Lazos de Sombra y Llama. - Capítulo 10
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10: Capitulo 10: Ratas Muertas 10: Capitulo 10: Ratas Muertas Durante un par de horas, a Alex le explicaron la ubicación de la mayoría de las cosas del bar.
También le fueron explicadas sus tareas, siendo estas bastante sencillas, consistiendo principalmente en “recados”.
Estos pueden variar, desde que le pidan traer algo, hasta que aprenda y ayude a clasificar cosas según el orden que se le pida.
Claro está que este trabajo era demasiado sencillo y demasiado conveniente.
Este trabajo no solo fue fácil de conseguir, sino que incluso las tareas eran demasiado sencillas a su parecer.
Desde el punto de vista de Alex, los trabajos no deberían ser fáciles y esta situación, por conveniente que fuera, era sospechosa.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Aunque la conversación fue corta, el viejo llamado Tom fue amable, quizás demasiado.
¿Habrá estado buscando alguien que lo ayude en el trabajo recientemente?
No, no lo parece, y las tareas asignadas a el son demasiado sencillas para haber sido asignadas con antelación.
Este parecía claramente un arreglo hecho a ultimo momento.
Como si hubiera sido ¿hecho para él?
Quizás sea así.
Y si suponemos que es así… ¿por qué?
¿Por qué recibirlo tan bien?
¿Ayudar a un desconocido y recibirlo en tu propiedad sin motivo alguno?
No tiene sentido.
¡No tiene ningún maldito sentido!
¿Sera por lastima?
¿Para sentirse superior ante el pensamiento de hacer algo por alguien inferior, haciendo su buena acción del día, reafirmando así su superioridad moral ante otros?
….
Complejo, demasiado complejo, sigue sin tener sentido ¿Pero ¿qué más puede ser?
✦ ° • ✦ ° • ✦ A los ojos de Alex, nadie ayuda a alguien sin obtener algo, de hecho, si alguien hace algo por él, preferiría una persona que le diera un precio claro a una persona que no le diera ninguno o lo hiciera de forma aparentemente “gratis” Su joven mente no podía aceptar la idea de que alguien hiciera algo solo por amabilidad, porque para él, esta no existe.
Es solo una imagen, un invento.
Una que puede ser útil para tener una mejor imagen a los ojos de otros, para conseguir algo de lo que la otra persona no es consciente, para influir en ella o quizás incluso para sacarle información, de forma directa, o indirecta.
Alex estaba mucho más dispuesto a que este trabajo fue dado por lastima, o para que el viejo alimentara su imagen personal de “buena persona” existente en su mente.
Pero no importaba mucho, por más sospechoso que fuera, como mencionó en su mente anteriormente, esta situación es demasiado conveniente.
Solo, sin dinero y en un mundo nuevo, tener un trabajo sencillo que no paga mucho, pero lo suficiente para sustentar sus comidas del día, era algo conveniente.
Algo que aceptaría por ahora, pero no dejaría de estar atento, solo por precaución.
¿Quién sabe si ese viejo quisiera hacerle algo?
✦ ° • ✦ ° • ✦ Una vez terminado su turno, llegó la tarde.
Hoy por fin había tenido un desayuno decente y tranquilo, de esos que casi nunca había experimentado.
Alex esperaba que, en el futuro, estos fueran más frecuentes.
Puede soportar el dolor, pero la sensación de hambre, a menudo, solía ser desesperante.
Una sensación de vacío recurrente y punzante.
Una advertencia del cuerpo de que algo anda mal, que algo le falta, y que no puede ser silenciada hasta que esta alerta es escuchada.
Preferiría diez veces la sensación de ser golpeado o pateado, que esa sensación de vacío que lograba carcomerlo por dentro.
Las heridas sanan, pero el hambre no acalla, no se detiene ni hay forma de silenciarla.
No muchas veces ha llegado hasta ese punto, pero a medida que creció, la falta de comida en el orfanato se hizo más evidente, y el conflicto por esta se veía en aumento junto con la edad.
Estos conflictos no solían involucrar a los “bebes” de uno a tres años, pero a medida que aumentaban la edad, más peleaban los niños, y mientras mayores eran, peores eran los conflictos.
No solían ocurrir a menudo, puesto que ya se había formado cierta “jerarquía”, y el entorno se basaba principalmente en la intimidación.
Pero de vez en cuando, aparecía alguien que se defendía.
Eso tenía muy pocos resultados.
Podía ser golpeado brutalmente para finalmente rendirse.
Podía ganar un par de peleas y generar una ola de conflictos con los otros niños, pero en algún punto, pero en algún punto, podría verse abrumado por los números.
Y finalmente, estaban los niños como él, los que no jugaban limpio.
Los niños que, si tocabas su comida, estaban dispuestos a clavarte el tenedor en la mano, patearte la entrepierna y azotarte la cabeza, solo por si acaso.
Estos niños eran muy mal vistos y generaban distintas reacciones, pero las principales dividían a la gente en dos grupos.
El miedo, que abarcaba a la mayoría.
Y la ira, que, aunque escasos en número, suficientes para ser un conflicto si se reúnen y atacan en grupo.
Estos no solían ser los más brillantes, puesto que, la gente inteligente no solía atacar personas que parecieran estuvieran dispuestas a arriesgarlo todo, y mucho menos a un niño que ya mostrara esas tendencias.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Pocos días después de que dejara clavado a un niño a la mesa por intentar robarle la comida con actitud presumida, un grupo de cuatro niños poco brillantes llegaron hacia él.
Inmediatamente y sin dudar, escondió en sus bolsillos tanto el tenedor como el cuchillo.
Los niños mayores no prestaron la mayor atención a esta acción.
Alex se detuvo un segundo en silencio, lamentándose por su comida y lo que le pasaría a esta al momento siguiente.
En un instante, antes de que lograran acercarse lo suficiente como para rodearlo, Alex se levantó, se dio la vuelta rápidamente, y con el plato de sopa sin sabor en las manos y alzó los brazos en un movimiento rápido.
La sopa caliente cayo rápidamente en la cara de uno se los niños mayores, haciéndolo gritar y caer al suelo de rodillas, agarrándose la cara en un gesto trágico, el cual Alex consideró exagerado, pues la sopa no estaba tan caliente ¿quizás le cayó en los ojos o se le metió en la nariz?
Cuando Alex estaba a punto de salir corriendo, fue visto por el niño que se encontraba al lado del reciente desafortunado.
Rápidamente lo persiguieron, hasta que finalmente fue alcanzado a quince metros de donde se encontraba inicialmente.
Tomando rápidamente el tenedor y cuchillo en sus manos, intento apuñalar el brazo del niño que lo retenía con el tenedor, tomando el cuchillo con su otra mano en una postura defensiva.
El niño, sabiendo que anteriormente Alex había atravesado de lado a lado la mano de un niño que intentó robarle la comida con un tenedor, esquivo rápidamente e intentó agarrar su mano.
Con un movimiento rápido del brazo, Alex logró efectivamente evitar que su brazo fuera agarrado, pero para su desgracia, otro niño los había alcanzado y el ultimo seguía en camino.
Con su brazo sostenido y con un golpe a punto de impactar su cara, se agacho lo máximo que pudo desde su incomoda posición y realizó un corte hacia abajo con el cuchillo de cocina en dirección del brazo que lo sostenía.
Dejando un corte de unos diez centímetros de largo aproximadamente, sintió el alivio de que su brazo fuera liberado.
Este corte fue superficial, pero el hecho de que fuera un corte por si mismo, fue suficiente para generar que tanto la sorpresa como el dolor estallaran en el niño.
Alex instantáneamente salió corriendo, esa noche no volvió, durmió afuera, como a veces hacía.
Pero ahora se encontraba en un dilema.
Esto no se quedaría así y el lo sabía.
Ellos tomarían represalias contra él, así que él debería tomarlas primero, atacar antes de que siquiera tuvieran la oportunidad.
Esto no puede ser grave, pues por más desinteresados que estén los adultos en los niños, esto inevitablemente llamaría la atención y, por lo tanto, no podría hacerse.
Pero, si estos niños están golpeados o con un par de huesos rotos, mientras no se note demasiado, no les importará.
Al siguiente día, mientras planeaba si emboscarlos mientras dormían, comenzó a darse cuenta de algo.
Los cuatro miembros no solo tenían frio, sino que, era como si ya no recibieran calor, a pesar de estar justo enfrente de las llamas de una hoguera.
Eso lo confundió, pero no prestó mucha atención.
Solo para asegurarse, decidió al menos dejar un par de ratas muertas ensangrentadas y un montón de cucarachas en los colchones de cada uno.
Habiendo hecho ya un plan, comenzó su viaje de búsqueda de ratas muertas, que lo llevo a un callejón cercano.
Solía estar vacío, pero por ese mismo motivo, se tiraba toda clase de porquerías allí.
Sujetando cuatro ratas muertas en una bolsa de supermercado sacada del mismo costal de basura del callejón, este se dispuso a esperar a que anocheciera.
Una vez adentro, busco rápidamente la habitación de aquellos cuatro.
Había muchos más niños que habitaciones, y, por lo tanto, solían compartirse.
Esta pequeña habitación era compartida por cuatro camas, misma disposición que hizo que aquellos cuatro se conocieran en primer lugar.
Habiendo llegado a la habitación, con mucho cuidado y en silenció entro en ella.
La habitación estaba oscura, pero la falta evidente de cortinas lo ayudó a poder vislumbrar parcialmente el camino que tenía que tomar para llegar a cada cama.
Dio lo mejor de si para no hacer ruido al caminar y con cuidado, sacó las ratas muertas más frescas que encontró –para que el olor no fuera tan evidente—y las depositó cuidadosamente en las camas de cada uno.
Esto le gustó, pero parecía demasiado sencillo.
Con planes de hacerlo más llamativo, habría sacado los pequeños corazones de las ratas si pudiera, pero lo cierto era que no tenía idea de como sacarlos sin transformar la habitación en un desastre sangriento.
Pensando en algo que si creía poder hacer, decidió decapitar a las pequeñas ratas.
Con la solución ya obtenida, procedió a con cuidado cortar lentamente las cabezas de aquellas pequeñas ratas y depositar ambas partes en cada una de las camas.
Considerándolo aún insuficiente, dejo una nota que decía “No toquen mi comida” y que tenía un dibujo al final de la hoja.
Este dibujo contenía una persona de palitos con x en vez de ojos, con la lengua afuera y el cuello torcido.
De este cuello corría algo parecido a, bueno, tinta.
Pero era evidente a que se refería el dibujo y, por lo tanto, no era necesario aclarar las cosas.
Habiendo quedado satisfecho, salió de la habitación con paso tranquilo.
A la mañana siguiente, todos en esa habitación quedaron sobresaltados.
¿Qué demonios estaba pasando?
Sabían que el orfanato era una mierda ¿pero hasta este punto?
Luego de reaccionar y despertarse lentamente, se dieron cuenta de lo que significaba.
Eso, más el mensaje, les dejo claro lo que estaba sucediendo.
Esto era una advertencia.
Por una acción que para ellos surgió de forma natural, provocaron a un niño que parecía estar dispuesto a ir más allá.
Estaban más que dispuestos a atacarlo por defenderse el otro día cuando lo vieran la próxima vez, pero ahora dudaban.
¿y si realmente les hiciera algo mientras duermen?
Ellos no eran los más brillantes, lo que demostraron al acercarse a intimidar a un niño que pasaba la mayor parte de su tiempo solo y que no era molestado a pesar de ello.
Tampoco eran los más valientes, lo que se demostraba en el hecho de que solo intimidaban niños menores que ellos y solo cuando estaban en grupo.
Estas características mescladas junto a la reciente incomodidad y frio que sentían recientemente, los disuadió de cualquier idea que tuvieran sobre Alex en un futuro próximo.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Habiendo recordado dificultades pasadas por la falta de comida, se relajó.
Tratar con otros niños era aburrido y estresante, y más aún cuando la mayoría estaban hambrientos y a los adultos les importaba un carajo lo que les pasara mientras no fuera grave.
Ahora podría tratar con esos niños con mayor facilidad.
No era el más inteligente ni el más fuerte, pero a pesar de sus pocas comidas, se mantenía en una condición física decente.
También había aprendido a ser un poco más cuidadoso, ya no cometería errores como la nota, pues esta podría haber sido fácilmente verificada como su letra.
Eso, junto a los niños de su alrededor como testigos, podrían verificar que efectivamente, había tenido un conflicto con aquellos niños y era el más sospechoso.
Ahora, con un trabajo y tres comidas al día, se sentía mucho mejor.
No solo era libre por la tarde, lo que le daría tiempo para leer los libros que compro para la escuela en búsqueda de algo que le interese.
Sino que logro ver una gran variedad de personas, las cuales eran interesantes para él en si mismas, al menos por el momento, por la novedad de ver algo diferente, diferentes imágenes, diferentes costumbres, formas y vestimentas.
A lo largo de los días en su trabajo, descubrió que no todos usaban varitas, solo la minoría del mundo capaces de usar magia de forma innata y aquellos que tuvieran curiosidad o habilidades elementales.
También escucho que, si bien servía de ayuda en un principio, esta “muleta”, terminaría transformándote en alguien dependiente de ella, y con el tiempo, alguien inútil que no puede usar su magia libremente.
Algunos parecían estar de acuerdo y otros no.
Se podía ver un evidente conflicto entre algunos tipos de pensamiento, algunos con tendencias más explorarías y analíticas de las cosas, las cuales contradecían algunas creencias y costumbres de gente más tradicionalista.
Generalmente referida a magos adultos y algunos criados por ellos.
Con el pasar de los días, el mes de agosto se va acercando y con ello, la cantidad de gente en la calle aumenta, haciéndola cada vez más ruidosa y comenzando a llenarla de familias y lo que parecían ser alumnos de su nueva escuela.
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