Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Protocolo de supervivencia: Mi guardaespaldas letal - Capítulo 10

  1. Inicio
  2. Protocolo de supervivencia: Mi guardaespaldas letal
  3. Capítulo 10 - 10 El Susurro de las Sombras
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

10: El Susurro de las Sombras 10: El Susurro de las Sombras La Zona Libre era un caos de luces de neón y gritos.

En las calles, la gente miraba las pantallas gigantes donde el Protocolo Fénix seguía desnudando los secretos de Oracle.

Pero para nosotros, el mundo se había reducido al espacio de un callejón estrecho y húmedo, lejos de las patrullas que pronto inundarían el sector.

Hazel caminaba apoyada en mi hombro.

Su respiración era más profunda, más tranquila, pero sentía el temblor residual en su brazo.

La luz azul de un cartel publicitario parpadeante bañaba su rostro, resaltando la intensidad de sus ojos verdes.

Ethan: —”Lo hicimos, Hazel.

El mundo ya no es el mismo.

Pero mientras miro la ciudad arder en datos, lo único que puedo pensar es en lo cerca que estuve de perderte en ese club.

El miedo a Silas no es nada comparado con el miedo de ver cómo tus ojos se cerraban”.— Ethan: —Tenemos que encontrar un lugar para pasar la noche.

El doctor dijo que los nanobots necesitan doce horas de reposo para sellar la herida por completo.

Hazel: —(Deteniéndose y obligándome a mirarla, su mano subiendo por mi pecho hasta mi mejilla)— Ethan…

mírame.

Deja de pensar en el código por un segundo.

Estamos vivos.

Realmente vivos.

Hazel: —”Sus ojos están llenos de una preocupación que me desarma.

Nadie me ha mirado nunca como si fuera algo valioso, algo que debe ser preservado.

Silas me miraba como a una inversión; Vektor, como a un rival.

Pero Ethan…

él me mira como si yo fuera su mundo entero”.— Antes de que pudiera responder, mi terminal portátil emitió un pitido de baja frecuencia.

No era una alerta de Oracle.

Era una señal de radio de onda corta, una frecuencia que solo una persona conocía.

Una frecuencia que yo mismo había programado en el viejo ordenador de mi infancia.

Voz (Tía Elena): —(Un susurro distorsionado, cargado de estática y cansancio)— Ethan…

si estás escuchando esto…

significa que el cortocircuito no me mató.

Pero Silas viene a por lo que queda de mí.

Sector 7…

el viejo depósito de agua.

No confíes en nadie más.

Ethan: —(Sintiendo un escalofrío que no tenía nada que ver con la lluvia)— ¿Tía Elena?

¡Tía, responde!

La señal se cortó.

El silencio volvió al callejón, más pesado que antes.

Hazel: —Es una trampa, Ethan.

Viste lo que pasó en la subestación.

Ella trabajaba para él.

Ethan: —O fue obligada, igual que tú.

Hazel, es mi única familia.

Si hay una posibilidad de que sea real, de que ella tenga la clave final para apagar el Núcleo de Silas…

tengo que ir.

Pero no puedo pedirte que vengas conmigo.

Ya has sangrado suficiente por mi culpa.

Hazel: —(Apretando mi mano con una fuerza que me hizo jadear, sus ojos brillando con una mezcla de rabia y amor)— ¿Crees que te voy a dejar solo ahora?

Después de que hackeaste una ciudad entera por mí…

después de ese beso en la lluvia…

¿crees que soy el tipo de mujer que se queda atrás?

Ethan: —”Ella es fuego.

Un fuego que me quema y me salva al mismo tiempo.

Me acerco a ella, ignorando el ruido de las sirenas a lo lejos.

En este rincón olvidado de la Zona Libre, el tiempo se detiene”.— Me incliné y la besé.

No fue el beso desesperado de la barcaza, ni el “casi” beso del búnker.

Fue un beso lento, profundo, que sabía a promesa y a perdón.

Mis manos rodearon su cintura con una delicadeza infinita, temiendo romperla, mientras ella hundía sus dedos en mi cabello, atrayéndome hacia ella como si fuera su único anclaje a la realidad.

Hazel: —”Siento su corazón latiendo contra el mío.

Es un ritmo frenético, lleno de vida.

Por primera vez, no siento el frío del metal o el peso de las armas.

Solo siento su calor.

Si el mundo se acaba mañana bajo el fuego de Silas, quiero que este sea mi último pensamiento: que fui amada por un hombre que no tuvo miedo de desafiar a un dios por mí”.— Ethan: —(Susurrando contra sus labios, nuestras frentes apoyadas una contra la otra)— Te amo, Hazel.

No sé cuándo pasó, ni cómo…

pero ya no hay vuelta atrás.

Hazel: —(Con una sonrisa que iluminó la oscuridad del callejón)— Pasó el momento en que decidiste que un editor de videos podía cambiar el mundo.

Ahora, vamos a buscar a tu tía.

Pero si es una trampa…

prométeme que no te detendrás por mí.

Ethan: —Prométeme tú que viviremos para ver el sol de mañana.

Sin Oracle.

Sin Protocolos.

Solo nosotros.

Caminamos juntos hacia el Sector 7.

La ciudad estaba en llamas, la revolución había comenzado, y Silas Thorne estaba moviendo sus últimas piezas.

Pero mientras nuestras manos siguieran entrelazadas, sentía que no había cifrado que no pudiéramos romper, ni ejército que pudiera detenernos.

Ethan: —”Silas tiene el poder, pero nosotros tenemos algo que él nunca pudo programar: una razón para volver a casa.

La guerra final está aquí, y por primera vez, no tengo miedo de perder.

Porque ya he ganado lo más importante”.—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo