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Soberano Supremo De Orbis - Capítulo 33

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Capítulo 33: Capitulo 33

Volumen 02: El Nacimiento Del Soberano.

Capitulo 33: El Nacimiento Del Soberano.

Apenas terminó de oír las respuestas de la diablilla Vera, un extraño mar de dudas surgió en el interior de Yossu.

Cuando pensaba en lo horrible que podía llegar a ser este mundo si en verdad no era más que una inmensa mazmorra, una sensación de angustia lo recorrió por completo. La sola idea le resultaba sofocante.

Si había algo que amaba de Stelaris, eran sus paisajes fantásticos. Mundos abiertos que hacían vibrar el corazón, invitándote a avanzar solo para descubrir qué se ocultaba más allá del horizonte. Sin embargo, la información que acababa de obtener amenazaba con destruir por completo esa imagen idealizada.

Bueno… tampoco es que todo lo que dijeron las diablillas tenga que ser cierto.

Apretó ligeramente los dientes mientras ordenaba sus pensamientos.

Después de todo, su conocimiento es limitado. Aún hay esperanza.

“Sí… aún hay esperanza” murmuró en voz baja.

Mientras más lo meditaba, más sentía cómo esa opresión en el pecho comenzaba a disiparse. Poco a poco, su ánimo se recuperó.

Qué tonto soy… todavía tengo que reencontrarme con mis amigos.

Una leve sonrisa apareció en su rostro.

Cuando estemos juntos, ya veremos qué hacer.

No estoy solo.

Con la mente más clara, Yossu se reincorporó y dio un paso al frente.

“Agradezco la información que me han brindado. Espero que volvamos a vernos en el futuro” declaró con serenidad, antes de darse media vuelta.

Si bien los datos que había obtenido eran escasos y poco confiables —considerando lo poco que ellas sabían—, no dejaban de ser valiosos. Además, ahora tenía la certeza de que existían más criaturas inteligentes en este mundo. Solo tendría que seguir avanzando y recopilar información de quienes se cruzaran en su camino.

Por ahora, continuaré mi viaje por este mundo de cuevas, pensó con una sonrisa tranquila mientras comenzaba a alejarse.

“¡Espere, por favor!”

La voz lo detuvo en seco.

La reconoció al instante.

Era Vera.

El llamado lo tomó por sorpresa. Después de todo, estaba convencido de que lo único que deseaban era huir de él lo más rápido posible.

Al girarse, lo que vio lo dejó momentáneamente sin palabras.

Vera estaba postrada en el suelo, con la frente pegada contra la roca.

“¡Por favor, permítanos servirle!” gritó con tal fuerza que su voz resonó por toda la cueva.

Yossu parpadeó, atónito. Jamás había esperado algo así.

“Haremos todo lo que usted nos pida. Solo le rogamos que nos proteja” declaró con un tono desesperado, cargado de súplica.

¿Eh? ¿No se supone que me tienen miedo?

La respuesta llegó casi de inmediato.

…No. Lo que tienen es más miedo a morir que a mí.

Y, desde su punto de vista, no podía culparlas por ello.

Tan pronto como Vera hizo su petición, sus amigas comenzaron a bombardearla con preguntas en voz baja. El murmullo nervioso se expandió entre ellas, y el miedo volvió a hacerse evidente en sus expresiones.

Probablemente temían la respuesta que Yossu pudiera dar ante semejante exigencia. Sin embargo, lo que ellas no sabían era que él ya había decidido no matarlas desde mucho antes.

Aun así, cuando estaba a punto de responder, algo completamente inesperado lo detuvo.

Frente a sus ojos apareció una pantalla flotante.

Oscura.

Con letras rojas que parecían latir débilmente, como si estuvieran vivas.

Yossu no necesitó pensar demasiado para reconocerlo.

…El sistema.

“Felicidades por cumplir con las condiciones. Ha adquirido la habilidad [Soberano]”.

El impacto fue inmediato.

Sus ojos se abrieron de par en par, incapaces de ocultar la sorpresa.

Mientras tanto, las diablillas continuaban discutiendo entre ellas, ajenas por completo a lo que acababa de ocurrir frente a Yossu.

¿Condiciones?

¿¡Qué condiciones he cumplido!?

No tenía la menor idea de a qué se refería el sistema.

Frunció levemente el ceño… hasta que una idea cruzó su mente.

Probablemente sea eso…

En Stelaris, el sistema a veces otorgaba habilidades que parecían completamente aleatorias. Sin embargo, con el tiempo se descubría que siempre estaban ligadas a ciertas acciones, decisiones o situaciones específicas.

Supongo que no tiene mucho sentido darle tantas vueltas…

Una sonrisa ladeada apareció en su rostro.

Después de todo, es una habilidad nueva.

“¿Cómo era ese dicho…?” murmuró casi para sí mismo, rebuscando en su memoria.

“A caballo regalado no se le miran los dientes… o algo así”.

Justo cuando pensó que no podía haber más sorpresas, la pantalla desapareció… solo para ser reemplazada por otra casi de inmediato.

“¿Desea aceptar como subordinado al individuo llamado Vera?”

El mensaje lo dejó aún más atónito.

Por un instante, su mente quedó completamente en blanco.

¿Subordinado…?

Todo estaba ocurriendo demasiado rápido. Ni siquiera había tenido tiempo de procesar correctamente el nombre de la habilidad que acababa de obtener.

Espera…

Sus ojos se entrecerraron ligeramente.

¿El nombre de esta habilidad no estará relacionado con la rama que descubrí al llegar a esta cueva?

La rama de Dominio Absoluto…

Cuanto más lo pensaba, más sentido empezaba a tener.

Ante la duda, decidió confirmarlo por sí mismo.

Cuando ingresó al menú y observó los detalles de la habilidad llamada [Soberano], Yossu confirmó lo que ya sospechaba.

Efectivamente, aquella habilidad pertenecía a la rama que había mencionado antes.

Con que es una habilidad que me permite subordinar a otros indivi—

Su lectura fue interrumpida de forma abrupta.

“¿Podría permitirnos ser sus subordinados?” preguntó Vera una vez más.

Esta vez, no solo ella había bajado la cabeza.

Sus amigas hicieron lo mismo al mismo tiempo.

Las cuatro parecían haberse puesto de acuerdo.

Yossu cerró el menú lentamente.

Bueno… creo que ya tengo una idea bastante clara de qué va la habilidad [Soberano].

No había alcanzado a leer todos los detalles, pero lo suficiente como para entender la esencia.

Ahhh… esto es exactamente como esas decisiones importantes que aparecen de golpe cuando estás jugando el modo historia de un juego.

Una elección que podía cambiar muchas cosas.

¿Qué debería hacer?

Tras unos segundos de silencio, dio un paso hacia ellas.

Luego otro.

Su presencia se volvió más pesada a cada movimiento.

“¿Por qué desean servirme?” preguntó con un tono de voz frío.

Su expresión tampoco mostraba emoción alguna.

No había enojo.

No había burla.

Solo seriedad.

A simple vista quedaba claro que, dependiendo de su respuesta, esa sería la decisión final de Yossu.

Las diablillas lo entendieron de inmediato.

El ambiente había cambiado por completo.

Sabían que aquella era su oportunidad de oro… y que no podían arruinarla bajo ningún concepto.

Vera tragó saliva.

Levantó lentamente el rostro y clavó su mirada en Yossu, reuniendo todo el valor que le quedaba para responder.

-CONTINUARA-

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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