Nunca Fue un Juego - Capítulo 32
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- Capítulo 32 - 32 Capítulo 32 El Objeto y el Toque Equivocado
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32: Capítulo 32: El Objeto y el Toque Equivocado 32: Capítulo 32: El Objeto y el Toque Equivocado Owen despertó temprano en la habitación que le habían asignado en Lunareth.
La luz del sol entraba suavemente por la ventana, iluminando las paredes de madera y las raíces vivas que formaban parte de la estructura élfica.
Se levantó, se estiró y comenzó a prepararse para el día.
Erika les había ganado algunos días antes de que los dos farsantes regresaran, y Owen no pensaba desperdiciarlos.
—Hora de hacer algo de ejercicio y subir un poco más mi nivel —murmuró mientras se ponía la ropa de entrenamiento.
Isuki Riku habló en su mente con tono serio pero con ese toque burlón característico: —Tenga cuidado, Owen.
Puede que esos farsantes no sean tan fuertes como un rey demonio, pero sí son inteligentes y tramposos.
No subestimes a alguien que usa el miedo como arma.
Owen sonrió ligeramente mientras se ajustaba la daga en la cintura.
—Estaré preparado para todo.
Además, ahora ya no necesito usar mi poder de observación para saber si son impostores.
El sistema lo confirmó por mí con esa misión: “Elimina o captura a los dos impostores que se hacen pasar por enviados del rey demonio y protegen la ciudad de Lunareth”.
Eso simplifica las cosas.
Isuki Riku soltó una risa suave.
—Qué conveniente, ¿verdad?
El Sistema te da la respuesta en bandeja.
Bueno, deberías comenzar.
Riku, dime… ¿tú sabías sobre las razas que existen en este mundo?
Ella respondió sin dudar: —Sí, claro que lo sabía.
Owen frunció el ceño mientras salía de la habitación.
—¿Por qué no me dijiste nada?
Isuki Riku respondió en modo burlón, con una risita: —Porque tú no sabes de este mundo debido a que solo te centrabas en tus cosas.
Así que, para darte una experiencia completa, no te spoileé nada.
¿No es mejor descubrirlo por ti mismo?
Owen soltó una risa incrédula.
—En serio… eres detestable.
Isuki Riku se rio también, con una risa clara y ligera que resonó en su cabeza.
—Gracias.
Lo intento.
Owen salió de la habitación con la intención de subir de nivel antes de que llegaran los farsantes.
Caminó por los pasillos de madera y raíces vivas de Lunareth, sintiendo la energía tranquila de la ciudad élfica.
El aire olía a flores y resina fresca.
Al doblar una esquina, se encontró con Erika, la madre de Sophia y jefa de la ciudad.
Ella llevaba una túnica elegante de color verde claro y parecía cansada pero decidida.
—Owen —dijo Erika con una sonrisa amable—.
Me alegra verte.
¿Cómo te sientes esta mañana?
—Bien, gracias —respondió él—.
Estoy preparándome para cuando lleguen esos dos.
Quiero subir un poco más mi nivel antes de enfrentarlos.
Erika asintió y sacó un pequeño objeto de su bolsillo: un anillo plateado con un cristal azul incrustado.
—Toma esto.
Es un objeto que duplica el poder de su portador.
Puede ser útil en la batalla que se avecina.
Owen tomó el anillo y lo observó con curiosidad.
Activó Basic Glance para analizarlo.
[Análisis de Objeto Activado] Nombre: Anillo de Duplicación Efecto aparente: Duplica el poder del portador.
Análisis real del Sistema: El objeto no duplica el poder.
Copia al portador y crea una versión duplicada sus habilidades.
Descripción del poder neto: Permite absorber habilidades y poderes de enemigos o monstruos derrotados en combate, integrándolos permanentemente a tu propio conjunto de habilidades.
Opción especial: ¿Quieres absorberlo y tener el poder neto puro?
Absorber poderes: Sí / No Owen se quedó mirando la ventana.
El Sistema le ofrecía una opción que iba más allá de lo que Erika había dicho.
Isuki Riku habló en su mente, asombrada: —Serías imbécil si dices que no.
Este podría ser el poder más roto y exagerado que existe.
¡Absórbelo!
Owen presionó mentalmente “Sí”.
En ese instante, su cuerpo fue envuelto por un fuego negro que solo él pudo ver.
El anillo se disolvió en su mano y una energía cálida y oscura recorrió sus venas.
El cuadro del Sistema desapareció.
Erika, que estaba parada frente a él, se quedó confundida.
Owen seguía con la mano extendida donde había estado el anillo, pero ahora presionaba ligeramente el pecho de Erika, justo donde había estado el cuadro hace un segundo.
Erika se sonrojó violentamente y dio un paso atrás.
—¡¿Qué estás haciendo?!
—gritó, cubriéndose el pecho con las manos.
Owen se dio cuenta de lo que había pasado.
Su mano había quedado presionando el pecho de Erika en el momento en que el fuego negro lo envolvió.
Retrocedió rápidamente, avergonzado, y se arrodilló en el suelo.
—¡Lo siento mucho!
—dijo con la cara roja—.
Estaba analizando el anillo y… el Sistema me dio una opción.
Presioné “Sí” y… no sé cómo terminé tocándote.
¡Perdón!
No era mi intención.
Erika se quedó un segundo en silencio, todavía sonrojada, y luego soltó una risa nerviosa.
—Está… está bien.
Solo… avísame la próxima vez que vayas a absorber algo.
No esperaba que tu mano terminara ahí.
Owen se levantó, todavía avergonzado, y se frotó la nuca.
—Te juro que no fue intencional.
El Sistema me mostró una opción para absorber el poder neto y… todo pasó muy rápido.
Erika se arregló la túnica, todavía con las mejillas rojas, pero su expresión se suavizó.
—Entiendo.
Ese anillo era especial.
Si el Sistema te dio la opción de absorberlo, debe ser algo poderoso.
Solo… ten cuidado con cómo lo usas.
Owen asintió, todavía avergonzado.
—Lo tendré en cuenta.
Gracias por el objeto… y perdón otra vez.
Erika sonrió con una mezcla de diversión y timidez.
—Ve a entrenar.
Los farsantes podrían llegar en cualquier momento.
Y… avísame si el Sistema te da más “sorpresas” como esa.
Owen se alejó rápidamente, con la cara todavía caliente.
Isuki Riku soltó una risa clara en su mente.
—Vaya… qué momento tan incómodo.
Primero absorbes un poder roto y luego terminas tocando el pecho de la jefa de la ciudad.
Eres un desastre, mironcito.
—Cállate —murmuró Owen, pero no pudo evitar sonreír con vergüenza.
El día continuaba.
Owen se dirigió al área de entrenamiento, todavía procesando lo que acababa de ocurrir.
El poder que había absorbido del anillo latía en su interior, esperando a ser usado.
La ciudad de Lunareth seguía preparándose para la llegada de los farsantes.
Y Owen, con una nueva habilidad latente y un momento embarazoso que no olvidaría pronto, se preparaba para lo que vendría.
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