Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

LA PARADOXA SE GONDII - Capítulo 41

  1. Inicio
  2. LA PARADOXA SE GONDII
  3. Capítulo 41 - 41 página 41
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

41: página 41 41: página 41 Marc se detuvo ante una de las figuras negras que bloqueaban el paso en la salida de la autopista.

Al bajar del vehículo, el frío le caló hasta los huesos, un contraste violento con la fragua interna que había sido su cuerpo hacía apenas una hora.

Se acercó a la estatua de lo que parecía haber sido un policía.

La superficie no era hueso ni piel; era una costra de carbono amorfo, fría y opaca.

Extendió la mano y tocó el hombro de la figura.

Esta vez, no hubo un siseo instantáneo.

No hubo vapor.

Hubo una reacción lenta, un rastro de escarcha química donde su sudor nácar intentaba penetrar la superficie, pero la estructura de grafito biológico repelía el ataque.

Científicamente, el parásito había pasado de una defensa Orgánica Activa a una Pasiva Inerte.

Los huesos de los guardianes del Elíseo eran tejido vivo, lleno de vasos sanguíneos que transportaban el veneno de Marc por todo el cuerpo del infectado, acelerando su destrucción.

Estas estatuas, sin embargo, eran “conchas” de material muerto.

El suero de Marc funcionaba destruyendo la vida; contra lo que ya se comportaba como piedra inanimada, su poder se veía drásticamente reducido.

—”Ya no eres tan brillante, ¿verdad?” —susurró una voz desde la oscuridad de una gasolinera cercana.

Marc se giró con rapidez, pero sus reflejos eran torpes.

Su temperatura corporal era de 35.5 grados y seguía bajando.

De entre las sombras de los surtidores de combustible surgieron tres figuras.

No eran infectados, pero tampoco parecían del todo humanos.

Vestían capas hechas de lonas de plástico y máscaras de gas industriales modificadas con filtros de carbón vegetal.

Se movían con una cautela animal, portando ballestas y lanzas con puntas de vidrio.

Eran los “Grises”, supervivientes que habían aprendido que la única forma de no ser detectados por el parásito era la Neutralidad Térmica y Hormonal.

Cubrían sus cuerpos con barro frío y tomaban supresores de adrenalina para no emitir la “firma del miedo” que atraía a los infectados.

—Cuidado —dijo el líder de los Grises, un hombre con una máscara cuya lente derecha estaba rota—.

Su piel brilla.

Es uno de los experimentos del CERN.

Es un vector de muerte blanca.

—No soy un vector —logró decir Marc, su voz quebrada—.

He destruido el nodo de París.

He matado a Thorne.

—Has matado a los huéspedes, idiota —escupió el Gris, apuntándole con la ballesta—.

Pero has liberado la ceniza.

Antes, si te mantenías callado y no amabas a nadie, podías vivir.

Ahora, con tus esporas negras en el aire, si respiras hondo, mueres.

Has cambiado una muerte dulce por una asfixia de carbón.

Marc sintió el peso de la acusación.

Científicamente, los Grises tenían razón: la “Gran Disolución” había convertido un patógeno de contacto en un contaminante ambiental.

París era ahora un volcán de esporas.

Marc, el salvador, era para ellos el hombre que había envenenado el aire de los pocos que aún se mantenían cuerdos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo