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reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 99

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Capítulo 99: Tu eres el todo. ( cap 99 )

Morgan se quedó estupefacto ante aquel paraíso.

El lugar era tan vasto, tan inmenso, que simplemente no había palabras suficientes para describirlo. Solo podía quedarse ahí, inmóvil, con la mirada perdida en algo que no creía que pidiera existir.

Y de sus labios escapó, casi sin querer, una sola palabra.

– Wow.

Pero no pudo seguir apreciando ese paraíso por mucho tiempo.

Un grito rasgó el silencio y lo hizo saltar del susto. Se giró de golpe, con el corazón acelerado, buscando el origen de ese sonido. Y lo encontró. Era Xol, con los ojos abiertos de par en par, mirándose las manos como si no se pudiera creer lo que estaba viendo.

– ¡Carajo! ¿Y esto qué es?

Morgan exhaló despacio, sintiendo cómo la tensión abandonaba sus hombros. Solo era Xol. Soltó una carcajada sin poder evitarlo.

– Jajaja ¿qué pasa? ¿A qué se debe ese grito?

(Dijo Morgan entre carcajadas)

Xol volteó a verlo. Pero en lugar de insultarlo, la expresión en su rostro se tensó aún más y volvió a gritar, esta vez con más impacto.

– ¡CARAJO! ¡¿Pero qué diablos es esto?!

Morgan frunció el ceño. Algo en el tono de Xol era diferente. La burla se le borró lentamente del rostro.

– Oye… ¿estás bien?

(Preguntó Morgan, confundido)

– ¡Carajo, mocoso! ¿Acaso ya te viste tú?

Morgan parpadeó.

– ¿Verme? ¿A qué te refieres?

(Dijo Morgan, cada vez más confundido)

– ¡Maldita sea, mocoso! ¡Deja de hacerte el estúpido y mírate!

Aún sin entender qué había provocado esa reacción, Morgan levantó lentamente las manos hacia su rostro.

– ¿Que me mire?

( Se preguntó a si mismo )

Tan pronto se tocó, se quedó paralizado.

Sus branquias de ajolote habían desaparecido. Su cabello se sentía diferente, más corto. Bajó la mirada despacio, con un mal presentimiento creciendo en el pecho. Su cola tampoco estaba. Dio una vuelta buscándola, casi sin querer creerlo. Pero no estaba.

La respiración de Morgan comenzó a agitarse.

– ¿Qué… qué me está pasando?

(Dijo Morgan, con la voz temblando)

Pero antes de que cualquiera de los dos pudiera decir algo más, aquella entidad apareció en medio de ellos. Sin ruido. Sin aviso. Simplemente estaba ahí. Sus ojos se posaron primero en Xol, luego en Morgan, con una expresión que mezclaba curiosidad y algo que ninguno de los dos supo descifrar.

– Wow… no es uno solo. Son dos. Esto es bastante interesante.

(Dijo Cernunnos, con un deje de genuina fascinación)

Esas palabras los hicieron saltar al mismo tiempo.

– Ella…

(Dijo Xol, impresionado)

– Ella…

(Dijo Morgan, impactado)

Y entonces, al unísono, ambos completaron su frase.

– ¿Me está viendo?

– ¿Lo está viendo?

Cernunnos observó la reacción de ambos y dejó escapar una pequeña carcajada, cubriéndose la boca con una mano.

Eso encendió a Xol. Con furia apenas contenida, le gritó.

– ¿De qué te estás burlando? ¿Qué carajos te da tanta gracia?

Cernunnos le respondió con una calma que resultaba casi desconcertante.

– De nada. Solo que ahora entiendo todo un poco mejor.

Xol no se quedó conforme. Volvió a gritar, con la rabia tiñéndole cada palabra.

– ¡Déjate de estupideces, basura mortal! ¡Dime qué carajos es esto que nos hiciste! ¿Cómo es que puedes verme?

Cernunnos los miró en silencio unos segundos. Luego, con una lentitud casi ceremonial, extendió los brazos hacia ambos, como si los estuviera recibiendo.

– La verdadera pregunta no es qué les hice. Pues yo Yo no he hecho nada. La pregunta es qué son ustedes. Este lugar no tiene forma física… ustedes se la han dado. Son tan diferentes y tan iguales a la vez. Ahora lo entiendo. Ambos forman un solo ser, un solo tú. Y cuando son ese tú… se convierten en un todo.

Fin del capítulo.

Próximo capítulo: el hijo de la naturaleza.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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