsuya: «Sí.»

Tetsuya: «Se acabó hemos ganado.»

Entre los escombros Sharon no se levanta.

La pelea ha terminado.

Distrito Takada. Calle Higashi-Ikebukuro 3-chome.

El interior de un Seiyu Supermarket está completamente devastado.

Estantes volcados, productos esparcidos por el suelo, luces parpadeando y rastros de combate por todas partes.

El aire está cargado con el olor de destrucción y tensión.

Un demonio se lanza desde uno de los pasillos.

Jin no duda.

Un movimiento limpio.

Preciso.

El cuerpo de la criatura cae al suelo sin vida.

Jin sacude ligeramente su arma y exhala.

Jin: «Ciento dieciséis…»

Mira alrededor, evaluando el lugar con calma.

Jin: «Este es el ciento dieciséis que extermino.»

Hace una pausa.

Jin: «¿Cuántos más quedan en esta zona?»

Rikūzen, unos metros más atrás, observa entre los pasillos destruidos, atento ah cualquier movimiento.

Rikūzen: «Deberían quedar muy pocos ah estas alturas.»

Jin: «“Deberían”»

Rikūzen: «Sí. Pero ya sabes cómo es esto siempre aparece uno más de lo esperado.»

Rikūzen: «Así que seguimos.»

Rikūzen: «Por si las moscas.»

Jin: «Está bien.»

Riku asiente, respirando un poco agitado.

Riku: «Estoy de acuerdo. Más de una vez nos hemos confiado… y termina saliendo mal.»

Riku: «Mejor limpiar todo el perímetro sin dejar nada.»

De repente, se escucha un ruido desde la parte trasera.

Todos giran la mirada.

La puerta del almacén está abierta.

Y de ahí sale Mika.

Con una niña en brazos.

Reina frunce el ceño, acercándose de inmediato.

Reina: «¿Quién es ella?»

Mika acomoda un poco a la niña, que sigue inconsciente, pero respirando.

Mika: «La encontré dentro del almacén.»

Mika: «Estaba dormida.»

Reina: «¿Dormida?»

Mira hacia atrás un segundo.

Mika: «Sí la puerta estaba cerrada tuve que abrirla a la fuerza.»

Reina observa a la niña, suavizando su expresión.

Reina: «¿Está bien?»

Mika asiente.

Mika: «Sí.»

Mika: «Solo se ve agotada.»

Reina: «…Entiendo.»

Reina: «Entonces hay que llevarla con los demás.»

Reina: «Seguro ahí debe estar algún familiar suyo.»

Mika: «Sí.»

Mika: «Tienes razón.»

Todos asienten.

Distrito Ikebukuro.

La destrucción es total.

Calles partidas, edificios cortados como si hubieran sido atravesados por algo imposible de detener.

Restos de concreto, vidrio y metal cubren todo el lugar.

El silencio es pesado interrumpido solo por el sonido lejano de estructuras inestables colapsando.

En medio de todo eso.

La mujer.

Atada con su propio látigo enrollado firmemente alrededor de su cuerpo inmovilizándola como si fuera una presa atrapada por su propia arma.

Ah su alrededor el panorama es igual de devastador.

Sōma está de pie apoyado contra una estructura rota vendándose una herida profunda en el abdomen.

Sus manos tiemblan ligeramente, pero su expresión se mantiene firme.

Sōma: «Ok no voy ah mentir.»

Sōma: «Esta pelea… fue una locura.»

Sōma: «Hubo momentos en los que pensé que iba ah ah morir.»

Ah unos metros, Haruki respira con dificultad, apoyando las manos en sus rodillas.

Haruki: «Sí… yo también lo pensé.»

Haruki: «Esa mujer… no dejaba ni un segundo para respirar.»

Sōma: «Cada ataque era peor que el anterior… ni siquiera podíamos coordinarnos bien.»

Sōma: «Si era como pelear contra algo que siempre iba un paso adelante.»

Pero la escena más pesada está un poco más allá.

Daiki está arrodillado en el suelo.

Sosteniendo el cuerpo de Issei.

Oh lo que queda de él.

Su cuerpo partido en dos.

Daiki tiembla, cubriéndolo con su propia chaqueta, como si eso pudiera devolverle algo de dignidad oh protegerlo del mundo.

Sus lágrimas caen sin control.

Daiki: «Issei.»

Sōma: «Daiki…»

Hakuri: «Vamos déjalo ya.»

Daiki: «El murió… y eso es todo lo que importa. No importa cuánto peleamos después… no importa si la derrotamos…»

Daiki: «Él ya no está.»

Haruki: «…»

Unas lágrimas salieron de Daiki.

Daiki: «Issei Siempre era el primero en lanzarse… sin pensarlo.»

Daiki: «Y yo… siempre estaba ahí para cubrirle la espalda.»

Daiki: «Así funcionábamos.»

Daiki: «Pero esta vez…»

Sōma lo interrumpe.

Sōma: «Nadie esperaba que esto pasara no te culpes.»

Daiki: «No me importa.»

Haruki: «Daiki… para…»

Daiki: «¿Para qué?»

Daiki: «¿Para fingir que todo esto está bien?»

Daiki: «Míralo… mira lo que quedó de él…»

El silencio se vuelve más pesado.

Sōma: «…Hicimos todo lo que pudimos.»

Daiki: «No fue suficiente.»

Sōma y Haruki: «…»

Daiki: «Nada de esto le va ah devolver la vida ah Issei…»

Un poco más apartado, Sora está de pie, hablando con Mitsuri, su expresión seria, cargada de tensión.

Sora: «Tenemos que asegurar toda la zona no sabemos si queda algo más por aquí.»

Sora: «Después de algo así… no me sorprendería que hubiera más enemigos escondidos.»

Mitsuri asiente, firme.

Mitsuri: «Tranquilo.»

Mitsuri: «Mi equipo ya se está encargando de eso.»

Sora: «…»

Mitsuri: «Están revisando cada punto cercano.»

Mitsuri: «Calles, edificios, zonas colapsadas… todo.»

Ah unos metros, el grupo de Mitsuri se mueve entre los escombros, atentos, buscando señales de vida.

Revisan debajo de estructuras caídas, llaman a posibles sobrevivientes, avanzan con cuidado entre el desastre.

Mitsuri: «Si queda algún demonio… lo van ah encontrar y exterminar.»

Sora cruza los brazos, observando todo.

Sora: «Bien…»

Sora: «¿Y los civiles?»

Mitsuri: «También se están encargando de buscar sobrevivientes.»

Mitsuri: «Si hay alguien con vida por aquí cerca… lo van ah encontrar y poner ah salvo.»

Sora: «…Eso espero.»

Distrito Takada.

Las calles siguen en ruinas mientras el grupo avanza con cuidado entre los escombros.

El Seiyu Supermarket queda atrás, y ahora su prioridad es clara.

Llevar ah la niña ah un lugar seguro.

Mika la sostiene con firmeza protegiéndola del entorno mientras caminan.

Reina va ah su lado atenta.

Riku y Jin vigilan los flancos.

Rikūzen cierra la retaguardia, observando cada movimiento con calma.

Todo parece tranquilo demasiado tranquilo entonces.

Un crujido.

Algo se mueve arriba.

Un bloque de escombro se desprende y cae directamente hacia Rikūzen.

Pero no llega ah tocarlo.

En un solo movimiento, levanta el brazo.

Impacto.

El escombro se hace pedazos antes de alcanzarlo.

Los fragmentos caen al suelo.

Silencio.

Rikūzen no baja la guardia.

Levanta la mirada.

Rikūzen: «…»

Rikūzen: «Eso fue extraño.»

Los demás se detienen al instante.

Jin entrecierra los ojos.

Jin: «¿De dónde salió eso?»

Y entonces una voz.

Voz desconocida: «Vaya…»

Voz desconocida: «Tienes buenos reflejos.»

Todos miran al frente.

Entre los restos de un edificio destruido, una figura emerge lentamente.

Un sujeto de cabello rubio.

Alto.

Sonrisa ladeada.

En su mano descansa una gran hacha, apoyada sobre su hombro como si no pesara nada.

Los observa como si estuviera entretenido.

???: «Al menos pensé que uno de ustedes acabaría aplastado.»

???: «Habría sido más interesante.»

Riku frunce el ceño.

Riku: «¿Quién diablos es este tipo?»

Reina da un paso al frente.

Reina: «No estaba aquí hace un momento… ¿De dónde salió…?»

Jin no aparta la mirada del desconocido.

Jin: «…»

Jin: «No me gusta esto.»

Rikūzen da un paso al frente, colocándose delante del grupo.

Sus ojos fijos en él.

Rikūzen: «Yo solo tengo una pregunta… tú.»

Rikūzen: «¿Fuiste tú el que hizo eso?»

El hombre sonríe un poco más.

???: «…»

???: «¿Esa es tu pregunta?»

???: «Esperaba algo mejor.»

Rikūzen: «Responde.»

Hace girar ligeramente el hacha en su mano.

???: «¿Y qué vas a hacer si te digo que sí golpearme?»

El sujeto sonríe con burla.

El aire se vuelve tenso.

Nadie responde de inmediato.

Pero todos entienden lo mismo.

Este tipo

No vino ah hablar.

El ambiente se vuelve más denso de golpe.

El sigue ahí, con esa sonrisa molesta, girando el hacha como si estuviera aburrido, pero algo cambia.

Reina lo siente antes que nadie.

Sus ojos se endurecen.

Reina: «Esto no pinta bien…»

Da un paso al frente, clavando la mirada más allá de él.

Reina: «Esperen…»

Jin reacciona de inmediato.

Jin: «¿Qué pasa?»

Reina: «Hay algo… algo no está bien.»

Riku gira la cabeza, nervioso.

Riku: «¿Ah qué te refieres?»

Reina: «Siento una presencia además la de ese sujeto.»

Mika habla.

Mika: «Yo también lo siento.»

Rikūzen: «…»

Se detiene.

Porque entonces aparece.

Desde atrás de los escombros, caminando con total calma, como si estuviera entrando ah una escena que ya le pertenece.

Reina lo reconoce al instante.

Su expresión cambia por completo.

Reina: «No puede ser…»

Jin: «¿Qué pasa ahora?»

Reina: «Ese es…»

Reina: «Rensai…»

El nombre pesa.

Riku: «¿Rensai?»

Jin frunce el ceño, mirándolo mejor.

Jin: «Espera… ¿Ese no es el tipo que ataco la organización?»

Mira ah Reina buscando confirmación.

Jin: «Y no fue el mismo con el que te enfrentaste.»

Reina no duda ni un segundo.

Reina: «Si ese mismo.»

Jin: «Genial… justo lo que nos faltaba.»

Rikūzen: «Esto se volvió bastante repentino.»

Riku: «Y ahora tenemos a dos tipos sospechosos frente ah nosotros.»

Mika ajusta su agarre sobre la niña, manteniéndola más protegida.

Mika: «Esto no es coincidencia…»

Rensai se detiene detrás de Shien, observándolos como si los estuviera evaluando uno por uno.

No hay prisa en él.

No hay tensión.

Eso es lo peor.

Luego habla.

Rensai: «Shien…»

Su tono es bajo, pero firme.

Rensai: «Te di una orden clara.»

Rensai: «Te dije que esperaras hasta que yo llegara.»

Shien hace una mueca, claramente fastidiado.

Shien: «¿Ah, sí?»

Shien: «Qué lástima… se me olvidó.»

Rensai: «No bromees.»

Rueda los hombros, girando el hacha con desgano.

Shien: «No estoy bromeando. Esa orden tuya era una tontería.»

Mira al grupo otra vez, sonriendo como si ya los hubiera elegido.

Shien: «Mira ah nuestro alrededor.»

Shien: «¿De verdad crees que iba ah dejar pasar una oportunidad como esta?»

Rensai: «Si arruinas esto… te la veras conmigo Shien.»

Se inclina un poco hacia adelante, como si fuera ah lanzarse en cualquier momento.

Shien: «Heh…»

Shien: «Me gustaría verte intentarlo.»

Rensai no cambia la expresión.

Ni un poco.

Rensai: «No es una sugerencia.»

Shien chasquea la lengua.

Shien: «Qué pesado eres…»

Shien: «De verdad que sí.»

Suspira exageradamente, pero termina enderezándose.

Shien: «Todo es “espera esto”, “no hagas aquello” es aburrido.»

Rensai: «No me importa si te aburres solo te importa obedecer mis ordenes.»

Rensai: «Porque si vuelves ah desobedecer… no voy ah repetirlo de buena manera.»

Shien ladea la cabeza con una sonrisa torcida.

Shien: «Está bien, está bien… ya entendí.»

Shien: «Pero… me voy ah divertir un poco mientras tanto.»

Jin aprieta los puños.

Jin: «…Esto no me gusta nada… ni un poco.»

Riku responde sin quitar la vista de ellos.

Riku: «Esos dos…»

Reina da un paso adelante, poniéndose ligeramente al frente del grupo.

Reina: «Rensai no es alguien con quien podamos bajar la guardia.»

Su mirada sigue fija en Rensai.

Reina: «Hay que tener cuidado con él.»

Rikūzen: «Entonces es simple acabemos con el rápido y dejemos al idiota para después.»

Shien suelta una risa baja.

Shien: «Oye… eso dolió un poco.»

Se señala a sí mismo con el pulgar.

Shien: «Yo también soy peligroso, ¿sabes?»

Shien se pone en guardia levantando su gran arma.

Shien: «Así que vamos ah divertirnos.»

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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