Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Ouroboros "La reencarnación privatizada" - Capítulo 41

  1. Inicio
  2. Ouroboros "La reencarnación privatizada"
  3. Capítulo 41 - Capítulo 41: capitulo 41
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 41: capitulo 41

Las cosas ocurren por momentos en forma tan tranquila, tan conveniente que nadie diría que habría un desenlace distinto, ella, renombrada, reconocida y ahora saliendo de la cama de un desconocido hasta hace poco. Ambos habían eliminado el contrato por sus departamentos y optaron por uno atrás de una de las judicaturas donde el ruido de patrullas y vendedores callejeros era insuperable, pero también uno de los pocos sitios donde un jardín de 800 metros cuadrados de árboles daban un centro de verdor ― aunque fueran buganvilias, mangos y algunas plantas frutales dado que el hijo del supervisor hacía veinte años que era paisajista, pero un huevón que no quería caminar.

― Malditos corruptos ― en fin para la hija de su pareja, nadie le creería si tuviera amigos a quienes contarle ― En fin, me voy.

― Gracias por todo ― La voz del cuarto suena cansina pero antes de que haga ningún añadido se escucha la puerta cerrándose más un breve:

― ¡ittekimasu! ¡itterasshai! ― la voz es juvenil pero suena apagada ― Hija es hora de ir con el tío Luca.

― Sabes que no es bueno que me sometas a la realidad múltiple de los cielos infinitos ― la niña tiene ojos como su madre, carentes de todo, vacíos, pero apretando los dientes Haggard sabe que no es su culpa ― debería estar meditando, estoy en la fase más importante de mi vida.

― Piàoliang de Nǚhái ― Sifuentes había repetido esa frase casi cien veces para que ella entendiera su horrorosa pronunciación.

― Fùqīn ― sus ojos cobran un poco de vida ― sabes que yo no debo pensar en mi belleza, eso siempre atrae gente mala.

― Por eso debemos ir con tu tío, él tiene una máquina que nos puede ayudar a que comprendas tus memorias.

― ¿¿¿Podré usar mi puño Nube Estelar???

― No sé hija… necesitas meditar primero y yo te acompaño.

Después de pensarlo mucho regresa a su habitación y sale con un maillot elástico, sus botas son de suela antiderrapante. Fue lo máximo que comprometió su vestir tradicional, en su espalda se ve claramente 温柔的人 lo cual habla mucho de lo que falta por lograr.

Justo antes de salir la escucha en tono de lo que era, una niña de cinco años.

― xie xie!

La tortura de obtener las memorias de su hija continúa. Meses atrás, la Dra. Meléndez… Menina lo vio al borde del colapso. Comenzó a visitarlo, luego se quedó a cenar, un día, cuando lo que estaba por ocurrir le golpeó en su realidad, Haggard intentó resistirse, el pánico de la traición, del abandono, pero todo terminó en un abrazo.

― No vine a recoger pedazos, no vine a curarte, siempre estuviste entero, por tu hija estás dispuesto a todo, yo estoy aquí para que veas que no seguirás solo ni yo sola.

Esa noche precedió a muchas más, quizás eso le permitía a Haggard enfrentar el sea data, de otro modo no, de ningún modo él soportaría esto, pero no es cuestión de que lo soporte, hay alguien que necesita esas memorias, por ella lo hace.

El trayecto siempre es silencioso, él vigilando el trafico, ella meditando, según estima Luca nada de lo que hace le afecta, es más le resulta benéfico para su estado mental, cuantas palabras aprendió en estos meses, todo lo que ella puede pronunciar en español regularmente era acompañado de una expresión muerta, un sentimiento de soledad que daba la impresión de ser una AI de hace unos diez años. Solo cuando había detonantes, palabras en idiomas como el japonés o el chino, ella tenía una respuesta más cercana a lo que es un niño, al principio no sabía siquiera como funcionaba, pero en una de tantas inmersiones, después de sentir la sangre, la traición, la violencia de una realidad enferma de poder, inconscientemente Haggard pronunció y aún hay una grabación que repite por las noches, que le da fuerzas.

La compañía sigue insistiendo que necesita auditorías de todo, los permisos otorgados por el CEO todavía no llegan, pero no es de extrañar. Aunque ya portan armas, nadie niega la burocracia de una empresa como Ouroboros, así que sale a ver a las empresas pero siempre dedica un día de cada tres para llevar a su hija al ATC esperanzado en encontrar algo nuevo.

Desde lo lejos se ven manifestantes, nuevos, estos de forma sombría no gritan consignas, solo levantan carteles que no pueden ser leídos desde el auto, la función que previene la perturbación del psique del conductor anula los textos escritos, una vez estacionado, nadie puede abrir la puerta, las salidas son cerradas para prevenir ataques de los manifestantes.

En la entrada es recibido con la seriedad apropiada, nadie le volvió a ver con una botella, el miedo a perder el balance de su psique era algo que todos temían. Por eso siempre estaban vigilando sus conductas… él prefería no decirles nada, así que se precipitó al fondo donde Serrato lo esperaba.

― Las pruebas están terminadas, los clúster de información que visitaremos hoy espero cuenten con más datos… espero ― la mirada de ambos era empecinada, meses de fracasos y pocas victorias no acabó con la voluntad de ninguno ― antes de continuar debemos confirmar algo.

El vídeo comienza a correr, ahí estaba él con menos canas, con el aspecto determinado pero con el brillo de quien cree tener la respuesta a la primera. Era la inmersión 10 cuando dio con la primera secuencia emocional de su hija, su boca dijo palabras ajenas a él.

― ¡tadaima!

― ¡okaerinasai! ― la primera vez que sonó como niña, una feliz de ver a un ser querido.

― ¿Tousan?

― ¿si, musume?

― Los de afuera ― su manita señala la puerta ― ellos son isekai.

El silencio se prolongó por mucho tiempo, ella vio que nada más se diría y se ubicó en una esquina para seguir meditando, la bomba había caído, no esperaba gracias, ella estaba haciendo un favor a su padre en este mundo, él había sido bueno con ella, así que le pagó el favor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo