Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reencarnado en Demon Slayer (Con un sistema) - Capítulo 18

  1. Inicio
  2. Reencarnado en Demon Slayer (Con un sistema)
  3. Capítulo 18 - 18 Capítulo 18 Demonio pícaro Segunda parte
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

18: Capítulo 18: Demonio pícaro (Segunda parte) 18: Capítulo 18: Demonio pícaro (Segunda parte) Capitulo 18: Demonio pícaro (Segunda parte) De un lugar a otro me movilizaba sin descanso pese a tener activo el radar, pues habiendo pasado cuatro horas desde mi llega al bosque no había sido capaz de encontrarme con algún demonio en un radio recorrido de quinientos metros a la redonda.

Llegado el punto en que cualquier ruido producido por las ramas de los árboles influido por el propio viento llegase a alterar mis sentidos, poniéndome en guardia.

Dónde…dónde te escondes…

El sol estaba en su punto máximo, haciendo de aquella búsqueda un trabajo cada vez más pesado gracias al calor que empezaba a emitirse pese a estar cubierto por una gran gama de árboles.

Tal fue el estrés producido por el clima que termine deteniendo mi búsqueda de golpe.

El sudor que recorría mi cuerpo era excesivo, y la sed que me había sobrevenido me había hecho detenerme.

Algunos suspiros salieron de mí, a la par que golpeaba con fuerza uno de los troncos en muestra de lo frustrado que me encontraba.

[Señor, lo mejor sería dejar la búsqueda por ahora.

Su cuerpo no está en el estado óptimo para seguir.] Gruñí enojado al notar como las palabras del sistema eran ciertas.

Poco a poco mi visión se tornaba borrosa producto de la deshidratación que me había provocado.

¨Está bien…estoy bien.¨ Fue en ese momento cuando quise empezar a correr que casi terminé tropezando.

Por unos instantes mi visión se había nublado por completo.

No sabía porque me forzaba tanto, talvez era lo devastada que se había visto aquella pareja de amables ancianos, que me acogieron lo que me impulsaba a acabar con el responsable de su miseria, pero había sido en ese momento cuando tuve que aceptar que no estaba en las condiciones para seguir.

¨Carajo…¨ Aquella falta de fuerza me había sentir que les había fallado.

Takashi y Himari, esos eran los nombres de la pareja.

.

.

.

.

Perspectiva de Yamada Takashi.

Habían pasado unas cuantas horas desde que el joven que se nos había presentado el día de ayer había terminado retirándose de nuestro hogar.

Ojalá este bien…

Fue el pensamiento que hasta este momento sigue rondando mi mente.

La idea de que alguien tan joven tuviese que irse antes que yo me carcomía por dentro, un sentimiento que se asemejaba tanto al día en que perdí al mayor de mis hijos junto a su esposa e hija.

Al pasar aquel escenario nuevamente por mi mente me hacía apretar con fuerza el mango de la escoba que estaba utilizando para limpiar el restaurante.

Fue en ese preciso instante que los sonidos de pisadas terminaron llegando a mis oídos.

Al pensar que se trataban de clientes forcé a aquellos recuerdos a desvanecerse, con el fin de recibir a las personas con la mejor actitud posible, a lo cual implementado una actitud mucho más tranquila volví mi atención a los que se habían parado atrás mío.

Grata había sido mi sorpresa al reconocer la silueta de una mujer que rivalizaba edades conmigo.

¨Hermana…¨ La silueta de mi hermana menor estaba parada frente a mí, a la par de algunos amigos de mis épocas de juventud.

¨Me llego tu carta, vine lo antes posible…¨ Aquella pequeña explicación dada ante la razón de su visita no había sido ninguna novedad, ciertamente yo le había enviado una carta notificándole mi perdida, sin embargo, fue en ese preciso momento cuando de forma inexplicable empezaron a caer lágrimas de mis ojos.

Hasta ese momento había recordado con dolor y enojo el día en que me entere de la muerte de mi hijo y su familia, sin embargo, ni en aquel momento, ni hasta este momento había derramado una sola lágrima, pues no había sido hasta este encuentro cuando mi hermana había llegado que termine derrumbándome frente a ella.

Me acerqué lentamente a ella, a lo cual fui rápidamente recibido por un abrazo de su parte.

¨Lamento mucho lo que sucedió…él era mi sobrino…¨ De igual modo acepte su abrazo, mientras pequeños sollozos salían de mí.

.

.

.

.

Perspectiva de Kanae Kocho.

Había pasado poco tiempo desde nuestra llegada al pueblo junto a las personas que habíamos estado acompañando, encontrándome junto a mi hermana disfrutando de un rico almuerzo.

¨!Esto está exquisito¡¨ Fue mi primer comentario al sentir de mi paladar con el primer bocado.

Frente a mí se encuentra mi hermana Shinobu, su mirada muestra su habitual estado de seriedad, cosa que siempre me recuerda la situación en la que nos encontramos.

Estando involucrados en la investigación de las decenas de desapariciones reportadas en el poblado, el sabor de la comida se torna un tanto amargo.

¨Por lo que sabemos, esta más que confirmado que las desapariciones están asociadas a la presencia de un demonio que se hace pasar por un espíritu…¨ De entre manos llevaba una pequeña libreta en la cual anotaba las cosas que habíamos llegado a oír de la amable señora que acompañamos.

¨Es cierto…pero deberías haber sido más amable, la pobre acaba de perder a alguien de su familia, no estuvo bien ser tan dura.¨ La expresión de aburrimiento que recibo en respuesta a mis reprimendas es algo con lo que he llegado a acostumbrarme, sin embargo, sigue siendo uno de los principales motivos por los que no dejo de sermonear a mi joven hermanita en lo que crea necesario.

¨Si no hubiera sido dura no hubieras podido recopilar toda la información que poseemos, hay veces en las que hay que debemos hacer sacrificios.¨ Por unos instantes mire con el ceño fruncido a mi hermana, pero pasado ese momento suspire en derrota.

¨Tal vez tengas algo de razón.¨ Al momento en que había aceptado haber estado equivocada, una sonrisa de victoria casi imperceptible había adornado el rostro de mi hermanita.

Fue en ese momento que con mis manos hice un pequeño cuadrado, asemejando esto a una de las cámaras que habíamos visto a la venta.

¨Oooh…que bonita te vez sonriendo, déjame grabarlo en mi memoria, y mira solo por esta vez lo dejare pasar, pero que no se vuelva a repetir.¨ Los brazos de Shinobu se habían cruzado, a la vez que volvía a su particular expresión.

¨En verdad eres imposible…¨ .

.

.

.

Perspectiva de Kamado Alex.

Era ya muy tarde cuando me encontraba regresando al territorio perteneciente a los pobladores.

Tras haber hecho una pequeña pausa para ir a comer, me había encaminado en la misión de encontrar al demonio responsable de las desapariciones sin éxito alguno, casi como si realmente aquellas perdidas de todas esas familias fueran obra de un espíritu.

Tonterías…

Fue mi rápida negación a aquella posibilidad la que mantuvo mi determinación por encontrar al sinvergüenza, hasta este momento.

Me encontraba parado sobre uno de los árboles que rodeaban un pequeño espacio existente entre las decenas de árboles que rodeaban el lugar formando un bosque.

La luz de la luna ayudaba a distinguir gran parte del entorno, ayudándome a visualizar con mayor facilidad el lugar en el que me encontraba.

Se que estas en este lugar, pero dónde exactamente…

Me había perdido en mis divagaciones, con la mirada inerte en la nada; Para cuando estuve por sentarme sobre la rama del árbol, una alarma que conocía perfectamente empezó a emitir un sonido de alerta.

[¡Peligro…Peligro…Peligro!] De un segundo al otro me había percatado de la presencia de un ente enemigo, uno que mostraba ser superior a mí.

Instintivamente había pegado un salto de la rama en la que estaba, terminando cayendo sobre el medio del espacio carente de árboles.

Mi mirada se había dirigido instantáneamente al lugar en el cual antes estaba tranquilamente reposando, notando con sorpresa como ahora se encontraba completamente destruido, al igual que decenas de pensamientos empezaban a pasar por mi mente.

¿Cómo fue capaz de atacarme por sorpresa…?

¿Es acaso capaz de hacer ataques a larga distancia…?

Había sido por tan solo un instante, pero estaba seguro, aquello que me había atacado había aparecido en el rango del radar, estando tan solo a dos metros de distancia, sumado a eso, la presencia había sido lo suficientemente fuerte como para representar una amenaza que el propio sistema vio necesaria dar la señal de alerta.

Aquello que había vivido hace instantes era algo que parecía real, siendo la primera vez que algo había sido capaz de llegar a mí sin yo notarlo.

Sorprendentemente la presencia se había desvanecido en el momento en que el ataque se había llevado a cabo, haciendome dirigir mi mirada por todos los alrededores de manera desesperada.

Fue en ese preciso instante que una risa termino escuchándose de entre las ramas de los árboles, llegándose a asomar una silueta humanoide de entre las ramas; En cuando lo vi no lo pensé dos veces, estando tan cercano a mí me había dirigido a toda velocidad a su encuentro con katana en mano acompañado del uso de Swift.

Grande fue mi sorpresa al notar que había sido capaz de decapitarlo, sin embargo, en el momento en que me digne a volver la mirada atrás, aquello que había aparecido solo se trataba de una estatua de madera.

En el momento en que lo note ya era demasiado tarde, la señal de alerta se había vuelto a oír, mostrándose en el radar que la presencia estaba justo frente a mí.

Pese a haber hecho uso de la misma habilidad empleada para llegar a la rama en donde yacía la estatua, el ataque que había realizado en un principio termino impactando en el extremo derecho de mi pecho.

Un arte de sangre demoniaca…

Fue mi tardía conclusión lo que me había llevado a la desventajosa situación en la que me encontraba, estando sobre otra de las ramas alejadas del lugar en donde se había realizado el segundo ataque, mire con seriedad los escombros que se habían levantado ante la técnica empleada por el demonio, notando lo mínimo que había sido mi herida.

¨En verdad eres rápido humano…dime, ¿Eres acaso un cazador de un rango alto…?¨ Mire con recelo el lugar de donde provenía la voz, notando con amargura como pese a saber por donde estaba, el radar no era capaz de detectarlo.

Qué significa esto…

¨Te noto sorprendido, atacaste uno de mis clones sin siquiera dudarlo, no prestaste atención a los detalles al igual que todos, eres en verdad descuidado.¨ Por segunda vez empezaba a salir de entre una de las ramas una silueta semejante a la humana, pero esta vez con una clara diferencia, viéndose como en lugar de una estatua hecha de madera, ahora se notaba una piel casi humana.

¨¿Es esa tu verdadera forma…?¨ Fue lo primero que fui capaz de decir en el momento en que se había materializado por completo.

¨O claro que no…no seria capaz de ir tan descuidadamente por la vida al igual que tú…no quisiera terminar muerto por alguna equivocación.¨ Chaquie la lengua en leve enojo, cosa que termine dejando de lado casi al instante, intentando centrar mi completa atención en el radar sabiendo que podría salir frente a mí en cualquier momento.

La mirada del demonio vacilo por un instante, volviendo su atención a la estatua que había decapitado.

¨¿No es hermoso..?

La naturaleza es capaz de transformarse en algo verdaderamente hermosos en las manos correctas…¨ En cuanto la estatua fue tocada por el demonio, rápidamente empezó a reconstruirse, tornándose su superficie de madera a una piel liza.

Mire con seriedad aquella muestra de poder, dándome cuenta de la mala posición en la que me encontraba.

Esto no es bueno…podría terminar muerto por una de esas estatuas en cualquier momento…

Fue ese momento en que había previsto el peligro cuando lo que temía se hizo realidad.

El sonido de las ramas rompiéndose me hizo retroceder, notando a la vez como abajo mío se había estado formando otro de esos clones hechos de madera.

Rápidamente saque de mi inventario una de las pociones de HP que tenía, notando lo escaso que se encontraba mi arsenal de batalla.

Precisamente eran diez pociones las que tenia de cada tipo, sin embargo, para curar la herida producida por el demonio había sido necesario el uso de cuatro, dejándome corto de formas de curarme en el futuro.

Carajo…cómo se supone que venza a un rival que ni puedo percibir…

Conforme habían pasado los segundos, decenas de siluetas empezaron a rodearme, todas asimilando apariencias parecidas una a la otra, sin embargo, manteniendo un rasgo distintivo que llegaba a hacerlos ver diferentes.

[Señor esto no luce bien, lo mejor será emplear una retirada.] Aquello sugerido era algo que había pasado por mi cabeza en el segundo en que había sido impactado por el ataque, pero había sido mi propia terquedad la que me termino posicionando en esta mala situación.

Estando ya alejado de todos los árboles cercanos, mire con el ceño fruncido lo que se asemejaba a un ejército.

Una gota de sudor paso por mi mejilla en cuanto me había dado con aquella sorpresa pese a haber pasado menos de cinco minutos del momento en que me había topado con el demonio.

Ciertamente la suerte no había estado de mi lado en ese momento, llevándome a una primera misión frente a un demonio que poseía una técnica de sangre tan problemática.

No había forma de que pudiera recibir ayuda de alguno de los aldeanos, y no había ningún cazador de demonio cercano a la zona como para recibir apoyo.

Todo esto había pasado por mi cabeza en un rápido reconteo de lo que estaba amenazando mi vida.

¨Mierda…¨ Frente a aquel desenlace de acontecimientos, lo más seguro era dirigirse al poblado, con la esperanza de que su técnica perdiera parte de su efectividad al estar alejado del bosque, sin embargo, claro estaba que la vida de las personas correría peligro de hacer.

Me había colocado entre la espada y la pared.

Fue en ese momento en el que la desesperación al ver mi muerte tan cercana estaba por apoderarse de mí, que el sonido del graznido de un cuervo me hizo elevar la mirada al cielo, encontrándome con mi cuervo guía.

Una pisca de esperanza se había elevado en mi corazón.

¨!Hey, cuervo, necesito algo de ayuda por aquí, por favor, consíguela¡¨ Mi grito pareció ser entendido por el animal, el cual se había alejado rápidamente del lugar en el que estaba, pero, siendo aun así, los muñecos de madera no habían dejado de acercarse a mí en todo este tiempo, dejándome poco espacio para poder movilizarme.

Mi respiración se había visto perjudicada por el miedo que había estado agobiando la paz de mi corazón, sin embargo, sumido en la misión de salir vivo de aquella situación, forcé la tranquilidad de mi cuerpo en el momento en que el demonio se había visto dispuesto a iniciar su ataque.

Respiración de concentración total…

De un momento al otro había hecho una rápida combinación de habilidades.

[Habilidad Swift: Activada.] [Habilidad Usuario de respiración: Activada.] [Habilidad Kendo: Activada.] Respiración del viento, primera postura: Torbellino de polvo.

El ataque había logrado acabar con cinco de los muñecos de madera, sin embargo, había tenido que hacer uso de la primera postura de la respiración del viento para defenderme de los repentinos ataques recibidos por mi retaguardia.

Fue en ese preciso instante en que se me había venido a la mente un fugaz pensamiento.

Si ninguno es el real…¿Dónde está el demonio…?

No me había dado suficiente tiempo como para seguir planteándome aquella incógnita, pues los ataques no habían cesado, siendo la falta de MP lo que más temía tener que atravesar en una batalla que involucrase demonios, pues aquello significaría mi final.

Respiración de viento, tercera postura: Árbol balanceándose en el aire de la montaña.

Afortunadamente los muñecos de madera habían demostrado ser bastante débiles; Aquello me había hecho ver una luz frente al túnel de problemas, sin embargo, la cantidad no se había visto perjudicada pese a la gran cantidad que aniquile.

Más tarde que pronto el tiempo se vio alargado en una lucha que no parecía tener fin; Afortunadamente no había sido impactado por ningún ataque, pero la realidad era que todo esto se había asemejado a la caza de un gato frente a un ratón.

Él solo juega conmigo…

Fue en ese momento que empecé a buscarlo deliberadamente entre las ramas de los árboles en el instante en que había vuelto a escuchar su malévola risa.

Grande fue mi sorpresa al notar una silueta sentada sobre la rama de los árboles, y pese a eso aún era incapaz de visualizarlo en el radar.

Mi atención viajo una última vez a la estratosférica cantidad de muñecos de madera, para acto seguido impulsarme con uno de los clones a las ramas inferiores, seguido de ello había hecho uso de Swift y Sigilo pese a haber estado siendo observado todo este tiempo, pues la esperanza de que aquello ayudaría no se había nublado por completo.

Respiración del viento, Octava postura: Primer corte vendaval El objetivo se veía tan cercano a mí que no había dudado en saltar en su ataque, sin embargo, aquel demonio fue capaz de esquivarlo en el segundo antes de ser decapitado, terminando por dañar todo lo que había estado detrás suyo.

Aquel vistazo de su forma había sido efímero, pero se habían remarcado bajo sus ojos tres líneas horizontales, y a la par de eso, en sus pupilas estaban inscritos los kanjis de cuarta menguante.

La revelación había sido un duro golpe en la esperanza que había mantenido.

El desconcierto que había sufrido al serme revelado el tipo de contrincante que me había tocado enfrentar en mi primera misión me había dejado sudando frío.

¨Grave error…¨ Su voz sonaba mucho más seria, sin embargo, aún había mantenido incrustado un toque de picardía.

En el instante de desconcierto aquel demonio se había aparecido una vez más frente a mí, su mirada ya no mostraba una sonrisa de oreja a oreja, sino que ahora se mostraba mucho más enardecido.

¨Mira lo que le has hecho a estos bellos árboles…¨ No lo dude, había empleado toda mi fuerza en colocar mi katana frente a mí en el momento en que percibí que se aproximaba un ataque, sin embargo, su velocidad me superaba por completo; No había pasado ni un segundo tras haber dicho aquellas palabras, cuando su puño había colisionado contra mi hombro.

Me abstuve de retorcerme de dolor, pues aquel ataque me había mandado a volar contra el otro extremo del espacio carente de árboles.

Mi katana había salido volando, pues mi brazo había dejado de responderme tras haber sufrido aquella colisión.

Aprete los dientes en agonía ante el dolor que sentía, cosa que se fue aliviando poco a poco al ver como automáticamente una de las pociones de HP había sido consumida.

Mi mirada se había visto envuelta en la gran cantidad de muñecos de madera que se había acumulado en el tiempo que había estado en las ramas de los árboles, a la par de ello mi katana no se encontraba por ninguna parte, sumiéndome en un momento de inquietud.

Conlas fuerzas que aún me quedaban me puse de pie lentamente, sosteniendo condolor mi hombro que aún lucia fracturado, fruncí el ceño al notar la siluetadel demonio viéndome desde el otro extremo del campo de batalla, sonriendo unavez más.

[Esto se le ha complicado más de la cuenta…] Mantuve la cabeza cacha, a la par que una pequeña sonrisa pasaba por la comisura de mi cabeza.

¨¿Tú crees…?¨ En el instante siguiente los muñecos de madera se habían abalanzado contra mí, fue en ese momento cuando cerré mis ojos en simple derrota.

Las memorias del pasado no tardaron se sobrecargar mis pensamientos, recordando amargamente lo dicho por el maestro Hideki poco antes de dar la prueba de selección final.

…

El tiempo había transcurrido, pero no había sido impactado por las decenas de muñecos de madera.

Fue en ese momento que decenas de cuerpos se escucharon al caer sobre el suelo, seguido de un graznido.

¨Respiración de la flor, Cuarta postura: Hanagoromo carmesí.¨ Aquellas suaves pero firmes palabras me hicieron abrir los ojos en el instante siguiente.

Frente a mí yacían posicionadas dos siluetas de aspecto femenino, mostrándose en primera instancia una clara diferencia de alturas entre sí.

Pese a tenerlas frente a mí, en mi mente empezaron a nacer decenas de incógnitas referentes a la razón por la que estaba frente a mí.

Mi mirada aún impregnada en el terror se había quedado perdida en aquellas figuras que habían aparecido para protegerme, a la vez que era capaz de volver a respirar.

¨No tienes porque preocuparte joven cazador, tu cuervo nos ha notificado de todo.¨ ¨Pero que tonto, aventurarse de una forma tan arriesgada pese a estar solo.

Pareciera que quisieras suicidarte.¨ .

.

.

.

Fin de Capítulo.

Esto es lo que sucede cuando estas llendo de mañana a tu colegio y de tarde a una academia preuniversitaria ;C Lamento tardar tanto y dar tan poco mi gente, pero el tiempo simplemente no ha estado a mi favor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo