Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Peligrosa Seducción - Capítulo 28

  1. Inicio
  2. Peligrosa Seducción
  3. Capítulo 28 - 28 Dime quien pierde más
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

28: Dime quien pierde más 28: Dime quien pierde más Chris se subió al auto y se marchó, pocos minutos después llego un taxi por Kate le dio un beso y un abrazo a Anna y se fue, al día siguiente Amelia se despertó al medio día, Anna la esperaba en la cocina con una gran taza de café, unas pastillas para el dolor de cabeza y muchas bebidas hidratantes, tenía los ojos hinchados y una palidez única sumado a su cabello desgreñado.

– Se me parte la cabeza, donde esta Matt, ¿Cómo llegue a casa?

– Matt está en su cuarto jugando, Kate me llamo y me dijo que estabas mal, media hora después Daniels te trajo en sus brazos te subió al cuarto y te dejo en la cama, tranquila Ernesto no ha llegado, aunque nadie me dijo nada, no soy tonta, sé que tu borrachera tiene que ver con él, cuéntame que paso, ya descubriste que te es infiel.

– Tu lo sabias.

– ¿Qué?

era una broma, estoy molestándote, que paso.

– Cosas de grande Anna.

– Por favor tengo casi veinte años, me doy cuenta de más cosas de las que tú crees, no quiero meter el dedo en la llaga, pero te dije que Ernesto estaba actuando raro.

– Lo sé, me lo dijiste en más de una ocasión, no quería aceptar que mi matrimonio estaba mal, que estábamos distante el uno del otro- tomo un sorbo de café- siempre pensé que hablaríamos de esto antes de que uno de los dos sea infiel, tal vez hice algo mal, no le di tiempo o no fui comprensiva.

– Te voy a detener ahí hermana, si te equivocaste en tu relación y aceptas la culpa está bien, pero no es totalmente tu culpa, si él se sentía de alguna manera debió hablar contigo, es tu esposo, no se supone que también eran buenos amigos… Y que vas a hacer, te vas a divorciar o harán terapia.

– No lo sé, no he pensado en eso, tal vez esto no es de terapia Ernesto ya no me ama, un día prometimos que si uno de los dos se acuesta con otra persona es porque no hay amor y creo que ese día llego.

– Eso me suena infantil, por dios ni yo me creo eso…pero te habrás dado cuenta de que no es de ahora, no sabía si decirlo, pero hace casi dos años que actúa así.

Amelia levanto la mirada de la taza de café y la clavo en Anna, como era posible que sean dos años, apenas estaba intentando digerir lo que pasó la noche anterior, y si las cosas eran así realmente, y si hace tiempo la llama del amor se apagó y se engañó a sí misma para mantener su matrimonio encerrándose en una burbuja de negación, tomo un sorbo amargo de café, en su mente la escena se repetía una y otra vez, la puerta suena y unas pesadas botas entran.

– Buenos días, tenemos que hablar.

– Buenos días -dijo Anna- yo mejor me voy, veré que hace Matt.

– Si, pero no ahora, no esto de humor para escucharte, así que ahórrame el mal rato y lárgate, a se me olvidaba ya el mal rato lo pase anoche.

– Déjame explicarte… – Explicarme que cosa, que me fuiste infiel con una persona que pensé que era mi amiga, la escena se explicó sola, no necesito que me aclares o expliques algo.

– La amo… perdóname.

Las palabras la golpearon como una cachetada se quedó muda, un nudo en la garganta no la dejo hablar, sus ojos ardieron y se enjugaron, por un segundo dejo de respirar.

– La amas, estas escuchando lo que sale de tu boca, como puedes decir así sin más que amas a otra mujer, todos estos años no significaron nada para ti, nuestro hijo no te importa.

– Amo a Matt, no hay nada en el mundo que no haría por nuestro hijo, pero nuestra relación, este matrimonio… ya no lo soporto y perdón por la forma en la que te enteraste, estaba reuniendo valor para decírtelo, hablarlo como siempre quedamos en hacerlo, pero las cosas se salieron de control.

– No pues que sensibilidad la tuya y que pantalones tienes para decirme todo esto ahora, cobarde, eso es esto un acto de cobardía, porque ya te viste descubierto y no tienes más remedio.

– Que más quieres que diga, lo siento, perdóname, intentémoslo, no volverá a pasar… mi realidad es otra, mis sentimientos son otros.

– Y lo que yo siento que…no importa, he luchado día tras días, por esta familia, porque al llegar te sientas bien, sientas que te extraño, que te necesito, que tu hijo te necesita.

– Lo siento, vine a ver unas cosas y no te preocupes no es necesario que me pongas una demanda de manutención, la casa, el dinero todo seguirá igual hasta que termines la carrera, yo vivo en la base prácticamente no genero ningún gasto.

Ernesto se dirigió a su habitación y en una maleta empaco ropa, objetos de aseo personal, paso por la habitación de su hijo a despedirse de él, le dio un abrazo y un beso en la frente, despeino su cabello y volvió a coger su maleta, Anna observo sin decir nada, él ni siquiera la miro.

Cruzo la puerta de salida sin mirar hacia atrás, un sentimiento de libertad y cierto pesar lo invadió, pero no fue lo suficientemente fuerte para hacerlo cambiar de opinión, ya de regreso en su trabajo llama a Leslie para contarle la fabulosa noticia.

– Hola amor, ya está, quiero verte.

– ¿Qué hiciste?

– La deje, ya no podía más con ese matrimonio, no sabes lo feliz que me siento.

Quiero verte, estar contigo, celebrar que somos libres para amarnos.

– Estoy un poco ocupada ahora, te llamo luego, ok.

– Esta bien, adiós.

No era la reacción que él esperaba de una noticia tan importante, en realidad ella jamás le había pedido que deje a su familia fue una decisión que tomo solo y después de meses de pensarlo el momento se presentó y si lo dejaba pasar no sabía cuánto tiempo más soportaría sin correr el riesgo de explotar y causar más daño del que ya había ocasionado, sabia también que ella jamás le perdonaría algo así y no le importaba, estaba locamente enamorado de Leslie y no veía su vida sin ella.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo