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Nos Encontramos en el Momento Equivocado - Capítulo 9

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  3. Capítulo 9 - 9 Algo que no debería importar
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9: Algo que no debería importar 9: Algo que no debería importar El tiempo pasó más rápido de lo que Alya esperaba.

Demasiado rápido.

Cuando se dio cuenta, su café ya estaba frío… y la conversación seguía fluyendo como si apenas hubiera comenzado.

No era normal.

Nada de esto lo era.

Y aun así… no quería que terminara.

—Deberías irte —dijo Alya de repente, mirando su reloj.

Pero no se levantó.

Raka la observó en silencio.

—¿Eso significa que quieres que me vaya?

Alya frunció ligeramente el ceño.

—Significa que tengo cosas que hacer.

—Pero sigues aquí.

Otra vez.

Siempre encontraba la forma de decir lo que ella intentaba evitar.

—Solo estoy terminando.

—Hace rato terminaste.

Alya suspiró.

—Eres muy observador.

—Contigo, sí.

Esa respuesta la hizo desviar la mirada.

—No deberías.

—Lo sé.

Pero no dejó de hacerlo.

Un pequeño silencio se formó entre ellos.

Uno cómodo.

Hasta que— —Raka.

Una voz femenina interrumpió el momento.

Ambos giraron la cabeza.

Una chica se acercaba con una sonrisa segura, como si ya conociera el lugar… y a él.

—No pensé encontrarte aquí —dijo ella, deteniéndose junto a la mesa.

Raka se quedó en silencio por un segundo.

—Clara.

Alya sintió algo extraño en el pecho.

No sabía por qué.

No tenía sentido.

Pero ahí estaba.

—¿No me vas a presentar?

—preguntó la chica, mirando a Alya con curiosidad.

Raka reaccionó.

—Ah, sí.

Ella es Alya.

La chica sonrió.

—Encantada.

Alya asintió levemente.

—Igualmente.

—Soy Clara —añadió, extendiendo la mano.

Alya dudó un segundo antes de estrecharla.

Su sonrisa era amable.

Demasiado.

—Hace tiempo que no te veía —dijo Clara, volviendo su atención a Raka—.

Pensé que te habías ido otra vez.

Alya miró a Raka.

“¿Otra vez?” Pero él no respondió de inmediato.

—He estado ocupado.

—Claro… —Clara lo miró de arriba abajo—.

Eso es nuevo.

Raka no dijo nada.

El ambiente cambió.

Sutilmente.

Pero Alya lo sintió.

—Bueno… —dijo Clara después de unos segundos—.

No quiero interrumpir.

Pero no parecía tener intención de irse.

—Solo pasaba a saludar.

Alya bajó la mirada hacia su taza.

Ya no tenía ganas de quedarse.

—Tengo que irme —dijo de repente, levantándose.

Raka la miró.

—Alya— —Tengo cosas que hacer —interrumpió ella.

Su voz sonó más fría de lo que pretendía.

Tomó su bolso.

—Fue… un gusto.

No miró a Clara.

Tampoco a Raka.

Simplemente se dio la vuelta.

Y se fue.

— El aire afuera se sentía diferente.

Más pesado.

Alya caminaba rápido, como si pudiera dejar atrás lo que acababa de pasar.

Pero no podía.

—¿Por qué me molesta?

—murmuró.

No tenía sentido.

Raka no era nada suyo.

No tenían nada.

Entonces… ¿por qué se sentía así?

La forma en que esa chica lo miraba.

La forma en que decía su nombre.

La forma en que él… no negó nada.

Alya apretó el paso.

—No importa.

Se repitió eso una y otra vez.

Pero no funcionaba.

Porque en el fondo… sí importaba.

Y eso era lo que más la asustaba.

— Dentro de la cafetería… Raka seguía de pie.

Mirando la puerta por donde Alya había salido.

—Vaya… —dijo Clara, cruzándose de brazos—.

Eso fue incómodo.

Raka no respondió.

—¿La hiciste enojar?

Silencio.

—No parece tu estilo.

—No lo hice.

—Entonces, ¿por qué se fue así?

Raka finalmente habló.

—Porque no entendí algo a tiempo.

Clara levantó una ceja.

—Eso sí suena a ti.

Raka ignoró el comentario.

Sus ojos seguían en la puerta.

—Tengo que irme.

—¿La vas a seguir?

Raka dudó.

Solo un segundo.

—No.

Clara sonrió ligeramente.

—Entonces sí te importa.

Raka no respondió.

Pero su silencio… lo decía todo.

— Alya siguió caminando sin detenerse.

Pero cada paso se sentía más pesado.

Más lento.

Hasta que finalmente… se detuvo.

Cerró los ojos.

—Esto es estúpido… Pero aun así… no pudo evitarlo.

Giró la cabeza ligeramente.

Como si esperara verlo correr detrás de ella.

Pero no lo hizo.

Y eso… dolió un poco más de lo que esperaba.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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