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Peligrosa Seducción - Capítulo 14

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  3. Capítulo 14 - 14 Me robo un suspiro
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14: Me robo un suspiro 14: Me robo un suspiro – Dime que te están observando a ti -susurro hacia JP-.

– No, estoy seguro de que es a ti, es normal estas hermosa.

Escalón a escalón bajo, Chris estaba boquiabierto como todos los hombres presentes en el salón, su perfume inundo el lugar, su piel irradiaba luz de perla, su largo vestido rojo entallado mostraba sus perfectas curvas su discreto escote en el pecho y su espalda descubierta, todo murmuraban y fue el padre de Lu quien le dio la bienvenida.

– Con todo respeto caballero permítame decirle que su esposa es muy hermosa.

– Gracias por el elogio, sí, ella es hermosa, pero, aunque quisiera no es mi esposa.

– Bueno su novia tal vez.

– Gracias por el elogio, pero somos solo amigos, estamos buscando a Lu somos compañeros de la facultad.

– No sabía que Lucrecia tenia compañeras tan hermosas, disculpe no escuche su nombre.

– Es porque no te lo dijo Oscar.

– Daniels conoces a la Srta.

– Señora-dijo ella-.

– Son mis estudiantes, la Sra.

Ferrer es una de mis estudiantes más prometedoras.

– Si es así, tome mi tarjeta no dude en llamarme cuando se gradúe, la estaré esperando.

Tomo la tarjeta, se sonrojo y sonrió nerviosa.

– Oh bella dama no sabe cuan feliz hace a este viejo al verla sonrojada, Lu y sus demás compañeros están al otro lado de la mansión cerca de la piscina.

– Gracias Sr.

De la Torre.

– Por favor llámeme, Oscar.

– Esta bien, Oscar, con su permiso.

Caminaron con pie de plomo hacia la dirección señala por el padre de Lu miro hacia atrás para ver si Chris la seguía y así era hasta que un hombre de cabello blanco lo freno en seco ofreciéndole un apretón de manos y un trago.

Al llegar al lugar sus compañeros estaban en su mayoría ebrios brincando y saltando la música a todo volumen la mitad de la clase en la piscina y Lu bailando de forma provocativa con un chico de grandes proporciones.

Por un momento se sintió más vieja de veintiséis incluso JP estaba mejor vestido para esa fiesta, pantalones jean camisa formal y saco, su estilo era más juvenil, Lu se percató de su presencia y se acercó a saludar con malicia en su voz.

– Hola tortolos, me alegra que hayan venido… acaso vinieron juntos…ya es oficial.

– No, solo somos amigos Lu, está casada.

– En ese caso no te molestara que te lo robe por un momento, tengo algo que mostrarte.

Lu se llevó a Juan Pablo casi a arrastras hasta la barra del bar donde le sirvió algo que parecía vodka, se tomaron tres shot de golpe, el ambiente era aminado, pensó que seguramente Anna estaría más animada que ella, trascurrió alrededor de una hora cuando perdió de vista a JP, definitivamente sin Katte preferiría ir a la fiesta del salón, pero ahí estaba Chris y no quería verlo, así que deambulo por la mansión buscando un lugar tranquilo encontró un balcón no lejos del salón desde ahí se escuchaba la música clásica y no la electrónica, saco su celular y vio una foto que Kate le envió, se encontraba en cama con la nariz roja y un termómetro en la boca en el pie de la foto decía “enferma”, respiro profundo y se arrimó al barandal del balcón el cielo estaba hermoso las estrellas se veían como nunca antes la luna estaba redonda y su luz iluminaba el jardín, se escucharon unos pasos que avanzan lentamente hacia ella, sintió una corriente fría que recorrió su cuerpo, la sombra se va acercando toma valor gira y quedo frente a él.

– Uno de estos días me vas a matar de un susto.

– Que haces aquí sola y tu galán.

– Muy gracioso Chris, tú que haces aquí, me seguiste, no mientas.

– Para ser sincero esta vez no, siempre venía a esta parte de la casa de niño.

– Como que esta vez no… de niño.

– Si, esta casa perteneció a mi familia, pero cuando mi madre enfermó la vendimos para pagar el tratamiento, vez como la luz de la luna ilumina el jardín, ella diseño esta parte, adoraba como daba un toque mágico a las rosas y como el agua de la fuente brillaba.

– Ella, te refieres a tu mamá.

Chris la invito a bajar al jardín y se sentaron en un banco de madera frente a la fuente, el aire ahí era diferente las luciérnagas iluminaban los rosales, el agua de la fuente era brillante, estaba encantada, enamorada, Chris le tomo la mano y la invito a tomar asiento, él desabrocho su saco y la siguió, estaba observando la fuente y lo invadieron los recuerdos.

– Quiero que sepas todo de mí y esto es algo que aún no he podido sanar ni con los mejores psicólogos del mundo… Ellas fueron los primeros amores de mi vida.

Saco un collar con forma de corazón que, con el traje no se notaba que traía puesto, lo abrió y en su interior tenía dos fotos, de un lado esta una mujer adulta que tenía mucho parecido con la niña de la foto siguiente, Chris resoplo y junto sus manos.

-Mi familia no era perfecta como muchos decían, pero si éramos muy felices, esta mansión era de la familia de mi madre, fue el regalo de bodas que le dieron sus padres, aquí nacieron todos mis hermanos, Ariana, Paula y Rafael, cuando tenía doce años fuimos de viaje a Hawái, Ariana tenía diez, Paula siete y Rafael dos, los más pequeños jugaban en la arena con mamá, Ariana y yo con una pelota en el mar junto a nuestro padre, no recuerdo la razón pero nuestro padre salió y nos quedamos solos, me distraje un segundo llamando a mamá porque Rafael estaba muy cerca del agua mientras Ariana brincaba olas, recuerdo que una ola nos golpeó y arrastro a lo más profundo, por suerte sabíamos nadar o eso creí, los salva vidas me sacaron pero no encontraban a mi hermana buscaron toda la noche, hasta que la encontraron, escuche cuando dijeron que era probable que en la desesperación ella nado hacia las rocas y se golpeó la cabeza, no deje de sentirme culpable hasta que entendí que fue un accidente, mis padres estaban destrozados papá empezó a beber y mamá lloraba todo el tiempo, el amor que nos teníamos y el tiempo nos enseñó a vivir sin ella, pienso en ella todos los días, vinieron años maravillosos hasta que mi madre enfermo aun con la tecnología descubrieron demasiado tarde que tenía cáncer, el día de mi cumpleaños dieseis la enterramos, aún tengo pesadillas de ese día -lanzo un suspiro muy largo- termine el colegio y acto seguido mi padre me envió a la universidad tomaba más materias de las que debía por semestre y me gradué antes que los chicos que entraron a la par conmigo, era un sabiondo –risilla-, al recibirme de abogado me sumergí en el bufete mi vida era un juicio tras otro, hasta que me enamore de una chica que conocí en una cena de beneficencia.

– Una niña rica-dice Amelia-.

– No, una mesera, me enamore perdidamente de ella, nos casamos en Las Vegas todo fue muy rápido, pero solo duro tres años, bueno, en teoría cuatro aún no me divorcio.

– ¿Qué paso?

– Me fue infiel y antes de que intentes justificarla, su romance empezó en nuestro segundo año de matrimonio de hecho creo que aún están juntos.

– Yo jamás justificaría una infidelidad, supongo que la enfrentaste, que dijo él, conocías al tipo.

– Si, a ella le mostré las fotos que me había dado el investigador, donde salía claramente todo lo que hacían, al tipo no lo enfrente, suficiente tendrá cuando su esposa se entere de la canallada que está haciendo.

– No te creo, está casado.

– Si, no pedí más información de él… No creas todo lo que digan de mí -mirándola a los ojos-.

Amelia tenía un brillo especial, su expresión era de ternura al escuchar a ese hombre que aparentaba dureza, hablar como su corazón, se quedó sin palabra, Chris le tomo la mano y sintió como una pequeña descarga eléctrica recorrió su cuerpo.

Se miraron a los ojos y no pudo evitar perderse en esos hermosos ojos verdes y sus labios color rosa que la incitaban a besarlos.

– Jamás dudes de mis palabras y cree en mí cuando digo que eres la mujer más excepcional que jamás he conocido, adoro todo de ti, esas pequeñas líneas de expresión en los costados de tus ojos cuando sonríes, tu profunda mirada, tu risa, la forma en la que mueves las manos al expresar una idea o dar un comentario, tu compasión hacia los demás y tu entrega al querer ayudar a quien lo necesita.

Estaba impactada, nunca había escuchado todas esas palabras juntas, le sorprendió que no elogio su cuerpo ni sus curvas, hablo plenamente de su forma de ser, cosas que ni su esposo le había dicho en la vida, estaba más que tentada a besarlo, quería hacerlo, lo deseaba con cada parte de su ser, sin darse cuenta estaba respirando su mismo aire, su aliento era fresco como la menta, su nariz estaba un poco fría, sentía como le quemaba el rostro, su corazón se quería salir y ese cosquilleo en la entrepierna la quería dominar, no escucharon los pasos a lo lejos, alguien carraspeo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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