Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Rompe los límites: Destruye para ganar - Capítulo 30

  1. Inicio
  2. Rompe los límites: Destruye para ganar
  3. Capítulo 30 - Capítulo 30: La noche antes del duelo
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 30: La noche antes del duelo

En la noche antes del partido, Ronier organizó una reunión en un restaurante callejero para compartir con el equipo. También invitó a Christopher y a Jeiner como forma de agradecerles por el apoyo en los últimos días. Pidieron varias salchipapas y cada uno tenía su vaso de gaseosa, pero aunque estaban comiendo, la conversación giraba completamente alrededor de la semifinal.

Jeiner, sentado junto a ellos, habló primero.

“Oigan, el entrenamiento de hoy fue una locura. Ese gol de Sebas fue impresionante. Christopher y yo estamos seguros de que van a ganar”.

Christopher asintió.

“Claro. Ya demostraron que están a otro nivel. Mañana vamos a estar ahí animando”.

Sebastián respondió con seguridad.

“Gracias, chicos. Mañana vamos a hacer que valga la pena. 11A no va a tener oportunidad”.

Ronier lo miró.

“Cuidado con confiarse. 11A tiene juego colectivo e individual. Es de los equipos más completos. Yo me encargaré de Jackson. Ya sé cómo juega. Apenas toca el balón, busca a su extremo o intenta romper por su cuenta”.

Jesús se unió a la conversación.

“Y yo voy a estar atento a las contras. Si perdemos el balón, tenemos que reaccionar rápido. Ya practiqué con Álvaro cómo cubrir los espacios cuando uno de nosotros sube”.

En ese momento, alguien de 11A se enteró de dónde estaban. No tardaron en aparecer en el restaurante.

No venían a comer.

Venían a provocar.

Adrián miró a Sebastián.

“Oye, Sebas. Mañana veremos quién marca más goles. Mi equipo y yo nos vamos a llevar la victoria”.

Sebastián levantó su vaso.

“Inténtalo. 9B no se queda atrás de nadie”.

Entonces apareció Jackson.

Miró a todos con calma.

“Vaya… están todos reunidos. No importa cuánto hayan mejorado. Siguen siendo los mismos a los que derrotamos. No lo olviden”.

Se dio la vuelta y se fue junto a Adrián y el resto del equipo.

Se reían.

Ronier no dijo nada.

Solo lo siguió con la mirada.

En su cabeza, el partido ya había comenzado.

El ambiente se tensó por unos segundos, pero nadie retrocedió.

Jeiner bajó la mirada por un momento, como si recordara algo que prefería no decir. Christopher desvió la vista, incómodo, sintiendo que no tenía lugar para hablar después de su eliminación.

El silencio se hizo más pesado.

Hasta que Jesús habló.

“Recuerden lo que dijimos. Vamos a ganar. No importa si es contra Jackson… o contra Diego”.

Las palabras devolvieron algo de energía.

Pero la tensión seguía ahí.

Después de la comida, la noche cayó por completo. En el campo solo se veía una figura.

Era Sebastián.

Estaba con el balón en los pies, mirando la portería.

Respiraba más rápido de lo normal, como si intentara calmar algo que no podía controlar.

Todo estaba en silencio.

Por primera vez… se le notaban los nervios.

Poco después, Ronier y Jesús llegaron.

“¿No vas a dormir?”, preguntó Ronier.

Sebastián negó con la cabeza.

“No puedo. No dejo de pensar en ganar. Quiero ganar… pero también quiero que el equipo gane”.

Jesús asintió.

“Eso es lo importante. Mañana vamos a estar juntos. Como equipo”.

Sebastián los miró.

“Mañana ganamos”.

Ronier respondió sin dudar.

“Mañana ganamos”.

Después de eso, Ronier se fue.

Jesús y Sebastián se quedaron unos segundos más en el campo, en silencio, mirando la portería.

No hacía falta decir nada.

La presión estaba ahí.

La emoción también.

Pero esta vez no había dudas.

Estaban listos.

Mientras tanto, Ronier caminaba de regreso a su casa.

Pero algo no estaba bien.

Iba cojeando.

Cada paso le costaba más.

Subió las escaleras apoyándose en la pared.

Intentó caminar normal.

Pero el tobillo no respondió.

Siguió avanzando como pudo hasta llegar a su cuarto.

Entró.

Cerró la puerta.

Dio dos pasos más…

Y cayó.

“Maldición…”

Se agarró el tobillo, respirando fuerte.

“Esto va de mal en peor…”

Intentó moverse.

El dolor seguía ahí.

“Si esto sigue así no voy a poder jugar bien… pero no importa… voy a ganar. Ya lo prometí”.

Por primera vez, la idea de no poder jugar pasó por su mente.

Se quedó quieto unos segundos.

Respirando.

Pensando.

Luego se levantó con dificultad, caminó hasta la cama y se dejó caer.

“Esta vez… no voy a perder”.

Cerró los ojos.

El dolor seguía ahí.

Y por primera vez en todo el torneo…

No estaba seguro de poder cumplir su promesa.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo