Nunca Fue un Juego - Capítulo 33
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33: Capítulo 33: Absorbiendo el Poder 33: Capítulo 33: Absorbiendo el Poder Owen salió de la habitación con la intención de subir de nivel antes de que llegaran los farsantes.
El aire de Lunareth era fresco y olía a resina y flores silvestres.
Caminó hacia las afueras de la ciudad, donde los elfos habían marcado una zona de entrenamiento segura pero lo suficientemente alejada para no dañar las estructuras.
Isuki Riku habló en su mente con tono práctico: —Recuerda que el anillo que absorbiste te dio la capacidad de absorber poderes de enemigos derrotados.
Pero el Sistema fue claro con los requisitos.
No es tan simple como matar y listo.
Owen asintió mientras activaba Basic Glance en el bosque cercano.
—Entendido.
Vamos a probarlo.
No tuvo que buscar mucho.
Un grupo de bestias del bosque profundo —tres lobos oscuros de nivel medio— surgió de entre los árboles, atraídos por su presencia.
Owen se preparó.
La pelea fue rápida.
Usó Slow Perception para anticipar los movimientos y Void Strike para abrir heridas profundas.
Cuando el primer lobo cayó muerto, una ventana apareció: [Absorción Activada] Requisitos cumplidos para poder permanente: Matar al enemigo (cumplido).
Analizar el poder durante 30 minutos usando Basic Glance o meditación (pendiente).
Sacrificar 10% de tu stamina máxima permanente para integrar el poder (pendiente).
Owen sintió un torrente de energía.
La habilidad “Velocidad Salvaje” se integró permanentemente después de cumplir los tres requisitos (matar, analizar durante 30 minutos y sacrificar stamina).
Probó con el segundo lobo y absorbió una habilidad menor de olfato mejorado (cumpliendo los mismos tres requisitos).
Con el tercero, obtuvo una resistencia básica al veneno.
Isuki Riku comentó con tono impresionado: —Esto es ridículo.
El poder es roto, pero con reglas duras.
Matar es solo el primero.
Tienes que invertir tiempo en analizar y pagar un costo permanente de stamina.
Eso lo hace estratégico.
No puedes spamearlo en cada pelea.
Owen regresó al grupo, que estaba practicando en el patio de entrenamiento.
Henry, Ava y Jacob lo miraron con curiosidad cuando vieron que su velocidad había mejorado visiblemente.
Henry fue el primero en preguntar: —¿Qué hiciste?
Te ves más rápido.
Owen les explicó con honestidad lo que había descubierto con el anillo y el Sistema.
—Puedo absorber poderes de enemigos que derroto.
Pero el Sistema me mostró los requisitos: Matar al enemigo para obtener el poder de forma permanente.
Analizar el poder durante al menos 30 minutos usando Basic Glance o meditación después de matarlo.
Sacrificar un costo permanente (como 10% de mi stamina máxima) para integrarlo completamente.
Si solo los dejo inconscientes, solo consigo una versión temporal que desaparece después de un tiempo.
Es un poder roto, pero con reglas que lo hacen más complicado y estratégico.
Ava lo miró con sorpresa.
—¿Entonces no puedes copiar nuestros poderes?
Owen negó con la cabeza.
—No puedo.
El Sistema es claro: para obtener un poder permanente de un aliado, tendría que… matarlos.
Y eso nunca va a pasar.
Es un poder roto, pero con reglas que lo hacen más complicado.
Henry soltó una risa.
—Al menos no vas a robarnos nuestras habilidades.
Me quedo más tranquilo.
Jacob miró sus manos.
—Mientras no me mates por accidente… El grupo rio, aliviando un poco la tensión.
Durante el resto del día, cada uno investigó cómo mejorar.
Henry practicó combinando su velocidad con golpes más precisos, creando ráfagas de viento cortante.
Ava experimentó fusionando su curación con fuego para crear llamas regenerativas que sanaban a aliados mientras quemaban a enemigos.
Jacob entrenó creando campos de fuerza más grandes y estables, y aprendió a mover múltiples objetos al mismo tiempo con mayor precisión.
Owen practicó absorbiendo poderes menores de monstruos débiles que encontraba en las afueras, integrando pequeñas mejoras a su conjunto: un poco más de resistencia al veneno, un sentido del olfato ligeramente mejorado y un pequeño aumento en su velocidad base.
Mientras entrenaban, el grupo hablaba de estrategias.
Henry sugirió formar un equipo más coordinado, combinando la velocidad de él con la telequinesis de Jacob para crear ataques combinados.
Ava propuso que Owen usara su absorción solo en enemigos que representaran una amenaza real, para no sobrecargarse.
Jacob, cada vez más confiado, practicaba protegiendo al grupo con campos de fuerza mientras lanzaba objetos con precisión.
Owen sentía que el grupo se estaba fortaleciendo.
El mes en Lunareth les había dado tiempo para mejorar, pero también para conocerse mejor.
Henry compartía historias de su hermana, Ava hablaba de su madre enferma, Jacob confesaba su miedo a quedarse solo.
Owen, aunque seguía siendo reservado, se abría poco a poco, contando detalles de su vida en Japón y del orfanato.
Isuki Riku comentaba de vez en cuando en su mente: —Estás formando un buen grupo, Owen.
Pero no te acomodes demasiado.
La verdad del mundo está más allá de estas murallas.
Al atardecer, mientras el grupo regresaba al centro de la ciudad, un estruendo fuerte resonó desde la plaza principal.
Alguien había destruido algo.
El sonido de madera rompiéndose y gritos de sorpresa llegó hasta ellos.
Owen y su grupo se dirigieron rápidamente hacia el origen del ruido, listos para acabar de una vez por todas con esta estupidez.
Los días de preparación había terminado.
La verdadera confrontación estaba a punto de comenzar.
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