Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Nos Encontramos en el Momento Equivocado - Capítulo 5

  1. Inicio
  2. Nos Encontramos en el Momento Equivocado
  3. Capítulo 5 - 5 Antes de desaparecer
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

5: Antes de desaparecer 5: Antes de desaparecer Esa noche, Alya no pudo dormir.

Se giró en la cama una y otra vez, mirando el techo oscuro de su habitación mientras el sonido lejano de la lluvia seguía presente.

No entendía por qué.

No entendía por qué alguien que apenas conocía ocupaba tanto espacio en su mente.

—Es ridículo… —susurró.

Se cubrió con la manta hasta el cuello, cerrando los ojos con fuerza, como si eso fuera suficiente para borrar todo lo que había pasado.

Pero no lo era.

Cada momento volvía una y otra vez.

El autobús.

La conversación.

La lluvia.

La forma en que él la miraba.

Y esa última escena… bajo la misma chaqueta.

Alya abrió los ojos de golpe.

—Tengo que dejar de pensar en esto.

Se sentó en la cama y tomó su teléfono.

Lo desbloqueó.

Pantalla vacía.

Ningún mensaje.

Ninguna notificación.

Nada.

Y no sabía por qué eso le molestaba.

—Ni siquiera tengo su número… —murmuró.

Eso debería hacer todo más fácil.

Más simple.

Pero no lo hacía.

Porque por alguna razón… sentía que algo había quedado incompleto.

Suspiró profundamente y volvió a acostarse.

—Mañana todo será normal otra vez.

Se repitió eso a sí misma… hasta que finalmente se quedó dormida.

— A la mañana siguiente, el cielo estaba despejado.

Como si la tormenta nunca hubiera existido.

Alya se preparó como siempre.

Rápida.

Ordenada.

Precisa.

Todo bajo control.

Como le gustaba.

Pero algo seguía fuera de lugar.

Y lo sabía.

Salió de casa, caminando hacia la parada del autobús.

El mismo lugar.

El mismo horario.

Todo igual.

Excepto ella.

Se detuvo por un segundo antes de acercarse.

Miró alrededor.

Disimuladamente.

Como si no lo estuviera buscando.

Pero lo estaba.

Y cuando no lo vio… sintió algo extraño.

Una pequeña decepción.

—Bien —dijo en voz baja—.

Mejor así.

Se sentó en el mismo lugar del día anterior.

El autobús llegó a tiempo.

Subió.

Buscó su asiento.

Se sentó.

Todo normal.

Exactamente como debía ser.

Pero no lo sentía igual.

Miró por la ventana.

La ciudad seguía igual.

La gente seguía igual.

Pero había un silencio… diferente.

Uno que no le gustaba.

Uno que no sabía cómo llenar.

—Esto es lo correcto —se dijo.

Pero no sonaba convincente.

El autobús avanzó.

Parada tras parada.

Y en cada una… Alya levantaba la mirada por un segundo.

Sin darse cuenta.

Buscando algo.

O a alguien.

Pero nunca apareció.

Y entonces entendió algo.

No iba a volver.

Esa idea golpeó más fuerte de lo que esperaba.

—Claro… —susurró—.

Era obvio.

Solo había sido un momento.

Una coincidencia.

Nada más.

El autobús siguió avanzando.

Y Alya dejó de mirar.

Intentó concentrarse en su teléfono.

En cualquier cosa.

Pero no funcionaba.

Porque algo en su interior seguía esperando.

Aunque no quisiera.

Cuando finalmente llegó a su parada, bajó sin mirar atrás.

Como siempre.

Como debía ser.

Pero al caminar… todo se sentía más silencioso.

Más vacío.

Más… solo.

— Del otro lado de la ciudad… Raka estaba de pie frente a otra parada de autobús.

Mirando el cielo despejado.

Con las manos en los bolsillos.

Y una expresión distinta.

Más seria.

Más… distante.

Un autobús pasó frente a él.

No subió.

Se quedó ahí.

Pensando.

—Fue mejor así… —murmuró.

Pero su voz no sonaba convencida.

Sacó algo de su bolsillo.

Un pequeño papel.

Lo miró.

Era el boleto de Alya.

El mismo que le había devuelto.

O eso creía.

Pero no.

Había guardado otro.

Sin razón.

O tal vez sí la había.

Raka suspiró.

—No debería haber bajado del autobús… Pero lo había hecho.

Y eso cambiaba todo.

Miró hacia la calle.

Como si esperara verla aparecer.

Pero no lo hizo.

Y en el fondo… sabía que no lo haría.

Porque algunas personas… solo aparecen una vez.

Y desaparecen.

Sin aviso.

Sin explicación.

Sin regreso.

Raka cerró los ojos por un segundo.

Luego guardó el papel.

Y finalmente… se fue.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo