Los dioses me arrebataron mi mundo… ahora yo les arrebataré el suyo - Capítulo 13
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- Capítulo 13 - 13 Capítulo 13 — Cuando el mundo empezó a mirar hacia arriba
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13: Capítulo 13 — Cuando el mundo empezó a mirar hacia arriba 13: Capítulo 13 — Cuando el mundo empezó a mirar hacia arriba El cielo no volvió a abrirse.
Eso fue lo más inquietante.
Durante tres días completos, las nubes permanecieron normales.
El mana se estabilizó.
Las mazmorras no reaccionaron.
No hubo héroes.
No hubo ejecutores.
Nada.
Karnel reconstruía lentamente la plaza destruida.
Pero ya no era la misma ciudad.
La gente no susurraba con miedo.
Susurraba con algo más peligroso.
—¿Lo viste?—Golpeó al cielo…—Ese monstruo celestial… lo arrojó de vuelta.
Brakk escuchaba todo desde el segundo piso del gremio.
—La esperanza es más peligrosa que el miedo —murmuró.
Aren estaba en la muralla.
Mirando el horizonte.
—Están esperando —dijo Caelum.
—No —corrigió Vharzeth—.
Están reorganizando.
Aren cerró los ojos.
—Entonces se acabó el juego pequeño.
En el cielo, Aurelios no gritó.
No rompió nada.
Eso era peor.
Frente a él flotaban fragmentos del Ejecutor destruido.
—Confirmen daño estructural —ordenó.
—La armadura fue fracturada desde el núcleo —respondió una voz secundaria—.
No por fuerza divina.
Por rechazo estructural.
Silencio.
—El oficio… evoluciona —murmuró Aurelios.
Una figura angelical dio un paso adelante.
—¿Autorizamos intervención mayor?
Aurelios negó lentamente.
—No aún.
Sus ojos brillaron con frialdad.
—Primero… lo aislaremos.
En Karnel, el primer efecto fue sutil.
Comerciantes dejaron de llegar.Caravanas cambiaron rutas.Algunos aventureros decidieron trasladarse a otras ciudades.
No por miedo al cielo.
Por miedo a lo que pudiera venir.
—Están intentando convertir la ciudad en un punto rojo —dijo Brakk esa noche—.
Si nos aíslan, nos debilitan.
Aren permaneció en silencio.
—Si atacan ahora —continuó Brakk—, no será un ejecutor.
Será algo que obligue a elegir.
Aren levantó la mirada.
—¿Elegir qué?
Brakk lo miró directo a los ojos.
—Entre protegerte… o proteger la ciudad.
El silencio fue pesado.
Dos días después, ocurrió.
No vino del cielo.
Vino del suelo.
Una fisura gigantesca se abrió al oeste de Karnel.
No era una mazmorra común.
No tenía núcleo estable.
No seguía patrones conocidos.
Era una Brecha Negra.
—Eso no existía hace una semana —dijo Caelum con gravedad.
De la brecha comenzaron a emerger criaturas que no respondían a ninguna clasificación conocida.
No eran demonios.
No eran bestias.
Eran fragmentos deformes de mana oscuro y luz distorsionada.
La ciudad entró en pánico.
Campanas sonaron.
Brakk reunió a todos los rangos altos.
—Defendemos el perímetro —ordenó—.
Nadie actúa solo.
Aren dio un paso adelante.
—Yo iré al centro.
Brakk lo miró.
—Eso es lo que quieren.
—Lo sé.
—Si te concentras allí, la ciudad quedará expuesta.
Aren observó la brecha.
La energía que emanaba no era pura oscuridad.
Era… mezcla.
—Están forzando dos sistemas —dijo Caelum—.
Divino y abisal.
—Una provocación perfecta —añadió Vharzeth—.
Si actúas, te culparán.
Si no, morirán.
Aren respiró profundo.
Por primera vez desde que llegó a este mundo… Dudó un segundo.
Brakk se acercó.
—No voy a pedirte que te quedes —dijo el jefe del gremio—.
Pero recuerda esto.
Apretó el hombro de Aren.
—Si decides pelear en el centro… yo sostendré el borde.
Aren lo miró.
No había miedo en Brakk.
Solo decisión.
—No morirás por mí —dijo Aren.
Brakk sonrió.
—No.
Moriré si es necesario por la ciudad.
Aren asintió.
Y saltó.
La brecha rugía.
Las criaturas emergían sin fin.
Aren descendió directo al núcleo de la distorsión.
El suelo se desintegraba bajo sus pies.
—Esto no es una invasión —dijo—.
Es una señal.
En el centro, flotaba una esfera irregular de energía negra y blanca mezcladas.
—Un ancla híbrida —susurró Caelum—.
Si la destruyes brutalmente… el rebote alcanzará la ciudad.
—Entonces no la destruiré.
Aren extendió la mano.
Su oficio reaccionó.
Pero esta vez… algo fue distinto.
La energía no solo fue rechazada.
Fue absorbida.
Las grietas en la esfera comenzaron a expandirse hacia adentro.
La brecha tembló violentamente.
—¿Qué estás haciendo?
—preguntó Vharzeth.
Aren apretó los dientes.
—Adaptándome.
La esfera colapsó hacia sí misma.
La brecha comenzó a cerrarse.
Las criaturas cayeron al suelo como polvo.
Desde las murallas, Brakk observó el fenómeno.
—No está destruyendo… —murmuró—.
Está reescribiendo.
El cielo sintió el cambio.
Aurelios se levantó lentamente de su trono.
—El oficio… evolucionó.
En la brecha, la esfera implosionó por completo.
Silencio.
Aren cayó de rodillas.
El suelo volvió a estabilizarse.
La fisura desapareció como si nunca hubiera existido.
En Karnel… nadie murió.
Aren respiraba con dificultad.
Una notificación apareció frente a él.
Oficio: GOD SLAYEREstado: Evolución parcial completadaNueva capacidad desbloqueada: Interferencia estructural Aren cerró los ojos.
—Ahora sí… empezamos.
En la muralla, Brakk sonrió.
Pero en el cielo… Por primera vez desde que existía el trono eterno… Aurelios sintió algo cercano a la preocupación.
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