Reencarnado en Demon Slayer (Con un sistema) - Capítulo 19
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19: Capitulo 19: Demonio pícaro (Parte final) 19: Capitulo 19: Demonio pícaro (Parte final) Capitulo 19: Demonio pícaro (Parte final) Aquel intervalo de palabras me hizo volver a caer al suelo, sentándome sobre la hierva levemente crecida, aun siendo incapaz de procesar todo lo que acababa de suceder.
En eso, el suspirar del demonio se escuchó hasta nuestra ubicación.
¨Pero que irritantes son ustedes los cazadores…¨ En un abrir y cerrar de ojos los muñecos de madera se habían vuelto a recomponer, a la par que el responsable de aquel ejercito se aproximaba de forma despreocupada a nuestra dirección, manteniéndose en todo momento en contacto con algún árbol.
¨!Es una luna menguante, es la segunda de todas¡¨ Fue lo primero que fui capaz de decir en cuanto lo vi, cosa que dejo con un rostro de preocupación a la menor del dúo.
¨¡Qué dijiste!¨ La katana de la mayor se había posicionado frente a mí y a la menor, mostrando una actitud decidida.
¨No importa si se trata de la primera creciente; Eso no nos detendrá.¨ Fue lo dicho por la mujer, a la par que volvía su mirada en mi dirección, dedicándome una sonrisa que reflejaba una mezcla de confianza y amabilidad.
Esa había sido la primera vez en la que era capaz de visualizar el rostro de una de ellas, pero eso no fue lo más resaltante.
De un momento al otro mi corazón brinco de puro éxtasis, uno nacido de la enorme sorpresa al haberme encontrado con aquellas mujeres que llegué a conocer en un momento del pasado.
Aquella impresión no logro durar mucho más tiempo, pues en el momento en que Kanae había vuelto su atención al ejercito que nos rodeaba, la batalla había comenzado.
De un instante al otro ambas hermanas habían desaparecido de mi campo de visión, moviéndose a una velocidad impresionante logrando acabar con decenas de aquellos muñecos de madera.
Increíble…
¨!Oye, deja de solo observar y aléjate de este lugar lo antes posible¡¨ Aquel fugaz momento de admiración se había esfumado en menos de lo esperado, encontrándome con la realidad una vez más.
Mire con seriedad como los muñecos seguían apareciendo una y otra vez, pese a que las hermanas habían estado acercándose de una forma apresurada al demonio, ahora se encontraban siendo retrasadas constantemente.
Pese a que la menor Shinobu era capaz de acertar ataques devastadores con su arma, no era capaz de acabar con ellos de forma efectiva, dándole la mayor cagar a su hermana mayor.
Con la mirada aún buscando por los alrededores, había estado sumergido en la labor de encontrar mi katana perdida.
Afortunadamente no tarde mucho en visualizarla en cuanto gran parte del campo se había despejado al centrarse la fuerza de ataque en las hermanas kocho.
Me movilicé lo más rápido que pude en busca de mi arma, notando que la misma se había incrustrustado en la tierra.
Sin dudarlo me había decidido a tomarla, sin embargo, fue en ese momento en que llegué a percatarme lo hundida que estaba en la tierra.
¿Es en serio…?
Aprete con ambas manos el mango del arma, jalando con toda mi fuerza, tardando unos cortos segundos en finalmente sacarla, después de haber hecho uso de un buen grado de mi fuerza bruta, terminando por arrancar parte de la tierra aflojada por el impacto.
Afortunadamente la katana estaba intacta, alegando principalmente aquel hecho gracias al mineral que había logrado fusionar.
[Objeto adquirido: Katana nichirin.] Cuando me había dispuesto a acompañar a mis salvadoras, mi atención se había perdido en el fondo de la tierra.
Mis ojos casi se salen de la sorpresa, notando con desconcierto como gruesas raíces se movilizaban bajo nosotros de forma antinatural.
¨Qué significa esto…¨ Con la vista seguí el posible origen de aquellas raíces, encontrándome con que provenían de principalmente de los árboles más alejados del lugar.
Aquel desconcierto no duro tanto tiempo, pues detrás de mí se había manifestado otro de los muñecos de madera.
Había vuelto mi atención en dirección del peligro, logrando decapitarlo.
Fue ese momento que visualice nuevamente a la mayor de las hermanas, Kanae Kocho; La misma había logrado disipar a una gran cantidad de los muñecos, penetrando exitosamente las defensas del demonio.
Mi respiración se detuvo por unos instantes, mientras observaba como la batalla estaba a punto de terminar, sin embargo, en el instante en que el ataque de Kanae estuvo por colisionar, el demonio termino desapareciendo entre las ramas de los árboles.
¨!Imposible¡¨ Fue el grito de desconcierto dado por Shinobu, la cual se encontraba a pocos metros de mí.
A la par de ello fui capaz de ver como es que en el momento en que el demonio había desaparecido, las gruesas raíces se habían vuelto aún más robustas por unos instantes, volviendo a su apariencia anterior para cuando fuimos capaces de ver al demonio al otro lado del campo de batalla.
Un click se escucho en mi cabeza, en el momento en que una hipótesis se había formado.
Antes de poder seguir en el proceso de teorizar, las siluetas de mis acompañantes se habían posicionado a mi lado.
¨Pensé que había sido clara, debes irte de aquí lo antes posible, nosotras nos encargaremos del resto.¨ Por primera vez mi mirada se había cruzado con la de Shinobu, la cual se notaba ligeramente alterada.
Pese a mi gran emoción por haberme topado con personajes de su calibre, no pase por alto su mensaje, frunciendo el ceño en primera respuesta.
¨Por supuesto que fuiste clara, pero debe entender que no seria capaz de abandonar a mis camaradas en un situación así.¨ La expresión de Shinobu se arrugo aún más, pareciendo dispuesta a seguir con la discusión, pero aquello fue interrumpido en el siguiente grito proveniente de Kanae.
¨!Todos, retrocedan¡¨ Nuestros movimientos fueron instintivos, en menos de un segundo nos habíamos alejado, dejando atrás una gran explosión que había terminado por arrastrar gran parte del terreno circundante.
El polvo se había alzado de forma desenfrenada, impidiendo nuestra visión.
Gracias al radar sabía que, pese a que todos habíamos salido disparados en dirección diferentes, permanecíamos juntos.
Para cuando el polvo se había disipado del aire, vimos con desagrado al ejercito se muñecos reincorporado nuevamente.
¨Esto se está volviendo estresante…¨ ¨Dímelo a mí, he estado aquí mucho más tiempo que ustedes.¨ Fue la corta interacción que tuve con Shinobu, para acto seguido volver mi mensaje a las dos hermanas.
¨Ante todo, es importante que sepan que bajo nosotros yacen grandes cantidades de raíces, posiblemente la fuentes de sus incontables marionetas de madera.¨ ¨No sé si lo notaste, pero estamos en un bosque, el intentar hacer algo contra las raíces de los árboles del lugar es igual a querer tapar el sol con un dedo.¨ Mire con una mirada seria a Shinobu, la cual permanecía con su expresión.
¨No me refiero las raíces normales de las cuales te refieres.¨ Con ayuda de mi katana había hecho un agujero en la tierra, zafando mi arma de la hendidura, dejando a flote la libre visión de las hermanas.
Las miradas de ambas se tornaron incrédulas, mientras analizaban de forma apresurada las gruesas raíces que se habían estado ocultado de nosotros todo este tiempo.
¨Esas no son raíces normales en lo absoluto.¨ Fue el corto comentario de la mayor Kanae lo que dio paso a un rápido replanteo de prioridades.
Ante todo esto se encontraba el demonio observando con una sonrisa en su rostro nuestra corta interacción, siéndole imposible oír nuestras palabras gracias a la distancia que nos separaba.
¨Sospecho que es por medio de ellas que es capaz de mantener su técnica de sangre demoniaca actica por tanto tiempo, el bastardo a de haber plantado árboles con raíces que beneficien sus habilidades, incluida la de trasladarse de un punto al otro.¨ ¨¿Sugieres que cortemos todas las raíces..?
Eso tomaría demasiado tiempo con el que no contamos.¨ Negue con la cabeza ante la suposición de Shinobu.
Mi mirada paso de un árbol al otro, fijando los objetivos de forma cautelosa, sin embargo, cuando estuve por dar a conocer mi plan, la voz de Kanae me interrumpió.
¨Lo ideal es atacar a las fuentes de las raíces…en simples palabras, hay que cortas unos cuantos árboles…¨ Asentí con una sonrisa al rápido análisis hecho por la mayor de las hermanas, mientras que me posicionaba de forma apresura en una pose defensiva al percatarme de que el descanso se había acabado, notando con molestia como los muñecos de madera habían emprendido caza contra nosotros.
En el momento siguiente nos habíamos movilizado a toda velocidad contra los muñecos de madera, acabando con ellos uno a unos, mostrando dificultades mayores por mi parte, siéndome claro la gran diferencia de nivel que teníamos entre sí.
———————————————————————————— [Nombre: Kocho Kanae] [Lvl: 580] [Raza: Humano] [Edad: 16] [HP: 5600/5660] [MP: 4220/5660] Estadísticas [Salud:900] [Fuerza:510] [Resistencia:900] [Inteligencia: 90] [Velocidad:500] ———————————————————————————— ———————————————————————————— [Nombre: Kocho Shinobu] [Lvl: 492] [Raza: Humano] [Edad: 14] [HP: 3390/3484] [MP: 2960/3984] Estadísticas [Salud:600] [Fuerza:500] [Resistencia:500] [Inteligencia: 90] [Velocidad:770] ———————————————————————————— Aprete mis puños por lo bajo, notando lo lejano que me encontraba en comparación de aquellas mujeres, notando con amargura como era capaz de seguirles el ritmo únicamente porque poseía una ayuda tan ventajosa como el sistema.
Aquellos pensamientos no fueron duraderos, pues la noción de la misión que nos habíamos propuesto a cumplir golpeo mi consciencia en el momento preciso.
Respiración del viento, Primera postura: Torbellino de polvo.
En un rápido desliz de mi cuerpo había logrado acabar con cinco de los muñecos, llegando con rotundo éxito a uno de los troncos de los árboles que nos rodeaban.
Pese a que aquello no era un acto razonable en muchas situaciones referentes al oficio que tenía, no me deje intimidar por la duda que había nacido en mi corazón.
De un solo tajo había sido capaz de cortar la mitad de la base de aquel imponente árboles.
De igual manera escuche en el desliz de un zumbido como mis compañeras se encargaban se seguir el plan planteado.
De igual modo elcombate no se había detenido, viendo re reojo como la expresión del demonio dehabía tornado en gran manera enardecida, sonreí con desdén al notar que el planpodría haber estado en lo correcto.
Rápidamente los muñecos volvieron a emerger, mostrándose mucho más robustos que antes.
La sorpresa había golpeado mi cuerpo en cuanto había notado las claras diferencias en su aspecto físico; Sus cuerpos mucho más grandes y deformes que antes, a la par de cuernos que tomaban formas aparentemente aleatorias, eso fue lo primero que apareció ante mí.
Lamentablemente no pude permanecer mucho más perdido en el aspecto de aquellos muñecos, pues el sonido del aire partiéndose fue en que me hizo moverme en un acto reflejo a la izquierda inferior de mi posición inicial, dejando pasar lo que se asemejaba a una semilla a una extraordinaria velocidad, siendo lo más impactante la explosión que emitieron en el terreno circundante a su caída.
Una gota de sudor frío bajo por mi mejilla, a la vez que me recomponía listo para seguir.
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Aproximadamente a la par de la batalla, la llegada de algunos miembros de la asociación caza demonios ya se había instalado dentro del poblado.
Guiados por sus cuervos mensajeros, la noticia de convocación había llegado al oído de diez cazadores más.
Los mismos habían terminado por encontrarse hace poco, disponiéndose a cumplir con la misión inicial de buscar información.
¨Pero que mala suerte, nadie a dicho algo que nos ayude…¨ El asentir deprimido de sus colegas hizo caer aún más los ánimos de seguir, sin embargo, la visión de todos termino dirigiéndose apresuradamente a un lugar en específico.
Al sonar de los gritos de las personas todos se habían coordinado involuntariamente en aquel segundo, apresurándose a su vez a llegar al origen del estruendo.
Habiendo llegado, sus miradas se notaron confundidas.
¨¿Todos se encuentran bien..?¨ Fue lo primero que salió de sus labios en el segundo antes de ingresar, pues parte de la infraestructura del lugar en donde se habían oído los gritos se había visto perjudicada, pero, fue lo que vieron lo que los dejo inertes en la duda.
¨Qué significa esto…¨ La visión que había dejado a más de uno con dudas en su actuar fue el inexplicable movimiento anómalo de la madera de la casa, asemejándose a unas ramas de árboles capaces de moverse a voluntad, los cuales poco a poco consumían el lugar.
Rápidamente fueron sacados de su aturdimiento al sonar de los gritos que se emitieron en cadena, siendo casi atropellados por las personas que empezaron a huir, cosa que imitaron.
Desafortunada fue la suerte de todos al toparse con aquel espeluznante escenario fuera del lugar, viéndose como otras casas sufrían las mimas alteraciones.
¨!Son los espíritus¡¨ Fue el instantáneo grito de uno de los cazadores, al cual todos sus compañeros lo miraron con una sorpresa combinada con enojo, pues, fue al segundo siguiente del grito que todos se perdieron en su propio pavor, empezando a correr de un lugar a otro.
Mientras se martirizaban en la ardua labor de buscar una forma de apaciguar a las personas, el sonar de un graznido termino sacando a todos de sus pensamientos.
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Perspectiva de Kamado Alex.
El sonar de un árbol cayendo fue lo primero que se escucho tras una ardua lucha por acabar con los muñecos, finalmente había sido Kanae la primera en terminar de cortar uno de los árboles, viéndose como algunos de los propios muñecos desaparecían.
¡Éxito!
Fue lo primero que paso por mi mente en ese momento, seguido de un gran alivio al notar la mirada entumecida de enojo que mostraban el demonio.
Desafortunadamente para mí, aquel fugaz sentimiento de satisfacción se vio interrumpido por el desconcierto que sobrevino sobre todos al notar como las marionetas de madera desaparecían, dejando como único enemigo al demonio.
Al volver nuestras miradas en donde se suponía estaba nuestro enemigo, todos aun incluyéndome quedamos sorprendidos, pues en aquel lugar no había nadie.
¨!A escapado, debemos buscarlo ya¡¨ Fue el grito de la Joven Shinobu, mostrando una actitud decidida había sido la primera en moverse, pero aquello fue un error, pues en ese mismo momento decenas de ramas emergieron de la tierra, gruesas y sobre todo resistentes, empezaron a rodear el área en donde estábamos, siendo la primera en ser afectada la propia Shinobu.
La que fue a su rescate fue Kanae, la cual apenas noto lo que sucedía fue en ayuda de su hermana, mientras que por mi lado empezaba a desplazarme de un lugar a otro esquivando las agresivas ramas que buscaban someterme sin éxito.
No importo no mucho que lo intente, el encontrar al demonio fue una misión imposible al estar este mismo escondido dentro de los árboles, a lo cual solo me concentre en moverme.
¨!Tenemos que salir de aquí ya¡¨ Asentí a lo dicho por Kanae, dirigiendo mis movimientos a su encuentro, pues por donde estaban era la ruta menos afectada tras haberse alejado del lugar en donde habían atacado a Shinobu, fue en el transcurso en el que corría que unas palabras pasaron cerca de mí.
Técnica de sangre demoniaca: Explosión ramificadora.
Movilice apresurado mi katana contra el lugar en donde había escuchado esa voz, pero había sido ya muy tarde, aproximadamente seis eran las semillas que apareciendo frente a mí, las cuales colisionaron entre sí generando una explosión que termino por arrasar con uno de los árboles cercanos, dejando el lugar en silencio tras haber caído aquel segundo árbol.
Pov.
Las miradas de Kanae y Shinobu no se comparaban entre sí, pero ambas permanecieron calladas en cuanto notaron lo que acababa de suceder.
Aquel pequeño momento no duro, pues de entre uno de los árboles cercanos se empezó a deformar parte de su tronco, mostrándose segundos después al demonio emergiendo de ahí.
Rápidamente la atención de las hermanas se había desviado, pues pese a notarse en su momento mal por lo que le había sucedido al cazador que acababan de conocer, la aparición del principal responsable y enemigo era prioridad.
Una sonrisa adornaba su rostro, a la vez que se mostraba con una pose desafiante, poco a poco se acercaba a las cazadoras.
¨Esofue demasiado fácil, tal vez debí acabar con él en cuanto me lo encontré ¨Lo que hiciste tendrá consecuencias.¨ Lo dicho por Shinobu no inmuto en lo más mínimo al demonio, pero tanto ella como su hermana se mostraron decididas a acabar con la luna, cosa que no esperarían en lograr.
Respiración de la flor, Segunda postura: Sombra Honorable de la ciruela.
Respiración del insecto, Danza del aguijón de abeja: Aleteo.
En menos de lo que esperaba el demonio se vio rodeado por ambos ataques, sin embargo, su postura se mostro confiada; En el momento en que los ataques estuvieron por conectar, fueron las ramas que antes había emergido las que lo protegieron, logrando desvíar los ataques.
Las expresiones de Kanae y Shinobu se vio arrugada al sentir como sus armas empezaban a serles arrebatadas.
En eso la sonrisa del demonio se vio interrumpida, algo le había quitado su sonrisa de la cara dejando en su lugar una expresión confundida y preocupada.
¨Qué carajos es esto…¨ Su voz casi temblorosa reflejaba en parte el enojo que había sobrevenido al notar el estado en el que se encontraba su cuerpo, trayendo consigo una sonrisa de la menor de las hermanas Kocho.
¨Finalmente he logrado atinarle a una parte de tu cuerpo…¨ Lo que había dicho era verdad, pues pese a que las ramas habían sido capaces de detener ambas katanas, había sido la de Shinobu la que había logrado llegar con una mayor velocidad y fuerza suficiente como para llegar a penetrar la carne del demonio.
¨!Esto es…veneno¡¨ Su efecto se notaba con claridad al verse ennegrecidas y remarcadas cada una de las venas cercanas al impacto del arma.
¨Ya es tarde, el veneno está llegando a expandirse por todo tu torrente sanguíneo…¨ Aquello mencionado solo había terminado por enfurecerlo aún más, dedicándole a Shinobu una mirada repleta de odio, extendiendo su mano contra ella con la intención de atraparla, las miradas de ambos se mostraron desafiantes, sin embargo, fue algo completamente ajeno a esta conversación la que culminaría con aquella pequeña interacción.
El sonido de la carne siendo cortada lleno el lugar, la sangre salió de la boca del demonio y su cuerpo amenazo con desplomarse, lográndose apreciar en tan solo un instante como la cuchilla de una katana había terminado por atravesar su corazón.
Todos volvieron sus miradas al lugar del cual provenía, mostrándose expresiones distintas.
¨Imposible…¨ …
¨Miserable…¨ Por un lado, el demonio mostraba un claro enojo, llegando a maldecir al que creyó haberle arrebatado la vida con sus propias manos, por otro lado, estaban ambas hermanas, que mientras una estaba completamente callada, a la otra le fue imposible ocultar su asombro.
Todos vieron como el cazador más débil aún permanecía con vida, teniendo como única muestra de aquel último ataque mortal parte de su uniforme roto y sangre que chorreaba lentamente de su cabeza y brazo izquierdo, pero más halla de ello, lo más resaltante era su sonrisa altanera que reflejaba su inmensa satisfacción ante la acción que había logrado realizar pese a su estado.
Perspectiva de Kamado Alex.
Todo mi cuerpo me duele, tanto mi cabeza como ambos brazos a sufrido un daño que las propias pociones de HP han sido incapaces de curar por completo, llegando a sentir como algunos de mis huesos se habían fracturado y hasta roto.
Lo único que puedo agradecer es mi propia suerte y al Swift….
Una sonrisa adornaba mi rostro pese al estado en el que estaba, algo que aún para mí era difícil de explicar pero que aun así no podría estar menos agradecido de que estuviera pasando.
Le he atinado el golpe…ahora queda en ustedes…
¨!Acaben con él¡¨ Fue mi última señal de conciencia que pude darles a todos para luego caer al suelo consumido por mi propio cansancio, un sentimiento el cual había llegado a acostumbrarme gracias al duro entrenamiento que tuve que enfrentar con el maestro, pero, esta vez era diferente, pues ahora mi vida corría peligro, y era incapaz de ayudar a los que me habían salvado.
Carajo…
¨!Humano infeliz¡¨ Fue lo único que llegué a escuchar para cuando había dejado de sentir gran parte de mi entorno, asumiendo con remordimiento el estado de inconciencia absoluto.
Perspectiva de Kocho Kanae.
En el momento en que pensé que tendría que interponerme en medio del demonio y mi hermana, parte de mí sintió desespero al no poder hacerlo, sin embargo, como un haz de luz fue el repentino ataque que llegó por parte del joven cazador, al quien creí había sido incapaz de proteger.
En primera instancia me fue difícil de creer, llegando a pasar por mi mente que se trataba únicamente de su espíritu, recordando con tanta claridad la forma en que creímos había acabado su vida, las posibilidades de que se hubiera mantenido vivo eran nulas, pero, ahí estaba.
Tras unos segundos de quedar casi petrificada, fue lo que dijo lo que me devolvió a la realidad.
¨!Acaben con él¡¨ Todos mis sentimos volvieron a agudizarse, mi atención había vuelto a la batalla, seguido de la respuesta del propio demonio.
¨!Humano infeliz¡¨ Fue fugaz, pero el tiempo transcurrido había permitido que el veneno de Shinobu causara un mayor efecto en el demonio; Tal fue el daño que al segundo siguiente me había percatado de lo débiles que se habían vuelto las ramas que antes aprisionaban nuestros brazos, incluida mi hermana, la cual fue la primera en moverse.
Sonreí, una vez más era capaz de admirar la gran determinación de mi joven hermana, cosa que termino por impulsarme a seguirle el paso, pues ante nosotros el demonio había perdido completamente la razón, yendo en busca del cazador.
¨No lo harás…¨ En menos de lo que me tomo analizar todo lo sucedido, me había movilizado hasta el frente del demonio, nuestras miradas habían terminado por cruzarse.
Con rapidez balanceé mi katana contra su pecho, siendo interceptada inmediatamente por ramas que fueron rápidamente cortadas; Seguido de todo esto cinco de los muñecos de madera que había estado utilizando de forma tan desesperada habían emergido, notándose esta vez con una apariencia mucho más débil que antes.
Respiración de la flor, Segunda postura: Sombra Honorable de la ciruela.
En tan solo un desliz de mi katana habían caído los cinco, pero, el demonio ya había visualizado que su técnica no iba a ser tan eficaz como antes, por lo que ahora se encontraba en la misión de retroceder, sin embargo, no me fue necesario perseguirlo.
Respiración del insecto, Danza de las mariposas: Fiesta.
Una potente estocada fue la que detuvo el camino del demonio, llevándolo contra mí.
Muy bien, hermana…
Fue mi agradecimiento al apoyo de mi hermana, un simple pensamiento seguido de un asentimiento ante lo mucho que había crecido como cazadora en el último año, siendo capaz de ver el alcancé de sus metas, de nuestras metas.
Respiración de la flor, Cuarta postura: Hanagoromo carmesí.
No lo había dudado, con la katana en mano me posicione de forma erguida, un pie atrás de otro, y mi katana finalmente fue capaz de tocarlo y cortarlo, siendo lo único que se vio a continuación su cabeza saliendo disparada al aire, mientras que su cuerpo caía.
Fue rápido, pues no existía razón para hacer sufrir a alguien preso de sus propios instintos, sobre todo cuando eran impropios de la naturaleza con la que nacieron, pero que ahora se veían alejados de ella.
En el momento en que todo había terminado, el cuerpo del demonio había empezado a desvanecerse, seguido de esto mi hermana antes mostrándose tensa ahora era capaz de relajar su cuerpo, trayendo consigo una sonrisa aún más grande, sin embargo, mi visión se vio opacada por el lugar en donde yacía la cabeza de la luna.
En ese momento, un sentimiento de dolor abrumo mi anterior felicidad por la figura de mi hermana, aún cuando él mismo me miraba con ira, fue el en último segundo en que estuvo por desvanecerse por completo, que su mirada se ablando, sus ojos se relajaron, mostrándose en ellos, la misma tristeza que sentía por él.
Baje la cabeza un poco, para cuando mi hermana se había aproximado a mi costado, la mire con una expresión mucho más animada.
¨Bien hecho.¨ Para cuando había asentido, un pequeño mal presentimiento se había formado en mi mente, algo andaba mal.
De pronto, el graznido de uno de los cuervos se escuchó, alertándome de forma instintiva, pero terminando por pasar de la alerta a la sorpresa en cuanto vi como algunos cazadores más se acercaban a la zona.
Cuando quise explicar que el peligro ya había pasado, la voz de mi hermana se escuchó.
¨!Ya no hay peligro, hemos terminado el trabajo sin ustedes¡¨ Su voz con su habitual tono orgulloso, me hizo gracia, riendo por lo bajo en cuanto las miradas confundidas de los demás cazadores se encontraron entre sí.
¨Es una lástima, seguramente era muy débil como para que necesiten de nuestra ayuda…¨ Fue el corto mensaje que dio uno de los primero que escucharon a mi hermana, cosa que la hizo enojar.¨ ¡Qué estas diciendo cabeza hueca, no ves como quedo el lugar¡¨ ¨Shinobu tranquilízate por favor…¨ Dije en el intento de evitar que la discusión se agraviara aún más, pero un grito por detrás de mío nos hizo estar alertas a todos.
¨!Qué sucedió¡¨ ¨!Un cuerpo, es un cuerpo, alguien está aquí muerto¡¨ En ese momento en sentimiento de incomodidad cobro sentido, mis nervios se intensificaron, recordando como el propio joven había ayudado hasta el desmayo en la batalla.
¨!Rápido, el aún sigue con vida hay que llevarlo al poblado lo antes posible¡¨ .
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Fin del capítulo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com