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Mi juventud comenzó con él - Capítulo 979

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979: Capítulo 979.

Temo Perderte (10) 979: Capítulo 979.

Temo Perderte (10) Editor: Nyoi-Bo Studio Qin Chu sostuvo la daga en silencio, pero no se movió.

—Suelta la cuerda.

Y con eso, Huo Mian cayó directo a ese balde lleno de agua helada.

Ella se atragantó, sintiendo como se sofocaba.

—¡No la toques!

Volviéndose loco, Qin Chu quiso correr hacia ella.

Sin embargo, los lacayos del hombre corrieron a atraparlo.

—De verdad deberías considerar apuñalarte, o tal vez tu esposa se convierta en un fantasma.

—El hombre sonrió asquerosamente.

Sin otra palabra, Qin Chu inmediatamente tomó la daga, clavándola directo en su pecho.

Sangre comenzó a salpicar por todas partes.

Huo Mian estaba luchando en el balde de agua, por lo que no vio ese momento desgarrador.

Si no, tal vez hubiera muerto del corazón roto.

—Tráela —ordenó el hombre a sus lacayos, satisfecho con la admisión de derrota de Qin Chu.

Alguien estiró la cuerda y sacó a Huo Mian del balde.

Su cuerpo entero estaba empapado en agua helada.

El agua chorreaba de su cabello.

Cuando ella abrió sus ojos para ver a Qin Chu, sintió tanto dolor que no pudo respirar.

Qin Chu sostenía la daga en su mano, que había perforado su pecho.

Sin embargo, no se cayó, seguía parado.

Huo Mian sintió el dolor de Qin Chu, el sufría y ella también.

—Deja ir…

a mi esposa…

—dijo Qin Chu débilmente.

El hombre con la cicatriz aplaudió.

—Nada mal, eres un hombre de verdad.

Este hombre había secuestrado a muchas personas en su vida, pero ningún hombre había hecho algo así por su esposa.

Qin Chu, por otro lado, se había apuñalado a sí mismo en el pecho para salvar a Huo Mian.

No era una simple herida.

—Puercos, bastados.

¡Ya mátenos y acábenlo!

No jueguen.

¡Pagarán por lo que hicieron!

Huo Mian rara vez maldecía en confrontaciones verbales porque no le veía el sentido.

Pero hoy no pudo evitar maldecir al hombre con la cicatriz en el rostro y a sus lacayos.

—¿Cuál es el apuro?

Los dejaré morir juntos, no se preocupen.

—Hice todo lo que me dijiste, déjala ir.

Sé un hombre de palabra —dijo fríamente Qin Chu, dirigiendo su atención a ese hombre.

—Déjenla ir abajo.

Él mantuvo su promesa.

Él sabía que con tanta gente allí, Huo Mian y Qin Chu no podrían escapar aún si quisieron.

Luego de que sus hombres bajaran a Huo Mian, Qin Chu inmediatamente se acercó a ella y la abrazó.

—Cariño, lo siento —dijo Qin Chu con el corazón roto.

—¿Eres un idiota?

¿Por qué viniste cuando ni si quiera habías escuchado mi voz?

¿Y si era una trampa?

—Huo Mian no podía parar de llorar.

A ella le sorprendía que, aunque no había hecho ni un ruido, Qin Chu decidió venir.

—No quería arriesgarlo, no podía arriesgarlo.

Qin Chu tomó la cabeza de ella y rozó su frente contra sus labios.

La daga seguía en su pecho.

—Que pareja amorosa, lástima que ambos van a morir ahora —sonó la voz de una mujer.

Ella entró desde el otro lado de la fábrica, con un enorme guardaespaldas detrás de ella.

Qin Chu y Huo Mian la miraron, ambos la reconocieron inmediatamente.

Era ZhpuGuanghui, la hermana de Zhou Guangming.

Luego de lo que le ocurrió a la familia Zhou, Qin Chu los sacó de Ciudad C.

Para su sorpresa, ella regresó.

—Jaja ¿están sorprendidos de verme?

Zhou Guanghui llevaba puesta una minifalda con medias negras, y un corto abrigo de piel blanca.

La verdad es que, ella era bonita, e inclusive intentó seducir a Qin Chu una vez.

Sin embargo, este no estaba interesado.

—Eres tú—dijo Qin Chu, indiferente.

—Ja ja, apuesto que nunca pensaron que subiría tan rápido.

Déjenme decir, he estado esperando por este día por un largo tiempo.

Ustedes bastardos arruinaron mi familia.

Quería matarlos, cada día, y ese día finalmente ha llegado.

—Zhou Guanghui rio arrogantemente.

Era claro que estaba poseída por el odio.

Huo Mian repentinamente comprendió porqué Rick dijo que Qin Chu era demasiado amable y suave.

También comprendió porqué a HuoSiqian no le gustaba dejar cabos sueltos, porque esa gente regresaría.

En ese entonces, cuando los Zhou cayeron, Qin Chu dejó ir al resto de la familia de Zhou Guangming.

Sin embargo, rápidamente reconstruyeron y ahora estaba intentando lastimarlos.

Zhou Guanghui tomó un arma de su guardaespaldas y lentamente se acercó a Qin Chu y a Huo Mian.

Luego, apuntó el arma a la cabeza de Qin Chu.

—Dime, ¿quién debería morir primero?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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