Lazos de Sombra y Llama. - Capítulo 11
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11: Capitulo 11: Estación -1 11: Capitulo 11: Estación -1 Con el pasar de los días, Alex, con una habitación propia y todas las comidas necesarias del día, pudo comenzar un ritmo de vida más estable.
A medida que pasaba el tiempo, se fue concentrando más y más en adquirir conocimientos básicos de este mundo y su sentido común.
Alex creía sinceramente que, en un futuro, tendría tiempo para estudiar cosas como hechizos o realizar entrenamientos físicos más detallados.
Él no quería ingresar a un mundo que no comprendía.
Además, estudiar este nuevo mundo le parecía interesante.
Con el pasar del tiempo logró enterarse finalmente el porque detrás de la tensión que existe entre algunos grupos, principalmente entre los de viejos con túnicas contra todos los demás.
Y esto sucede debido a que, para sorpresa e incredulidad de Alex, esta sociedad sobrenatural no pertenecía a este mundo, al menos, en su mayoría, no eran parte de él originalmente.
Resulta que, en algún punto, hace poco más de una década; quizás una docena de años o quizás más, no se sabe con exactitud.
Ocurrió un gran evento en diferentes mundos, un evento lo suficientemente impactante como para arrastrar sociedades enteras.
Separando así familias, calles y hasta sociedades casi completas.
Aunque nadie sabe que paso con la gente común junto con la gente que se quedó atrás de sus mundos de origen, muchos los presumen muertos.
Al llegar a este mundo hubo conflictos, luego negociaron y ahora existe esta sociedad actual.
Donde parece haber una tensa paz por el momento, pero era de esperarse.
No se le puede pedir a gente de culturas y costumbres totalmente diferentes con formas de pensar tan discrepantes –una con tendencias clásicas conservadoras y otras más liberales— llegar a un acuerdo y mágicamente cambiar sus formas de pensar, llegando a un acuerdo ideal para todos.
Las cosas no son así, no son perfectas, pero era un buen resultado, a los ojos de Alex.
Las principales tensiones ocurrían entre lo que se conocía como la facción sangre pura mágica y los marginados en general, los cuales provenían de un mismo mundo, pero que, desde el punto de vista de Alex, eran una mejor sociedad.
No solo porque su poder no estaba centralizado en facciones extremadamente polarizantes como lo estuvo alguna vez el mundo mágico –facciones de luz, oscuridad/sangre pura y en un punto apartado, los neutrales – sino que, Alex los veía de una mejor manera, al poder manejar la existencia de múltiples razas como iguales.
Claro, estas razas también tenían divisiones, grupos y distintas opiniones, pero, en general, eran una sociedad más diversa y mejor preparada para la integración.
Aunque irónicamente, ambas sociedades compartían cierto nivel de desdén hacia las personas comunes.
Ambos refiriéndose con nombres diferentes, llamando a las personas comunes “normies” por parte de los marginados principalmente y siendo llamados “muggles” principalmente por la parte de la sociedad de origen mágico.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Dejando lo anterior de lado, Alex se concentró en algo más.
Pensó en las otras personas, familias o comunidades interesantes que pudieron haber aterrizado en este mundo.
No solo en ellos, sino en los que originalmente vivían en esta dimensión originalmente.
¿Cómo se las arreglaron para crear algo tan complejo como la niebla?
Se sabía que existían individuos poderosos en este mundo, capaces de hazañas increíbles, pero hasta ahora, al menos, la gente común de la sociedad sobrenatural, parecían desconocer quien o quienes eran.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Alex se dedico poco a poco a mejorar su condición física, aunque no se exigió mucho.
Sabía que no había comido bien ni regularmente, pero esperaba que un poco de ejercicio junto a su nueva y recientemente acostumbrada buena alimentación mejoraran su estado físico, y mejorara un poco su capacidad de desarrollo.
Además de comprender parcialmente el origen de esta sociedad sobrenatural, también logro comprender algo que, aunque lógico, no había pensado.
Habiéndolo escuchado entre un par de conversaciones de los clientes, Alex se enteró de que, la escuela a la que irá, también se encontraba en proceso de integración.
Esta consistía en la fusión de dos escuelas anteriormente existentes en ambas sociedades que dieron origen a la actual sociedad sobrenatural de gran bretaña.
La antigua escuela Hogwarts, de magia y hechicería; creada para magos, durante los periodos de cacería de brujas en su mundo de origen, con al menos un milenio de antigüedad.
Esta sirvió como refugio en tiempos de guerra y como un centro de reunión, donde se ofrecería tanto protección como educación mágica, habiendo tenido muchas materias y clubes en su haber incluyendo la alquimia, el duelo y el entrenamiento de combate.
Aunque, con el pasar de los años, todos estos clubes y materias fueron cerrando poco a poco, hasta quedar con un mínimo aprobado por el gobierno mágico.
Todo esto consecuencia de la mentalidad conservadora de la sociedad mágica.
Y, por otra parte, la academia Nevermore; diseñada para ser un santuario para personas con habilidades especiales, marginados, fenómenos y monstruos.
Con al menos doscientos años de antigüedad, ofrecía refugio y un espacio para que sus alumnos pudieran desarrollar sus talentos únicos y celebrar su naturaleza excepcional, sin ser juzgados ni rechazados por sus habilidades diferentes.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Habiendo llegado el día de su partida, Alex se levantó temprano.
Empacó con ligero nerviosismo mezclado con algo de emoción, por la promesa de un nuevo comienzo.
A diferencia de otros niños de origen “común” ningún profesor vino a acompañarlo en su camino hacia este nuevo mundo.
Esto sucediendo debido a su anterior encuentro con el joven auror.
Quien Alex asumió informó de su existencia y encuentro y que, por lo tanto, se terminó juzgando que intervenir era innecesario.
Habiendo recibido a los pocos días después del incidente, una carta de explicación sobre como llegar al anden y un boleto de tren.
No se le explico porque irían todos en tren, pero según descubrió después, su nueva escuela no se encontraba en el país y buscaban transportar a la mayoría de los alumnos en el mismo transporte al mismo tiempo.
Alex no pudo evitar pensar en que esto era estúpido y muy posiblemente innecesario, pero no es que pudiera hacer algo al respecto, después de todo, era la única forma que conocía de llegar a su destino.
Lo más probable era que lo hicieran para que los alumnos nuevos convivieran y se conocieran antes de entrar a la escuela o quizás por alguna tontería sobre tradición, quien sabe.
Antes de poder tomar un autobús a la estación de London Bridge, el dueño del baro Tom, lo detuvo y sin mayor explicación le dio una bonificación.
Alex pensaba que muy probablemente era para que no gastase lo poco y nada que le quedaba de dinero en un autobús a la estación de trenes, así que en silencio y con un ligero asentimiento, se detuvo un momento, lo tomó y luego se fue.
No esperaba algo así, pero tampoco fue algo que lo sorprendiera demasiado, después de todo, le dio un trabajo para un puesto que no existía y que, aunque ciertamente le facilitó el trabajo al viejo, era básicamente, innecesario.
Claro, la mayor parte de ese dinero fue gastado en comidas en el mismo local, pero no es que él estuviera ofreciendo mucho, así que ciertamente no se quejaría.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Una de las cosas que más fascinó a Alex fueron las diversas materias que se ofrecían.
No planeaba inscribirse en todas, pues creía sinceramente que no tenía sentido, pero si le quedaba tiempo, pensaba entrar a clases como la de esgrima y quizás, alguna que informe sobre criaturas peligrosas y sus características.
Si bien no sabía cómo se dividían a los alumnos, si sabía que ciertos grupos tenderían a estar juntos en ciertas clases, siendo estas dirigidas específicamente para su raza o tipo de habilidad especifica.
Cabe destacar que, a pesar de ser una unión de escuelas, aún podía verse bastante marcada esa división incluso en las materias a elección.
Las diversas personas con habilidades o razas solo teniendo que asistir a clases según sus habilidades y características, teniendo un horario más libre, siendo el resto de su horario de su elección.
A comparación con los magos, eran bastante libres, pues estos últimos debían pasar por varias clases obligatorias como lo son encantamientos, transformaciones, defensa, herbología y clases de vuelo.
Lo cual no es mucho a comparación con el sistema anterior de los magos, que también hacia obligatorio pociones, astronomía e historia de la magia.
Esto se volvía complicado por el hecho de que para ser considerado un mago propiamente, había que aprobar dos tipos de exámenes, el primero llamado OWL, administrados en quinto año y, por otra parte, un segundo llamado NEWT, que se cursaba en séptimo año.
Ambos sirviendo como certificados que verificaban tu nivel de habilidad mágica.
Alex no tenía la menor idea de como eran evaluados el resto de alumnos o si necesitaban certificados similares para sus respectivas razas o grupos, pero no era muy importante para él.
Su mejor suposición era que cada grupo tenía distintas formas de ver las cosas, y que la escuela era más útil para aprender de sus habilidades en conjunto con permitirles socializar con distintas personas de su rango de edad.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Bajándose del autobús luego de pagar en libras, se detuvo un segundo para observar la gran estación que tenía frente a él.
La estación que el buscaba se encontraba, curiosamente, justo debajo de la que él estaba observando.
Para llegar, debía buscar una desviación justo a la entrada de la estación London Bridge, para llegar a un ascensor que descendía a la estación de su tren.
Esta era la estación -1, lo cual, lo hacía ser bastante literal en cuanto a relación ubicación-nombre.
Dando un primer paso, se dirigió hacia el que sería el comienzo de su viaje, no sabía que resultaría de esto, pero esperaba que fuera interesante.
Claro, si algo salía mal siempre podría intentar escapar.
Pero estos últimos meses, habían sido mucho más cómodos que sus años anteriores, y solo con eso, ya encontraba una mejora a su estilo de vida.
Si lograba aprender a defenderse en este recién descubierto peligroso mundo, sería aún mejor.
Siguiendo el camino para llegar a la estación, encontró el ascensor que lo llevaría a su destino.
Era fácilmente reconocible porque estaba rodeado de gente rara, algunos con ojos brillantes, otros con varitas, uno que otro aullando, grupos de amigos y familiares, esperando por llegar a lo que el creía, era el tren que el estaba buscando.
Subiéndose al ascensor, noto que por dentro era mucho más grande que desde afuera.
Habiendo visto algo similar antes, ya no se sorprendió tanto, aunque eso no le quito lo peculiar a la escena de unas treinta personas subiendo en un mismo ascensor que por dentro parecía una habitación.
Una vez este se llenó, comenzó a descender.
Alex no sabía cuánto habían bajado, pero no se concentró en ello y, en cambio, comenzó a observar un poco a las personas a su alrededor.
Había un grupo que parecían pertenecer a una familia de hombres lobo, un grupo de personas que hablaban que parecían ser de distintos orígenes, y así, distintos grupos repartidos a lo largo de todo el ascensor, siendo él, el único que se encontraba viajando solo allí.
Logro ver incluso un par de familias con padres de origen común, bastante sorprendidos de todo lo que estaban viendo.
Uno tenía solamente al padre de origen común, pues la madre se hacía notar fácilmente por su vestimenta como una bruja.
La otra familia consistía en un par de padres, ambos comunes, con una hija.
La hija era una chica con cabello castaño oscuro y abundante, ojos marrones y piel clara.
Los padres parecían hablar entre ellos, mientras dejaban a los niños interactuar.
El niño no parecía muy entusiasmado hablando con ella, pero claro, ella tampoco lo dejaba hablar mucho.
Alex podía ver claramente su entusiasmo, pero parecía… ¿falso?
No, no es eso.
Quizás forzado, fuera una palabra más adecuada.
Esta niña parecía querer atención, como si quisiera que la aceptaran, como tratando de demostrar algo.
Pero lo hacía tan mal que terminaba pareciendo una niña mandona y habladora.
Alex noto mucho rápidamente, pero no porque pudiera leerla fácilmente, sino porque, estaba acostumbrado a ver a niños similares, niños que trataban demostrar su valía a los otros constantemente.
Lo único que el tenía que decir sobre esa mentalidad, es que, nunca acababa bien para los que la tenían.
Cuando sonó un timbre a lo largo de toda la habitación, una voz femenina ligeramente rígida comenzó a sonar diciendo “Has llegado a tu destino”.
Alex no comprendía la utilidad de ese mensaje, pero lo tomo simplemente como otra peculiaridad de esta sociedad.
Había comenzado a pensar y aceptar que, podían existir muchos gustos y preferencias, algunas más peculiares que otras, pero la mayor parte de las veces, diversas.
Y esta sociedad, integraba muchas de ellas en su día a día.
Habiendo llegado a su destino, espero a que el ascensor se vaciara un poco, y bajo tranquilamente de él, una vez estuvo más libre y con menos gente.
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