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Steven Universe: ¿Soy que? Sobrecarga - Capítulo 71

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71: Capitulo 71: Un Respiro Antes de la Tormenta.

71: Capitulo 71: Un Respiro Antes de la Tormenta.

Nota de autor: Que onda, aqui les traigo el otro cap, el cual me tarde en sacar ya que me quedaba como pendejo viendo la pantalla de mi laptop esperando que la luz llegara a mi cabeza, veo que pronto llegaremos a la meta, asi que apurense, en wattpad seran 50 estrellas, webnovel serán 170 en total para 2 caps más contando con este.

Sin nada más que decir.

Continuemos.

“Traeme los materiales del granero”, dijo Peridot mientras señalaba con firmeza hacia las vigas y paneles de metal.

“Necesitamos empezar ya, no hay tiempo que perder”, dijo peeridot mientras tenia un casco mas grande que ella el cual por si no habran notado era de seguridad.

Lapiz asintió y con su control del agua comenzó a levantar bloques enormes, moviéndolos con precisión hacia Peridot.

“Entiendo, entiendo, no es necesario gritar carajo, claramento esto pesa un montón”, dijo concentrada y lo ultimo sarcasticamente, tenia los ojos fijos en cada pieza que flotaba sin un solo roce.

Bismuto estaba al lado de una de las naves antiguas, examinando cada engranaje y panel.

“Chicas, recuerden, que esa madre puede explotar.

Cada tornillo, cada refuerzo que añadamos debe ser perfecto, si no kabum kabum.

Steven va a necesitar esto funcionando a la primera que lo prendamos”, dijo mientras tocaba los mecanismos con cuidado, como si despertara de un largo sueño y recordara cada detalle como si nunca lo hubiera olvidado.

y obvio que era asi ya que bismuto practicamente de un dia para otro estaba por aqui, asi que tenia las mejores referencias en estas maquinas.

“Sí, y lo entiendo perfectamente, no es necesario que me lo digas ¿sabes?”, respondió Peridot mientras revisaba los planos flotantes frente a ella, se miraba chistosa ya que estos mismos eran más grandes que ella.

Peridot observo fijamente como Lapiz seguia en la construcción gracias a su control del agua.

“Si algo falla ahora, no hay forma de recuperarlo después.

Esto es más que arreglar naves, es preparar la diferencia entre éxito y desastre.” lo dijo mientras se palmeaba el pecho con orgullo.

“Ademas”, dijo con un claro orgullo.

“Tienen la suerte de tener a una peridot muy excelente en este tipo de temas”, lo dijo con una cara de come mierda.

Lapiz por alguna razón queria patear a peridot a la luna pero mejor siguió.

Lapiz lanzó un bloque metálico flotando hacia Bismuto con suavidad.

“Cada pieza tiene que encajar exactamente donde va ¿no?”, dijo lapiz mientras tenia una ceja levantada.

“No quiero que Steven pierda tiempo buscando algo que debería estar justo aquí”, dijo, la tensión evidente en su voz, aunque su control del agua era impecable.

Bismuto tomó el bloque y lo ajustó al casco de la nave.

“Así es chica.

Steven no puede equivocarse, y nosotras tampoco.

Cada movimiento importa, como habia dicho steven…

luego se lo llevan los X?”, dijo un poco confundida al final.

“Los zetas”, corrigío peridot mientras hacia algo que ni Bismuto ni lapiz querian saber.

“Lapiz, mantén ese panel estable mientras coloco los refuerzos.

Bismuto, asegúrate de que los núcleos de propulsión estén calibrados como hablamos.” “Simon jefa”, dijeron las dos gemas mientras empezaron a hacer lo que peridot había dicho.

Peridot suspiró y comenzó a inspeccionar los sistemas internos de la nave.

“Si lo hacemos bien, Steven tendrá todo lo que necesita para salvarlo luego, defensas, maniobrabilidad…

incluso soporte extra para él mismo como le decian los humanos…

ah si videojuegos”.

Lapiz asintió, concentrada aunque si te fijabas bien se miraria emocionada en lo ultimo.

“Joder miencraft en 4k”, penso Lapiz con una sonrisa.

“Nunca pensé que me sentiría así fuera de la guerra, pero esto…

esto importa”, dijo Bismuto “Recuerdenlo bien pequeños niños al lado mio no hay segundas oportunidades y si las hay es por que es la misma primera oportunidad”,Dijo Bismuto, mientras ajustaba un engranaje con delicadeza.

Bismuto sonrió levemente mientras observaba a sus compañeras.

“Chicas, estamos haciendo esto juntas Deberiamos de hacer lo que llaman ahora como talleres para humanos, 30 luca la hora tu que dice chica.

Cada una sabe lo que tiene que hacer, y lo estamos haciendo perfecto.

Steven puede confiar en nosotras.” Lapiz y Peridot estaban con cara de palo con esa afirmacion y mas Lapiz ya que ella sabría mas sobre la moneda actualmente, pero con lo ultimo ambas se pusieron serias, era repetitivo lo que decian pero realmente querian concentrarse en lo que hacian y no en como steven iba al espacio solo y sin ayuda, asi que preferian quedarse asi.

Peridot cruzó los brazos, firme.

“No vamos a fallar.

Esto es por él…

y lo lograremos”, dijo peridot con orgullo.

Lapiz le daria un sape en la cabeza.

“No te emociones demasiado”, dijo con cara inexpresiva.

¡Ay!, dijo peridot mientras se agarraba la nuca.

Las tres se sumergieron de lleno en su trabajo, cada una con su rol, cada una concentrada, mientras el hangar si el hangar ya que estaban masomenos en los cerezos, vibraba con el sonido del metal y la fuerza controlada del agua.

Cada gesto estaba cargado de determinación: no era solo una nave, era la preparación de todo lo que Steven necesitaría para enfrentarse a lo que venía.

Cambio de Perspectiva: “¿Estás segura de que esto es lo más viable para Steven?”, dijo Perla mientras se apoyaba contra la pared de la habitación de Garnet, los puños ligeramente apretados.

La luz de la tarde iluminaba sus facciones tensas.

“Es lo que veo”, respondió Garnet, con la voz quebrada por un llanto contenido.

“No veo un futuro factible si no es este.” “Recuerda que no son factibles”, dijo perla intentando encontrar una solución.

“Aunque no creas Perla”, dijo Garnet con una seriedad.

“Ahora mismo estoy viendo muchos, demasiados futuros intentando observar en cual steven no necesita ir a la guerra por nosotras y bueno como estas observando no voy nada bien”, lo dijo mientras apretaba los puños.

“Ademas deberian de saber que llevo muchos, pero muchos días antes de decirles esto y observe miles de millones de futuro” lo dijo mientras lloraba.

Amatista estaba sentada en un rincón, con la mirada perdida en la gema de Jasper, la cual permanecía encerrada en su burbuja.

Sus manos jugueteaban nerviosas con un mechón de su cabello.

Amatista Aunque estaba un poco preocupada por garnet ya que eran contadas las veces con la mano cuando lloraba, siguio adelante.

“Debemos ayudarlo…

apoyarlo, hiciste todo lo que pudiste garnet, que por cierto fue mucho mas que nosotras dos y mas que todo yo”, murmuró, distraída, pero su tono llevaba un peso evidente.

El silencio llenó la habitación.

Ninguna de las tres se atrevía a romperlo, cada una atrapada en sus propios pensamientos sobre lo que vendría.

“Es por la Tierra”, dijo Garnet finalmente mientras se limpiaba los 3 ojos, dejando que la gravedad de la situación flotara en el aire.

Sus ojos reflejaban la preocupación, el cansancio de todas las visiones que había tenido sobre los posibles futuros.

“Si no es esto…” continuó, apretándose los puños con fuerza, como si pudiera retener de alguna manera el desastre que se avecinaba.

Steven estaba allí, imaginario en sus pensamientos, enfrentándose solo a Diamante Blanco la mas peligrosa de las 3 diamantes restantes.

Garnet bajó la voz y dijo.

“No veo dónde puede ganar…

no veo un punto donde salga ileso.” Las tres se quedaron en silencio nuevamente.

La habitación parecía más pequeña, más cargada, como si el peso del futuro se hubiera concentrado entre sus paredes.

“¿Cómo es Diamante Blanco?”, preguntó Amatista, rompiendo finalmente la tensión, pero su voz sonaba más temerosa que curiosa.

Sus ojos se movían entre Perla y Garnet, buscando respuestas que las palabras no podían describir.

“Gigantesca, Ademas como su nombre lo dice es blanca el color de la perfeccion según ella”, respondió Perla sin dudar.

Su voz era firme, pero sus manos temblaban levemente.

“Es…

imponente, completamente a la orden de la colonización su perfección.

No deja espacio para errores, como dice steven, practicamente una racista de especies” Garnet asintió lentamente.

Sus puños todavía estaban apretados.

“Y ahí es donde entra Steven…

alguien capaz de cambiarlo todo, pero no sin nuestra ayuda.

No podemos fallar.” Garnet trataba de convercerse a si misma para este plan tan loco el cual estaban llevando.

Amatista suspiró y miró nuevamente la burbuja de Jasper.

“Si esto es lo que hay que hacer…

no hay otra opción.

Tenemos que estar listas para apoyarlo, no importa lo que cueste”, miro hacia las chicas.

“Garnet ¿De verdad no puedes decirnos como steven debe ir con ella?”, dijo confundida.

Garnet negó rapidamente con la cabeza.

no lo pueden saber, y menos tu perla.

Perla cerró los ojos un momento, respirando hondo mientras algunos mocos se miraban en su nariz.

“No será fácil.

Cada decisión que tomemos ahora…

puede cambiar el destino de todos ¿No es asi?.

Pero si Garnet ve esto como la única salida…

debemos confiar, debo confiar, si perdemos a steven seria como…” “Perder a Rose”, dijo amatisa para acabar con lo que claramente Perla no podia.

El silencio volvió a instalarse en la habitación, pero esta vez era un silencio cargado de determinación.

Cada una procesaba la magnitud de la situación: Steven enfrentaría algo que ellas no podían imaginar del todo, y su papel era prepararlo y protegerlo.

Finalmente, Garnet habló con una calma que parecía imponer orden en la tensión.

“Vamos a hacer esto juntas.

Por Steven.

Por la Tierra.

Por lo que aún podemos salvar.” Amatista se levantó, estirando los hombros, intentando despejar la ansiedad.

“Por Steven”, repitió, más fuerte, como si con eso se convenciera de la misión que tenían por delante.

Perla asintió, la respiración aún algo agitada.

“Por la Tierra.” “Por rose”, penso Perla para si misma.

Y con eso, las tres se quedaron un momento más en silencio, conscientes de la carga que tenían sobre sus hombros, pero decididas a enfrentarla juntas.

Cambio de Perspectiva: Steven estaba junto a su padre, observando fijamente la distancia, como si algo invisible llamara su atención o era su esquizofrenía, una de dos.

Greg permanecía en silencio por un momento, con esa mezcla de preocupación y curiosidad que siempre lo acompañaba en estos casos de gemas.

“O sea…

estarás con una colonista o algo así?”, preguntó finalmente, intentando romper el silencio.

“Es el plan maestro ¿Que te parece padre?”, respondió Steven con calma, aunque su mirada seguía fija en algún punto lejano.

Greg frunció el ceño, con el ceño arrugado.

“¿Estás seguro, hijo?”, lo dijo mientras ponia una mano en el hombro.

“Siempre te apoyaré, pero siempre me aseguro que sea lo que tu quiereas”, lo dijo con una cara de que estoy siempre contigo.

Steven levantó una ceja y suspiró.

“Nunca estoy seguro de mis decisiones cuando pienso en la visión futura de Garnet, pero esto parece lo más factible.

¿Qué opinas tú?” Greg negó con la cabeza lentamente, como si el peso de la situación fuera demasiado para el.

“Realmente estoy muy anciano para esto”, murmuro greg para si mismo.

Steven bajó del auto y miró a León, que lo observaba con esa calma natural que siempre parecía decir “todo está bien, confía en mí carnal”.

Steven tuvo una ideota.

“Ven y espérame”, dijo Steven mientras su padre se acercaba.

“¿A dónde vas?”, intentó preguntar Greg, pero antes de que pudiera terminar, Steven ya se había sumergido en la melena de León como si fuera lo más normal del mundo.

Greg lo miraba, completamente desconcertado, mientras León lo observaba tranquilamente, sin un ápice de preocupación.

De repente, un cofre salió volando de la melena, girando en el aire y casi cayéndole encima a Greg.

“¿Qué carajos?”, exclamó greg, inclinándose para esquivar el golpe.

Steven asomó la cabeza desde la melena, con una sonrisa traviesa.

“Oye, ¿quieres la camisa de mi madre?

La que le diste en tu primer concierto.” Greg parpadeó, confundido.

“¿Está ahí?” “Sí”, respondió Steven mientras señalaba el cofre.

Greg negaría con la cabeza.

“Pero no, déjala.

Estará mejor cuidada ahí adentro.” Greg miró a Steven con incredulidad, y Steven continuó, abriendo el cofre lentamente.

“Checa esto…

iba a dártelo en tu cumpleaños número 100, que es en pocos meses, Greg tuvo gotas de sudor por ese comentario.

“Pero…”, dijo steven.

“No creo que llegue a tiempo, así que toma.” Greg abrió el cofre con cuidado y sus ojos se agrandaron al ver el contenido.

“Eso es…” dijo, sin poder creerlo.

“Oro”, añadió Steven con una sonrisa pícara, como diciendo.

“como la mierda, esto es real”.

Greg no pudo evitar sonreír y abrazó a Steven con fuerza.

“Gracias…

gracias, no sabia que esto estaba con tu madre”, repetía mientras lo apretaba, la gratitud y el alivio reflejados en cada gesto.

Steven se rió suavemente, devolviendo el abrazo con calma.

Para nada le iba a decir que no habria ese cofre por que pensaba que iba a salir un gusano gema, y hasta ahora se dió la voluntad de poder abrirlo.

“Nada de qué, papá.

Solo asegúrate de no gastar todo en tonterías”, dijo, aunque en el fondo sabía que el gesto había sido más que suficiente para reforzar el vínculo entre ellos.

Greg se separó un poco, todavía sonriendo, y miró a Steven con esos ojos llenos de orgullo y preocupación mezclados.

“Hijo…

siempre me sorprendes.

No sé cómo haces todo esto, pero…

gracias por pensar en mí.” Steven levantó la mano para tocar suavemente el hombro de su padre.

“Siempre, papá.

Siempre.” El ambiente se volvió más ligero por un instante.

La tensión de lo que venía se diluía, aunque ambos sabían que no podía durar mucho.

Pero en ese momento, solo compartían un instante de normalidad, de familia, antes de enfrentar todo lo que estaba por venir.

Fin capitulo 71.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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