Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

KONMETSU - Capítulo 68

  1. Inicio
  2. KONMETSU
  3. Capítulo 68 - Capítulo 68: KONMETSU-CAPÍTULO 67: NEGACIÓN .
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 68: KONMETSU-CAPÍTULO 67: NEGACIÓN .

Jin y Riku sin perder tiempo se lanzan al ataque.

Rensai también se lanza al ataque.

Reina: «¡Cuidado, no se lancen así!»

Jin: «¡Es nuestra oportunidad, Riku!»

Pero de repente algo sucede.

Cuando están cerca de Rensai cuando intentan golpearlo sienten que sus movimientos se vuelven lentos.

Y Rensai tomando ventaja golpea ah ambos dándole varios golpes y rematando con una patada.

Que los manda ah los dos contra unos escombros.

Jin y Riku se levantan con dificultad entre los escombros, claramente desorientados.

Ambos respiran agitado, intentando procesar lo que acaba de pasar.

Reina: «¡Jin, Riku! ¿Están bien?»

Jin aprieta los dientes llevándose una mano al costado.

Jin: «…Creo que sí… pero… ¿qué fue eso?»

Riku sacude la cabeza, todavía confundido.

Riku: «Ni idea… fue como si… todo se volviera pesado.»

Reina: «Les dije que tuvieran cuidado.»

Jin Mira sus manos.

Jin: «Que fue lo que pasó.»

Jin: «Se sintió como si mis movimientos se volvieran lentos… como si algo me estuviera frenando.»

Reina da un paso al frente, sin apartar la mirada de Rensai.

Reina: «La próxima vez escuchan antes de jugar ah los héroes.»

Su expresión es seria.

Reina: «Los que le pasó fue por su técnica de liberación…»

Riku: «Habla claro, Reina… ¿ah qué te refieres?»

Reina: «La Técnica de Liberación de Rensai es… Ritmo Armónico.»

Jin frunce el ceño.

Jin: «¿Ritmo… Armónico? ¿Qué significa eso?»

Reina continúa, firme.

Reina: «Rensai crea un campo ah su alrededor. Dentro de ese rango, todo debe moverse siguiendo un ritmo que él mismo establece.»

Jin: «¿Un ritmo… como si todo tuviera que ir al mismo compás?»

Señala ligeramente el espacio entre ellos y Rensai.

Reina: «Todo lo que entra ahí… tiene que seguir ese ritmo específico.»

Riku abre los ojos un poco más, empezando ah entender.

Riku: «…Y si no lo sigues…»

Reina asiente.

Reina: «Tu cuerpo se descoordina. Se vuelve pesado, lento… como lo que les pasó.»

Jin aprieta los puños.

Jin: «Entonces no es que éramos lentos… es que estábamos fuera de su ritmo.»

Reina lo confirma.

Reina: «No es que fueran más lentos Es que estaban fuera de sincronización con su ritmo.»

Silencio breve.

Riku exhala con fuerza.

Riku: «Genial… peleamos contra alguien que convierte la pelea en una maldita coreografía.»

Mira ah Rensai.

Riku: «Bien ahora que rayos podemos hacer contra eso.»

Rensai, que ha estado escuchando todo sin interrumpir, deja escapar una leve sonrisa.

Rensai: «Vaya… no esperaba que alguien recordara mi técnica con tanto detalle.»

Da un paso adelante, tranquilo.

Sus ojos se posan en Reina.

Rensai: «Ritmo Armónico… no es algo que se entienda ah simple vista, y aun así lo explicaste con precisión.»

Jin: «¿Siempre habla tanto o solo cuando quiere presumir?»

Riku: «Creo que está coqueteando con su propio ego.»

Rensai se ríe un poco.

Rensai: «Pocos logran percibir el compás… y menos aún sobrevivir a él.»

Su tono es calmado, pero con un matiz claro de superioridad.

Reina: «Tus trucos no son invencibles.»

Rensai: «No son trucos. Es control absoluto del flujo… del movimiento… del tiempo percibido.»

Jin: «Sí, sí, muy poético todo.»

Porque ahora que lo entiende también.

El silencio dura apenas un segundo antes de que Shien suelte una carcajada.

Shien: «“¿Qué fue eso?”»

Se lleva una mano a la frente, limpiándose una lágrima de risa.

Shien: «De verdad, esa fue tu gran línea después de volar por los aires.»

Shien: «Los dos parecían dos idiotas corriendo en cámara lenta.»

Jin aprieta los dientes.

Jin: «Cierra la boca.»

Shien sigue burlandose.

Shien: «Y luego el otro… “mis movimientos se volvieron lentos…”»

Riku también lo mira con molestia.

Riku: «Di otra cosa y te hago tragar esos comentarios.»

Shien ladea la cabeza, divertido.

Shien: «Uy, qué miedo… ¿vas ah atacarme fuera de ritmo otra vez?»

Shien: «Dos idiotas que entran corriendo… y salen arrastrándose que patético.»

Reina da un paso al frente su voz corta la tensión.

Reina: «Basta. Ya fue suficiente.»

Todos se giran ligeramente hacia ella.

Su mirada está fija en Rensai.

Reina: «Yo me encargo de Rensai.»

Señala sin dudar.

Reina: «Jin, Riku… ese idiota es suyo.»

Jin asiente de inmediato.

Jin: «Con gusto.»

Riku sonríe apenas, más confiado ahora que entiende la situación.

Riku: «Ya quería devolverle cada palabra.»

Shien se queda en silencio un segundo luego frunce el ceño.

Shien: «¿En serio creen que pueden conmigo?»

Baja lentamente el hacha de su hombro.

Shien: «…Oye. Una cosa.»

Shien: «No soy “ese idiota”. Tengo un nombre.»

Riku: «Perfecto, Idiota con Nombre.»

Shien: «Shien. Se dice Shien.»

Jin da un paso al frente.

Jin: «Anotado… para cuando te derrotemos.»

Levanta el hacha, apuntándolos ligeramente con ella.

Shien: «Qué gracioso. Me llaman idiota y siguen respirando gracias ah la suerte.»

Hace una pausa, mirándolos uno por uno.

Shien: «No soy un acompañante cualquiera. Soy quien limpia lo que Rensai deja a medias.»

Jin se coloca en guardia.

Riku: «Sí, sí… lo que digas.»

Riku hace lo mismo.

Riku: «Entonces hoy te toca limpiar tu propia derrota.»

Shien sonríe más.

Shien: «Hablan mucho.»

Mientras tanto, Reina no aparta la vista de Rensai.

Ni un segundo.

Reina: «Rensai… esta vez vamos ah terminar lo de ese día.»

Rensai la observa con calma.

Rensai: «Sabía que dirías eso.»

Reina responde sin dudar.

Reina: «No voy a dejar que vuelvas ah escapar.»

Rensai: «Aquel día… tuve que retirarme por órdenes, pero esta vez no será así.»

Reina: «Eso espero.»

El campo invisible ya empieza ah sentirse otra vez.

La tensión se divide.

Reina da un paso al frente.

Luego otro.

Sin prisa.

Sin dudar.

Sus ojos no se apartan de Rensai ni un solo segundo mientras avanza hacia él.

Como si todo lo demás hubiera dejado de existir.

Pero antes de que se aleje más Reina.

Mika la detiene.

Su voz no es fuerte pero sí firme.

Reina se detiene apenas, sin girarse del todo.

Mika la observa con seriedad, sosteniendo aún a la niña con cuidado.

Mika: «Reina… ¿estás segura de esto?»

Reina guarda silencio un instante.

Luego responde.

Reina: «Sí.»

Simple.

Directo.

Finalmente gira un poco el rostro, lo suficiente para que Mika vea su expresión.

No hay duda.

Reina: «Puedo con él.»

Reina: «Y además aún hay una pelea que está pendiente entre él y yo»

El aire parece tensarse alrededor de ella Mika la observa unos segundos más evaluando.

Luego asiente.

ika: «Entonces termina lo que empezaste.»

Reina no responde.

No hace falta.

Da otro paso al frente.

Y sigue caminando hacia Rensai.

Sin mirar atrás.

Reina se detiene frente ah él, a pocos metros de distancia, con el cuerpo firme y la mirada fija, sin apartarse ni un segundo.

El aire entre ambos se vuelve pesado, cargado, como si algo invisible ya estuviera presionando todo ah su alrededor.

Rensai la observa en silencio, tranquilo, como si tuviera todo bajo control.

Rensai: «Qué escena tan conmovedora…»

Reina no responde.

Solo se coloca en posición, lista.

Reina: «No te equivoques. Esto no es por orgullo.»

Rensai ladea ligeramente la cabeza, casi divertido.

Rensai: «El escenario es irrelevante. Lo que importa… es cómo se mueve todo dentro de él.»

En el siguiente instante, desaparece.

El campo se activa de inmediato. Reina lo siente el ritmo cambia, el flujo se distorsiona, todo ah su alrededor intenta imponerle un movimiento que no es el suyo.

Rensai aparece frente ah ella, atacando directo, preciso, como si cada acción ya estuviera calculada dentro de su propio dominio.

Pero Reina no intenta seguirlo.

Su energía estalla.

Reina: «Si quieres ritmo… entonces escucha el mío.»

Rensai: «Muéstrame.»

Reina: «Técnica de Liberación…»

El aire vibra con fuerza.

Reina: «Manto del Zorro de Nueve Colas.»

Una oleada de energía ánima la envuelve por completo, expandiéndose con violencia controlada.

Su figura desaparece por un instante dentro de esa luz y luego emerge, cubierta por una forma imponente. Detrás de ella.

La silueta de un enorme zorro se manifiesta, sus nueve colas moviéndose como si estuvieran vivas, cargadas de poder.

El ataque de Rensai impacta.

Pero no llega ah ella.

Una de las colas se interpone, bloqueando el golpe con un choque que sacude el entorno.

Rensai retrocede un paso, observando con más atención.

Rensai: «…Interesante.»

Reina alza la mirada, sus ojos brillando con la energía que la cubre.

Reina: «Este es mi ritmo.»

Las colas se agitan detrás de ella, marcando un ritmo distinto, propio, como si desafiara directamente el campo de Rensai.

Él sonríe levemente.

Rensai: «Muy interesante.»

Da un paso al frente.

Rensai: «Entonces veamos.»

Rensai: «Si puedes seguir mi ritmo.»

El ambiente se comprime aún más.

Las colas se elevan, listas para atacar.

Rensai: «Bien… veamos si tu manto puede seguir mi Ritmo Armónico.»

Y en el siguiente instante, ambos se lanzan otra vez.

Chocando de frente dos fuerzas opuestas intentando dominar el mismo espacio.

El choque entre ambos es inmediato el suelo se agrieta bajo la presión de sus energías.

Y el aire vibra como si no pudiera sostener el impacto de dos fuerzas que se niegan a ceder.

Rensai se mueve primero activando por completo su técnica, el campo invisible expandiéndose ah su alrededor.

Imponiendo su ritmo, su control absoluto del movimiento.

Rensai: «Veamos cuantos puedes durar.»

Desaparece.

Aparece ah un lado de Reina y lanza un golpe preciso calculado para aprovechar cualquier desajuste en su ritmo.

Pero no lo hay.

Reina se mueve.

Al mismo tiempo.

Su cuerpo responde en perfecta sincronía, como si ya no estuviera siendo afectada por el campo.

Una de sus colas intercepta el ataque mientras ella gira, contraatacando sin perder el compás.

Rensai se detiene apenas un instante.

Rensai: «¿Qué?»

Reina no responde.

Sus movimientos fluyen, sus colas se mueven con una cadencia exacta, adaptándose al ritmo impuesto y siguiéndolo sin esfuerzo.

Rensai vuelve ah desaparecer.

Ataca desde atrás.

Desde arriba.

Desde ángulos distintos.

Pero cada vez Reina está ahí bloqueando, esquivando, respondiendo.

Rensai: «Esto no puede ser posible.»

Rensai frunce el ceño, aumentando la intensidad de su técnica.

El campo se vuelve más denso, el ritmo más exigente, más complejo, buscando romper esa sincronía.

Pero Reina se adapta.

Paso ah paso.

Movimiento ah movimiento.

Rensai: «No… lo estás siguiendo.»

Reina: «Claro que lo sigo.»

Rensai: «Pero… te adaptaste demasiado rápido.»

Una cola se lanza hacia él, obligándolo ah retroceder.

Reina: «Porque ya entendí tu técnica.»

Rensai: «Eso no es algo que se “entienda”… se sufre.»

Reina lo ataca.

Rensai bloquea, pero el impacto lo obliga a deslizarse hacia atrás.

Reina: «Creas un compás fijo… todo dentro de tu campo tiene que alinearse ah él.»

Se lanza de nuevo, más rápido, más agresivo, pero ahora ya no tiene ventaja.

Ambos se mueven al mismo ritmo.

Golpe por golpe.

Paso por paso.

Como si el campo ya no fuera solo de Rensai.

Como si Reina hubiera entrado completamente en su juego.

El choque entre Reina y Rensai se intensifica sus movimientos cada vez más rápidos, más precisos.

Hasta que el impacto de uno de sus enfrentamientos crea una onda que los separa violentamente.

Ambos retroceden.

Y sin decir nada, vuelven ah lanzarse alejándose del resto.

Sus figuras desaparecen entre los escombros, llevándose consigo la presión de su combate.

Dejando atrás un silencio tenso que dura apenas un instante.

Cambio de pelea.

Jin y Riku avanzan al mismo tiempo, colocándose frente ah Shien.

Firmes.

Listos.

El suelo cruje bajo sus pasos.

Shien los observa y sonríe.

Lentamente, mueve su gran hacha de un lado ah otro como si estuviera probando su peso, disfrutando del momento antes de empezar.

Shien: «Entonces… ¿ya calentaron oh siguen recuperándose del golpe?»

Inclina un poco la cabeza, mirándolos con diversión.

Shien: «Porque los voy ah matar ah los dos»

Jin chasquea la lengua.

Jin: «Hablas mucho para alguien que aún no ha hecho nada.»

Riku adopta su postura de combate, sin apartar la mirada.

Riku: «No te emociones tanto… no vas ah durar mucho..»

Shien suelta una risa baja.

Shien: «Saben algo… odio repetir chistes.»

Da un paso adelante.

El hacha gira en su mano con facilidad.

El aire se tensa otra vez.

Tres contra uno.

Y esta vez no hay distracciones.

El combate estalla sin previo aviso.

Jin y Riku se lanzan al mismo tiempo avanzando con todo hacia Shien intentando tomar la iniciativa antes de que pueda reaccionar.

El aire se corta con la velocidad de sus movimientos.

Pero Shien no retrocede, al contrario, avanza también, levantando su enorme hacha y girándola con un movimiento amplio y brutal que apunta directamente a partirlos en dos.

Jin se detiene en seco.

Y se mueve.

Un paso preciso.

Un giro mínimo.

El hacha pasa rozándolo por centímetros.

Shien apenas alcanza ah reaccionar.

Shien: «¡¿Qué fue eso?!»

Pero Jin ya está dentro del rango no duda aprovecha la apertura que acaba de ver antes de que existiera.

Aprieta el puño.

Jin: «Te tengo.»

El golpe conecta.

Directo al abdomen.

Un impacto brutal que hace estallar el aire alrededor.

Shien sale disparado hacia atrás sin poder detenerse, su cuerpo chocando violentamente contra un auto que se deforma por completo con el impacto.

El sonido del metal retorciéndose llena el lugar.

Silencio.

Riku baja un poco la guardia, sorprendido.

Riku: «Eso fue muy facil.»

Jin respira pesado, sin apartar la mirada.

Jin: «Si tienes razón solo sabia ladrar.»

El polvo cubre la escena.

El auto sigue crujiendo bajo el peso del impacto por un instante, todo parece haber terminado.

Riku da un paso al frente.

Riku: «Ese golpe lo destruyó»

Pero entonces una risa.

Baja.

Arrastrada.

Desde el humo.

Shien se mueve.

Se levanta lentamente de entre los restos del auto, sacudiéndose el polvo como si nada hubiera pasado.

Su hacha sigue en su mano, firme.

Se lleva una mano al abdomen, donde recibió el golpe.

Shien: «¿Eso fue todo?»

Shien: «Se suponen que ese golpe debió doler.»

Jin lo mira sorprendido.

Jin: «¿Pero qué?»

Shien: «Pensé que dolería un poco más.»

Shien: «Pero supongo que esperaba demasiado de ti.»

Jin: «Te di de lleno…»

Jin: «¿Cómo sigues de pie?»

Levanta la mirada.

Shien: «Esto va ah ser más aburrido de lo que pensé.»

Hace girar el hacha una vez más.

El polvo aún no termina de asentarse cuando Shien ya está completamente de pie, como si el golpe no hubiera sido suficiente para detenerlo.

El metal del auto sigue crujendo detrás de él, deformado por el impacto, mientras él simplemente se sacude los restos de polvo del hombro con total calma.

Rikūzen da un paso al frente, claramente confundido, frunciendo el ceño al observarlo.

Rikūzen: «…¿Qué fue lo que pasó…?»

Rikūzen: «Ese golpe… no fue cualquier golpe.»

Aprieta un poco los dientes, sin apartar la mirada.

Rikūzen: «Jin lo cargó con energía ánima…»

Rikūzen: «Y además… con toda la fuerza que posee.»

Mira de reojo a Jin, incrédulo.

Rikūzen: «No hay forma de que alguien lo reciba de lleno…»

Rikūzen: «Y simplemente… se levante como si nada.»

Riku también se queda mirando, tenso.

—Sí… yo también lo pensé…

Shien escucha.

Y sonríe.

Se estira un poco, como si acabara de despertar de una siesta incómoda, pasando una mano por su cuello.

Shien: «Pueden golpear más fuerte…»

Shien: «Pueden usar toda su energía…»

Shien: «Pero al final…»

Shien: «Nada de eso va a cambiar el resultado.»

Levanta el hacha y la apoya otra vez sobre su hombro.

Jin no responde.

Pero sus ojos ya están analizando otra vez.

La pelea no da respiro.

Jin y Riku vuelven ah lanzarse al ataque sin pensarlo, entrando desde dos ángulos distintos mientras Shien gira su enorme hacha con un movimiento brutal que corta el aire frente ah ellos.

Jin: «…Ya me cansé de escucharte.»

Riku: «¡No le des espacio!»

Ambos lo esquivan al mismo tiempo, casi sincronizados.

Jin pasa por debajo del filo y Riku rodea por el costado en el mismo instante contraatacan.

Golpes directos.

Rápidos.

Precisos.

Impactan una y otra vez sobre el cuerpo de Shien.

Puños al abdomen.

Rodillazos.

Patadas.

Pero nada.

Shien no retrocede.

No se defiende.

Solo recibe los golpes y empieza ah reír.

Shien: «Eso… eso está mejor…»

Shien: «Ahora sí parece que están intentando algo de verdad.»

Otro impacto.

Shien: «Jajaja… ¡eso es! ¡No se detengan!»

Riku frunce el ceño en pleno ataque.

Riku: «Que está pasando porque nuestro golpes no le hacen nada… es como si el impacto de nuestro golpes no le afectara en lo más mínimo…»

Jin lanza otro golpe directo.

Jin: «No tiene sentido…»

Jin: «Este nivel de fuerza debería haberlo hecho caer hace rato.»

Riku: «Es como si su cuerpo estuviera absorbiendo todo… oh ignorándolo…»

Otro impacto.

Pero se siente vacío.

Shien sonríe aún más.

Shien: «¿Eso es todo?»

Shien: «¿Eso es lo que llaman darlo todo?»

Sonríe, incluso bajo la lluvia de golpes.

Shien: «Me están decepcionando…»

Shien: «Pensé que al menos me harían moverme un poco.»

Mientras tanto, Rikūzen observa desde atrás, completamente serio.

Rikūzen: «…Ya entiendo.»

Rikūzen: «Creo que sé qué está pasando.»

Mika no aparta la vista de la pelea.

Mika: «¿Qué?»

Mika: «¿Descubriste algo?»

Rikūzen entrecierra los ojos.

Rikūzen: «Sí…»

Rikūzen: «Al principio no tenía sentido… el golpe de Jin iba cargado con energía ánima y aun así… no le hizo prácticamente nada.»

Se toma un segundo.

Rikūzen: «Así que puedo deducir lo siguiente.»

Mika lo escucha en silencio.

Rikūzen: «Creo que su técnica funciona como una anulación de daño.»

Mika lo mira atenta.

Mika: «…¿Anulación de daño?»

Rikūzen continúa, más seguro.

Rikūzen: «No está bloqueando los golpes… ni esquivando… los está recibiendo.»

Rikūzen: «Pero el efecto final… es como si nunca hubieran ocurrido.»

Mira sus manos, como imaginando el contacto.

Rikūzen: «Pero en su caso…»

Rikūzen: «Algo está interviniendo entre el golpe… y el resultado.»

Mika: «…»

Hace una pausa.

Rikūzen: «Míralo de esta forma.»

Rikūzen: «Imagina una flor.»

Mika gira un poco la mirada hacia él.

Mika: «…¿Una flor?»

Rikūzen asiente.

Rikūzen: «Sí.»

Rikūzen: «La golpeas con fuerza… y la destruyes. Ese sería el resultado normal.»

Rikūzen: «Pero ahora imagina… que justo en el momento en que el golpe conecta…»

Rikūzen: «Algo “niega” ese resultado.»

Mika habla al escuchar lo que dijo Rikūzen

Mika: «Entonces es como si el daño nunca se aplicara.»

Rikūzen: «Exacto.»

Vuelve a mirar a Shien.

Rikūzen: «Entonces no es que resista… es que el daño simplemente… no se concreta.»

Rikūzen: «El golpe ocurre… pero la consecuencia desaparece.»

Rikūzen: «Entonces pelear como lo están haciendo ahora mismo…»

Rikūzen: «No va a servir de nada.»

Mika respira despacio.

Mika: «Sí… eso encaja.»

Rikūzen vuelve a mirar la pelea.

Rikūzen: «Creo que debo ayudarlos.»

Rikūzen: «Si lo que estoy pensando es correcto… ya sé cómo contrarrestar su técnica de Liberación.»

Mika niega de inmediato.

Mika: «…No.»

Mika: «No vas ah ir.»

Rikūzen la mira, sorprendido.

Rikūzen: «…¿Qué?»

Rikūzen: «¿De qué estás hablando?»

Rikūzen: «Si no hago algo los va ah desgastar hasta que no puedan moverse.»

Rikūzen frunce el ceño.

Rikūzen: «¿Los estás viendo?»

Rikūzen: «Si esto sigue así… los va a desgastar hasta matarlos.»

Mika lo interrumpe.

Mika: «Déjame preguntarte algo primero.»

Mika: «¿Sabes por qué ustedes están en este grupo?»

(Rikūzen, Jin, Riku, Reina.)

Rikūzen la mira.

Rikūzen: «Ahh no lo sé ¿ah qué viene esa pregunta?»

Mika respondé ah su pregunta.

Mika: «Ustedes cuatro…»

Mika: «Son los futuros rango Kimon.»

Rikūzen de queda impresionado.

Rikūzen: «…¿Qué?»

Rikūzen: «¿Estás hablando en serio?»

Mika asiente.

Mika: «Sí.»

Mika: «Muy en serio.»

Rikūzen deja escapar un suspiro corto mira ah Jin y Riku pelear.

Rikūzen: «¿Nosotros… ah rango rango Kimon?»

Pero su expresión se endurece.

Mika: «Ustedes cuatro poseen un gran potencial.»

Mika: «Pero aún les falta mucho.»

Mika: «Por eso no puedes interrumpir en su pelea.»

Mika: «Tiene que dejar que ellos dos los descubran por si mismos.»

Rikūzen: «…»

Mika: «Ese es el punto.»

Luego, sin más, le entrega la niña.

Rikūzen la recibe por reflejo.

Rikūzen: «O-oye que estás haciendo.»

Mika ya se está apartando.

Rikūzen: «…¿Qué haces?»

Rikūzen: «¿Por qué me la das?»

Mika respondé sin rodeos.

Mika: «Porque yo no puedo llevarla.»

Rikūzen: «¿Y eso por qué?»

Mika: «Tengo que ir ah otro lugar.»

Rikūzen: «¿Ah dónde?»

Mika: «Eso no importa ahora.»

Rikūzen habla molesto.

Rikūzen: «¡Claro que importa!»

Rikūzen: «La situación no está para moverte sola sin decir nada.»

Mika se detiene y se gira.

Mika: «Rikūzen.»

Mika: «Escúchame bien.»

Mira ah la niña un momento.

Mika: «Llévala ah la zona segura.»

Mika: «Con los demás civiles.»

Mika: «Ahí seguro habrá alguien que la reconozca.»

Mika: «Oh al menos estará ah salvo.»

Rikūzen duda por un segundo.

Rikūzen: «¿Qué se supone que hagamos nosotros?»

Mika: «Ustedes… sabrán qué hacer.»

Rikūzen: «Eso no es una respuesta.»

Mika: «No necesito darte una.»

Mika comienza ah darse la vuelta.

Mika: «Confío en que sabrán qué hacer.»

Rikūzen: «…»

Mika se detiene un segundo.

Mika: «Y no me hagas repetirlo.»

Sin decir nada más, se va.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo