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Lazos de Sombra y Llama. - Capítulo 15

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15: Capítulo 15: ¡Si fracasan es su culpa!

15: Capítulo 15: ¡Si fracasan es su culpa!

Al abrir los ojos, Alex se quedó aturdido un par de segundos, mirando al techo desconocido, confundido, preguntándose en su mente donde estaba y por qué.

No fue hasta unos minutos después, que Alex se dio cuenta de que se encontraba en las habitaciones de la academia.

Una suave luz iluminaba la habitación, él, acostumbrado a despertar ante la menor perturbación, se vio incapaz de volver a dormir.

Con reticencia y una queja interior, se levantó de la cómoda cama en la que se había acostado la noche anterior.

Luego de bañarse y ponerse el uniforme, se dirigió hacia el comedor para el desayuno.

Era temprano por la mañana, y considerando que las clases comenzaban a las nueve de la mañana, la hora actual debería ser cercana a las siete y media, aproximadamente.

Había personas ya despiertas desayunando en grupos en el comedor, aunque no tantas.

Asumiendo que la mayoría debería estar durmiendo, Alex se sentó en la misma posición que ayer.

La mesa no estaba tan llena, pero había un par de personas que reconocía despiertas y desayunando, entre ellas, se encontraba Wednesday, con la misma cara inexpresiva de siempre.

Inesperadamente para otros, ella no habló, pero se dio cuenta de un movimiento extremadamente leve, pero que Alex pudo notar, de lo que parecía ser un asentimiento.

El por su parte, correspondió dicho asentimiento haciendo lo mismo, intentando hacerlo de forma leve, aunque no tanto como el de ella.

El desayuno apareció de repente frente a él en el momento en que se sentó.

Era un par de huevos fritos, tocino, pan y un vaso de jugo de naranja.

Su compañera, aparentemente, tomó la misma decisión que él y se sentó en la misma posición que el día de ayer, y, por lo tanto, se encontraron nuevamente sentados cerca, en un silencio que a otros parecía hacer sentir incomodos, y que nuevamente, los mantenía a distancia.

Ese ambiente no parecía molestar a Alex, pues, contrario a lo que se esperaría, estaba internamente complacido con esa situación.

No era fanático de las multitudes y solía molestarle que lo interrumpieran mientras estaba comiendo.

El desayuno no era el mejor del mundo, era bastante simple, pero ciertamente tenía buen sabor y, para él, era bastante bueno, lo que lo dejó satisfecho.

En el momento en que estaba a punto de finalizar su desayuno, apareció una hoja de la nada frente a él, de la misma manera en que anteriormente había aparecido su desayuno.

Se trataba del horario de clases, teniendo como primera lección una clase aparentemente llamada “Fundamentos del Ser”.

Una ligera explicación en la parte inferior del papel junto a su intuitivo nombre, le dejo claro sobre que trataría la clase.

Probablemente, tendría mucho que ver con explorar las propias habilidades, y, si las cosas pintaban bien, le ayudarían a descubrir como entrenarlas.

Se les indicó la noche anterior al llegar a la sala común que esperaran después de finalizar el desayuno, así que una vez terminó de comer, se quedó allí sentado, con la mente en blanco a veces y pensando en cosas al azar de vez en cuando.

Luego de un tiempo, fueron llamados y reunidos por uno de los alumnos mayores de su mesa, para poder ser guiados hacia su salón de clases.

El castillo era muy grande, estaba lleno de gente y era fácil perderse.

No tenía las escaleras movidas que alguna vez tuvo el castillo original, que sirvió como parte de los cimientos del castillo actual, pero seguía siendo grande y con pasillos confusos, que podrían terminar en el lugar equivocado muy fácilmente.

Debido a este problema, las diferentes casas de cada senda solían asignar alumnos que guiaran a los nuevos a los salones de clases los primeros días, para así evitar complicaciones y que llegaran tarde a sus clases.

Luego de otro largo paseo por un laberinto de pasillos, Alex y sus compañeros llegaron a su nueva sala de clases.

Esta sala se encontraba en el primer piso, cerca de los terrenos de la escuela.

Según la temática de la clase, lo más probable es que esta cercanía fuera hecha a propósito, con el objetivo de que, en algún momento, salieran del castillo o fueran a un área más extensa, para así poder probar sus habilidades.

El tren de pensamientos de Alex fue interrumpido por la llegada del profesor.

Este camino hacia el frente de la clase y se quedó de pie justo detrás del podio que yacía en el centro del frente del salón.

✦ ° • ✦ ° • ✦ El profesor comenzó su discurso presentándose, no sin antes escribir su nombre en el pizarrón.

“Soy Cyrus Arden, se referirán a mi como profesor o como profesor Arden”, dijo con una voz alta y clara que rápidamente hizo disminuir el volumen de las conversaciones en el salón.

Cyrus poseía una figura esbelta y realizaba movimientos fluidos al caminar.

Su piel tenía un tono ligeramente cálido, como si siempre estuviera bañada por un suave resplandor.

Su cabello era oscuro y liso, con sutiles reflejos que cambiaban ligeramente con la luz.

No tenía rasgos faciales particularmente llamativos, lo que le otorgaba una expresión serena y enigmática, pero sus ojos eran penetrantes, con un brillo amarillo que podía transmitir un poco de intensidad.

Su presencia irradiaba una calma inusual, aunque se percibía una emoción latente bajo su apariencia tranquila.

El profesor Arden, una vez calmado su público, comenzó a dar su discurso con confianza y una serenidad que transmitía una sensación de que tenía la situación bajo control.

“Muchos de ustedes tienen varias dudas”, dijo el profesor, haciendo una pausa como para dejar que la frase se asentara.

“Entre las cuales podrían encontrarse el por qué la senda arcana es tan numerosa en comparación a las otras cuatro”.

“O cual será nuestro propósito y que aprenderán considerando que todos son muy diferentes en esta clase” dijo esta vez calmadamente, pero sin interrupción entre sus palabras.

“Y no se equivocarían al hacerse estas preguntas”, “Estas y más preguntas, les serán respondidas, pero no sin antes que yo les haga una a ustedes” dijo haciendo una ligera pausa nuevamente con una expresión pensativa por un momento, antes de dar una de claridad, como si se diera un asentimiento a si mismo por una idea.

“Díganme y levanten la mano cuantos de ustedes ya tienen claro cuáles son sus habilidades y que pueden lograr con ellas” dijo el profesor con una mirada ligeramente escrutadora.

Ante sus palabras, únicamente la chica con cabello de serpiente cubierta por una gorra, el niño invisible y finalmente un niño con expresión tímida y con algo de duda levantaron la mano.

Los que levantaron la mano componían casi la mitad de la clase, pues, aunque la escuela estaba llena de alumnos, su casa y senda era la menos numerosa, teniendo este año solo siete alumnos nuevos pertenecientes a ella.

Los que no levantaron la mano fueron Jace, el niño con pelo de animal en los brazos, Wednesday, la chica inexpresiva, una chica desconocida que Alex vio ayer, pero de la que no sabía nada.

y el mismo Alex, alguien quien, aunque no antisocial, prefería mantener los contactos sociales al mínimo, prefiriendo combinar los espacios tranquilos.

“Díganme cuáles son sus habilidades y por qué lo creen así” dijo el profesor y de esa forma, uno a uno, comenzó a hablar.

El orden en que respondían no fue una sorpresa, pues este era el mismo orden en que ellos levantaron la mano.

Comenzando así a partir de la niña de pelo en movimiento.

“Soy una gorgona, solo somos gorgonas en la familia, así que, si nada sale mal, solo puedo petrificar gente, el efecto es temporal, pero suele variar de a quien se petrifica, porque esto podría definir cuánto dura petrificada” dijo con una voz calmada, aunque si prestabas atención, podías percibir algo de sarcasmo y diversión en su tono.

Por la expresión del profesor, este si lo noto, pero si lo hizo, no pareció tomarlo en cuenta, pues no dijo nada ni hizo alguna mueca o expresión cuando ella dijo esas palabras.

Poco tiempo después, ella continuó respondiendo.

“No solo depende del objetivo, también depende del lanzador, dependiendo de que tan fuerte sea la habilidad del lanzador, esta podrá tener mayor o menor duración”.

La cara del profesor parecía indicar que ya conocía esta información pero que estaba insatisfecho con ella o que esperaba que dijera más, esto se confirmó cuando le preguntó a la niña.

“¿Algo más?”.

Y la niña respondió con la misma calma sarcástica y burlona.

“Sip” dijo haciendo entonar la P justo después del sí.

Tras un segundo y una ligera sonrisa de parte de ella, esto continuó.

“Tenemos colmillos retráctiles, podemos alcanzar fuerza sobrehumana con entrenamiento, podemos hablar con las serpientes y algunas gorgonas pueden incluso producir su propio veneno, ¡me dan envidia!” dijo finalmente con un tono entre molesto y divertido.

“Existe la opción de dar miradas mortales, pero gastan mucha energía y no suelen ser usadas, un niño pequeño no podría hacerlo ni aunque lo intentara” dijo con un tono tranquilo terminando finalmente su discurso con una mirada satisfecha.

“Bien, sigues tu” le indicó el profesor al niño invisible.

“Soy un hombre invisible… me hago invisible” dijo el niño con algo de duda en su rostro, como si pensara que su explicación era muy corta, pero no se le ocurriera nada más que añadir.

El profesor levantó ligeramente una ceja, aparentemente notando el dilema del niño y sin dudar le ascendió al último que levantó la mano, indicándole así que era su tuno.

Este con nerviosismo, pero algo que parecía una resolución débil, comenzó su explicación de forma ligeramente tambaleante en su voz.

“Y-yo… p-puedo controlar a las abejas” dijo este último con el nerviosismo aflorando de su ser.

El profesor reaccionó con calma ante su respuesta y le acercó a este último alumno, indicándole así que no era necesario seguir, para que este último no se pusiera más nervioso de lo que ya estaba.

El profesor Arden mantuvo el silencio solo unos momentos antes de comenzar a hablar nuevamente en el podio dirigiendo su mirada a todos en un barrido.

“Ustedes son diferentes a los demás…y por eso están aquí”.

“Porque solo aquí, ustedes recibirán educación personalizada que les permitirá no solo descubrirse a si mismos, sino también desatar su potencial”.

Su discurso comenzó con calma, pero gradualmente fue aumentando la firmeza en su tono, como para recordar que estaba hablando en serio y que realmente creía lo que decía.

“Ustedes, a diferencia de las otras casas o sendas tienen la educación más desorganizada… pero también la mejor que podrían tener”.

Dijo con una ligera pausa entre sus frases.

“Porque solo aquí, podrán recibir educación personalizada para cada uno, donde no solo los guiarán a descubrirse a si mismos, sino que el que tan lejos lleguen dependerá completa y únicamente de su esfuerzo”.

Dijo manteniendo el mismo tono firme pero esta vez frunciendo ligeramente el ceño.

“No me importa si llegan lejos o si se quedan como están” dijo con firmeza y una ligera mirada de desprecio al final.

“Mi único trabajo es guiarlos si así lo desean, y darles consejo si así lo piden”.

“Ustedes podrán tomar clases de cualquier senda, siempre y cuando sean compatibles con el contenido enseñado”.

Se detuvo un momento haciendo nuevamente un barrido con la mirada hacia los alumnos en el salón, pero esta vez más lento, deteniéndose unos instantes en cada uno.

Algunos se veían emocionados, otros con un brillo en los ojos casi imperceptible, unos curiosos, nerviosos y divertidos.

Las reacciones eran diversas, pero todos ellos estaban prestando atención.

“Deberán trabajar más duro que los demás porque los otros ya saben lo que quieren, ya saben lo que son y que deben estudiar para ser mejores”.

“La mayoría de ustedes no, y, por lo tanto, seguramente algunos elegirán clases según sus gustos personales”.

Después de una ligera pausa, él continuó.

“Si estas les son de ayuda o no, es otra cosa”.

“Tienen mayores libertades que los demás, elegir sus propias clases puede ser una gran ventaja, dejando de lado algunas clases que otro modo serán inútiles para ustedes”.

Hizo una pausa con una mirada pensativa y luego dijo.

“Bueno, aún hay algunas obligatorias, como historia, siendo esta última bastante importante no solo por la reciente unificación, sino para comprender la herencia de los mundos de las dos escuelas que dieron origen a esta, y la historia de este nuevo mundo que hemos estado tratando de descubrir”.

“Aquí aprenderán a ser ustedes mismos, en toda la complejidad que eso conlleva y como dije, hasta donde lleguen o lo que hagan a futuro depende de ustedes, yo solo dirijo el comienzo de su camino”.

El profesor Arden hizo la pausa nuevamente, pero solo por unos instantes.

Relajo su expresión y esta vez hablo con un tono más calmado.

“Comenzarán con una tarea simple, tendrán que sentarse en un círculo, cerrarán los ojos, e intentarán sentir las ‘firmas de energía’, comenzando por ustedes mismos”.

Con una ligera duda en sus mentes, ellos se acercaron al círculo en el suelo ante la expresión del profesor que parecía indicar ligera molestia por su retraso.

✦ ° • ✦ ° • ✦ Al cerrar los ojos, Alex no logró concentrarse en un principio.

Podía oír el caos generado por un ruido distante de lo que, si se suponía correctamente, serían los de la senda primaria, aparentemente con una clase mucho más animada.

Con el pasar de los minutos, Alex comenzó a concentrarse en sí mismo, y el sonido del exterior poco a poco se fue apagando, permitiéndole concentrarse de manera más profunda.

Los alumnos no lo lograron a la primera, y eso parecía ser algo que el profesor ya esperaba.

Pero se llevo una ligera sorpresa al encontrar que dos alumnos estuvieron más cerca de lograrlo que los demás.

No estaban a un paso, pero ciertamente había varios pasos por delante que los demás, siendo estos una chica sombría y un niño que parecía mirar con cautela a la gente, seguidos de cerca por una niña rubia que parecía relajada.

Después de que el profesor les dijera que no tenían por qué preocuparse, debido a que no se logra a la primera y muchos nunca lo logran, él los guio hacia un lago, en una ubicación algo escondida, a las afueras de la escuela.

Allí, les dijo que el agua revelaría la verdadera naturaleza de su ser.

Así, uno por uno, los estudiantes comenzaron a tocar el agua por turnos, haciendo que sus habilidades comenzaran a manifestarse.

El pequeño chico nervioso reveló con claridad su naturaleza, cuando un pequeño cúmulo de insectos comenzó a pulular alrededor de su mano.

Habilidad que una vez salido del agua no pudo replicar, desanimándose cuando el profesor explicó que era un beneficio temporal, que forzaba a tu habilidad a mostrarse.

La joven rubia paso a ser la siguiente, descubriéndose como Criomante al solidificar el agua en hielo alrededor de su mano, efecto que paso luego de una decena de segundos.

Se acercaba el turno de Alex, quien, con un poco de duda y curiosidad, sumergió su mano.

Al siguiente instante, la temperatura alrededor de su mano comenzó a elevarse.

El agua comenzó a burbujear, convirtiéndose en vapor y formando una esfera de energía parecida a una pequeña llama que emitía un calor radiante.

Lo extraño de esta llama, es que a veces parecía quemar, pero otras veces parecía transmitir un sentimiento de calidez, además de poseer la peculiaridad de formarse en el agua y no verso apagada ni disminuida.

Al mismo tiempo, lenta pero visualmente evidente, comenzó a generarse una ligera película alrededor de la llama, haciendo que las partículas de agua rebotaran en el y se desplazaran, comenzando a envolver la pequeña llama como una esfera.

Ese fenómeno fue extraño y ciertamente el más peculiar hasta el momento, lo que hizo que todos prestaran atención.

La escena solo duró unos segundos, antes de desvanecerse, pero quedando marcado en los recuerdos de todos los presentes.

Obviamente Alex lo intentó de nuevo, pero al igual que el primer niño, fracasó estrepitosamente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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