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Lazos de Sombra y Llama. - Capítulo 25

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  3. Capítulo 25 - 25 Capítulo 25 Insomnio y Varitas Mágicas
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25: Capítulo 25: Insomnio y Varitas Mágicas 25: Capítulo 25: Insomnio y Varitas Mágicas Los pájaros son azules, el cielo es amarillo, el mar es negro y la vida es deprimente.

Esas fueron las palabras que Alex recitaba en su mente, mientras mantenía una expresión pensante y de reflexión, cuando en realidad, no estaba pensando en nada en particular.

Había despertado recientemente y había registrado los problemas que ahora lo aquejaban.

Su vida había mejorado recientemente.

Consiguió un trabajo que, aunque de sospechosamente fácil aceptación, que le permitió conseguir dinero, una habitación y comida, que, aunque sencilla, sabía mucho mejor que a la que estaba acostumbrado.

E incluso, llegó a una nueva escuela que le permitía aprender muchas cosas, entre las cuales se incluía la magia, lo cual, debería haber hecho esta experiencia emocionante y fantástica.

Pero, al contrario, se vio teniendo problemas recientemente porque no tenía la idea más mínima de problemas que tenía y sobre cuáles eran sus capacidades reales.

A pesar de todo, había llevado una vida relativamente sencilla, o mejor dicho, nunca había tenido la necesidad de profundizar tanto en pensamientos sobre sí mismo.

A pesar de esto, no se acomplejó y, en lugar de irritar se por ello, se fue a acostar directamente, tal y como lo haría una persona muy madura.

Sinceramente, el pensó que era una buena respuesta.

La vida podía ser muy irritante a veces, pero, rápidamente en la vida, se dio cuenta de que no valía la pena quejarse por las cosas, puesto que quejarse nunca resolvía el problema, así que, la mayoría de las veces intentaba evitarlo.

De esa forma, llegó a la conclusión de que lo mejor en ese momento, era acostarse directamente, de todos modos ¿Qué podría salir mal?

Así que aquí se encontraba ahora, en la ventana de su cuarto, mirando el cielo aún oscuro y pensando en el hambre que atormentaba a su estómago debido a no haber cenado anoche.

✦ ° • ✦ ° • ✦ La dificultad de su situación actual, era que, técnicamente, no tenía permitido salir, puesto que eran apenas las cuatro o cinco de la mañana, no lo sabía claramente, pues no había salido aún a la sala común, donde se encontraba el reloj.

Había estado soñando con cosas muy extrañas, primero intentaba correr por algún motivo en una calle, pero se sentía demasiado lento.

Luego, se cayó por un portal y termino paseando por un mundo desconocido y futurista, cuando de repente empezaron a caer meteoritos que bombardeaban la ciudad mientras el avanzaba a toda velocidad en un auto, intentando escapar a toda velocidad.

En definitiva, fueron sueños interesantes, pero ahora mismo no le aportaban mucho, así que simplemente los arrojó en algún lugar de su mente y se puso a pensar en otra cosa, o al menos, lo intentó, pues acababa de despertar, y aún se sentía un poco atontado por el sueño.

Normalmente, le tomaba como mínimo una media hora despertarse realmente y, si se tomaba menos tiempo, solía mantener la apariencia de un zombie, mientras intentaba no cerrar los ojos y quedarse dormido.

Luego de lavarse la cara en un intento de arreglarse un poco, comenzó a preparar las cosas para bañarse y arreglarse.

Luego de esto, se lavo la cara por última vez frente al espejo, mientras intentaba arreglar un poco su apariencia, aunque no mucho.

Con su pelo negro y desordenado no tubo muchas opciones, así que como siempre, simplemente se lo mojó al máximo, lo peinó hacia atrás, y se puso ropa cómoda, aprovechando que tenía tiempo de sobra por el momento.

En este punto no tenía mucho que hacer, le sobraba el tiempo y, por lo tanto, decidió hacer algo productivo con su tiempo, y ¿Qué mejor actividad podría haber para hacer ahora hay que experimentar con la magia?

Podría estudiar historia, pociones, o defensa contra las artes oscuras, pero todo eso era puramente teórico y, sinceramente, aburrido para hacer en ese momento.

Entonces, considerando que no podía unirse a transformaciones o encantamientos por el momento sin solucionar sus problemas mágicos, experimente con la magia, energía, o lo que sea que fuera podría ser las únicas horas interesantes que le quedaban por hacer a estás temprano antes del amanecer, a las cuatro y media de la mañana.

✦ ° • ✦ ° • ✦ Está vez intento, nuevamente, el hechizo desarmador, sosteniendo su varita firmemente entre sus dedos.

Respiró lenta y profundamente un par de segundos, concentrándose y aprovechando la calma vespertina que venía con el despertar.

Con su cuerpo tranquilo y su respiración apacible comenzó a realizar el hechizo concentrándose al máximo en sus sensaciones y en los sentimientos que experimentaba.

El mismo sentimiento que ayer comenzó a recorrerlo, pero esta vez era ligeramente más claro, recorría su cuerpo atravesaba su pecho subía por sus hombros se dirigía hacia su brazo y finalmente aterrizaba en su mano la cual estaba en contacto directo con la varita.

Y fue en ese preciso momento en que sintió el cambio.

Su mente le decía que algo andaba mal pero seguía adelante de todos modos.

Con el pasar del tiempo a pesar de que parecían ser segundos quizás minutos fue solo en un instante en que todo sucedió.

Esta vez no dejó el proceso así nada más siguió intentando inyectar magia, siguió fomentando esa sensación que recorría su cuerpo dirigiéndose hacia la varita.

Esta vez el proceso fue diferente de los anteriores, ahora sí Alex lo tenía claro, la varita evidentemente parecía resistirse y con fuerza, por algún motivo a pesar de tener una conexión con él, una nueva conexión que él había descubierto en ese mismo momento, la varita no deseada en este preciso momento obedecer sus órdenes.

Pero Alex de ninguna forma se iba a quedar callado, no iba a dejar que un palo de mierda le dijera qué hacer y qué no hacer.

Así que siguió inyectando si explotaba, a la mierda, iba a dejar la magia de lado o quizás conseguir dinero para comprar otra varita más obediente, quién sabe.

De todos modos, podía crear llamas con o sin una varita así que no estaba indefenso si esto de la magia no funcionaba.

También había comenzado recientemente con el entrenamiento de esgrima, y ​​si empezaba a entrenar su cuerpo, su fuerza, velocidad, reflejos y esas cosas, combinado con llamas y algunas otras cosas que fuera descubriendo con el tiempo, quién sabe hasta dónde podría llegar.

La varita no se quería rendir, pero mientras más tiempo pasaba más se calentaba, la mano de Alex ardía y él no dudaba que si seguía así podría empezar a quemarse, pero su voluntad no flaquearía, él persistiría.

Si ni siquiera podía contra una varita ¿Qué se suponía que haría en este mundo caótico lleno tanto de tecnología como de magia y fantasía?

La varita de fresno y pelo de thestral estaba dando lo mejor de sí, pero Alex también era una batalla reñida entre dos voluntades que, irónicamente, estaban ligadas una a la otra mágicamente.

Pero ahora, estas dos voluntades luchaban por el dominio, este instante definiría lo que sería de aquí en adelante.

Finalmente, cuando parecía que la varita estaba a punto de rendirse y su presión se aflojaba, esta dio un giro brusco y generó una explosión que, en caso de no haber lanzado la varita al otro lado de la habitación, podría haber destrozado su cama.

La varita de principio a fin se niega a rendirse e incluso en un intento desesperado de dar fin a esta batalla de voluntades casi despedaza su nueva y cómoda cama.

No era necesario decir que, para bien o para mal, era evidente que esta varita era demasiado terca y eso Alex no le gustaba nada.

Pero algo que sí logro descubrir, fue que, su magia parecía abrumar a la varita y aunque ésta Se resistiera con fuerza la potencia personal que tenía su propia magia parecía estar a punto de abrumarla, poco antes de que esta última decidiera que si no ganaba ella no ganaba nadie y decidió explotar en medio de la habitación.

La varita sorprendentemente no estaba dañada, pero no se podía decir lo mismo de las camas vecinas.

Lo bueno es que no las usaba nadie, lo malo, era que si alguien revisaba su habitación podría ver los trozos esparcidos de una cama muy similar a la suya, pero un par de metros más adelante.

Antes de hacer nada, se detuvo a pensar aprovechando el calor del momento y que tenía las ideas del evento reciente fresco.

Primero comenzó el hechizo la magia viajó por su cuerpo se dirigió hacia su varita y la varita se resistió, intentó cerrarle la puerta, pero no pudo resistirse así que en vez de cerrarla decidió arrancarla de golpe y explotar en un montón de fuegos artificiales generando así un montón de astillas.

El dato importante en este momento era que él pudo abrumar a su varita.

Esto era algo bueno porque, le permitiría obtener un atisbo más sobre sus capacidades.

Él no sabía mucho de magos, pero dudaba sinceramente que pudiera abrumar a su varita por la fuerza como él.

Eso sí, también dudaba de que sus varitas se resistieran con tanta fuerza como la suya.

Eso indicaba que su teoría de que su magia era más densa podría quizás ser cierta, no tenía nada confirmado, pero esto era un buen inicio.

Claro, su control sobre la magia en estos momentos era horripilante, no podía hacer ni el hechizo más sencillo sin causar una explosión o algún problema, pero también le decía que, si algún día lograba dominar su magia, sería más poderoso que no hago promedio.

Esto solo confirmaba sus teorías, Alex no podía confiar en una varita.

De todos modos, le parecía muy estúpido tener que andar sosteniendo un objeto todo el tiempo considerando que si lo perdía no existía posibilidad de hacer magia si los libros y los compañeros de toda su escuela son un indicio al ver que en su mayoría, no son diferentes de humanos comunes y corrientes sin una varita.

✦ ° • ✦ ° • ✦ En su habitación, Alex se encontró recogiendo y limpiando los trozos más grandes esparcidos alrededor de la habitación.

Se encontraba principalmente recogiendo los trozos más grandes y cercanos a su cama, así como limpiando el polvo que está acumulado debido a la explosión.

Mientras Alex limpiaba se le ocurrió una idea, no estaba seguro, pero no iba a concluir nada precipitadamente hasta ser más pruebas.

El método de la fuerza bruta evidentemente no funcionó y, por lo tanto, decidió que mientras seguía pensando en ideas y alternativas, eventualmente podría llegar a la respuesta.

Con cuidado y tranquilidad recogió su varita, que ahora se sentía “hostil” y levemente caliente al tacto.

Nuevamente, decidió probar el único hechizo que sí le ha funcionado hasta ahora, incendio.

El resultado fue rápido y evidente, elegiste no solo era fácil de lanzar sino que, incluso sentí que si se esforzaba un poco podía controlarlo.

Ya fuera su intensidad, el calor que transmitía, el tamaño de la llama, y ​​si se esforzaba lo suficiente, quizás, hasta la forma.

No hubo problemas evidentes.

Funcionó al instante, formando una llama naranja y resplandeciente.

Concentrándose en el flujo al lanzarlo, notó que este se sentía “natural”.

La varita no parecía resistirse en lo absoluto, aunque claro, no es que necesitaron a varita para generar llamas, pero por el bien del experimento se mantuvo su uso y se monitoreó las sensaciones al realizar el hechizo.

Como resultados del experimento se obtuvo un resultado positivo, de hecho, la varita, lejos de resistirse, parecía incluso…satisfecha.

Espera…si la varita estaba satisfecha por la llama, ¿Fue el hecho de que la llama no generara problemas el que dejaba la varita satisfecha?

Y solo fue ahí que Alex se planteó una nueva pregunta, ¿Y si…la varita nunca se resistió y en cambio era el poder mismo el que causaba problemas?

Qué pasaría si…a ver, si volvemos a considerar la comparación de magia con gasolina y la mía propia con un tronco de madera, ambas pueden encenderse, pero uno necesita una pequeña llama para lograrlo, en cambio, la otra necesita una llama más fuerte.

Si consideramos a esa llama inicial como el control o la intención que se tiene…entonces teóricamente se debería necesitar un control mucho mayor que el normalmente necesario… ¡¡¡Soy un genio!!!

Se felicitó tanto mentalmente como en voz alta así mismo Alex mientras por un momento imaginaba el sonido típico de una audiencia aplaudiendo que se podía escuchar en los programas de televisión mientras daba reverencias a un público imaginario diciendo “gracias, gracias”.

Estuvo así durante un tiempo, además de distraerse con un par de pensamientos aleatorios, antes de volver a la rama de pensamiento anterior y centrarse nuevamente en el problema y la búsqueda de su posible solución.

Si desde un inicio le faltara control…no mames que se negaría a moldearse como él lo desea y, por lo tanto, generaría una acumulación de energía potencialmente peligrosa si es forma específica, que, muy posiblemente, desataría una gran explosión que… Wow…..

dijo Alex luego de meditar verdaderamente en las posibilidades de lo que aquella conclusión implicaba.

Sí un montón de gasolina acumulada en un lugar podría generar una enorme explosión, imagina la cantidad de daño que podría generar un montón de energía que, peor aún, tiene afinidad por el fuego.

Sería catastrófico.

La explosión como mínimo debería volar la mitad de su cuarto, si es que no es más.

Entonces, si teóricamente, la varita se topara con un montón de energía acumulada…esto generaría presión en la varita…presión que podría dañarla y, por lo tanto, hacer que esta decida cortar el paso tal y como una llave paso de agua.

Entonces si técnicamente intentara un hechizo, cuando aún ni siquiera tiene el control mínimo necesario, la varita bien podría decidir simplemente cortar el paso de inmediato como solución y como auto preservación.

Siii.

Eso tenía mucho sentido, demasiado…pero no importa analicemos las buenas y las malas noticias.

Buenas noticias, no hay problemas con la varita por ahora.

Malas noticias, acaba de descubrir que su control sobre sus habilidades es, en efecto, un montón de basura de hipogrifo, y que va a tener que entrenarlo de aquí en adelante si esperaba algún día poder realizar magia con normalidad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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