Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Los dioses me arrebataron mi mundo… ahora yo les arrebataré el suyo - Capítulo 10

  1. Inicio
  2. Los dioses me arrebataron mi mundo… ahora yo les arrebataré el suyo
  3. Capítulo 10 - 10 Capítulo 10 — El héroe que creía en los dioses
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

10: Capítulo 10 — El héroe que creía en los dioses 10: Capítulo 10 — El héroe que creía en los dioses El héroe caminaba sin dudar.

No miraba atrás.No cuestionaba la dirección.No sentía miedo.

Cada paso estaba acompañado por una certeza absoluta: el cielo lo había elegido.

Su nombre era Elyon, y a diferencia de otros invocados, no había despertado confundido ni asustado.

Cuando abrió los ojos en el círculo de invocación, comprendió de inmediato su papel.

Salvar el mundo.Eliminar amenazas.Obedecer.

La espada que llevaba en la mano estaba viva, imbuida con bendiciones estables, puras.

No ardía ni gritaba.

Simplemente existía, como si siempre hubiera sido parte de él.

—La anomalía se encuentra en esta región —había dicho la voz—.

No dialogues.

No observes.

Elimina.

Elyon había asentido.

Aren sintió su llegada antes de verlo.

No fue una presión brutal, ni una distorsión violenta.

Fue algo peor: una presencia ordenada, limpia, perfectamente alineada con las reglas del mundo.

—Este es distinto —dijo Caelum en su mente—.

Su vínculo con el cielo es completo.

—Y voluntario —añadió Vharzeth—.

Cree en ellos.

Aren se detuvo en las afueras de Karnel, sobre una colina cubierta de hierba seca.

El viento soplaba con fuerza.

—Entonces no huirá —murmuró.

El héroe apareció al otro lado de la colina.

Joven.

Armadura ligera, blanca, sin ornamentos innecesarios.

Ojos claros, firmes.

No había arrogancia en su expresión, solo determinación.

—Aren Valcácer —dijo Elyon—.

Por orden del cielo, tu existencia ha sido catalogada como amenaza.

Aren lo observó en silencio.

—¿Eso es todo?

—preguntó—.

¿No quieres saber por qué?

Elyon negó con la cabeza.

—El cielo no se equivoca.

Aren suspiró.

—Eso pensé.

Elyon alzó la espada.

—Entrégate.

Tu muerte será rápida.

—No —respondió Aren—.

Pero te daré algo mejor.

Elyon frunció el ceño.

—¿Qué?

—La verdad.

El héroe atacó.

No hubo advertencia.

No hubo aura explosiva.

Su espada descendió con una precisión aterradora, cortando el aire con un filo que respetaba las leyes del mundo.

Aren retrocedió un paso.

El golpe impactó contra el suelo, partiendo la colina en dos.

—Rápido —dijo Vharzeth—.

Mucho.

Aren se movió.

Por primera vez en mucho tiempo, no caminó entre los ataques.

Esquivó de verdad.

Cada choque de espadas hacía vibrar el aire, levantando ráfagas de mana controlado.

—No te escondes —dijo Elyon mientras atacaba—.

Eso es bueno.

—No lo necesito —respondió Aren, bloqueando.

Las armas chocaron.

El impacto lanzó a ambos hacia atrás.

Elyon aterrizó con elegancia.

Aren dejó surcos en el suelo.

—Interesante —murmuró el héroe—.

No eres un falso profeta ni un demonio.

Aren sonrió levemente.

—Nunca dije que lo fuera.

Elyon extendió la mano libre.

Runas doradas se activaron alrededor suyo.

—Mandato Celestial —pronunció.

El mundo cedió.

La gravedad se volvió selectiva.

El aire se volvió pesado alrededor de Aren, tratando de obligarlo a arrodillarse.

—Orden directa —dijo Caelum—.

El mundo intenta forzarte a obedecer.

Aren apretó los dientes.

Su oficio reaccionó.

No con luz… sino con rechazo.

El suelo bajo sus pies se agrietó.

—No —dijo Aren con voz firme—.

Yo no obedezco.

La presión se rompió.

Elyon abrió los ojos con sorpresa genuina.

—¿Cómo…?

Aren avanzó.

Su puño impactó contra la guardia del héroe, lanzándolo varios metros atrás.

Elyon rodó, se levantó de inmediato y volvió a adoptar postura.

Sangre corría por su labio.

—Ahora entiendo —dijo—.

Eres una excepción.

—No —corrigió Aren—.

Soy una consecuencia.

El combate continuó.

Golpes limpios.

Hechizos precisos.

Ninguno desperdiciaba energía.

La colina quedó destrozada por completo.

Finalmente, Aren logró colocarse detrás de Elyon y detener su espada con una mano.

—Escucha bien —dijo Aren—.

El cielo te usa.

Elyon respiraba con dificultad.

—Mienten —continuó Aren—.

Sacrifican mundos.

Crean guerras.

Usan héroes como tú… y luego los desechan.

Elyon dudó.

Solo un segundo.

Pero fue suficiente.

La espada tembló.

—Silencio —gruñó Elyon, liberándose—.

No necesito dudar.

Activó una última bendición.

Su aura se elevó.

Aren retrocedió.

—Se va a retirar —dijo Caelum—.

El cielo no quiere perderlo.

Elyon dio un paso atrás.

—Aren Valcácer —dijo con voz firme—.

No morirás hoy.

—Lo sé —respondió Aren.

—Pero la próxima vez… —apretó la espada— no escucharé.

Un destello dorado envolvió al héroe.

Desapareció.

El silencio volvió a caer sobre la colina destruida.

Aren respiró hondo.

—Este… fue distinto.

—Sí —respondió Caelum—.

Porque cree.

Vharzeth rió suavemente.

—Y porque sobrevivió.

Aren miró el cielo.

—La próxima vez no huirá.

—No —confirmó Caelum—.

La próxima vez… vendrá con permiso para morir.

Aren cerró los ojos.

—Entonces estaré listo.

Y en algún lugar del cielo, una figura observaba en silencio.

—Anoten esto —ordenó Aurelios—.—La anomalía ya puede enfrentar héroes puros.

El tablero había cambiado.

Y la guerra…acababa de comenzar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo