Naruto : Uchiha el Ninja Maldito. - Capítulo 7
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7: 07 7: 07 07 Tiempo después dentro de la casa de campaña que había sido asignada a ambos hermanos Kenzo se encontraba sentado observando las palmas de sus manos con una sonrisa en el rostro.
—“hace tiempo que no sentía la sensación de estar ebrio.”— pensó para si mismo, recordando que en sus vidas pasadas tampoco solía beber mucho.
Levantando la vista observo la katana que tomó del samurái y sonrió recordando la sensación del rayo recorriendo su cuerpo he impulsándolo a una velocidad increíble, recordar esa sensación que tuvo cuando esquivo la hoja del samurái.
—si no voy a poder dormir, debo dejar fluir mis sensaciones.— se dijo a sí mismo levantándose de la cama y en silencio evitando despertar a Tajima, tomó la katana que había tomado como trofeo y la espada con la que mató al samurái, con todo listo se dispuso a ir al área de entrenamiento.
Kenzo salió de la casa de campaña y el aire fresco de la noche golpeó su rostro, El campamento del clan Uchiha estaba cuidadosamente organizado, reflejando la disciplina y la estrategia militar característica de su linaje.
A través de sus ojos, todo parecía un mosaico de sombras y movimiento, iluminado únicamente por las hogueras dispersas que crepitaban en medio de la oscuridad.
Cientos de tiendas de campaña estaban dispuestas en filas ordenadas, con estandartes negros y rojos que ondeaban ligeramente con el viento, llevando el emblema del clan, el abanico de fuego.
Los guerreros, vestidos con armaduras de placas negras y hombreras ornamentadas, patrullaban el perímetro en silencio, con los reflejos de las llamas bailando en sus protecciones.
Las lanzas y katanas relucían apoyadas en soportes cerca de las entradas, siempre listas para el combate.
El aire estaba impregnado de una mezcla de aromas: el hierro del armamento, la madera quemada de las fogatas, y el inconfundible olor de las hierbas medicinales que algunos curanderos trituraban cerca de la zona de sanación.
Kenzo rápidamente salió del centro del campamento, el lugar reservado para los estrategas y líderes, se encontraba rodeado por una ligera empalizada de madera, y los guardias allí portaban la mirada aguda de quienes no tolerarían distracciones, pero al ser hijo del patriarca se hacían ligeramente la vista gorda.
Al pasar cerca del comedor del campamento logro escuchar las palabras de los ninjas que resonaban ebrios a su alrededor, cargadas de una mezcla de camaradería y tensión.
Todos sabían que el tiempo de descanso era breve, pues las batallas en la época Sengoku eran implacables y el lo sabe mejor que nadie, pero aún así, había una extraña serenidad en el ambiente, después de todo en este momento el clan uchiha posiblemente sea el doble o el triple del tamaño que se refleja en un futuro….
Kenzo suspiró profundamente, al llegar al área de entrenamiento, esta estaba demarcada por líneas de cal en la tierra, había zonas donde había soldados de paja para practicar golpes u otros movimientos con armas blancas, pero el paso de largo y en medio del campo sacó su espada, aún que seguía manteniendo la forma de la misma, se había deformado el metal del centro derritiéndose y provocando que perdiera cualquier utilidad, sin pensarlo mucho la tocó con la mano.
—La calidad del acero de la espada no le permitió soportar el calor propagado por los rayos… pero tal vez…— tomando la katana la desenvainó y observó fijamente su hoja con una gran sonrisa.
—Si… durante la batalla no logré darme cuenta ya que trataba de desviar todos los ataques y no recibí muchos ataques directos, pero si este tipo no me hubiera subestimado…— (Llamaré al mineral chakra, Acero de chakra por cuestiones de gusto propio.) ¿Acero de chakra?
Como el de la caravana… pero ¿cómo un simple samurái tiene un arma de tal calidad.— dijo Kenzo mientras recordaba que el Chakra steel es realmente costoso debido a que es un mineral codiciado por todo el mundo ninja.
Mientras Kenzo se perdía en sus pensamientos Raizo que se encontraba patrullando el campamento le observó en el campo de entrenamiento por lo que se acercó.— ¡Hey chico!
¿Qué haces aquí a estas horas?— Kenzo fue sorprendido por la repentina aparición de Raizo, pero aún así al observarle hizo una leve reverencia y respondió.
—No podía dormir capitán, por lo que eh decidido practicar con mi espada un poco, pero parece que ah quedado inútil.— —¿es asi?
A ver muéstrame esa espada.— dijo Raizo acercándose a Kenzo con una sonrisa en el rostro.
Kenzo tomó la espada corta de hierro y se la entregó a Raizo.
Al tomarla en sus manos Raizo observó la espada desde el mango hasta la punta, pero en el medio notó lo que Kenzo ya había notado, la deformación por imbuir chakra de trueno en la espada.
— Veo el por qué sucedió el problema.— respondió Raizo devolviendo la espada a Kenzo y continuando hablando.
—Existen muchos materiales para fabricar armas, pero el hierro y el acero son los más comunes, estos materiales son maleables a altas temperaturas y al imbuir tu chakra de rayo, el arma no es capaz de soportarlo, y por eso el acero de tu espada se deforma o derrite; el único material que puede soportarlo es el Chakra steel como el que hemos logrado robar, el problema es que no cualquier artesano puede manejar este mineral debido a que se necesitan grandes hornos de fundición para poder derretirlo y una gran habilidad para forjarlo.— Kenzo que escuchó atentamente la explicación de Raizo desvió su mirada a la katana que tenía en el suelo y, al tenerla en sus manos la desenvainó preguntando con un tono juguetón y emocionado.
— entonces, ¿un arma como esta es capas de resistir mi rayo sin problemas?— Frente a los ojos de Kenzo estaba la hermosa hoja de la katana, en su acero se mostraba su calidad y finura, puesto que estaba adornado con el fino patrón ondulante como lo es el patrón del acero de Damasco con relieves plateados y negros.
la empuñadura de la katana estaba adornada con un símbolo de un arma Sai en el medio antes de llegar al mango.
Raizo asintió con la cabeza y dijo.
— exacto, toda arma creada a base de Chakra steel tiene una dureza y una conductividad de chakra ideal, pero esto no quiere decir que sea irrompible, puede doblarse y romperse, al imbuir un arma común con chakra puro ya sea de cualquier elemento, el acero sufre cierto estrés que provoca una perturbación en el estado sólido del arma, si bien el viento es el mejor para utilizarse, esto debido a que da más fuerza de corte sin dañar el arma, no como el fuego derrite el arma al igual que el trueno y el agua oxida el metal a una gran velocidad.— Kenzo asentía en entendimiento.
— después de todo el había desarrollado en su vida pasada el esgrima de la llama, y el calor de las espadas que llegaban a calentarse al rojo vivo durante la batalla solían deformarse y quedar inservibles, pero el rayo las deformaba de una forma distinta.— pensó Kenzo —Es bueno que conserves los trofeos que consigues de tus enemigos, yo aún conservo el kunai del primer ninja que quiso tomar mi vida, pero con el tiempo te darás cuenta que habrá enemigos que fueron insignificantes que ni siquiera vale la pena recordarlos.— dijo Raizo sonriente mientras se disponía a estirar sus músculos.
Mientras tanto Kenzo observaba con ojos expectantes la katana que tenía en sus manos, había adquirido una nueva arma y esa arma no era cualquier arma, era un arma de una excelente calidad y sobretodo muy apta para su estilo de combate.
—Vaya que estás emocionado con esa katana chico, solo en atención a tu padre te enseñaré la forma de imbuir tu atributo a un arma, lamentablemente no comparto tu atributo al trueno, pero puedo enseñarte la transformación de naturaleza del atributo viento, pero tendrás que ponerme mucha atención.— dijo Raizo alentando a Kenzo.
Raizo tomó una espada de práctica sin filo que descansaba en un soporte de madera.
La desenvainó y la colocó frente a sí, mostrándosela a Kenzo.
—Primero debes entender algo, chico el chakra del elemento viento es como el viento mismo, invisible pero siempre presente, cuando lo moldeas en tu arma, no lo fuerzas, lo dejas fluir como una corriente que acaricia el filo.
Eso es lo que da un corte más preciso, más letal.— Al decir esto, Raizo concentró chakra en la hoja.
A ojos de Kenzo, el aire alrededor de la katana vibró apenas perceptiblemente, como un espejismo.
El filo emitió un murmullo suave, distinto al chisporroteo brutal del rayo: era un silbido agudo, casi elegante.
—El viento refuerza el corte, Observa.— dijo Raizo que con un movimiento rápido, Raizo blandió la espada contra un muñeco de paja cercano.
El golpe parecía ligero, pero la mitad del torso del muñeco se deslizó al suelo segundos después, el corte era tan limpio que parecía hecho por una cuchilla de vidrio.
Kenzo abrió los ojos con asombro.
—¡Es perfecto… no hay resistencia, es cortado como mantequilla!— Raizo asintió.
—Exacto, no hay fricción, solo el flujo del viento.
Intenta ahora, pero al usar tu chakra de trueno… quiero ver qué sucede, toma.— dijo Raizo entregando la espada a Kenzo —Ataca a ese maniquí.— Kenzo se colocó en guardia, cerró los ojos un instante y dejó que el chakra eléctrico recorriera sus brazos hasta la katana de acero de chakra y al instante, pequeñas chispas azules comenzaron a recorrer la hoja, crepitando con violencia, el aire vibraba con una energía salvaje, distinta al murmullo refinado de Raizo.
—Bien, ahora ataca al maniquí.— dijo Raizo observando fijamente a Kenzo.
Kenzo descargó un tajo horizontal sobre otro muñeco de paja, la hoja lo atravesó, pero el corte no fue limpio, la paja se carbonizó en los bordes y el torso se partió con un crujido más que con un desliz.
El muñeco quedó ennegrecido, humeante.
Raizo sonrió divertido.
—Brutal, y efectivo, el viento corta con una herida fina, pero tu trueno destruye e incinera todo.
No busques que tu estilo imite al mío, aprovecha tu naturaleza.— dijo Raizo observando a Kenzo bajar la katana, sintiendo todavía el eco de la electricidad recorrer su brazo.
—Si combinas velocidad con ese impacto, tu estilo será devastador.—Raizo guardó silencio unos segundos, luego sonrió con picardía mientras adoptaba posición de combate.
—Bien, ya te mostré la teoría… ¿qué tal si lo comprobamos en la práctica?
Kenzo lo miró sorprendido.
—¿Quieres decir…?— —Un esparring.
Nada mortal, claro, pero suficiente para que entiendas cómo fluye tu chakra en medio del combate.
—Raizo giró la katana en su mano y señaló el círculo de cal del campo de entrenamiento—.
Ven, hijo del patriarca, demuéstrame qué tan rápido aprendes.
El corazón de Kenzo latió con fuerza; en sus manos sentía el peso real de la katana de Chakra Steel, y frente a él estaba un veterano de innumerables batallas.
Sonrió con emoción.
—Está bien, capitán… no se contenga demasiado.— De inmediato Raizo inclinó apenas la cabeza, adoptando una postura firme con la espada de práctica en las manos.
Su silueta se recortaba bajo la luz de las hogueras lejanas, proyectando una sombra alargada sobre la tierra marcada por cal.
Kenzo, por su parte, flexionó ligeramente las rodillas y apretó el mango de su katana de Chakra Steel, la emoción vibraba en sus venas, pero sabía que frente a él no estaba un rival común, sino un veterano de incontables batallas.
En el primer intercambio Raizo se adelantó lanzando un tajo horizontal y de inmediato un estallido de sonido de metal contra metal, un brillo encendió la noche provocando por el choque de las espadas.
cuando la hoja de la katana de Kenzo chocó con la hoja de Raizo de frente, la onda del choque hizo vibrar el brazo de Kenzo, su corte era potente, pero la hoja de Raizo no ofrecía la misma resistencia que una hoja de chakra steel.
Cada impacto enviaba una sacudida por la empuñadura hasta el antebrazo; Kenzo apretó los dientes y pensó, —“no puedo aguantar un enfrentamiento a largo plazo, mi cuerpo es aún débil por la edad y sedo ante largo fuerza bruta, debo encontrar como acortar la brecha”.— Raizo lo probó con varios ataques desde distintos puntos,un corte bajo, uno alto, un gesto de muñeca que buscaba encontrar el ritmo del joven.
Kenzo no respondió con ferocidad ciega, dejó que los bloqueos chispearan en la hoja, midiendo tiempos, observó el patrón, Raizo atacaba con astucia, buscando crear pequeñas aberturas con sus desplazamientos cortos —Es la ventaja de la experiencia, pero no es el único que la tiene… Si quiero quitarle el arma, tengo que obligarle a sobreextenderse, a exponer la muñeca.—pensó Kenzo.
—No intentaré derrotarlo,lo haré perder el equilibrio y el arma.— Las katanas chocaban una y otra vez, cada impacto resonaba como un tambor metálico que se expandía por el campo de entrenamiento.
Raizo avanzaba con pasos seguros, cada tajo cargado de intención, sin desperdiciar fuerza.
Su espada silbaba en cortes ascendentes, descendentes, diagonales, parecía más una danza que un ataque, una coreografía precisa para probar la resistencia del joven.
Kenzo retrocedía apenas lo necesario, bloqueando con destellos eléctricos que chispeaban al contacto, sus brazos ardían por la presión, pero en su mirada había cálculo, no desesperación.
Cada vez que Raizo giraba la muñeca, Kenzo estudiaba el ángulo, cada desplazamiento de su pie era anotado mentalmente.
—Tienes buenos reflejos —dijo Raizo, empujando con fuerza tras un choque frontal que hizo vibrar los huesos de Kenzo—, pero tu defensa se romperá si sigues retrocediendo.— Kenzo sonrió apenas diciendo.
—Quizá… pero también puedo obligarte a Seder.— Raizo arqueó una ceja, intrigado, y lanzó un corte bajo buscando la pierna de Kenzo, pero este bajó su katana, bloqueó, y aprovechó el rebote para girar sobre sí mismo, desviando la fuerza hacia el vacío.
El capitán sonrió satisfecho.
—Aprendes rápido.— De inmediato, Raizo elevó su espada en un tajo vertical, poderoso y preciso.
Kenzo lo recibió cruzando su hoja con ambas manos, las chispas azules saltaron entre ambos mientras sus miradas se encontraron.
El joven apretó los dientes, sentía el peso de la fuerza de Raizo oprimiendo sus brazos, pero también supo que ese momento era la brecha que buscaba.
—Aquí está… la muñeca queda descubierta cuando aplica tanta presión, solo necesito crear una oportunidad .— se dijo a sí mismo Kenzo mientras abría su sharingan de dos tomoes.
Con un movimiento deliberado Kenzo fingió un tajo descendente brutal, y de su cuerpo emanó una descarga eléctrica que prometía romper la guardia de Raizo que retrocedió un paso para ajustar el ángulo de su ataque sonriendo.
—Sabes Kenzo, la mejor defensa aveces es una ofensiva.— Diciendo esto Raizo se lanzó al frente atacando a Kenzo, quien en lugar de resistir de frente, Kenzo dejó que su chakra recorriera la katana.
El filo vibró con violencia, cubriéndose de chispas que iluminaban la oscuridad.
Raizo lo notó de inmediato, abriendo los ojos con sorpresa, de inmediato las espadas chocaron, chispas azules y rojas emanaron de las espadas y el campo se iluminó por un instante.
Kenzo apretó los dientes y retrocedió observando a Raizo.
—Esta vez me sorprendiste muchacho, pero ya no te daré más campo para maniobrar, último movimiento.— dijo Raizo observado con diversión a Kenzo.
Por su parte Kenzo canalizó chakra en la planta de sus pies y desapareció con un destello azul, reapareciendo al costado de Raizo con un tajo diagonal, Raizo lo bloqueó, pero esta vez no pudo bloquear del todo el impacto y allí estuvo la ventana su guardia se abrió apenas un poco, y en el mismo instante, Kenzo no dudó acortó la distancia de golpe, giró su muñeca y, con un movimiento preciso, golpeó la espada de Raizo en el ángulo exacto.
El metal resonó con fuerza y la katana del capitán salió disparada hacia el suelo, clavándose en la tierra a unos pasos de distancia, el silencio llenó el campo de entrenamiento por unos segundos.
Raizo parpadeó, sorprendido, y luego su rostro se iluminó con una sonrisa amplia.
—Nada mal, muchacho… nada mal —dijo mientras relajaba la postura y lo observaba con atención.
—No solo me leíste bien, sino que tuviste la determinación de arriesgarlo todo en un movimiento decisivo.— Kenzo, todavía con la katana en guardia, respiraba agitado, pero sus ojos brillaban con emoción.
—Está bien muchacho ya vete a descansar, yo relevaré la guardia.— dijo Raizo alejándose a recoger su espada del suelo y observándola notó las grietas en la hoja y con una sonrisa pensó.
—Estoy seguro de que con el tiempo desarrollarás una habilidad extraordinaria Kenzo.
Ese instinto de batalla, esa conciencia de tu entorno… son el inicio de un verdadero guerrero… pero solo eres un niño…¿ así son los famosos genios?—
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