Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Proyecto: Almas Cosechadas - Capítulo 38

  1. Inicio
  2. Proyecto: Almas Cosechadas
  3. Capítulo 38 - Capítulo 38: Sentimientos Encontrados (+18)
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 38: Sentimientos Encontrados (+18)

Aviso: Este capitulo contiene descripciones sexuales explicitas, por favor evitar comentarios ofensivos o de odio y tomar en cuenta que si lees este capitulo es bajo tu responsabilidad

“Con una sola mirada, sintió cómo un torbellino de emociones la invasión: amor y miedo, deseo y duda, todo en un instante confuso”

–Libe Gloze

Tanya y Emmet

Ella emitió un sutil sonido que salió desde su pecho. El sonido fue amortiguado entro los labios de Emmet lo cual logro descontrolarlo un poco, su mano en la cintura de ella se apretó un poco, su lengua exploro la boca de Tanya con una lentitud placentera. Ella seguía emitiendo un poco más estos sonidos que salían de ella. A ella se le hacía imposible no soltar algunos sonidos por la húmeda y cálida lengua de Emmet contra la suya, invitando a su propia lengua a dar una danza para declarar a un ganador de ese beso apasionado.

Las respiraciones de ambos se mezclaban, sus cuerpos presionados uno con el otro suavemente pero estando lo suficientemente cerca para sentir sus corazones latir al mismo ritmo; acelerado y que pareciera que podría salirse de sus pechos en cualquier momento. La otra mano de Emmet que reposaba en la mejilla de ella, se deslizo por su cuerpo, primero siguiendo un camino de su mejilla a su cuello, las yemas de sus dedos haciendo un trabajo perfecto en hacer erizar su piel. Luego de tener esta reacción de parte de ella, Emmet siguió bajando su mano por la clavícula de ella y dirigirse a un costado de ella por encima de la ropa, el camino fue lento pero explorativo hasta que su mano se poso en su cadera. Emmet quería grabarse cada contorno, textura y reacción de ella en su mente. Tanya se sentía abrumada por las sensaciones, algo jamás experimentado pero a la vez placentero. Algo desconocido pero a la vez hipnotízante. No se sintió así cuando estaba con Jared… había algo más que multiplicaba las sensaciones y lograba hacerla perder la cabeza y no concentrarse en nada más que lo que la hacía sentir bien.

La intensidad del beso logro hacerla reaccionar de varias formas; su mente estaba siendo nublada cada vez más por estas sensaciones embelesadoras alejando cada pensamiento lógico, su cuerpo reaccionaba a sus manos haciéndola estremecer, y sus piernas sintiéndose ligeramente débiles. Pero había un punto en específico que reacciono aun mas, en su vientre bajo cosquilleaba y entre sus piernas empezó a palpitar y empezar a humedecerse.

Emmet por su parte apenas podía sostenerse de su autocontrol, quería tomarla en ese preciso instante, hacerla suya, hacer que olvidara todo menos su nombre. Pero no quería apresurarse, la quería explorar, saborear. Hacerla sentir bien tanto como él se sentiría bien dentro de poco. Sus manos picaban por la ansia de querer explorar el cuerpo de Tanya, pero se contuvo a regañadientes.

“Aun no… aun no”

Se repetía a si mismo ir a un ritmo lento. Sintió como las manos de Tanya dejaban de ser puños y se enredaban en su cabello rubio desordenándolo. Soltó un gruñido bajo lleno de aprobación y deseo ante el jalón de cabello que le dio ella. Sus dientes rozaron de nuevo el labio inferior de ella y sintió otro jalón a su cabello, quería avanzar a otro nivel, pero quería saber si ella también quería seguir avanzando o dar marcha atrás. Cualquier decisión que ella tomara, la iba a respetar. Pero deseaba que ella quisiera seguir con esto ya que veía muy difícil querer parar a este punto.

Emmet decidió morder suave pero seductoramente el labio inferior de ella y un débil pero audible jadeo sale de ella, una oleada adictiva de deseo lo recorre a él.

“Joder… suena mejor que en mis sueños, quiero escuchar aun más”

Él decide mordisquear y succionar su labio inferior de una manera nueva y ágil, logrando embelesarla aun más. Pero ella siente como las sensaciones que sentía se intensificaban aun más. Sabía que se estaba volviendo aun más sensible y decidió dejarlo así, no quería pensar en nada más que en lo que sentía. Sus dedos dieron vuelta en algunos mechones del cabello de Emmet y así logro dar otro jalón a este cuando Emmet mordió su labio con más fuerza. El calor en su cuerpo seguía subiendo aun mas, sentía que podía estar en verano por el nivel de calor que sentía en ese momento.

Emmet decidió ir explorando más zonas con sus labios. Dejo los labios enrojecidos, algo hincados y húmedos de Tanya, y decidió trazar un camino de besos por la mandíbula hasta el cuello de Tanya. Ella por reflejo y querer sentir aun más el placer que le hacía sentir, echo la cabeza hacia atrás para darle más acceso a su cuello. Ese asalto a su cuello logro hacerla emitir un gemido bajo jaloneando de nuevo suavemente el cabello de él.

Emmet estaba cerca de perder su autocontrol, sus labios exploraban cada parte de su cuello, a los lados, el centro no importa qué lugar él exploraba sus labios dejaban besos húmedos en cada uno de estos lugares que exploraba.

El tiempo parecía detenerse para ellos, solo existían ellos en medio de su burbuja de placer reprimido desde hace meses. Emmet disfrutaba guardar en su memoria como sus labios exploraban el cuello de Tanya, y ella también disfrutaba como la hacía sentir. Emmet envió una de sus manos en la parte trasera de la cabeza de Tanya cuando ella envió su cabeza hacia atrás para darle más acceso a su cuello. Ella apoyo su cabeza en la mano de él, y Emmet aprovecho esto para chupar el cuello de Tanya, logrando dejarle una marca rojiza y semi circular en su cuello. Tanya abrió los ojos observando como el techo de la habitación de Emmet ahora se veía cada vez más oscuro, la tormenta seguía azotando el lugar. La lluvia no parecía parar, y seguiría por el ahora anochecer. La única luz que estaba acompañándolos era el de una lámpara en una de las esquinas de la habitación.

Ella ya no podía pensar en nada más que no sean los labios de Emmet en su cuello dejando marcas y haciéndola sentir más que bien, el sentimiento y sensación era adictivas. Soltó un jadeo bajo de placer cuando los labios de Emmet bajaron más allá de su cuello, cerró los ojos de nuevo dejándose llevar por el momento. Su cabeza se recostó aun mas contra la mano de Emmet que le pedía en silencio que se inclinar un poco más hacia atrás. Ella termino con la espalda algo arqueada recostando su cabeza en la mano de Emmet, su cabello suelto ahora en el aire.

Emmet quedo encantado con la vista frente a él, quería plasmarla en una fotografía, pintura y cualquier otra cosa que pudiera guardar ese momento entre ellos. Sus labios ahora besando la clavícula expuesta de Tanya, dando uno que otro ligero mordisco y chupetón dejando mas marcas en ella.

El momento ahora, era caliente e intimo, Tanya incluso había olvidado por que estaba en la habitación de Emmet, estaba olvidando lo que había pasado ese día. Solo podía concentrarse en el sonido de la lluvia y los labios de Emmet bajando aun mas, dejando su clavícula y besar su pecho por el escote que le permitía la ropa. Tanya abrió un poco su boca y soltaba uno gemido audible. Su pecho subía y baja con rapidez por las respiraciones agitadas y pesadas que causaban los labios de Emmet en la parte superior de este. Las manos de Emmet, en su cintura y cabello se apretaron de más, un agarre fuerte pero sin hacerle daño, y ese toque posesivo que logro encender una llama en ella.

Emmet se sentía en el borde, sus pantalones lo apretaban de una forma dolorosa. Verla a su merced y recibiendo lo que le daba estaba haciendo lo hacía perder la lucha con su autocontrol, aun que sabía bien que era una lucha perdida desde el momento en que la beso. Emmet decidió ir a terreno un poco mas…intimo, una de sus manos se deslizo desde donde estaba y tomo un camino lento y posesivo hasta las nalgas de ella y la apretó con algo de fuerza, como si su cordura dependiera de ello. Tanya soltó otro gemido ante el toque en esa parte de su cuerpo, entre su piernas palpitaba dolorosamente y la humedad aumentaba con cada acción de él. Ella se enderezo un poco y busco la mirada de Emmet.

Al hacer contacto visual, Emmet se enderezo un poco para quedar a la misma altura que ella, sus rostros a solo centímetros de distancia, ambos con la respiración agitada. Un fuego peligroso ardía dentro de él, consumiendo los restos de su moderación, en vio su otra mano a la zona nueva del cuerpo de Tanya y apretó de nuevo sus manos en las nalgas de ella, un toque tentador en la cual ella cayo, ya que también tenía un fuego ardiente en su interior, que incluso podría llegar a quemarla si no lo trataba. Noto como en la mirada de Emmet se notaba una fiereza y una batalla interna entre él y su mínimo autocontrol.

—Tanya… -Murmuro Emmet su nombre como un pedido o advertencia, como si tuviera algo que pensar con cuidado y atenta a las consecuencias

Ella ahora fue la movió una de sus manos al rostro de Emmet, alterno su vista entre los ojos que la miraban con devoción y deseo, y los labios que tanto la estaban volviendo loca. Ella ya no quería detenerse, no podía hacerlo, quería seguir, saber que más puede hacerla sentir. Quería perderse en este nuevo placer que había descubierto. No podía reconocerse de nuevo, ella no era así. Tenía límites que poner, pero eso no era importante ahora, no le importaba si estaba haciendo algo malo o bueno. Quería atender la tortura dolorosa entre sus piernas. Y lo iba hacer

—Emmet… -susurro ella en una suplica

Ese fue el punto de quiebre de Emmet, sin esperar otra señal de parte de ella. Sus manos se deslizaron a sus mulsos y la alzaron sin mucho esfuerzo, ella en un reflejo rápido envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Emmet. Sus cuerpos ahora quedaron aun más juntos que antes, no había distancia entre ellos, solo la estorbosa ropa que los hacía sentir que estaban en una sauna por el intenso calor. Tanya fue quien decidió iniciar un tercer beso entre ellos, ahora copiando los movimientos anteriores que logro aprender rápidamente de Emmet, mordió y chupo el labio inferior de él. Logrando que Emmet emitiera un gemido grave ante el placer que lo estaba volviendo loco, dio un apretón a los muslos de Tanya y con agilidad, sin separarse del beso, empezó a caminar hacia su cama.

El beso fue más rápido, desenfrenado, lleno de una necesidad ardiente y tortuosa. Emmet llego a la cama pero no la recostó en este… aun. Él se sentó en el borde de la cama y dejo que Tanya se sentara en su regazo, ella se acomodo a horcajadas y siguió su atención en el beso. Emmet apenas podía pensar en su autocontrol y en no ser rudo. Pero los pensamientos anteriores de sus acciones; la primera vez que la vio desnuda, la primera vez que se masturbo pensando en ella, las veces que la besaba mientras ella dormía. Tenerla ahora en su regazo fue el mismo paraíso encima de él. Él deslizo una de sus manos a la cadera de Tanya y la acerco lo que más que pudo y la reacción que obtuvo de ella logro alterarlo aun más.

Cuando Emmet la acerco aun más, ella sintió una dureza contra uno de sus muslos. Sabía que era, y de alguna forma que ella no comprendía, lo necesitaba. Gracias a esa cercanía la intensidad en los pálpitos y humedad entre sus piernas fue mayor, a un nivel que jamás pensó que podía llegar.

Tanya logro sentir, gracias a su cuerpo sensible, como la otra mano de Emmet fue al borde de su chaqueta y empezó a tirar de ella suavemente, ella le ayudo dejando de rodear su cuello con sus brazos y los extendió hacia atrás. Emmet entonces le quito la chaqueta de una forma un poco desesperada, no quería parecerlo, pero estaba a nada de romper su autocontrol si es que ya no tenía. Sus manos no se quedaron quietas, envió sus dos manos al frente de la camisa de ella y con una agilidad experimentada empezó a desabotonar los botones de la camisa, exponiendo que ocultaba.

Ella sintió como él rompió el beso pero rápidamente empezó a atacar de nuevo su cuello, ella mantenía los ojos cerrados dejando que lo que tenga que fluir, fluyera. Emmet junto con sus labios y dientes lograron encontrar un punto en especial en su cuello, uno más sensible que el resto de su piel en el cuello. Ella inevitablemente soltó más gemidos, no tan bajos, ante las sensaciones de placer y el ligero temblor en su cuerpo que le provocaba el asalto de Emmet en ese punto en específico en su cuello.

Él termino de desabrochar los botones de la camisa de ella, y de nuevo la tiro hacia atrás para sacarla por sus brazos y lanzarla a algún lado de la habitación. Se alejo un poco del cuello de Tanya para observar su torso descubierto. Él sabía que el cuerpo de Tanya era curvilíneo, pero verla en esa posición lograba hacerla más curvilínea. Sus ojos se deleitaron por el sujetador tipo corsé de ella. De un color negro de elegancia y el diseño con algo de encaje que lo hacía seductor.

—Maldita sea… ¿Intentas que mi corazón se detenga? –él miro el rostro de ella y sintió su autocontrol romperse al ver… un sonrojo profundo en ella

Tanya estaba sonrojada, sus mejillas estaban más que calientes ¿Era vergüenza? Debía serlo ¿Era calor? Tenía hasta de sobra ¿Era deseo? Claro que sí. Pero ella no dijo nada a las palabras de Emmet. Solo dejo que viera su cuerpo con el sujetador puesto. Pero la humedad molesta entre sus piernas empezó a humedecer sus bragas.

Emmet apretó los dientes y ataco los labios de ella nuevamente, un beso feroz y lleno de deseo. Ella también respondió al beso, su lengua en una danza carnal e intensa contra la de él, sutiles gemidos de parte de los dos resonaban contra la boca de cada uno. Emmet al tratar de recuperar su autocontrol, quiso explorar el cuerpo de Tanya. Sus manos fueron a sus costados, el toque gentil, suave pero a la vez lleno de deseo y contención.

“Suave… su piel es tan jodida suave como la seda”

Pensó Emmet mientras sus manos exploraban con lentitud el cuerpo de Tanya, sus manos en su espalda baja, en sus costados, su cintura, su abdomen, su vientre bajo donde cosquillea. Para él, el cuerpo de Tanya era un territorio inexplorado, y ahora sus manos eran las herramientas de un geógrafo apasionado. Sus manos fueron más atrevidas y como si tuvieran mente propia, exploraran las curvas de ella por encima del sujetador.

En el momento en que las manos de Emmet empezaron a explorar su pecho encima del sujetador ella se estremeció por completo logrando hacerla perder la danza de su lengua contra la de él, declarándola como una perdedora. Ella gimió contra la boca de Emmet y este dio un ligero apretón con sus manos en sus curvas, logrando tener más reacciones de parte de ella. Esto logro que un escalofrió placentero recorriera el cuerpo de él, y en ella nuevas olas de placer de mayor intensidad la azotaran.

—Emmet –gimió ella. Ese fue el punto sin retorno de él

En un movimiento rápido la acostó contra el colchón, logrando que ella quedara debajo de él a su merced. Sus ojos estaban algo dilatados por el placer que ya no podía contener, la necesitaba. Él envió las manos a su camisa y de un jalón logro sacarla de su cuerpo. Dejando su torso a la vista de ella, claro que fue bien recibido de parte de Tanya, sus ojos contemplaron los pectorales y abdominales algo marcados de Emmet, dándole ese aspecto apuesto y esbelto. Los músculos eran lo suficientemente visibles pero sin llegar a ser demasiado exagerados. Y por supuesto la cicatriz de aquella vez que puso si vida en riesgo por detener al Sheriff, pero ella solo podía enfocarse en otros lados de su cuerpo.

Emmet gimió de nuevo ver como Tanya lo miraba sin descaro alguno. Él tomo aire y luego se inclino hacia ella un poco, sus manos yendo al borde del pantalón de ella, sus manos desabrocharon el botón y bajaron el cierre con rapidez, y saco volando los pantalones de tela a un lado de la habitación. Y su mente casi tenía un colapso. Parecía ser una braga de talle alto, iba a conjunto con el sujetador. Logrando moldear aun más sus curvas. Mientras él apreciaba el cuerpo de Tanya en ropa interior, ella observaba un lugar en especial de Emmet, estaba entre sus pantalones, se notaba el bulto en estos, pero el tamaño era algo… abrumador.

Emmet trago duro y se inclino hacia el cuerpo de Tanya aun mas, sus labios empezaron a besar su abdomen, justo donde estaba expuesto para él. Los besos eran toques electrizantes para Tanya, era más sensible en ese lugar, y Emmet aprovecho esto. Él ubico sus manos en la cadera de Tanya y las deslizo a las piernas de ella. Y lentamente las separo mientras que sus besos bajaban y lamian un poco la tela de las bragas. Tanya sintió su respiración más alterada al ver como su cuerpo respondía a las órdenes silenciosas de él. No podía manejar su cuerpo, era ajeno ahora. Solo podía reaccionar a los toques y besos de Emmet; temblaba, se estremecía y arqueaba un poco.

Emmet dejo de lamer la braga de Tanya y creó un camino de besos húmedos por la pierna derecha de ella, hasta que su vista se fijo en la evidente humedad en la braga de ella, su agarre en los muslos de ella se apretó un poco y miro hacia ella.

—Tanya… -Su nombre era un susurro cargado de anhelo, sus ojos oscuros buscando la confirmación en los de ella-. Necesito oírlo de tus labios… que este deseo es mutuo, que no habrá vuelta atrás, que me quieres tanto como yo te quiero ahora mismo, sintiéndote así.

Tanya observaba como Emmet podría morirse si ella decía que no, pero no quería decirlo, no quería negarse al placer que sentía y que quería sentir aun mas. No era ella, no estaba cuerda, su mente estaba nublada por el placer y la necesidad

—Hazlo. Por favor – Susurró ella con la voz apenas audible, sus ojos fijos en él, implorando la continuación del contacto.

Él no necesito de más permisos, enterró su rostro entre las piernas de ella, y su lengua hizo contacto contra la humedad de la braga y por consiguiente contra su sexo. Ella tiro la cabeza hacia atrás y arqueo su espalda un poco, soltó un gemido ahogado y sus manos tomaron las sabanas con fuerza.

Emmet subió las piernas de ella en sus hombros y los aferro a ellos con sus manos para que no se moviera mucho. Su lengua jugaba contra la braga húmeda de ella, quería provocarla, saber hasta dónde podía llegar ella. Incluso podría hacerla rogar o suplicar por más. Quería hacerlo. Pero estaba seguro que no podría soportarlo, el pantalón le molestaba mucho. Quería liberarse de estos rápidamente, pero antes quería probarla a ella.

Tanya empezó a temblar consecutivamente, cada roce la hacía sentir una oleada de placer abrumador.

— Recuerda que diste permiso… y ahora vas a desear no haberlo hecho – murmuró él con una sonrisa depredadora, sus manos expertas tomaron la tela de sus bragas, rasgándola sin miramientos, como reclamando lo que ya era suyo. Algo que logro que ella lo mirara algo sorprendida pero más que nada completamente excitada

—Emmet –ella hablo con su voz entrecortada por las respiraciones desiguales

—Joder, te compraré un armario entero después -dijo con la voz cargada de deseo y un atisbo de remordimiento-. Lo único que quiero es sentirte, tenerte… todas las putas bragas del mundo no se comparan con esto.

Engancho sus manos de nuevo en los muslos de ella, luego él arrastro su lengua por la entrada húmeda de ella hasta su clítoris. Un placer dominante le recorre el cuerpo a Tanya y soltó un grito que resonó por la habitación.

—Tu sabor es delicioso –le dice contra su humedad y siguió su trabajo en esa área necesitada

Tanya envió una de sus manos al cabello de Emmet y lo apretó con fuerza sintiendo que podía desfallecer de placer. Emmet juega con su punto sensible sintiéndose más animado por los sonidos de placer que escapaban de los labios de ella pero luego alejaba su lengua. La provocaba, le daba placer y luego se lo negaba. La veía arquear su espalda y soltar sonidos más audibles e incluso fuertes por el placer que le daba, después venían sus quejas bajas con maldiciones e insultos cuando alejaba su lengua. Lentamente la rozo con sus dientes logrando que ella haga un puño en su cabello.

Tanya no podía pensar en nada ahora mismo, se veía incluso incapaz de mover sus piernas, estas solo temblaban y se estiraban un poco, el agarre de Emmet la mantenía inmóvil. Ella no puede hacer nada más que gemir y disfrutar del placer que sentía por las lamidas rápidas o perezosas de él. Pero luego todo uso de razón de desvanece de ella cuando siente como algo de desliza por su entrada húmeda y luego se adentra lentamente dentro de ella con lentitud. Todos los nervios de su cuerpo se alteran ante la invasión, su mano en la sabana se aprieta demasiado cuando el placer y la nueva sensación se unen para dejarla sin aliento. Emmet emitió un gruñido cuando sintió como ella reacciona a su dedo, debía prepararla para lo que venía después. Arqueaba su dedo lentamente y la acariciaba, logrando tener más reacciones de ella que lo volvían loco.

El pasó de unos minutos logro que ella terminara de acostumbrarse a la invasión dentro de ella, pero tuvo que empezar a acostumbrarse de nuevo cuando un segundo dedo se unió al primero. Sus piernas se apretaron un poco contra la cabeza de Emmet, sentía como la estiraban y se mecían a un ritmo lento y tortuoso. Ella sentía que estaba perdiendo la cabeza, la sensación de la lengua de Emmet y sus dedos le hacían imposible pensar en algo que no fuera él.

Él sabía que era hora de mostrarle que era capaz de hacerla sentir, a que niveles de placer podía llevarla. Empezó a sincronizar sus lamidas con los movimientos de sus dedos, logrando más sonidos primarios de parte de ella. Podía jurar que ella podía ver chispas en el aire, sintió su vientre empezar a cargarse de una corriente eléctrica y como su cuerpo se empezaba a tensar, su agarre en el cabello de Emmet se intensifico.

“Rayos… o la hago venir, o me arranca cabello”

Sus dedos acariciaron partes sensibles que empujaban a Tanya al borde de su placer, la hacían sentirse en una marea de placer, donde quiera que tocara el placer la controlaba.

—E-Emmet –gimoteo ella y él supo que debía seguir

Intercambio los lugares de su lengua y dedos. Ahora su lengua estaba dentro de ella acariciándola más rápido y sus dedos jugando y provocando su lugar hinchado y necesitado con una rapidez exacta en ese punto. Eso fue lo que necesito ella para romperse en ese instante.

Ella soltó un grito lleno de placer mientras su cuerpo se tensaba por completo y a la vez perdía fuerza. Movimientos involuntarios sacudían su cuerpo como los temblores. Sintió como se descargaba de placer y su vientre cosquilleaba aun más. Apretó su puño en el cabello de Emmet quien seguía prolongando su orgasmo con sus dedos y lengua. Ella intentaba respirar pero no consiguió hacerlo, el placer le había prohibido todo, menos sentir como su cuerpo se entregaba a esta nueva sensación y placer jamás antes explorado y llegado hasta ahora.

Emmet alejo su rostro y manos de ella, quería observarla hecha un desastre, un desastre que él causo. Lamio sus labios aun sintiendo el sabor de ella en estos, sin pensarlo mucho sus manos finalmente fueron a su pantalón y empezó a desabrocharlos y bajarlos con rapidez y desesperación. Ya no existía autocontrol para él, y no quería recuperarlo.

Tanya se sentía perdida, su mente seguía nublada, su visión estaba algo alterada. Podía sentir cada parte de cuerpo tensarse y estremecerse, ya no lo reconocía, no podía controlarlo. Ese lugar entre sus piernas seguía palpitando por más, quería más, necesitaba más. Ella miro a Emmet, lo vio que bajaba su bóxer y trago duro cuando lo vio.

“¿Q-Que? ¿Largo y… grueso?”

Ella alternaba su vista entra su miembro y el rostro lleno de orgullo de Emmet. Él se inclino hasta quedar su cuerpo presionado con el de ella, sus manos fueron al sujetador de ella y tiro lentamente de los tirantes

—Ya me viste desnudo, ahora es mi turno ¿No? –sonrió malicioso

Una de sus manos fue a su espalda y la alzo un poco, delicado y gentil, su otra mano acaricio su espalda algo expuesta y se acerco al broche del sujetador. Con un simple y rápido movimiento lo desabrocho. Con una velocidad moderada la libero del sujetador dejándola expuesta a él. Tanya miro como las pupilas de Emmet se dilataron aun más al verla.

—Dios… eres perfecta –comento con voz sensual y baja

La recostó de nuevo en la cama jalando una almohada para que ella estuviera en una posición más cómoda, sus manos se deslizaron hacia las piernas de ella y las acomodo ahora los lados de él. Emmet quedo en la posición perfecta entre sus piernas y miro el rostro de Tanya, pero solo vio deseo en ella. Dejo de dudar, junto sus caderas con las de ella y lentamente su miembro se froto contra el sexo de ella. Tanya tiro su cabeza hacia atrás ante el contacto placentero y nuevo, era una sensación nueva pero sabía que iba a acostumbrarse, cerró los ojos mientras sus manos apretaban las sabanas, pero abrió los ojos de golpe soltando casi un grito ahogado de placer cuando sintió algo húmedo atrapar uno de sus senos.

Emmet había aprovechado a seguir explorando el cuerpo de Tanya con su boca, que fue directo a uno de los senos de ella, el otro lo tomo con su mano mientras seguía creando esa fricción entre sus zonas intimas. Ella soltó las sabanas y mando sus manos a los hombros de Emmet, los apretaba e incluso sus uñas llegaron a clavarse un poco en estos, lo que encendió aun mas a Emmet y empezó a chupar su seno creando pequeñas provocaciones con su lengua y la fricción fue en aumento.

Tanya sentía que podía tocar las estrellas por las estimulaciones, pero quería mas, ansiaba más. Ella movió sutilmente sus caderas y ese fue el mensaje para Emmet. Dejo de crear la fricción, dejo de prestarle atención al pecho de ella y mientras la miraba a los ojos, con ayuda de su mano alineo su miembro contra la entrada de ella. Hizo una leve presión mientras observaba fijamente las expresiones de sorpresa y placer de Tanya.

“Mierda”

Emmet tuvo que morderse la lengua para no entrar de golpe. Primero entro unos pocos centímetros y luego salía, repetía esta secuencia de movimientos para que Tanya se acostumbrara a él. Ella ahogo un gemido al sentir como la estiraba, el placer y la desesperación se mezclaron. Una de sus piernas temblorosas envuelve la cadera de Emmet y hace un poco de presión para empujarlo y fuera más allá.

Emmet soltó un gemido, ubico sus manos a los lados de la cabeza de Tanya evitando atrapar su cabello en el momento, y luego de tomar un poco de aire, la toma por completo con una fuerte embestida. Tanya gimió alto. La invasión le provoco un poco de dolor pero en su mayoría placer haciéndola cerrar los ojos y enviar su cabeza hacia atrás contra la almohada, sus manos aruñaron los hombros de él.

“Joder… Es el puto cielo… “

El dolor desapareció cuando él empezó a moverse, embistiéndola una y otra vez, tomando un ritmo veloz, los labios de él fueron al cuello de ella, empezó a chupar y morder su cuello para dejar aun mas marcas en ella. Sus gemidos lo volvían loco, eran altos, seguramente alguien podría escucharlos pero la fuerte tormenta lograba cubrir sus gemidos y no era una importancia en ese momento, solo quería hacer suya a Tanya y hacerla sentir bien.

Con el paso de los segundos las embestidas de Emmet fueron aumentando de intensidad tomando un ritmo salvaje. Tanya podía sentir que tocaba más allá de las estrellas que más bien rozaba la galaxia, sus uñas marcaban la espalda de Emmet. Ella no podía pensar nada por al placer tan enloquecedor que recorría su cuerpo con cada embestida de él. La habitación se lleno de los sonidos de ellos, de sus cuerpos desesperados y el golpeteo de la cabecera de la cama golpear con la pared con cada movimiento de él. Una de las manos de él va a uno de los senos de ella y con dos dedos suyos aumenta el placer de ella mientras jugueteaba con el pezón de ella.

Tanya quería mas, sus piernas temblorosas y algo débiles lograron rodear la cadera de Emmet. Él tomo una de las manos de Tanya que marcaba su espalda, entrelazo sus dedos y la inmovilizo contra el colchón. Ambos disfrutando del momento, de la pasión, del placer. Tanya siente de nuevo como en su vientre bajo se crea un nudo de placer. El calor es insoportable, ambos con una capa de sudor rodeando su cuerpo, algunos mechones de cabello pegados en sus frentes. Emmet deja el cuello de Tanya para atacar sus labios en un beso hambriento, lleno de lujuria y deseo. En un punto ella no pudo resistirlo y mordió con fuerza el labio inferior de Emmet haciéndole una herida en este, la sangre se mezclo en medio del beso, donde el sabor metálico solo aumento el éxtasis en el momento. La mente de Tanya sufrió un colapso ante esto y casi perdía la razón, el placer era tan abrumador que culpo a esto.

Él embistiéndola a un nivel salvaje y enloquecedor, gimiendo contra su boca mientras la besaba duramente, apretando su mano contra la de ella inmovilizándolo contra el colchón, su otra mano acariciando y apretando su seno. Tanya gimiendo sin poder evitarlo contra la boca de él, su mano inmovilizada y entrelazada con la de él, su otra mano haciendo más marcas de rasguños en la espalda de él, sus piernas apretándose cada vez más con la cadera de Emmet y arqueando su cuerpo lista para liberarse de tan inmenso placer.

—Em… Emmet –Gimió alto ella contra la boca de él cuando el placer llego a ella de nuevo, azotándola con oleadas de placer sacudiendo todo su cuerpo una y otra vez, lo único que puede hacer es aferrarse al cuerpo de Emmet ante la sensación que la hizo volverse loca de placer.

Cuando Tanya se calmo un poco y trato de recuperar su respiración, Emmet se detiene por completo, aleja su rostro de ella. La mano de Emmet que acariciaba su seno ahora estaba en una de las piernas de ella, la quito de su cadera y la envió a su hombro, quedando que la rodilla de Tanya quedara en su pecho. Y después de acomodarse, la embiste de una forma descontrolada y profunda, ella gime de nuevo aun más sensible ante los nuevos movimientos de él. A Emmet la vasto solo con verla y escucharla una vez más para lograr alcanzar su liberación. Él gime y tira su cabeza hacia atrás. La embistió una, luego dos y tres veces para finalmente vibrar dentro de ella mientras suelta un gemido ronco y se libera dentro de ella.

Ambos respiraban agitados tratando de recuperar las fuerzas ante sus acciones pasadas. Emmet se endereza un poco para ver su rostro, su mano libre se acerca al rostro de ella y quita algunos mechones de su cabello pegados al rostro de ella por el sudor.

— ¿Te encuentras bien? –Pregunto aun con la voz ronca pero suave.

—Si –respondió ella totalmente agotada

Emmet entrecerró un poco sus ojos y beso con cariño la frente de Tanya, como la ha besado en anteriores ocasiones. Lentamente y con cuidado baja la pierna de ella de su hombro y sale de ella. Se recuesta al lado de ella y la rodea con uno de sus brazos para acercarla a su cuerpo. Con su otra mano toma una de las sabanas que no está hecha un desastre y tapa sus cuerpos. La lluvia seguía y no parecía parar.

Tanya recostó su cabeza contra el pecho de Emmet escuchando sus latidos ahora un poco más calmados, ella quería hablar, decir algo. Pero no podía, sentía su cuerpo y boca adormecida. Estaba agotada. Emmet envió su otra mano al desordenado y enredado cabello de ella para acariciarlo un poco. Tanya cerró sus ojos por la su visión borrosa y luego soltó bastante aire por su nariz, advirtiendo que estaba tan relajada que podía dormirse en cualquier momento.

Emmet apretó su abrazo en la cintura de Tanya y la apretó un poco mas contra él, deslizo sus labios por su frente hasta llegar a su oreja y susurro.

— ¿Tanya? –su voz fue baja para evitar despertarla si es que ya estaba dormida

— ¿Mmm? –respiro ella casi dormida

Hubo un pequeño silencio cuando ella respondió. Se relajo aun más por el calor y el casación. Antes de caer dormida escucho las últimas palabras de Emmet

—Te amo…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo