Las estúpidas desventuras de Aoi chan, o ¿Cómo morir justo por 50¥? - Capítulo 15
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- Capítulo 15 - 15 Capítulo 15 La ciudad ancestral
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15: Capítulo 15: La ciudad ancestral…
15: Capítulo 15: La ciudad ancestral…
Después de la salida de Clara por la puerta trasera, Kyriel y yo, nos quedamos viendo mutuamente a los ojos…
Dije, bajito: —Uuy…
¿Y ahora…?
Después de venir de tan lejos…— Él respondió: —Vamos, Aoi.
Busquemos algún lugar para pasar la noche.
Y decidamos que es lo que debemos de hacer.— Asentí…
Acampamos a las afueras de la aldea…
Mientras Kyr kun, preparaba la hoguera, me quedé pensando en toda la situación.
Dije: —Bueno…
Ahí tienes tu respuesta.
Parece ser que otros lo han intentado y cada vez es más difícil conseguir incautos que vengan hasta aquí.
Por eso nos han contratado a nosotros…
¿Estará bien, sí solo nos quedamos el oro y nos vamos…?
Pero…
¿A dónde?
¿Conoces otra villa o ciudad, dónde podamos trabajar de aventureros?— Él se quedó un momento en silencio, removiendo las ramas secas en el fuego…
Después, dijo: —Supongo…
Sí no queremos volver a pisar un templo de esa diosa.
Imagino estaremos bien.
Aún así, nuestras opciones son difíciles…
Tendríamos que viajar hacia la costa, para encontrar otro lugar como Fleur.— Dije: —¿De verdad, será tan difícil como onee chan dice?
¿Y sí echamos un vistazo por nuestra cuenta?— Él negó, mientras cocía los trozos de carne seca de nuestras provisiones en el fuego…
—No es buena idea, Aoi.
Ni siquiera conocemos el lugar, ni sabemos a que peligros nos enfrentaremos.
Podríamos solo echar un vistazo por fuera, yo también tengo un poco de curiosidad.
Pero…
No creo que sea conveniente entrar.
Sí la sacerdotisa dice que es muy peligroso, le creo.
Me da la idea, de que ella sí ha estado dentro y lo dice con conocimiento de causa…— Me quedé pensando un momento…
«¡Ya sé!
Vale la pena intentarlo…» Dije: —Mmmh…
Vayamos con onee chan, otra vez por la mañana.
Trataré de convencerla….
Sí no quiere hacerlo, al menos le pediré que nos explique un poco más sobre del lugar.
Ya conociendo eso y con el vistazo que hayamos dado nosotros, podemos decidir, sí nos vamos con el oro o le damos un intento.— Él asintió y dijo: —Está bien…
Cenemos y vayamos a descansar…
Que buena falta nos hace.
A la mañana siguiente, nos presentamos de nueva cuenta en la capilla…
El chico que atendía el lugar, barría la entrada y al vernos de vuelta, nos saludó y nos dijo: —Buenos días.
¿Vienen a ver a la hermana Clara?— Asentimos y él agregó: —Iré a ver, si ya está despierta, es un tanto difícil por las mañanas, denme un momento…—Sonreímos por su comentario y esperamos pacientemente en la entrada, hasta que la misma Clara, salió a recibirnos…
Traía una actitud muy diferente a la tarde anterior.
Amablemente, dijo: —Hola…
Mmmh…
Aoi y…
¡Cierto!
Kyriel…
Veo que siguen por la zona.
Disculpen por mi comportamiento del día de ayer, fui un tanto grosera y creo que después de haber hecho un viaje tan largo, no debí de haber sido tan pesada con ustedes…
Pero…
Pasen, vengan.
Me disponía a desayunar con Andrei…
¿Ya han desayunado?— Nos había dejado desarmados con su actitud y nos limitamos a sonreír y aceptar…
Después de todo, solo habíamos tomado un poco de café y pan.
Sentados a la mesa y después de desayunar, me decidí a volver a tocar el tema…
No sin antes, ella preguntara: —¿Así qué, son aventureros…?
Son muy jóvenes, como para dedicarse a una profesión tan peligrosa…
No quiero ser impertinente, pero…
¿Son huérfanos?
¿Dónde están sus padres?— Kyriel se vio algo incomodo por la pregunta, pero yo me limité a sonreír…
Contesté: —Je,je,je…
Onee chan…
Sí, algo así.
Ambos venimos de un lugar muy lejano y nuestros padres no están con nosotros.
Así que decidimos valernos por nosotros mismos como aventureros…
Je,je,je…
Y, dime…
¿Por qué son tan peligrosas las ruinas de Kushi?— Su semblante cambió y se cruzó de brazos…
Dijo: —Mmmh…
Ajá…
¿Así qué, aún no se les ha salido de la cabeza, la idea de entrar a ese lugar?
Aoi…
Es un lugar muy peligroso, lleno de muertos viviente de todos tipos.
Algunos muy poderosos, como para un par de aventureros novatos.
Pero…
Eso no es lo único, todo el lugar es una trampa mortal.
Es una desgracia esperando a ocurrir.
Entonces, no solo tendrán que defenderse de hordas de enemigos, de alguna forma, tendrían que sobrevivir a las trampas y peligros del lugar.— Dije un poco molesta…
—Pero…
No somos tan principiantes como aparentamos.
Marcialmente Kyriel es muy bueno.
Y mi magia no se queda atrás…
Tal vez, sí nos acompañas, podríamos avanzar de a poco hasta conseguir nuestro objetivo…
¿Qué opinas?— Ella se comenzó a molestar un poco más y dijo, en un tono un tanto alto, casi gritando…
—¡Diablos, Aoi!
¡No sé qué tan poderosa creas que es tu magia!
Pero te aseguro que no será lo suficiente…
Además, no hay rastro alguno de la reliquia que quiere el templo, sin un rastreador veterano, jamás siquiera podríamos soñar encontrarla, antes de que ese lugar, acabe con nosotros…— Me quedé con la boca abierta…
«¿Rastreador…?
¿Qué es un rastreador?» Repetí la pregunta sin querer en voz alta…
—¿Qué es un rastreador…?— Ahora ella, se quedó con la boca abierta y Kyriel puso su mano sobre de su rostro, negando al mismo tiempo…
Ella sonrió y dijo con un tono completamente diferente…
—¡Ja,ja,ja!
Hermanita…
¿Y dices qué no son principiantes y ni siquiera sabes lo qué es un rastreador?
¡Ja,ja,ja!— Kyriel dijo, algo apenado…
—Aoi…
En estas tierras, un rastreador es como un pícaro…— Dije, emocionada: —¡Aaah!
¡Un bribón!
¡Ji,ji,ji!
Lo siento, no sabía que por estos lugares se les llamaba así, a los aventureros que se dedican a ese oficio.
¡Entonces claro qué lo sé, pero…!
No tenemos uno, solo somos Kyriel y yo.— Clara negó con los brazos cruzados…
Dijo: —Miren…
Sé como se sienten.
Quieren el oro, tal vez la fama, pero les aseguro que no es una buena idea, he visto morir a muchas buenas personas en ese lugar.
No se preocupen, sí no tienen realmente un lugar a donde regresar, se pueden quedar aquí, el tiempo que sea necesario.
No se preocupen por la comida o la vivienda.
Entrenen, piensen bien sus opciones.
No hay ninguna prisa…
¿Está bien?— Ella se levantó y agregó antes de salir de la habitación…
—Piensen bien las cosas…
Iré a hacer lo necesario para la capilla.
Sí necesitan quedarse, háganmelo saber o a Andrei.
Nos vemos, más tarde…— Salimos de la capilla un tanto cabizbajos y descorazonados…
Tal vez, después de todo, si era demasiado para nosotros…
Nos quedamos parados por un momento, frente a la entrada del lugar…
Kyriel dijo: —Bien, pues ahí lo tienes.
Después de todo, no es una misión que esté a nuestro alcance…
Acostúmbrate…
Mientras no estemos en un grupo más completo y experimentado, muchas misiones serán simplemente imposibles…
Por lo menos necesitamos un sanador y un rastreador, para ser un equipo más o menos completo.— Me quedé pensando en las palabras de Kyriel…
Aquello era simplemente imposible, ¿Qué sanador o rastreador experimentado, quisiera viajar con nosotros que ante los ojos de la mayoría de la gente, éramos solo un par de chiquillos…?
Dije: —Sí…
Ya veo.
¿Y entonces?
¿Regresamos y devolvemos el dinero?
Supongo que tendríamos que pagar lo que hemos consumido con nuestro propio oro, para que no quedemos tan mal…
Pero…
Mmmh…
Me siento muy mal, solo marchándonos así…
¿Echamos un vistazo, aunque sea por fuera?
No quiero irme sin siquiera a ver visto el lugar con mis propios ojos…
¿Qué opinas?— Kyriel se quedó pensando un momento, para después decir…
—Te entiendo…
Siento lo mismo.
Pero nada de entrar o arriesgarnos de más, ¿entendido?
A la primera señal de peligro, nos ponemos de vuelta, ¿está bien?— Asentí y dije: —Sip, entendido.
¿Hacia dónde?
¿Sabes?— Él comenzó a buscar en las alforjas de su caballo…
Contestó: —Supuestamente el mapa que nos han dado en el templo, no debe de ser muy lejos de aquí…
Mmmh…
Según esto, es el siguiente valle, tras de esa colina.
Dejemos aquí los caballos para no ponerlos en peligro.
Solo echemos un vistazo desde la colina hacia el valle.
Vamos…
Subimos la colina, la cual en sus faldas del lado este, tenía la pequeña aldea, donde se localizaba la capilla…
Tardamos a lo más unos treinta minutos a pie.
Al llegar a la cima, pudimos ver del lado oeste un enorme valle, el cual albergaba en todo su interior, una ciudad completamente en ruinas…
La vegetación, poco a poco había vuelto a reclamar la mayoría del lugar…
Ambos nos quedamos asombrados.
Dije: —¡Wow!
¡Es una verdadera ciudad!
¡Cómo del tamaño de una ciudad de nuestro mundo!
¡Claro, nada que ver con Tokio!
Pero seguro califica como ciudad…
Ahora veo, lo que decía onee chan, sin saber lo que estamos haciendo, nos podría llevar una vida, encontrar lo que buscamos…— Kyr kun asintió en silencio y yo agregué…
—Vamos, bajemos un poco para ver de más cerca…— Me puse en marcha en dirección de la ciudad, sin pensar mucho en los peligros…
Kyriel dijo, detrás de mí…
—Cuidado, Aoi.
No te acerques demasiado.
Recuerda lo de las trampas.— Sin ponerle mucha atención, bajé algunos metros, hasta que de repente, la tierra y el pasto del camino, dio paso a una escalinata, tallada en piedra…
Me quedé perdida en la vista entre los árboles, de aquella extraña y ancestral urbe, completamente distinta a cualquier cosa que hubiera visto antes en mi vida…
Aunque…
Eso no era del todo cierto, tenía algo, detalles…
Que me hacían verla muy familiar.
Recogí por detrás la falda de mi vestido y me senté en las escalinatas, mientras Kyr kun llegaba apresurado a mi lado…
Dijo: —Aoi, quedamos que no entraríamos.
Esta es incluso una escalinata de la ciudad.
Podría ser peligroso…— Dije, sonriendo…
—¡Ji,ji,ji!
No pasa nada, Kyr kun.
No pienso bajar más.
Este es el lugar perfecto para echar un buen vistazo.
Anda, siéntate a mi lado y platiquemos, como sí estuviéramos de cita…
¡Ji,ji,ji!— Él negó de lado a lado, pero aún así, se sentó junto a mí…
Agregué sin pensar mucho, mientras seguía perdida en la vista de la ciudad…
—¿Y dime, Kyr kun?
¿Tenías novia, de vuelta en Tokio?— Él se sobresaltó por la pregunta y dijo: —¡Pfff!
Aoi…
¿Qué clase de pregunta es esa?
Además, habíamos quedado que no mencionarías Tokio en mi presencia, ¿no es así?— Dije, en un tono despreocupado…
—Kyr kun…
No seas un gruñón…
¡Ji,ji,ji!
¿Tenías?— Él dijo, estoicamente…
—No.
No tenía…— Sonreí…
—¡Ji,ji,ji!
Ya veo, entonces será la primera vez, para ambos…
¡Ji,ji,ji!
Se nos dio la tarde, hablando de tonterías…
Hasta que de repente, algo llamó mi atención desde la ciudad…
«¡¿Eeeh…!?
¡¿Podría ser…!?
¡Imposible!» Cambiando el tema de nuestra conversación, le dije, emocionada a Kyr kun…
—¡Mira eso de ahí!
A la izquierda de esos enormes árboles, junto al edificio que parece de mármol que tiene varias plantas…
¡¿Lo ves!?
Esos postes anaranjados…
Es…
Es…
¡Una puerta de Torii!
¡Es increíble!— Él se quedó viendo en la dirección y dijo: —¡Nah!
Aoi, eso es imposible…
¿O sí…?
Debe de ser nuestra imaginación…
No creo que haya en este mundo algo parecido a una puerta de Torii, no que yo haya visto antes.
Debemos estar confundiendo, aunque algo es seguro…
Desde esta distancia, si que parece uno…— Le dije: —¿Será un templo?
Qué misterioso…
Ahora, muero de ganas de entrar a este lugar…
¡¿Por qué habría una puerta de Torii, en un mundo que no es el nuestro, ve tú a saber a cuantos años luz de distancia de la tierra!?
¡¿Mmmh!?— Embobados en nuestro descubrimiento, no nos dimos cuenta que éramos observados…
Muy tarde, Kyriel gritó: —¡Aoi, cuidado!
¡Son arqueros esqueletos, están entre los árboles de adelante!
¡Cúbrete!— En la confusión, escuchaba el silbar del viento provocado por las saetas al vuelo, reaccioné demasiado tarde…
Kyriel me arrojó al piso, cubriéndome con su propio cuerpo de las flechas…
Solo sentí la húmeda y cálida sangre de Kyr kun, correr hacia abajo de mis muslos desnudos, mientras yo trataba inútilmente de salir de mi estado de confusión…
Continuará…
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