Ouroboros "La reencarnación privatizada" - Capítulo 38
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38: capitulo 37 38: capitulo 37 La mañana fue tan irreal que daba miedo, un tipo entro a la oficina regional, pidió hablar con el CEO, fue rechazado pero no se movió siquiera, la voz que tenía daba cuenta que no era una cuestión de gustos, él iba a ver al mandamás, en una oficina donde todo se celebraba en modalidades virtuales, donde incluso los acuerdos de divorcio no fueron más que transmisiones codificadas que requirieron una firma gasométrica para reconocer que su relación había terminado, alguien que parecía salido de las cavernas repetía una vez más la pregunta.
― ¿Por qué no puedo ver a mi jefe?
Lo lamento, todos los trámites relacionados con la empresa Ouroboros Inc.
deben ser tratados por los canales legales, lamento que usted necesite atención especializada, en la entrada de la oficina hay un par de equipos de comunicación.Es posible hablar con ejecutivos del área de ATC los cuales con gusto brindarán solución a sus necesidades.
La voz provenía de un señor.
Contrariamente a la entonación que sonaba cálida, la mirada estaba perdida.
Era el único empleado y no estaba ahí.
― Entienda estoy invitado a trabajar con tu jefe en el momento que así lo requiera ― un par de crujidos avisaban de lo peligroso que se estaba tornando esto ― tengo autorización nivel alpha, solo es necesario que se active el lector biométrico y podrás seguir donde sea que estés.
Caballero, debe entender que nadie pasará por estas puertas, ni usted ni la ex esposa del jefe, ni siquiera los accionistas pueden entrar sin previa cita, espero pueda comprender que es debido a las políticas de seguridad…
― Necesito que salgas…
Gracias.
― Escucha dentro de tu modo.
Gracias, le diré que si sigue violentando el ambiente positivo de la oficina será usted baneado del sistema de atención a clientes el cual está dentro de los mejores del mundo, por lo cual se le recomienda partir ahora.
…
Cuando estaba a punto de romperle los dientes a esa vacía cabeza de dientes pulidos, la voz le detuvo.
― Haggard, no está aquí.
― Pero si estoy viendo a este impoluto pedazo de…
― Por favor escúchame: él no entiende, no sabe donde está.
En su mente podría estar amando un pony, su cerebro se desconecta y un sistema de memoria avanzado usa sus recuerdos de largo plazo para elaborar respuestas.
― ¿Cómo la mierda que me vas a implantar?
― …
― ¿Entonces por qué no se le secan los ojos?
― no tenía que ver ― digo, sé que tendría que parpadear al menos.
― Su sistema es viejo, los nuevos hacen los movimientos reflejo del sistema reptiliano ― Olvida que pregunté…entonces ¿Cómo lo veo?
― Solo anuncia tu nombre completo, el sistema debe tenerte almacenado y avisar al CEO, si en realidad te invitó.
Un par de pasos al centro, como en la escuela de las películas.
― Mi nombre es Haggard Sifuentes, jefe del área de visitas en el centro ATC mundial y solicito autorización del líder regional para accesar a los servidores mundiales.
Pasados los diez minutos el rostro de Sifuentes era tan tenso como sus pulsos, al otro lado del micrófono el silencio solo lo empeoraba.
― ¡A la chingada!
― Por favor, no es necesario enfurecerse, recuerde que es malo para su salud.
Un anciano precedió la voz, gentil y con un ropaje tradicional hindú, le sentaba tan bien como una rama sosteniendo ropa a secar.
― Bueno, aquí estoy, no me pienso ir al menos que libere los permisos que requiero, mire, aquí en el sistema que traigo…
― No creo que deberíamos de complicarnos la vida ― sus ojos se desplazaron y comenzó a cobrar sentido ― ¿Qué necesitas?
Autorización para entrar al pool data para localizar a un menor que está completamente perdido ― aunque no tenga nada que ver con el proyecto… ― Claro, claro, autorización otorgada ¿Algo más?
― Debe saber que es importante para ― el hilo se perdió… ― ¿Perdón?
― Sí, cómo se me olvidó… Así como va nunca la encontrará, el sistema lo enviará a usted a la matriz emocional de la persona que seleccione.
Debo regresar, ya sabe, cosas de ejecutivo ― los pasos se notan flotando Por cierto, Jennine ― esa es mi asistente de sistema ― desconecta a este empleado, sus servicios no son requeridos.
Lo lamento incluso si el CEO viniera, dado los protocolos a seguir, usted no podría entrar, son directrices establecidas por…
― ¿Jefe?
― su mueca de pescado desapareció ― pero es que estaba aquí, nunca intente que…
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