Peligrosa Seducción - Capítulo 15
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
15: Situación incomoda 15: Situación incomoda – ¿Interrumpo?
Amelia lanzo un chillido y se alejó, Chris clavo la mira en Juan Pablo, quien tenía una sonrisa burlona.
– Siempre es tan inoportuno Ford.
– Solo lo necesario, ya es tarde, te llevo a casa.
Amelia miro a Chris y dudo en dar una respuesta, pero tenía clara las posibilidades de lo que pasaría si se quedaba.
– Si, es verdad, mañana tengo… llega mi esposo del trabajo.
Chris observo como se alejaron y esa escena le trajo un recuerdo.
Estaba sentado con los socios del Bufete de su padre, hablando sobre empresas y recursos, cuando una hermosa joven se acerca con una charola de copas y les ofrece una, su perfume dejo encanto a Chris tanto que al marcharse la siguió a la cocina y hablo con ella.
– ¿Cuál es tu nombre?
Disculpa si te incómodo.
– Tiene alguna queja Señor.
– Christopher Daniels –estirando la mano-.
– Leslie Canales –estrecho su mano-.
– Ya estás de salida, te puedo invitar a tomar algo.
– Dame cinco minutos.
– Te esperare afuera, si no llegas entenderé y no te molestare más.
Leslie atravesó la puerta y ahí estaba Chris esperándola, lucia muy diferente sin el traje de mesera, traía el cabello suelto, vestido de tiras corto, color negro marcando su sensual figura con una chaqueta jean y botas, él lucia su traje de gala color gris con corbata de moño, la invito a subir a su BMW serie 3 color azul metálico, quedo fascinada de inmediato y como no estarlo con qué frecuencia conoces a un hombre guapo y con dinero.
Llegaron a un restaurante muy elegante, donde hablaron de todo un poco, Leslie le confeso que era bailarina y stripper que había remplazo a una amiga ya que ella no pudo ir y necesitaba el dinero, estudiaba, pero estaba por dejarlo porque el dinero no le alcanzaba, intercambiaron números y la dejo en su casa, Leslie no tenía nada que aparentar, sabía lo que era y quien era y que vida quería tener.
Las salidas se volvieron más frecuentes, cuando llego el momento de presentarla a su padre y hermanos, solo uno aprobó su relación, lleno de locura y lujuria le propuso matrimonio y se casaron en menos de un año en Las Vegas la boda fue sencilla pero la luna de miel fue por todo lo alto, Leslie sabía que esa era la vida que se merecía; pero las cosas fueron cambiando, el pasaba metido en su trabajo y ella sobregiraba las tarjetas de crédito o llegaba ebria a casa y luego esas fotos; una mujer se sentó junto a él.
– ¿Dónde está su mente ahora Chris?
– No debería estar en su fiesta Lucrecia.
– Debería, pero quisiera estar con usted en un lugar más privado.
– ¿Dónde está tu padre?
– Tranquilo, él no nos va a molestar.
Lucrecia se subió el vestido y se sentó sobre sus piernas dejando su pecho a escasos centímetros de la cara de Chris, puso sus manos alrededor de su cuello y lo beso.
Chris se quedó inmóvil sin mover un solo dedo.
– Que sucede Chris no le parezco atractiva.
– Lucrecia no quiero tener inconvenientes con su padre y no puedo pasar por alto que nos está observando.
Lucrecia se gira de forma violenta y ve a su padre parado a un metro de ellos, totalmente en silencio.
– ¡Papi!
No es lo que parece.
– Hablaremos luego, ve a tu cuarto, Daniels tenemos que hablar.
– Lamento mucho lo que acaba de pasar, no fue intencional… – Tranquilo Daniels conozco a mi hija y sus alcances, esta demás advertirte que una escena así no debe repetirse nunca, por el bien de nuestros negocios y el tuyo.
Aunque el tono que uso no fue alarmante era más que claro que la sutil amenaza se entendió fuerte y claro.
Una nueva semana empezaba y Amelia tenía muchas cosas en mente, una de ellas era el misterio que rodeaba a Ernesto, saco la cuenta de los días libres y eran más de los que paso en casa, siempre se excusaba diciendo que su jefe lo llamaba y que era su obligación ir, no le prestaba mucha atención a su hijo y las peleas se hicieron más frecuentes, el matrimonio se hacía insostenible.
Una noche despertó en la madrugada y vio como Ernesto ocultaba el celular y fingió estar dormido, ella camino al baño se lavó la cara y se metió en la cama, pasaron unos minutos cuando el volvió a sacar el celular, esta vez ella fingió estar dormida, no se escuchaba nada más que el teclado del móvil, ella comenzó a moverse en la cama y él le dio la espalda, después de unos minutos escucho como la respiración de Ernesto estaba agitada y se aceleraba, se sintieron movimientos pasmados y cortos luego unos más acelerados acompañado de gemidos apagados, para terminar un retorcijón y un suspiro profundo, ella guardo silencio, se quedó inmóvil, cuando entendió lo que estaba pasando justo a su espalda las lágrimas brotaron de sus ojos, le dolió el corazón sin poder reaccionar solo hundió su cara en la almohada, él se levantó y se fue al baño, esa noche fue interminable.
– Eres una tonta, en ese momento te hubieras levantado y le reclamabas, amiga no dejes que te pase eso, mira lo que paso entre Carlos y yo.
¿Quieres repetir mi historia?
-No, no sé qué me paso Katte, me dio miedo.
– Miedo a que, a la realidad.
– No lo sé, tal vez… él nunca ha sido del tipo mujeriego, por eso se me hace tan difícil pensar en que pase algo así.
– No lo sé amiga, todos los hombres tienen su punto débil y si Ernesto está teniendo una aventura con otra mujer tienes que enfrentarlo.
– ¿Cómo?
no tengo ninguna prueba más que lo que creí oír o ver, hay… ya no sé.
– Ha… ahora crees haberlo oído o visto, ya no confías en ti misma, pues déjame decirte que tus lagrimas fueron muy reales.
– Vamos, llegaremos tarde a clase.
Ambas dejaron el bar que suelen frecuentar y caminaron a la facultad, Amelia guardo silencio hasta que llego a su mesa, se propuso investigar a fondo sobre la infidelidad de su esposo, pero antes necesitaba asesorarse sobre el proceso legal.
Chris llego puntual como siempre y la clase transcurrió como todos los días, pero ella estaba tan sumergida en sus pensamientos que la estrella de la clase fue Lucrecia, al terminar JP le pregunto si estaba bien y ella solo afirmo con la cabeza, Kate le confirmo con la mirada y se despidió de ellas, pues comento que tenía unas visitas de su país natal.
Antes de que Chris recogiera todo lo que tenía en su escritorio, Amelia toma aire y se acerca hasta él.
– Profesor le puedo hacer una pregunta.
Chris sonrió al escucharla llamarlo “profesor” ya que nunca lo hacía.
– Que inquietud tienes estudiante.
– Tengo una amiga que sospecha que su esposo le es infiel, y si ese fuera el caso, ella está segura de que no va a querer un matrimonio así, pero tiene miedo de perder a su hijo en el divorció.
– Dile a tu amiga que ningún juzgado le quitaría la custodia a la madre, pero antes de eso hay una serie de asuntos que deben tomar en cuenta, más que todo porque tienen un hijo, verdad, o hijos siendo el caso, el primer paso es la demanda de divorcio, luego hay que presentar la petición ante un tribunal, segundo el aviso al cónyuge y así, es un proceso tedioso.
– Ok, ella necesita pruebas o algo que demuestre su infidelidad.
– Bueno eso sería muy útil si el cónyuge no quiere dar el divorcio.
Y tu amiga tiene esa evidencia.
– Si, bueno no, he… – Hagamos algo dile a tu amiga que se ponga en contacto conmigo, no soy especialista en divorcios, pero tengo un colega que nunca ha perdido un caso.
– Gracias le daré tu tarjeta.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com